martes, 8 de mayo de 2012

BANKIA y sucedáneos

Se repite la historia. Siempre lo mismo y a algunos todavía les sorprende. 

Les sorprende la dimisión del ministro de economía de Aznar, el que mantuvo la deducción fiscal por compra de vivienda; del director del FMI en el ciclo alcista, que calló mientras empezaba el colapso de la economía; del presidente de Bankia, que ganaba 2,3 millones de euros hasta hace poco. El Sr. Rato no ha dejado un puesto sin escalar hacia el firmamento de los tecnócratas neoliberales. 

Algunos dicen ¿Cómo es posible? ¿Tan mal está Bankia?. Pero si era la “Supercaja de Esperanza” (Aguirre) apoyada por el mascarón de proa de las cajas de la comunidad valenciana del absuelto Camps, aliñada con cinco cajitas más, todas centralizadas radialmente en la capital del reino, como el AVE. 

Brillante jugada la del Sr. Rato: Caja Madrid, la que financió todos los desmanes megalómanos de Esperanza y sus amigos, estaba quebrada y sin solución de continuidad. Solución, sumar más pufos al pufazo y conseguir, ayudada por la salida a bolsa, una institución que por tamaño, que no por calidad de gestión ni beneficios, se aupara en el ranking hasta el cuarto puesto de las entidades financieras de España. De esta forma el megapufazo conseguido fue tan grande que ya no podía permitirse su quiebra. Se forzaría de esta forma un rescate por parte del estado, con posible ayuda de Europa. ¡O no! Depende del sentido común que impere.
En la junta general de accionistas de la semana que viene se propondrá el reparto de un dividendo de 152 millones de euros con cargo a los resultados del ejercicio 2011, que arrojaron un beneficio atribuido de 304 millones de euros. Y entonces. ¿dónde han ido esas cuantiosas ayudas, unos 4.500 millones, del FROB que ya ha recibido? ¿A dónde irán los nuevos 10.000 millones? Como esto es un pozo sin fondo, primero vamos a exprimir bien la ubre y así comerá más y mejor de los esfuerzos de los españoles. Y es que éste se creó como el banco de la esperanza y por ello se pagó colaborativa y participativamente, como gusta decir a nuestros políticos. Por lo menos cuatro veces: 
  • Primero con el dinero, el de los salarios y pensiones, que los ciudadanos depositaron en las cajas, pensando que no eran bancos si no cajas de ahorros y que por lo tanto no estaban orientadas por ánimo de lucro alguno, además de estar obligadas a devolver una mínima contraprestación social (la llamada obra social). 
  • Segundo, con las hipotecas que tan generosa y gentilmente concedían a todo el que la pidiera durante los años de bonanza, financiando también toda clase de operaciones de «desarrollo social», tanto en la costa como en la montaña, con esos bonitos complejos turísticos que hoy jalonan carreteras y autopistas. Financiando aeropuertos a los que nadie aterriza, AVE's en los que pocos viajan y estaciones perdidas en el campo que no sirven para nada. 
  • Tercero, con dinero público, unos pocos millones de €, apenas 4.500, que les ha prestado el FROB (Fondo de Reordenación Ordenada Bancaria), y que luego nos devolverán con intereses y todo. 
  • Cuarto, comprando sus acciones en bolsa y esto sólo para que pequeños ahorradores, inversionistas pudieran también beneficiarse de tanto bien y riqueza. Pues Bankia se vendió, ante todo, como capitalismo del pueblo y para el pueblo. 

