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martes, 14 de marzo de 2017

¿Hipocresía, sin sentido, irreflexión o intereses particulares inconfesables?

Unos pocos —o muchos, dependen de quien lo valore— inmigrantes / refugiados están entrando / intentan entrar en Europa y en USA. La situación es bastante simple de resumir: los Gobiernos de aquellos países con partidos políticos mayoritarios que defienden posiciones consideradas progresistas están a favor de que vengan, y Gobiernos y políticos que defienden posiciones consideradas conservadoras están en contra de que lo hagan. Similar pasa con los ciudadanos. Los que se presentan de verdad o de cara a la galería como progresistas tienden a argumentar en claves emocionales, morales y éticas, y los segundos tienden a hacerlo en claves nacionalistas, de raza, de miedo a lo desconocido, de proteger a los suyos, etc.. Ninguna de las dos posturas suele entrar en razonamientos económicos y, cuando lo hacen, lo hacen de pasada.
Las poblaciones de todos los países se mantienen con los recursos que son capaces de generar (PIB) y viven mejor o peor dependiendo de como son capaces de distribuirlos. El PIB depende de las opciones políticas elegidas, pero al menos en Europa existen una serie de mínimos a los que ninguna opción política plantea renunciar. Hoy a una disponibilidad de recursos limitada y a un crecimiento muy reducido, ocasionados ambos por la crisis sistémica en la que el planeta se halla inmerso, se unen un nivel monstruoso de deuda total y unas cotas de desempleo y subempleo que tienden a convertirse en estructurales. Los gobiernos ejercen su función de redistribución de los recursos disponibles de forma ineficiente y muchas veces injusta. También hay un nivel de corrupción, robo y laxitud en la aplicación adecuada de la ley, en muchos casos y por parte de todos, aunque es cierto que más por parte de los más poderosos que del resto. Para poner todas las cartas encima de la mesa, también hay mucho clientelismo fomentado por la clase política y aceptado por diferentes sectores del pueblo llano. Por último está el sector de las ONG’s y colaterales que algunos aprovechan para hacer de la ayuda a los “necesitados” su modus vivendi.
En ese escenario está ocurriendo / se plantea, la llegada de inmigrantes / refugiados.
Desde un punto de vista económico, la cuestión de los inmigrantes y refugiados debería ser planteada desde la necesidad que el “modelo productivo de cada país” tenga de su aportación a la generación de PIB y el de los refugiados de la capacidad de absorción que en el país exista en función de los recursos de que se disponga.
Si las estadísticas son ciertas y muestran fotos reales de la situación, España es un país en el que, hoy:
  • Una persona de cada tres se halla en riesgo de exclusión social; 
  • Uno de cada tres niños es pobre; 
  • Una de cada ocho personas que trabaja es pobre; 
  • Dos personas de cada diez,  que manifiestan que desean trabajar, no tienen ningún empleo, ni a tiempo completo ni a tiempo parcial; 
  • Han tenido que emigrar casi tres millones de personas, en su inmensa mayoría jóvenes formados en los colegios y universidades españolas, en busca de las oportunidades que en España no encontraban; 
  • El gasto social (pensiones, subsidios, atención a personas con disminución o ancianos que precisan atención, etc.) se halla amenazado.
  • Hay una imposibilidad de, con la recaudación fiscal de que se dispone, atender a los compromisos de cumplimiento de déficit adquiridos con Bruselas y atender un gasto público que, sobre PIB, es hoy uno de los más bajos de Europa. 
Y en ese decorado se plantea la llegada de mas inmigrantes / refugiados con el esfuerzo económico adicional que ello supone.
No sirve de nada esconder la cabeza debajo del ala como avestruces. Hay que contestar con datos preguntas del tipo:
  • ¿Cuántos inmigrantes / refugiados puede acoger y atender España en condiciones dignas? 
  • ¿Cómo se verá afectada la oferta de trabajo cuando esas personas llegadas se conviertan en población activa? 
  • ¿De qué modo afectará a la capacidad logística de las Administraciones Públicas el posicionamiento de estas personas en el territorio, con el saco de carencias de todo tipo con el que llegan?.
Pienso que con respecto a los inmigrantes / refugiados ha habido y está habiendo mucha ideología, mucha emotividad y mucho sentimiento, pero muy escasa lógica económica. Y eso es soñar. La realidad es que la vivienda, la alimentación, los servicios sanitarios y sociales, la educación, etc. cuestan dinero que los ciudadanos con nómina, los autónomos y las empresas, vía impuestos deben aportar. Y no me sirve que nadie diga “yo quiero que vengan y apoyarlos, pero no puedo porqué no tengo dinero ni para llegar a fin de mes. ¡Que lo hagan los ricos!”.
Y en Europa, puede que estén mejor que nosotros, pero tampoco atan los perros con longanizas. ¿Saben que hoy la mitad de la población de Berlín precisa recurrir a ayudas públicas para sobrevivir? Y si hoy en Alemania son cuatro los Estados Federados que están sosteniendo la economía alemana, ¿con qué lógica económica puede defenderse que Alemania acoja a un millón adicional de refugiados?. Trasladen la situación y escalen las cifras adecuadamente a España y el escenario todavía será peor.
No nos gusta que sea así, pero... ¿Les sorprende que en USA haya ganado Trump las elecciones presidenciales y que en Europa estén emergiendo opciones políticas extremas?  
¿Piensan que puede existir alguna intencionalidad en ello? 
¿Tal vez se está buscando una mayor depresión de los salarios debido al aumento de oferta de trabajo que se está produciendo y más que se va a producir? 
¿Se pretende introducir aumentos en la presión fiscal a la vez que se recorta el gasto social al ser insuficiente la primera y excesivos, debido al aumento de su demanda, el segundo?
Comprueben que en ningún momento he recurrido a argumentos políticos, morales, éticos, emotivos o de sentimiento. Con los motivos económicos ya se nos presenta un panorama suficientemente preocupante.
¿Por qué no se aborda el tema de la inmigración / refugiados utilizando más argumentos económicos? ¿Por hipocresía? 
Los jubilados conocen muy bien el “banco del “¡si no fuera porque…esto y lo otro!”. Los que estamos cerca de alguno de ellos no pasamos mucho tiempo sin oír sus lamentaciones,... A veces pueden parecer quejas neuróticas —no destinadas a encontrar soluciones, sino sólo a llamar la atención para mendigar afecto de los demás— lo cual no implica que sus problemas realmente existan. Con los refugiados pasa algo similar. Hay demasiados millones de personas en el mundo que pasan hambre, que sufren guerras en sus países gobernados por indeseables apoyados por grupos de poder, que intentan emigrar si se les presenta la más mínima ocasión. Más preguntas sin responder: ¿Quién les vende armas a esos que aterrorizan y masacran a sus conciudadanos desde el poder? ¿Quién las fabrica? ¿Qué opinan las personas y sus familiares que en nuestro país trabajan en empresas que fabrican y venden esas armas? ¿Que efecto tendría sobre el PIB español y los impuestos recaudados si se cerraran todas esas fábricas, astilleros, etc.?. 
Si analizáramos el problema desde un punto de vista económico seguramente llegaríamos a conclusiones muy peligrosas y tal vez no demasiado convenientes para nadie de los que hemos tenido la suerte de nacer o establecernos aquí.
Por cierto, ¿han percibido que las grandes empresas nunca se posicionan al respecto del tema que nos ocupa o, si lo hacen, lo hacen desde una posición totalmente colateral?. Estas son las que más podrían “ayudar” y están perdidas en el limbo, dedicadas a obras sociales domésticas, deportivas o artísticas.
A todas las personas de bien nos gustaría que en el mundo todo fuera paz y amor, pero la realidad es otra cosa, y si realmente queremos colaborar con algo más que con bonitas palabras, hay que meditar e intentar ser más pragmáticos.
©JuanJAS

miércoles, 22 de febrero de 2017

¿Debemos acoger más refugiados o no?

El domingo pasado el colectivo “Casa nostra, casa vostra” organizó una manifestación en Barcelona bajo el lema “Prou excuses. Acollim ara!” (Basta de excusas, acojamos ahora).
“Casa nostra, casa vostra” (nuestra casa, vuestra casa) es una campaña que nace de un gran grupo de personas independientes que trabajan en el mundo de la comunicación y que, el pasado 9 de mayo de 2016, curiosamente el día de Europa, coincidieron en los campos de refugiados de la frontera de Grecia con Macedonia haciendo proyectos profesionales o de voluntariado.
A la vuelta, vieron claro que tenían que denunciar lo que habían visto y que tenían que hacer algo para cambiar la situación de las personas refugiadas y migrantes. Poco a poco, fueron sumando complicidades de muchas personas que querían dar respuesta a la llamada "crisis migratoria" que vive el Mediterráneo.
Cuando notaron que el proyecto estaba creciendo, se dieron cuenta enseguida que la tenían que compartir y que tenían que abrir el proyecto para que la sociedad civil y las entidades pudieran participar en el mismo.
Ahora, “Casa nostra, casa vostra” son un grupo de personas independientes y un conjunto de entidades del país. Son cultura y son sociedad civil. Son arquitectos, periodistas, obreros, abogados, autónomos, personas en paro, intelectuales y estudiantes. Y comparten una profunda preocupación por la situación que viven miles de personas migrantes y desplazadas a la fuerza, dentro y fuera de la Unión Europea.
Quieren acoger a personas que huyen de las guerras, del hambre, de la persecución política, por motivos de orientación sexual o por sus creencias. Pero también quieren acoger aquellas personas que ya están aquí y siguen teniendo dificultades para desarrollar una vida digna. A todas estas personas les quieren decir: “nuestra casa es vuestra casa”. 
Que nadie tome estas declaraciones en sentido literal, porque de ser así, todos los refugiados que la UE ha asignado a España par que las acoja en sus territorios durante el 2017 (16400) estarían ya acogidos y sobrarían el triple de plazas para acoger más inmigrantes. Y eso sólo en Catalunya, donde no se si la gente es más solidaria pero si es donde se montan más manifestaciones para sensibilizar sobre este problema. Lo que realmente quieren muchos de los que trabajan en temas relacionados directa o indirectamente con la inmigración y los refugiados —subvencionados con parte de los impuestos que pagan los contribuyentes españoles— es que las instituciones catalanas y del Estado dediquen inmediatamente más medios materiales y profesionales. Como los ingresos fiscales no aumentan, ello representa desviar hacia esta causa medios que se dedican a otros menesteres. 

En su web anuncian que ya son 73591 las personas que han firmado el manifiesto y piden que una parte mayor de los impuestos que se recaudan en el Estado se transfieran a sus organizaciones (.org) para que puedan atender por su cuenta y con poca coordinación a nivel global (ni estatal ni mundial) a estas personas migrantes-refugiados y a salvaguardar sus “derechos”, para que ningún ciudadano insolidario se los quite.
El recorrido de la manifestación quiso simbolizar que la ciudadanía salía del centro de la ciudad y acababa llevando su clamor hasta el Mediterráneo, el mar donde el año pasado murieron 5.000 personas, que no pudieron ser salvadas por los fuerzas de salvamente que sufraga el estado directa o indirectamente.
Había siete bloques encabezados por grandes pancartas.
La pancarta del primer bloque decía: “Prou excuses. Acollim ara!” (Basta de excusas. ¡Acojamos ahora!) y la llevaron un grupo de personas refugiadas y migrantes.
La pancarta del segundo bloque pedía: “No més morts. Obrim fronteres!” (no más muertos. Abramos las fronteras) y la sostenían representantes de organizaciones sociales que trabajan en temas relacionados con la migración y los refugiados.
En la pancarta del tercer bloque proclamaba: “Catalunya, terra d’acollida” (Catalunya, tierra de acogida). 
En el cuarto bloque se manifestaban un grupo de personas migradas.
En el quinto bloque los jóvenes. 
En el sexto la Xarxa Educativa (Red educativa), que en los últimos meses ha difundido en las escuelas el clamor por la acogida de refugiados movilizando a la comunidad educativa e intentando movilizar a las familias. 
En el último bloque se colocaron el resto de los ciudadanos que quisieron sumarse a la manifestación profusamente difundida por algunos medios y los canales de televisión locales y autonómicos. El fin de semana anterior ya se había celebrado el gran concierto pels Refugiats en el Palau San Jordi retransmitido por TV3.
La marcha bajó por la Vía Laietana, continuó por la calle doctor Aiguader y llegó al parque de la Barceloneta. Allí, había una escenografía realizada por la Fura dels Baus, mientras en el puerto estaba atracado el velero Astral, de Proactiva Open Arms. El grupo Barcelona Gipsy Balkan Orchestra puso la música y se habilitó un escenario donde se realizaron los parlamentos. Además de la intervención de los coordinadores de la campaña “Casa nostra, casa vostra”, hablaron dos personas refugiadas: Dara Ljubojevic, que llegó a Catalunya durante la guerra de los Balcanes, y Meera M. Zaroor, procedente de Siria hace tres años. La marcha estuvo dinamizada por diversas colles castelleres, el grupo de percusión Blocquilombo de Girona, los tabales del club Esplai Bellvitge de Fundesplai, una colla de diables La Malèfica del Coll y la Batukada de Batucargol Gràcia. Toda una manifestación festiva a la que acudieron según la organización 150000 personas que pidieron al Parlament de Catalunya que instara al Govern de Catalunya a que por unanimidad “realizara las acciones necesarias” para acoger un mínimo de 4.500 personas refugiadas ya que el Gobierno de España se comprometió a acoger 10.772 en un plazo de dos años, y “por ahora la tasa de cumplimiento apenas llega al 10%”.
La manifestación también reclamó “herramientas efectivas para mejorar” la acogida de las personas refugiadas una vez establecidas en Catalunya con “medidas concretas en sanidad, educación y vivienda” especiales para ellos.
¡Ya está!. La “mani” fue todo un éxito. Multitudinaria y super-transversal.
Ahora toca trabajar, concretar, buscar y encontrar a alguien que ponga los recursos necesarios y los mantenga el tiempo necesario preservando a la vez la paz social, porque no olvidemos que por mucho que se venda la imagen de que todos somos muy acogedores y progres —el que diga lo contrario es tildado directamente de xenófobo, racista y otras palabras aún más gruesas—, a la hora de la verdad, todos nos preocupamos “primero por los de casa”, aunque también digamos —es lo políticamente correcto— que hay que atender a los demás, pero con el dinero que paguen otros si puede ser.
¡Cuánto se echa en falta, en estas ocasiones una verdadera democracia participativa!
¡Que bien iría, para este tema y para otros muchos, que se preguntara a “todos los ciudadanos” al estilo suizo, ¿qué es lo que realmente opina? ¡Mójese! ¿Qué quiere que se haga en su país, con sus recursos y con su dinero?. ¿De donde quiere que se quite la partida que se va a destinar a este tema?
Si sólo “enfocamos el objetivo” en un colectivo concreto o en un asunto concreto, siempre obtendremos una información incompleta y sesgada. Y entonces, ¿saben cual será el principal perjudicado de cualquier decisión que se tome?. Los que necesitan la ayuda real.
Ya sabemos que España ha sido y es un país de emigrantes y Catalunya una tierra que, a lo largo de su historia y por diversas razones, ha acogido muchos inmigrantes. Tantos a acogido que se dice que actualmente menos del 30% de residentes tienen abuelos nacidos en Catalunya. Pero ¿porqué nadie —político, dirigente, líderes de sociedad civil— responde a los interrogantes que les preocupa realmente a los españoles y catalanes de hoy en día?. 