Como la memoria del ciudadano es prácticamente inexistente, casi nadie recuerda que Caja Madrid, Bancaja y otras tantas, eran anteriormente cajas de ahorros, cuyos directivos eran proporcionales a los partidos que estaban en los parlamentos y ayuntamientos que fundaron las cajas, los sindicatos y los impositores; es decir los usuarios del banco. Resumen, cuando estas cajas de ahorros estaban tomadas por el poder político, era cuando precisamente más se dio rienda suelta a corruptelas y actuaciones nefastas con grandes beneficios para políticos-amiguetes constructores, directivos, etc 
En teoría el dinero que presta el FROB, es dinero avalado por el Estado, con un interés por encima del mercado y con obligación de devolverlo en 5 años. Aunque tal como van las leyes en España, todos sabemos que los grandes estafadores y corruptos nunca pagan. 
También es bueno tener en cuenta que lo que suele ser no es lo que debería y que la banca fuera pública, no garantiza que los desalojos se fueran a reducir o eliminar, porque de no hacerlo, ese banco acabaría quebrando. 
A los pocos que tuvieron en cuenta esto se les dijo que no se preocuparan, porqué, gracias a las buenas prácticas en la privatización de las cajas de ahorros, la dirección del nuevo banco estaría mucho menos sometida a voluntades políticas partidistas y a la disruptiva participación de los gobiernos locales, regionales, estatales y globales. Para refrendar estos ánimos y como garantía de independencia nombraron como presidente de Don Rodrigo de Rato y Figaredo, competente técnico en finanzas, avalado por una brillante trayectoria profesional como presidente del FMI y que entre otros cargos y premios tiene el «de ser el primero que avistó la crisis» y el de «absoluta imparcialidad política». Semejante cerebro no merecía menos que ponerse al frente del que fué el primer banco por depósitos y activos de residentes españoles, más de 330.000 millones de euros, casi lo mismo que gastan las administraciones públicas en un año. 
Pero lo mejor de todo, es que Bankia ya no tendrá que mantener la losa de su obra social. Caja Madrid y ahora Bankia han ido creciendo con nuestro dinero: nuestros ahorros, nuestras hipotecas, nuestras pocas acciones. Se ha mantenido con el dinero de nuestros impuestos y después de lanzarse a la piscina prestando a tocho y mocho sin reparar en chanchullos, avalistas cruzados, nóminas escasas, etc., tras montarse el negocio sin mirar atrás y esperar salir ahora sin despeinarse, ha acumulado miles y miles de casas, tras quiebras de inmobiliarias e impagos de morosos precarios. 
Por un lado, están los condenados a deuda perpetua, -los que han perdido su vivienda pero se han quedado, después del proceso, con una deuda mayor que la que firmaron-, no la van a pagar nunca. Si no consiguen trabajar cobrando en negro (malo para el resto de ciudadanos) cualquier ingreso será succionado de inmediato: consecuencia, no alquilarán ni comprarán casas. Según los propios datos del Ministerio de Economía, durante varios años más el empleo seguirá siendo escaso y precario. Consecuencia, nadie puede comprar casas ni alquilarlas a los precios actuales. ¿Qué va a hacer Bankia con tantas casas? 
Las prácticas financieras de estas entidades han sido más bien turbias. Esto ha supuesto un delito de enriquecimiento ilícito y acaparamiento de bienes de primera necesidad como es la vivienda. 
Ya basta de desangrar a los ciudadanos para seguir regalando más y más euros en cajas y pseudobancos ruinosos que se lo tragan como Pantagruel. Se perjudica a la mayoría de ciudadanos y se beneficia a unos pocos dirigentes ejecutivos y grandes accionistas. A los accionistas minoritarios, pequeños ahorradores, pensionistas y a quienes han caído en las garras de las hipotecas impagables o los productos financieros robo disfrazados de ahorro seguro ni agua, ni aire. 
Y recuerden, la fiesta continúa. No se atisba ningún “brote verde de políticas justas para la ciudadanía”. A los ciudadanos que trabajan, ahorran y cumplen las leyes, les espera un futuro amargo en los próximos quinquenios. No digan que nadie les ha avisado. 
Los bancos, por definición, son entidades de lucro y deben obtener beneficios con su actividad, pero Bankia y sucedáneos aunque se llamen bancos no han actuado sensatamente como tales en el pasado y no pueden hacerlo en el presente, porqué tienen demasiados riesgos para que puedan curarse: 

  • Riesgo inmobiliario: son más depósitos de suelo y ladrillo. 65.983 millones en el sector constructor e inmobiliario, con un peso del 22,1% en el balance y un riesgo de préstamos a promotores de 37.517 millones, de los que prácticamente la mitad (unos 18.000 millones) son dudosos o están en riesgo de mora. A ellos hay que sumar otros 13.950 millones en inmuebles adjudicados o adquiridos. Los niveles de cobertura de los activos problemáticos oscilan entre el 20,4% (las viviendas embargadas a familias) y el 42,5%(el crédito moroso promotor). 
  • Riesgo de Morosidad: La tasa de mora del grupo está en el 8,5%,. La cartera de créditos suma 198.400 millones de euros, de los que unos 17.500 millones son dudosos. La cifra sería mayor si la entidad no hubiera refinanciando deudas (Hay 9.920 millones de euros que estarían vencidos o deteriorados de no haberse renegociando durante el ejercicio 2011). 
  • Riesgo de Rentabilidad: Más del 10% de sus activos (activos dudosos 17500millones y 13950 millones de inmuebles) son improductivos, como el piso en el que cada uno de nosotros vive. No aportan rentabilidad y están consumiendo provisiones y capital. (unos 3720 millones) 
  • Riesgo de Solvencia: Como nadie cree que las valoraciones que presentan los bancos en sus balances sean correctas, ….. no sabemos cuál es la solvencia de la entidad. 
  • Riesgo de integración: entre las entidades para conseguir la máxima sinergia. Una exageración de oficinas duplicadas, empleados duplicados, directivos, cargos, etc. Todos cobran y en vez de bajárselo, se han subido el sueldo, etc. Aquí la nueva Ley del despido, perdón laboral, ayudará algo, pero como siempre se cargará en los empleados de base y los máximos responsables se irán de rositas y bien incentivados. 
  • Riesgo de liquidez: La acumulación de vencimientos de deuda ha sido un frente de presión en los últimos meses, aunque se mitigó con las subastas de liquidez a tres años que realizó el Banco Central Europeo. Aún así, el grupo debe refinanciar en 2012 compromisos en los mercados mayoristas por 20.233 millones de euros. Se espera que el saldo caerá en 2013 y 2014, hasta situarse entre 7.800 y 10.000 millones. 

Resumiendo, Bankia y sucedáneos necesitan sanear sus cuentas como agua de mayo y toda ayuda es poca. La fiesta no costará sólo 7000 millones de € como van repitiendo machaconamente. Los expertos opinan que para sanear el sistema bancario español se precisan entre 50.000 y 300.000 millones. Entre el 5% y el 30% del PIB.
¡Los bancos tienen un hambre feroz!. 
Por su bien, "caperucitas", les recomiendo que se acuerden del lobo y no se dejen engañar aunque cante como una sirena y les regale televisores. Nadie da duros a cuatro pesetas ni altos tipos de interés, y menos los bancos. Hace un tiempo un amigo me dijo que hacía exactamente lo contrario de lo que le recomendaba su amigo-director de oficina de toda la vida. Vista la falta de ética de la que han hecho gala, políticos y banqueros en los últimos años, tal vez sea hora de seguir el consejo.

A poco entendedor, poca palabra basta. 
©JAS2012
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