Es un hecho que este problema migratorio actual tiene aspectos muy diferentes si e los compara con los grandes movimentos migratorios del pasado. En poco se parecen los emigrantes de hace 70 años con los actuales y poco se parece la situación en términos de bienestar de las sociedades en las que esos refugiados quieren emigrar. 
Busquen y miren como iban vestidos los refugiados de nuestra guerra civil que intentaban llegar a Francia o Méjico y como van vestidos los refugiados sirios actuales.
Miren con que medios llegaban los emigrantes del sur de España a Catalunya en los años 60. Con pocas ropas y con menos dinero. Investiguen que medios se les facilitaban para que pudieran subsistir los primeros meses en la tierra de acogida: Ni sanidad, ni techo, ni trabajo seguro, ni abogados, ni psicólogos, ni por supuesto ninguna ayuda monetaria. Porqué tanta gente se niega a recordar que en nuestra Guerra Civil las personas morían igual de cruentamente que en cualquier otra guerra actual y recién acabada la guerra pasaban al menos tanta hambre como en las actuales.
Algunos dirán: son otros tiempos y no estamos tan mal como antes. Es verdad, aunque al mismo tiempo en todos los medios nos quejamos a diario porque muchos niños no tienen que comer en su casa, no pueden calentarse porque son pobres energéticos y no pueden pagar la electricidad o el gas, con sus padres sin empleo, en riesgo de pobreza extrema, etc. En cada caso sólo focalizamos en una “necesidad” y pocas veces analizamos el cuadro completo.
¿Sabemos cuantos subsaharianos entran cada día por las vallas de Ceuta o Melilla? 
En el último asalto a la valla de Ceuta entraron 500 subsaharianos y resultaron heridos 25 inmigrantes y 11 guardiaciviles. En 2015 entraron de forma irregular 11624. En 2016 entraron 5445 y 70 personas murieron ahogadas. Hay que contar estos entre los refugiados-inmigrantes acogidos o estos se cuentan aparte?
¿Qué capacidad tenemos de acoger a la gente que intentan saltar la valla, llegan en patera a las plazas andaluzas o son rescatados en tránsito marítimo?.
¿Sabemos cuantas personas se rescatan y acogen en España cuando intentan cruzar el Mediterráneo? 
¿Sabemos cuantas personas entran por los aeropuertos o por las fronteras con visados vacacionales y cuando expiran se quedan en nuestro territorio?
¿Sabemos cuantos emigrantes asiáticos están “camuflados” en nuestro país disfrutando del estado del bienestar y sin aportar o aportando poco a la Seguridad Social?
¿Porqué nadie habla de la hambruna en Sudán del Sur donde están afectados más de 4 millones de niños?
¿Construiremos edificios autoabastecidos de doscientas plantas para poder acogerlos? ¿Con que capital? ¿Acogeremos a uno cada uno en nuestra casa (varios millones)?
Se habla de que unos países o regiones son más solidarias que otras, pero ¿realmente es así?. Por ejemplo, Alemania es el país que más refugiados a acogido y el que primero abrió sus fronteras; pero ¿las abrió para todos, por orden de llegada? ¿Qué “tipo” de inmigrantes refugiados ha acogido Alemania? ¿Todos los que han querido o solo los que tenían medios para pagarse una estancia y cualificación académica y laboral suficiente para cubrir un puesto de trabajo disponible? ¿Lo saben con seguridad?
Además de gritar: ”¡Esto inhumano, hay que hacer algo!”, hay que investigar, obtener respuestas serias y convincentes y contarlo a la ciudadanía para que decida y actúe con conocimiento de causa. 
No sirve de nada pedir que se atienda a los necesitados del mundo si no se tiene un plan global y eficiente para hacerlo. ¡Hay que hacer algo! grita la gente sensible. Pero ¿el que?, porque hacer, ya hay muchas personas e instituciones que hacen mucho. Aunque no lo parezca se gasta mucho dinero y mucha energía humana, aunque tengamos la sensación de que no se resuelve nada, que siempre estamos igual o peor que antes.
¿Es lógico que por un lado denunciemos que en nuestro país hay demasiadas personas al borde de la pobreza y por el otro que queramos fronteras abiertas para que todo el que crea que lo necesite venga a disfrutar de nuestro, cada vez más escuálido, "estado del bienestar"?. 
Además, estos recién llegados contarán con un “Programa estatal” que dura de 18 a 24 meses con la colaboración de 4 entidades (Cruz Roja, etc.). Se les da vivienda, comida, se les busca trabajo (boca oreja). Este periodo se pretende complementar con un “Programa catalán de refugi” que les facilita el poder acceder a los servicios sociales hasta tres años más después de haber agotado la prestación estatal.
Y estos refugiados-emigrantes que quieren ser acogidos en nuestro país, ¿dónde piden que se les instale? ¿Quieren instalarse en la capital (Barcelona) y capitales principales o se acomodan a establecerse en cualquier pueblo del territorio (45 municipios se han ofrecido), en el que faltan niños y gente joven y donde sería más fácil compartir los recursos que precisan y demandan (principalmente sanidad y escuelas)?
Parece que en Barcelona ciudad hay más de 3000 personas sin techo, algunos están atendidos puntualmente en albergues y otros, por múltiples circunstancias, están en la calle porque parece que no admiten la ayuda que se les brinda. Aún así, todos vemos personas pidiendo limosna en la calle, escarbando containers de basura o depósitos de ropa para reciclar. Conocemos a personas que no pueden pagar el alquiler o la hipoteca y se les desahucia, pobres energéticos, pobres alimentarios… Pobres, pobres, pobres. Pobres severos y otros que temen serlo en el futuro próximo. Con este panorama, ¿Cómo se resuelve el miedo de los residentes, que viven en condiciones de exclusión social o próximos a ella? ¿Cómo se cambia el criterio de las personas que ven a las personas acogidas como competidores en la búsqueda de trabajo, en el acceso a los recursos sanitarios y educativos, y la sensación de que puedan esconderse entre los recién llegados, posibles terroristas?
El tema es complejísimo y no basta con expresar la solidaridad verbal. Cada uno debería empezar por colaborar personalmente con “sus medios privados” por resolver los problemas que observa a su alrededor. Después sería el momento de ampliar el circulo de competencia con los medios que sobraran, porque acoger en nuestro territorio a toda la humanidad que vive peor que nosotros es una utopía. Sólo pedir que “otros” pongan más medios (privados o públicos) para resolver los problemas del mundo sirve para poco y además enfada a muchos contribuyentes que pagan sus impuestos, cuidan su entorno, mientras ven como muchos estafan y roban a tutti plen mientras viven a cuerpo de rey y no devuelven nunca lo robado. Y encima les mienten, les dicen que "la justicia es igual para todos" y que lo de "Hacienda somos todos" no hay que tomárselo al pie de la letra, mientras les piden que colaboren más y más con las mil y una causas benéficas, para que se pueda investigar y avanzar en la búsqueda de soluciones a enfermedades, etc.
Todos los consumidores pagamos impuestos indirectos, algunos además pagan impuestos pagan de forma directa. Bastantes menos ayudan de forma directa a quien tiene necesidad en su entorno o colabora con alguna ONG o www.xxxxxx.org. También hay quien habla y pide con vehemencia a los demás que sean solidarios y colaboren, mientras ellos mismos no dan ni hacen nada porque se excusan con que no tienen nada que dar. Todos sabemos que esto es una burda excusa porque en la mayoría de los casos es mentira. Todos tenemos algo con lo que colaborar aunque no sea dinero. El comportamiento de este último tipo de personas son los que ofenden a los anteriores que colaboran poco o mucho pero sin alardear de ello. Hagan una relación de todas las personas y organizaciones que les “piden su aportación” desde que salen de su casa a lo largo del año. Y a algunos todavía les parece poco. Nunca es suficiente. ¿No será que está mal enfocado todo este tema de la solidaridad-acogida-guerras?
Un tema para reflexionar.
No dejen de hacerlo y compartir sus conclusiones razonadas y factibles, sin confundirlas con los deseos que todos tenemos de vivir en un mundo mejor y más justo. 
©JuanJAS

lunes, 13 de febrero de 2017

Refugiados si, diferentes no

El sábado pasado se celebró en el Palau Sant Jordi de Barcelona un macro concierto por los refugiados. Los asistentes y televidentes (se retransmitió por TV3) vivieron tres horas llenas de reivindicaciones, dardos políticos y mucha emoción. Unas 15000 personas asistieron al evento impulsado desde la plataforma ‘Casa nostra, casa vostra’ y dirigido por la Fura dels Baus, y producido con la colaboración de Primavera Sound y Canet Rock. Se pedía convertir el país en una tierra de acogida para aquellas personas que huyen forzadas de situaciones difíciles o persecuciones en su país de origen, y han visto como sus vidas quedaban estancadas y se alejaban de su esfera familiar. 
En el concierto, bengalas y móviles-linterna encendidas. Todo muy emocionante. Mientras, en la calle, la mayoría de la gente, calla y no opina lo que realmente piensa. Unos callan porque el de los inmigrantes y refugiados es un asunto muy complejo y no tienen una opinión bien formada. Otros lo hacen porque están preocupados por otros temas más cercanos y acuciantes para ellos. Otros hacen mutis por el foro porqué no consideran políticamente correcto exponer su opinión en público, porque socialmente está mal visto no aplaudir los discursos mediáticos de los que presumen de solidarios. 
Lo cierto es que a todos nos consta que muchos usan o piensan, aunque no las pronuncien en voz alta, expresiones del tipo “cerdo polaco” para referirse a los catalanes, “xarnego” para referirse a las primeras generaciones de andaluces que emigraron a Catalunya, “sudaca de mierda” para referirse a los que han venido de Sudamérica, “negro asqueroso” para los subsaharianos, etc. Y lo hacen, incluso gentes que asistieron al concierto o participaron en la “gran recollida d'aliments”.
Y el tiempo pasa. Y no somos capaces de evolucionar. Seguimos mirando con recelo al que no haya nacido en nuestro pueblo, calle o barrio, aunque sea persona educada. Si además de tener un color  o hechura distinta, es pobre y nos pide ayuda económica, ya se disparan todos los demonios y el rechazo es visceral.
En Catalunya se dice —“Poll ressuscitat, pica més que cap”— refiriéndonos a las personas que de pobres se han vuelto ricos y se vuelven más orgullosas e insolidaridarias que los que ya nacieron ricos. Esto se aplica también a los que se beneficiaron de privilegios y los perdieron a favor de otros recién llegados, más necesitados que ellos. Ya saben que los gitanos llaman payos a los que no pertenecen a su etnia, pero ¿Han oído alguna vez la expresión “payo negro”? Es como algunos gitanos llaman despectivamente o con cierto odio a los que, según ellos, les han quitado las subvenciones o ayudas sociales que hace unas décadas recibían casi en exclusiva. La solidaridad entre los colectivos inmigrantes no no es tan clara ni automática como podría pensarse. 
Sucede menudo que el rechazo de los “diferentes” se incrementa cuando uno no está en su territorio. Aún así, seguro que han notado que se tolera mejor la “diferencia”, o al inmigrante, si es rico o poderoso. Si se da el caso, aunque el rechazo visceral en privado o disimuladamente en público, siga estando presente, cambian totalmente las formas: En lugar de “negro de mierda” se le llama “Doctor X, o Presidente Obama”. En lugar de “moro de mierda” se le llama “Su excelencia Petrodólar X” al igual que se trata diferente a un camboyano o vietnamita que a un japonés, aunque para los europeos todos los asiáticos nos parezcan “orientales estreñidos”; porqué se supone que son más ricos y poderosos. Por cierto, para los japoneses, todos los extranjeros somos “no naturalizados” y nos bautizan como “Gaijin” aunque, si se tiene un cierto nivel de poder o la riqueza adecuada, las formas cambian a "gaikokujin" que es más políticamente correcto y entonces te conceden el honor de invitarte a sus eventos más selectos y hasta se hacen selfies con su rico y poderoso gaijin.
Los organizadores del acto “pro-refugiados” de Barcelona dijeron que la pelota quedó en el tejado de los políticos, pero si todos nosotros y la sociedad de la que formamos parte no cambia, creo que poco hay que hacer. ¿Qué nos pasa? No se si estamos podridos o estamos locos y con estos mimbres, ¿podemos esperar alguna posibilidad de solución?
¿Tuvo razón Groucho Marx cuando dijo: “Surgiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cimas de la miseria”?
Hace más de dieciséis años, Raúl Núñez (falleció en 1996) publicó en su sección “El aullido del mundo” en “Cartelera Turia” un artículo que tituló “Ser de mierda” y sigue siendo vigente. Lo adjunto a continuación para que puedan leerlo y reflexionar.

©JuanJAS
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Ser de mierda

Si a una persona le apetece dejar su país o ciudad y trasladarse a otro sitio se transforma automáticamente en alguien “de mierda”, salvo que vaya forrado, claro. Uno parece estar condenado a quedarse en el sitio donde lo han parido para tener unos mínimos derechos. Da igual si debe pasarse la vida entre las cabras, o soportar una dictadura o morirse sin saber qué hay más allá de sus narices.
Y, más aún, si es negro.
A Festus Uwumagbe se le ocurrió dejar su pueblo de Nigeria e ir a Madrid para llevar otro tipo de vida. Poco después se dio cuenta de que se había convertido en un “negro de mierda”. Hasta tal punto que se le obsequió con la más inhumana de las muertes. La de la falta de atención médica en un país supuestamente desarrollado. Un paro cardiaco-respiratorio se encargó de que hubiera un negro menos apestando las civilizadas calles españolas.
En todas partes hay gente “de mierda”. Los negros, moros, gitanos y sudacas son “de mierda” en Europa. Un andaluz en Cataluña es un “xarnego de mierda”. Y un catalán en Andalucía es un “polaco de mierda”. Cualquier español es “de mierda” en Europa. Y el que no lo sea es un “guiri de mierda” en España.
¿Qué ocurre? ¿Cuál es la tara?
En realidad, yo tengo la ligera sospecha de que todo el mundo es “de mierda”. Porque todos la llevamos dentro y cagamos y luego tenemos que limpiarnos con el papel del váter. Lo malo es cuando se queda atascada en nuestras mentes y es imperiosa la necesidad de un laxante neuronal para que queden limpias y, además de crueles, nos impidan ser idiotas y cerriles.
Si de algo somos, es de agua. Así que me pregunto si no sería más preciso llamarle a un africano “negro o moro de agua”. Y no dejarlo morir sin asistencia médica, aunque sea profesor de filosofía en su país o analfabeto.
Y el tiempo pasa. Y el hombre no es capaz de evolucionar. Y se sigue mirando con el recelo al que no haya nacido en la misma calle, aunque provenga del pueblo más cercano.
La muerte de Festus Uwumagbe será inútil, como tantas otras, pese a haber tenido una cierta trascendencia en la prensa. De nada servirán las manifestaciones, ni la ayuda de las “entidades humanitarias”, ni la indignación que puedan sentir quienes han estado cerca de él en sus últimos momentos.
Es algo más profundo lo que debe ocurrir. Sólo un cambio en el corazón del hombre será la única solución. Pero, mientras tanto, seguiremos siendo “de mierda”.

Raúl Núñez, Diciembre de 1990

lunes, 11 de abril de 2016

Refugiados y emigrantes: Sentimientos y razón

No todas las personas que “emigran” de sus países de origen con la intención de establecerse en otro, deben confundirse con “refugiados”, dado que salen de su país por motivos diferentes y este movimiento se regula legalmente de forma diferente.
De forma similar a lo que debería hacerse con todas las informaciones más o menos interesadas que nos sirven los medios, les sugiero que se hagan preguntas y ustedes mismos intenten buscar la información necesaria que les ayude a responderlas de la forma más racional posible. Si nos limitamos a ver las fotos, los reportajes que nos sirven los medios, diseñados para causar fuertes emociones, tendemos a responder visceralmente y no le damos oportunidad a la razón para pensar y evaluar la situación. Prueba de ello son la multitud de “reacciones” en las redes sociales.
La mayoría de nosotros, nunca se ha visto en la necesidad de emprender “el viaje de su vida”, ni siquiera en una situación similar. Si alguno de ustedes vivió de pequeño en una casa con techo de cañizos por los que se colaba el agua y el frio, sin luz ni agua corriente y con muy poca comida que echarse a la boca, o se lo contaron sus padres y abuelos que sí lo vivieron, pasaron una guerra civil cruenta y una posguerra tal vez peor; seguro que han hecho lo posible por borrar esos amargos recuerdos de su memoria. A nadie le gusta recordar los momentos dolorosos de su vida y tampoco transmitirlos a su descendencia o explicarlos a sus amigos o conocidos. Este hecho colabora a que cuando vemos esos reportajes, con inmigrantes “haciendo el viaje de su vida” con gente mejor vestida, con móviles, con dinero en el bolsillo para comprar agua y alimentos, no hagamos el ejercicio racional de compararlos con los refugiados españoles, mal vestidos, hambrientos y sin un duro en el bolsillo, que cruzaban los Pirineos escondidos e intentando que no los metieran en un campo de concentración en Francia o en Alemania; y por supuesto sin ninguna ONG que los ayudara en territorio extraño. 
Los comparamos con nuestros hijos que han tenido todas las comodidades que hemos podido conseguirles con nuestro esfuerzo y el de nuestros conciudadanos, y que han podido vivir en paz y con todas sus necesidades básicas cubiertas.
Las fotos que nos trasmiten los medios, mayoritariamente son de niños y mujeres. La más mediática repetida ad infinitum es la de un niño muerto en la playa.
Se ha utilizado como una imagen de “marca” de éxito para impactar en las conciencias de todos los que vivimos más o menos tranquilos en países sin guerra. ¿A quién, salvo a algún monstruo, no le afecta esta visión?
Las imágenes que dan los medios son hipersesgadas, porqué en la inmensa mayoría de las fotos se suele ver a mujeres, a veces embarazadas y niños con algún hombre adulto. Es difícil encontrar alguna estadística —tan aficionados que son a las mismas y a los sondeos— en la que se muestre información clara: Por sexo, nacionalidad, edad, estudios, etc. Si no se dispone de buena y verdadera información… 
¿Cómo puede ser posible tomar ninguna decisión equilibrada con esta propaganda que solo fomenta el sentimentalismo sesgado?.

La mayoría de sirios que pueden abandonar su casa después de cuatro años de guerra, son familias de clase media con un nivel de formación y conocimientos medio-alto que se quedaron sin trabajo y sin una vida relativamente acomodada en la que se podían permitirse un nivel de consumo similar al medio en España, móviles incluidos. Esos smartphones, que les vemos usar en los reportajes son un lujo si lo comparamos con las pertenencias (y también nivel formativo) de los refugiados españoles de hace 60 años, pero, como pueden permitírselo, es una ayuda más que tienen para alcanzar su objetivo.
El teléfono se ha convertido en un enser tan importante como los medicamentos, e incluso más esencial que la ropa o la comida. Cada vez que llegan a un nuevo país pueden comprarse una SIM, acceder a internet, descargarse un mapa para poder ubicarse, comunicarse con su familia, comprobar la ruta que deben seguir gracias al sistema GPS y consultar las webs y páginas de Facebook que se están abriendo para ayudarles, pero también para extorsionarles en el caso de los traficantes que los trasladan en barcazas, previo pago de precios abusivos por el Mediterráneo.
Cruz Roja ha puesto en marcha la web Trace the Face (Persigue la Cara) es un espacio donde los migrantes pueden publicar sus fotos para estar en contacto con su familia. Welcome to Europe es una organización sin ánimo de lucro que ofrece información práctica y ayuda legal. Refugees Welcome, otra página creada por ciudadanos alemanes, ha ideado una especie de AirBnB para ayudar a los refugiados a buscar casa.

Veamos el cuadro:   “Refugiados-Bienvenidos” que se difunde por las redes sociales.
Si intentamos hacer una sencilla lectura racional del mismo, seguro que precisaremos más información antes de poder desmontar los “rumores”. Por ejemplo, …
1ª fila.-
¿Hablamos de “refugiados” o de “emigrantes”?.
Las dos palabras no significan lo mismo y por tanto, no pueden mezclarse los dos conceptos. Para los “emigrantes”, cada país tiene su sistema de inmigración legal que debería respetarse. Por ejemplo, Canadá ofrece residencias para algunas profesionales cuyas profesiones son necesarias para su desarrollo, pero pone muchas dificultades para aceptar a los que no tienen cualificación.  http://www.aldeaviral.com/canada-ofrece-residencias-si-tienes-una-de-estas-profesiones/
Otro tema muy diferente es dar asilo humanitario a los “refugiados”, personas que en sus países han estado perseguidos por sus ideas, creencias o procedencia étnica, cuidando de que reciban la asistencia y protección que no pueden tener en sus países de origen. El derecho internacional reconoce que todos los refugiados pueden pedir asilo en los países de acogida; sin embargo, estos países no están legalmente obligados a concederlo y por tanto pueden establecer las condiciones que decidan sus parlamentos.
2ª fila.-
¿Cuantos refugiados ha acogido Arabia Saudita y otros “países riquísimos” cercanos?
3ª fila.-
Dejar a las mujeres, niños y ancianos en una zona de guerra ¿Es lo más seguro? Tal vez no lleguen a tener nunca la oportunidad de salir del horror.
4ª fila.-
La guerra produce efecto huida, no llamada. La gente huimos del fuego, del mal, del horror, de las catástrofes, de la guerra, etc. El efecto huida o salida no marca el destino. Si lo hace el efecto “llamada” cuando se percibe el destino como deseable y alcanzable debido a las facilidades de acogida y la mejora de la calidad de vida que supone el país de destino.
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Si hacemos un rápido screaning por las redes sociales encontramos opiniones de todo tipo. He recogido unas cuantas y las he agrupado en dos tendencias.
Si repasamos las mismas, nos damos cuenta de que el tema es muy complejo y que la visceralidad impera en ellos. Los pro-inmigrantes llaman a los contra o reticentes a la inmigración: xenófobos, racistas, egoístas, inhumanos, crueles e insolidarios y los reticentes llaman a los pros: hipócritas, irresponsables, parásitos, etc.
Como suele suceder, cuando analizamos un tema, no estamos plenamente de acuerdo con ninguna de las dos posturas y siempre se nos puede ocurrir una idea diferente para tratar el mismo tema, porqué siempre se pueden dibujar múltiples mapas que intenten explicar el mismo territorio. Se dice que en España es normal que en una reunión de 10 personas haya siempre más de 10 opiniones. Uno siempre es capaz de encontrar argumentos a favor de una cosa y a la vez de la contraria. También sucede que muchos se niegan a seguir leyendo o escuchando argumentos que en principio contradicen sus puntos de vista de partida. Nos suele faltar mucha capacidad de diálogo y de escuchar activamente al que expone argumentos que no se ven como “políticamente correctos”. Se suele decir: “El que dice verdades pierde sus amistades”.
Es un tema muy complicado y no es nada fácil solucionarlo. No me gusta ver a la gente que pasa penurias, pero tampoco me gusta ver a quien no las pasa que se le llene la boca diciendo que se tienen que abrir las puertas y acoger a todo el que quiera venir sin pensar ¿cómo hacerlo?, ni ¿quien va ha pagar el coste? ni ¿Cuáles serán las consecuencias locales de este acto humanitario?.
¿Porqué ayudar a estos refugiados o inmigrantes determinados y no a otros millones de personas que sufren en el mundo? ¿Porqué a unos nos lo recuerdan en todos los Telenoticias y a los otros no les dan titulares? Estos titulares hacen que nos olvidemos de los “necesitados” españoles, portugueses, griegos e italianos. Sus problemas no resueltos se han vuelto tan invisibles, a pesar de tenerlos tan cerca, que hemos dejado de indignarnos con el trato que se les ha dado y hemos dejado de exigir a las autoridades que hagan algo para ayudarles. Ahora toca otra cosa. Los medios marcan la moda y nos dictan los temas de conversación que les interesa.
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No es decente que una parte muy importante del dinero circulante en el mundo viva en la opacidad sin someterse a ninguna fiscalidad. Es una injusticia universal, en estos tiempos en que la corrupción se manifiesta globalmente. Los paraísos fiscales, no hay que “catalogarlos”, reformarlos o hacerles leyes a medida para legalizarlos, sino que habría que suprimirlos por razones de justicia y de equidad. 
Cada euro que escapa de la presión fiscal pertinente es un acto que revierte en la extensión de la pobreza en el mundo, fomenta las desigualdades, los conflictos, las guerras, las migraciones y acaba alimentando los populismo. 
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La corrupción siempre han existido y parece improbable que se extingan ni en las democracias ni mucho menos en las dictaduras. ¿Cómo van a acabar con ellos los mismos que la practican en lugar de dar ejemplo de todo lo contrario?. Por otro lado, hemos visto a lo largo de la historia que los que pretenden acabar con la corrupción, y todas las malas prácticas, con métodos radicales pueden convertirse en justicieros sin piedad para acabar cayendo en las mismas prácticas que querían erradicar. ¡Cuidado con los populismos!
Algunos gritan: ¡Hay que ayudar a todo el que lo necesita! ¡Qué vengan todos!, aquí podemos y queremos acogerlos. Tal vez hemos olvidado que la superpoblación es una amenaza global. El aumento ilimitado de población —no por procreación excesiva pero si por emigración descontrolada— en una región del planeta (por ejemplo Europa) es imposible. La capacidad de carga de un ecosistema es limitada y el cambio climático aún la reduce más. Es cierto que los africanos, indios, asiáticos, etc. viven con una economía de subsistencia y mil de estas familias no gastan como un europeo que consume un exceso de recursos. ¿Qué pasaría cuando esas familias emigraran a Europa? Querrán consumir como los europeos (comida, energía, servicios sanitarios, educativos, etc.). Los países desarrollados deberíamos decrecer (lo haremos igualmente, pero de peor manera si no la organizamos nosotros) y ayudar a los que quieren emigrar, para mejorar su nivel de vida. Eso no significa consumir más y presuntamente mejores productos, incluidos los farmacéuticos, sino ayudarles a salir adelante sin cometer los errores que nosotros hemos cometido: contaminación, obsolescencia, etc. La solución no es emigrar para intentar criar a los hijos un poco mejor repartiendo las migajas de la caridad. El mejor sistema anticonceptivo a nivel mundial es la educación de las personas, asegurando su acceso al mundo laboral, para que puedan ser auto-dependientes en sus países, puedan decidir cuantos hijos quieren tener y puedan alimentarlos, cuidarlos y educarlos en paz.
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Unicef ha grabado y divulgado un video conmovedor, se ha hecho viral. El título zarandea las conciencias y sentimientos de todo el que lo visualiza:
“Sabemos que no es el viaje de vuestra vida, pero es el viaje de la suya”.
El vídeo nos describe que en 2015, casi 250 millones de niños abandonaron sus hogares para escapar de la violencia y la miseria. Durante el viaje han soportado frio, enfermedades y se han expuesto a violencia y explotación. En 2016, una media de dos niños mueren cada día cruzando a Grecia desde Turquía.
En muchos lugares del mundo, familias enteras son perseguidas por motivos étnicos, políticos y religiosos. La guerra, la falta de oportunidades provocada por la corrupción y el mal gobierno de los dirigentes de sus países y el crimen organizado empujan a las familias a emprender el largo viaje hacia el “Norte”. 
Ante la imposibilidad real de abandonar sus países, muchos se ven obligados a pagar a traficantes, gastando todos sus ahorros. Durante el viaje, el dinero se va agotando, la comida escasea y tienen que soportar climatología adversa. Muchos niños y adolescentes viajan no acompañados y son vulnerables al abuso, la explotación y la trata. Las niñas son empujadas al matrimonio con hombres mayores por supervivencia o protección.
Si llegan a su destino tendrán que soportar el racismo, la xenofobia y la discriminación, además de la amenaza del retorno inmediato. Si vencen todas estas adversidades tendrán que aprender el idioma y comprender los códigos culturales del país de acogida.

Sólo un desalmado o un loco pasota podría ser inmune al mensaje.
Es terrible que pasen cosas así en el mundo que habitamos, pero han pasado cosas mucho peores, siguen pasando y me temo que seguirán. ¿Porqué? ¿No hemos aprendido nada en tantos siglos de evolución? ¿Qué nos dicen los historiadores? ¿Qué nos dicen los psicólogos y expertos en comportamiento humano? ¿Qué nos dicen los sociólogos?
El tema es complejísimo y el vídeo denuncia un “hecho concreto” y aprovecha la oportunidad que los telediarios están llenos sobre titulares de refugiados de Siria para recordarnos el drama de las migraciones Sur > Norte. Porqué las pateras que llevan años intentando cruzar el estrecho o llegar a las Canarias ya no salen por la televisión (Ver pie de página). 
¿Es que ya se ha resuelto ese problema?. 
El vídeo explica sólo una pequeña parte de lo que sucede en nuestro mundo y además no identifica en ningún momento responsables ni responsabilidades, ni propone soluciones viables para resolver el problema que no es lo mismo que tratar los “efectos” o “daños colaterales” como les gusta a algunos llamarlo. Sólo habla de niños, cuando la verdad es que estos representan menos de un dos por ciento de todos los inmigrantes o refugiados que vienen a Europa. El video mezcla los conceptos de migrantes con refugiados que piden “asilo humanitario”. No todos los inmigrantes son refugiados, que se han visto obligados a abandonar su país de origen debido al peligro que corrían por causas raciales, religiosas, guerras civiles, catástrofes naturales, etc.
¿De que estadísticas disponemos para saber cuantos son refugiados y cuantos son inmigrantes que quieren mejorar su calidad de vida? La falta de información veraz hace que la gente opine sin conocer el problema real. Además el mensaje altamente emotivo ayuda a dificultar la reflexión serena.
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Refugiados, emigrantes,… ¡PREGUNTAS!

Las preguntas no deben darnos miedo, al contrario; porque sin ellas es imposible encontrar respuestas. No sirve de nada seguir la voz de su amo o de la propaganda independientemente de quien la propague, sin reflexionar; porque ello no contribuye  a esclarecer los dilemas tanto materiales como morales y sólo puede proporcionar apaños a corto plazo. Cerrar los ojos a la realidad y a las causas que la provocan nunca es bueno para conseguir soluciones efectivas y duraderas. Por tanto os invito a reflexionar sobre el tema de los emigrantes y buscar respuestas a las preguntas que se os ocurran.
Recibir refugiados no significa sólo hacerles una fiesta de bienvenida y muchas fotos, programas televisivos y entrevistas en las revistas, tan “utilizadas” por los políticos -deberían preocuparse por robar menos, eludir menos y pagar los impuestos que les corresponden en lugar de hacer tanta caridad de palabra- y demás vividores del pariré. 
Acoger refugiados significa atender su salud, procurarles vivienda, servicios vitales, educación... Significa procurar que tengan los mínimos problemas de adaptación al entorno, porqué ahí tendrán que vivir durante el tiempo indispensable necesario, para que pueda solucionarse el conflicto en su país de origen y puedan volver a él lo antes posible.
¿Somos conscientes de que posibilidades tenemos de hacer esto realidad?
¿Somos conscientes de que el estado español y por tanto cada uno de nosotros —no me vale el que diga “como yo no tengo nada no puedo pagar”— debe 1 000 000 000 000.- € que ha tenido que pedir prestados para atender sus obligaciones con los ciudadanos? En 2020 ya debemos un 25% más, las pensiones hace tiempo que no pueden pagarse sin endeudarnos más, los servicios médicos están infradotados, etc. Y esperamos que la UE nos regale 72000000000€ y nos preste otros tantos para poder sobrevivir.
¿Sabemos leer estas cifras y sabemos cuanto hay que trabajar e invertir en recursos productivos para generar esta riqueza, sólo para devolver el préstamo?. 
Emitir sonidos y palabras por la boca cuesta relativamente poco, hasta los niños saben hacerlo. Decir que lo resuelvan otros, también cuesta poco, pero no resuelve nada. Pensar en planes de actuación viables cuesta un poco más y hacerlos realidad, ya ni te digo.
Si a España se le exige que llegue a finales de 2017 cumpliendo lo comprometido, los españoles tendrán que conseguir la friolera de ¡38.000.000.000 €!. ¿Cómo?, pues a base de una mayor presión fiscal a los contribuyentes que no pueden eludir como hacen los ricos y a las grandes empresas, personajes incívicos que esconden sus capitales en sociedades offshore. 
La propaganda “mayor presión a los ricos” siempre ha sido totalmente falsa. Si no tenemos la suerte que el crecimiento económico haga que las bases imponibles sean mayores, al gobierno, sea el que sea, seguro que aumentará los tipos impositivos, y/o recortará el gasto público. Los perjudicados como siempre serán los trabajadores, los pequeños ahorradores y todos los receptores de sanidad, educación y servicios sociales.
Actualmente los intereses de la deuda pública se van pagando, y es sabido que el Gobierno que venga hará lo que le digan la CE a cambio de un año de margen, y ese Gobierno, tenga el color que tenga, lo aplicará sin rechistar. ¡Al tiempo!.
El Banco de España dice que ‘continuará la creación de empleo’. Supongamos que la demanda de trabajo vaya a subir pero, ¿qué tipo de empleo se va a crear? ¿con qué condiciones? ¿amparado por qué contratos? ¿remunerado con qué importes? ¿en cuanto va a contribuir a mejorar la recaudación fiscal y de la Seguridad Social? ¿y en cuanto a reducir la pobreza y la tasa de exclusión social?. 
Con todo este montón de preguntas sin responder y todavía algunos tienen la irracional conducta de ofrecerse a acoger todos los refugiados que quieran venir. Si ni ellos, ni el estado español tiene un duro, sino un montón de deudas, ¿quiénes pretenden que paguen los gastos? Una cosa son los deseos del corazón y otro la dura realidad.

¿Quién tiene interés, cuál es ese interés y cual es su porqué?
¿Porqué este aluvión de inmigrantes/refugiados en dirección a Europa? 
¿Cuales son los verdaderos motivos? 
¿Porqué no se refugian en los países limítrofes que tienen geografía, condiciones climáticas, idioma y religión similares a las suyas y no están en guerra?.
¿Porqué quieren venir principalmente a Europa y no ir a Rusia, Siberia, Mongolia, Arabia, Egipto, Libia, Argelia, Túnez, Marruecos, Yemen. Iraq, Sudan, Jordania, Irán, Corea del Norte, Cuba, Camboya etc.?
Parece que sólo quieren ir a vivir a cualquier país en el mundo no gobernado por musulmanes. ¿Y a quien culpan? No al Islam. No a sus líderes. No a sí mismos… Culpan a los países democráticos. La democracia es realmente buena para ellos, porqué en Europa (más en los países del norte que en los del sur)  pueden vivir mejor que en su país de origen, aprovechar la alta calidad de vida, que buena parte de ellos no construyen y ningún familiar suyo presente o pasado cercano trabajaron para construir. Ellos quieren mantener sus costumbres y se les permite. Aún así, desobedecen las leyes que no les parecen bien, mientras se benefician de los servicios sociales, hacen parodias de nuestra política y de nuestros tribunales, generalmente y muerden la mano que los alimenta y no admiten ni una crítica a sus comportamientos. Algunos hasta se permiten amenazar con comentarios del tipo: “Nosotros llegamos en patera, ahora veremos como salís vosotros de aquí”.
¿Porqué intentan traer su sistema de vida y transformar las sociedades de los países que los acogieron, en otras similares a las del país que en teoría tuvieron que abandonar?. ¿Tiene algún sentido?

Si quisiera, Arabia Saudí podría albergar tres millones de personas en la ciudad de Mina, en un valle dela provincia Makkh. No es la típica población al uso, pues las únicas edificaciones con las que cuenta son 100.000 tiendas alineadas en calles rectas, hechas de un blanco y reluciente teflón —resistente al fuego, a las altas temperaturas y con aire acondicionado—, que están desocupadas todo el año; excepto en la temporada del «Haj» cuando los musulmanes realizan su anual peregrinación a La Meca.
http://viajerosdelmisterio.com/mina-la-ciudad-de-carpas/
¿Porqué el gobierno de Arabia Saudí, al igual que el resto de las «petromonarquías» del Golfo Pérsico, no ha expresado deseo alguno de acoger algunos de los cientos de miles de refugiados en sus países vecinos? ¿Será porqué temen que las oleadas de inmigrantes desestabilicen sus frágiles sistemas monárquicos y sociales?.
Parece que Arabia Saudí se comporta como aquellos padres ricos y tan ocupados con sus negocios que nunca tenían tiempo para estar con sus hijos, y para calmar su conciencia les ofrecían “costosos regalos”. Dicen que ha propuesto «ayudar» a Alemania, financiando la construcción de 200 mezquitas en terreno alemán, una por cada 100 refugiados que lleguen. ¿Les parece un buen método para acelerar la conversión de Europa al Islam?.
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La inmensa mayoría de las personas en Europa estamos de acuerdo en que hay que defender los derechos humanos de cualquier persona, de cualquier religión, de cualquier país del mundo, sin embargo “alguien” lanza mensajes a través de los medios para dividirnos, perjudicarnos a todos al tiempo que nos distraen para que no nos preguntemos sobre sus “verdaderos intereses” detrás de esta masiva propaganda solidaria y “buenista” que no suelen refrendar con sus políticas, sus fábricas de armamento, sus grandes empresas aspirantes a monopolizar la energía, el agua y los alimentos.
¿Quién provoca o alimenta los conflictos permanentes en los países de Oriente medio?
¿Qué intereses económicos hay en juego?
Por ejemplo: Qatar, a iniciativa de Estados Unidos, propuso construir en 2009 un gasoducto para suministrar gas a Europa a través de Arabia Saudí, Jordania, Siria y Turquía, con objeto de romper la mayor fuente de ingresos de Rusia junto con el petróleo. Parece que el presidente sirio, Bashar al-Asad, rechazó el proyecto porque iba contra los intereses de su aliado Vladimir Putin. Obama se puso al frente de la coalición para derrocar al dictador sirio y dio luz verde para que príncipes saudíes y qataríes inundasen de dinero al “Estado Islámico”, ISIS, Daesh o como quieran llamarlo. Resultado a día de hoy: el gaseoducto todavía no se ha llegado a construir, pero la devastadora guerra de Siria se ha cobrado más de 250.000 muertos y más de 11 millones de desplazados.
¿Quién tiene interés en no resolver la guerra en los países de Oriente medio?
¿Quién sale ganando con mantener o colocar a los “dictadores” o “fundamentalistas” en el gobierno de esos países y en alargar los conflictos armados y expresiones colaterales de tipo terrorista (otro tipo de guerra)?
El ISIS nació al calor de la ocupación y la fragmentación de Irak. El desmantelamiento de las fuerzas armadas iraquíes por parte de EEUU contribuyó a su fortalecimiento. Y la guerra siria fue clave para su crecimiento.
Turquía y Arabia Saudí, aliados de Occidente, son territorios epicentros de la financiación del ISIS. Turquía ha permitido el flujo de camiones que cruzan la frontera cargados de petróleo procedente de los campos sirios controlados por el "Estado Islámico"

¿Alguien pretende destrozar o al menos minar los sistemas sociales y de convivencia europeos? ¿Quién? ¿Porqué? ¿Qué sale ganando al hacerlo?

Las “ONG” (Organismos no gubernamentales)
Mucha gente cree que en las ONG hay, principalmente, médicos y educadores, pero la verdad es que hay una enorme variedad de perfiles, desde profesionales del marketing hasta expertos en ciencias políticas. Y lo más importante de todo es que tanto los profesionales que reciben remuneración por su trabajo como el voluntariado son personas normales, con sus problemas e inquietudes, y los une la creencia firme en un mundo mejor y más justo. El motor de las ONG’s es que sus colaboradores creen que el cambio es posible, y que entre todos podemos conseguirlo. Sus Directores de Personas y Organización se aseguran de que todas y cada una de esas personas tengan todos los recursos que necesiten para conseguir su objetivo. ¡Fantástico! ¿Hay alguien que no se quiera apuntar a trabajar en una empresa como esta? Si ya trabajaran en una de ellas, ¿Qué harían para seguir trabajando en ella y aumentar su envergadura?
Las “ONG” (Organismos no gubernamentales) ¿Tienen interés en que se mantengan los flujos migratorios para favorecer sus “empresas-organizaciones” y los cientos de miles de puestos de trabajo remunerados y capitales que manejan?

Es un hecho que hay un elevadísimo número de personas que trabajan y cobran sueldos, viajan y cobran dietas en ONG’s, organismos oficiales, asociaciones, departamentos parasociales adscritos o subvencionados, directa o indirectamente por los organismos oficiales, que viven y se alimentan para su subsistencia de eso que algunos califican de “buenismo-sentimentalismo”. 
Es sabido además que muchas de las "organizaciones no gubernamentales"... viven principalmente de las ayudas, subvenciones y convenios del gobierno de turno, con una supervisión-control prácticamente nula. Malas personas, corruptos y distracciones las puede haber porque todos somos humanos.
Los más liberales o libertarios preguntan: ¿Porqué los gastos, sueldos y proyectos de las "organizaciones no gubernamentales” no se financian exclusivamente con los recursos y donaciones de los socios y simpatizantes, realmente altruistas y creyentes en lo que predican, que deciden pasar a la acción defendiendo sus creencias al margen de los estados?. Estar a favor de una opción cuando el que “paga” es el “contribuyente” y tú no eres uno de ellos, es ser un hipócrita, un imprudente o algo peor.

¿Porqué las ONG’s, en lugar de tratarse como “escuelas/centros sanitarios concertados” no se integran en el aparato estatal como “empresas públicas” que suministran servicios sociales?.
Al menos, se podrían obtener ahorros y multiplicar la eficiencia por economías de escala.
En el IRPF de este año se establece un mejor tratamiento de las deducciones por donativos y otras aportaciones a ONG. Se introducen mejoras al régimen de deducción por donativos a entidades incluidas en el ámbito de la Ley 49/2002 para estimular su fidelización. Así, el contribuyente podrá desgravarse un 50% de los primeros 150 euros donados a ONGs, fundaciones o cualquier entidad acogida a dicha normativa y un 27,5% del resto de aportaciones, porcentaje que aumenta hasta el 32,5% si la cantidad donada a una misma ONG no ha disminuido en cada uno de los últimos tres años. Los porcentajes señalados se incrementan en cinco puntos porcentuales si la donación se destina a las actividades prioritarias de mecenazgo aprobadas. Además, están exentas las ganancias patrimoniales generadas si se donan bienes. Todo este tratamiento “especial” se concede porque se supone que las ONG’s trabajan para intentar cubrir necesidades no cubiertas de la población en casos de emergencia y ejercen un rol de influencia para conseguir que dejen de vulnerarse los derechos de las personas.
Mucha gente defiende que nadie puede saltarse la legalidad vigente y que cualquier cambio debe hacerse por métodos democráticos y por amplia mayoría en los parlamentos nacionales. A la vista de algunos hechos, algunos se preguntan: ¿Existen "oenegés" pro-inmigración que se dedican a instruir y ayudar a que los inmigrantes ilegales para que puedan saltarse las fronteras y eludir la legislación de su país de origen, de los de tránsito y de los de destino? Estos “organismos no gubernamentales” subvencionados ¿actúan como una especie de asesores para los pobres, enseñando a “eludir”,  al estilo de los asesores fiscales para los ricos?. Mientras estos enseñan a sortear el fisco para pagar menos impuestos, los otros enseñan a sortear las leyes inmigratorias y los controles para conseguir entrar y permanecer en un país y beneficiarse de sus prestaciones sociales más o menos legalmente sin aportar nada. Se comportan extractivamente.

La actividad de las ONG’s se fundamenta en la creencia de que todos tenemos derecho a una vida digna, a que nuestras necesidades más básicas sean satisfechas, a un reparto justo de los recursos naturales, a disfrutar de un sistema alimentario sostenible, etc. Para ello, se esfuerzan por conocer el contexto y las necesidades de la población, escuchándola y atendiendo a las asociaciones y Gobiernos locales. Piensan que solo así pueden conseguir su objetivo de una forma proactiva, ágil y eficaz...
¿No deberían ser estos los objetivos de los gobiernos de todos los estados? y ¿no debería ser labor de los Organismos Internacionales el supervisar que todos los estados cumplan con estas labores? 
Si ni los Gobiernos estatales ni las Organizaciones Internacionales, sustentados por los votos de la mayoría de los ciudadanos que los sustentan con sus aportaciones vía impuestos, son capaces de cumplir estos cometidos o no quieren hacerlo, ¿porqué razón van a poder cumplirlo miles de mini-organizaciones atomizadas y subvencionadas en buena parte por esos mismos Gobiernos? ¿Es que todas las personas, inteligentes, trabajadoras, eficientes, solidarias, capaces de practicar nobles valores con exacerbado voluntarismo trabajan en las ONG’s y ya no queda ningún alma decente y caritativa en el resto del orbe? o tal vez ¿hay otros intereses que no se explican a la mayoría de los ciudadanos de los países desarrollados?.

Los socios y una base amplia de colaboradores son muy importantes para cualquier ONG, para desarrollar los proyectos y poder hacerlo con independencia. Son la mejor fuente de financiación estable. La verdadera fuerza de una ONG son las personas que trabajan en ella, tanto aquellas que lo hacen de forma remunerada como las que realizan un voluntariado. Independientemente de la causa que apoyen, todas tienen algo en común: las ganas de luchar por aquello en lo que creen, la fuerza para defender sus valores y la ilusión por hacer del mundo un lugar mejor, cualidades que deberían acompañar a cualquier buen profesional independientemente del ámbito o la empresa para la que trabaje.
El problema es que mientras el mundo se colapsa, nos pasamos el día reunidos, hojeando correos colectivos y creando comisiones para tratar de distraer los problemas convocando una comisión que los estudiará, no sea que nos pusiéramos a trabajar y los acabáramos arreglando. Se multiplican las acciones de “propaganda” y los mails para difundir a diestro y siniestro. La responsabilidad se diluye, parece que todo el mundo está informado de todo aunque nadie profundice en nada ni se responsabilice de nada. Resultado: mucho hablar, mucho culpar a los “malos”, pero poco actuar y menos resolver.

Se dice que los valores que definen a los miembros de una ONG y pienso que también deberían definir a cualquier ciudadano que resida en nuestra sociedad son:

Justicia. 
Luchar por los “derechos de los más débiles” es un interés común de los miembros de cualquier ONG, y los esfuerzos de cada uno suman, por pequeños que sean. 
¿Porqué siempre oigo hablar de derechos y nunca de deberes? 
¿Quién lucha por los derechos de los menos débiles? 
¿Dónde está el listón para calificar si uno es “más débil”, “menos débil”, “clase media” o “muy poderoso”? 
Los “menos débiles” son los grandes desamparados y todo el mundo parece que se preocupa de que se les garanticen todos los derechos y su único deber es asegurarse que reciben todos sus derechos. Los ciudadanos de  “clase media”, lo son o no dependiendo de a quien se lo preguntes,  son los que cargan con todos los deberes que han legislado los políticos y no les queda tiempo ni para preguntar por sus derechos, bajo amenaza de que se les aplique la ley. Los poderosos son los que eluden, esconden, se aprovechan, mienten como bellacos y se aprovechan de todo. Los “muy poderosos”, los Capi di tutti capi” sólo se conocen entre ellos y el único deber que cumplen a rajatabla es el de enriquecerse sin importarles como, donde o acosta de quién lo hacen.

Solidaridad.
Esto es básico. Todo miembro de una ONG siente la necesidad de ayudar a los demás, de ponerse en la piel del otro, de pelear por mejorar su calidad de vida.
Una persona voluntaria que dedique su tiempo a estar con una persona mayor no solo está llevando a cabo un acto de generosidad; está haciendo que renazcan antiguas ilusiones, que se recuperen hobbies, que desaparezca la soledad. Ser voluntario no significa únicamente forjar una amistad con esa persona anciana: significa devolverle la ilusión por la vida.
No olvidemos que en ningún caso, la aplicación de este valor debería conducir a que los receptores de este comportamiento vivan mejor de lo que lo hacen los ciudadanos que ayudan a financiar estos servicios y no perciben los mismos porqué se supone que no lo necesitan. Recordemos que la sociedad no es uniforme y que la riqueza no está uniformemente distribuida, pero que tampoco lo están la capacidad de trabajo, ni el esfuerzo, ni la inteligencia, ni las ganas de superación y progreso. Debemos aspirar a lograr igualdad de oportunidades para poder progresar, que es distinto a sólo repartir la riqueza, que han conseguido los que han progresado, entre todos.

Coherencia.
Si te comprometes con una causa, debes actuar en consecuencia con la misma. Esto es básico para cualquier miembro de una ONG, y suelen regirse por códigos de conducta para predicar con el ejemplo, como suele decirse. Eso es lo mismo que deberían hacer todos los dirigentes políticos, sociales, sindicales, empresariales, etc. Pero ya sabemos que las personas somos humanos y no siempre coinciden los deseos y lo que debería ser, con los comportamientos reales.
Nadie podemos ser coherentes al 100% con nuestros ideales —¡me pregunto cuánto íbamos a durar en el mundo si lo hiciéramos!—, porque no existe ningún producto que sea respetuoso al 100% con el medio, con los pequeños y pequeñas productoras... La única alternativa que nos queda es buscar el máximo de coherencia posible en los pequeños detalles en la proximidad. Buscar alternativas de consumo que sean sostenibles y respetuosas.
Si podemos elegir una chaqueta confeccionada sin explotar a miles de niños y niñas en el Sudeste Asiático, no nos decantemos por la que vulnera todos sus derechos. 
¿Quien mejor que un Estado o una grandísima Organización Internacional que pueda legislar para fomentar conductas saludables, justas y responsables? 
Mejor uno fuerte que miles de ONG’s atomizadas, ya se sabe, “divide y vencerás” vs. “Fuente ovejuna, todos a una”.
Dado que lo verdaderamente importante es que las personas conecten y se comprometan con las causas en las que creen y las apoyen económicamente… ¿Porqué toda esta multitud de ONG's no se unen en un hipermercado-lobby mundial e invierten recursos para presionar a los “gobiernos indecentes, insolidarios, inhumanos e indignos“ y termina obligándoles a ocuparse de resolver la raíz generadora de los problemas que tanto dicen que les preocupan?

¿Los refugiados de Oriente Medio emigran por causas religiosas?
El europeo corriente, sabe poco del Islam y desde ese desconocimiento se pregunta: si hay personas que viven en un país mayoritariamente islamista y no están de acuerdo con la doctrina del Islam que practican sus líderes religiosos y políticos, ¿porqué cuando se establecen en Europa insisten tanto en conservar sus costumbres religiosas, de vestimenta —muchas veces en conflicto con las costumbres locales— y en edificar mezquitas para practicar el culto islámico?
¿No será que quieren "convertir al infiel occidental"?
Puede ser que con lo que no estén de acuerdo sea con la forma como esta se aplica en su país y por ello es lógico que quieran emigrar a otro con unas creencias religiosas diferentes o con una permisividad tal que no les obligue a observar ciertos preceptos religiosos o sociales. Si este es el caso, ¿porqué atienden el culto en mezquitas donde algunos imanes ofrecen discursos contrarios a la libertad de expresión e incluso contra las costumbres de convivencia europeas, etc.? ¿Porqué NO denuncian enérgica y públicamente estos, inadecuados y a la larga peligrosos para nuestra sociedad, comportamientos de sus líderes religiosos o de simpatizantes fundamentalistas?
Lo que es curioso es que siempre que se plantea un traslado masivo de población islámica, la ONU hipócritamente mira a Europa.
¿Por que no acoge a ningún presunto refugiado la patria de Ban Ki Moon, la industrializada y próspera Corea del Sur? ¿Por qué no Japón? ¿Por qué no la extensísima China? ¿Por qué no las riquísimas petromonarquías del Golfo, Arabia, Qatar, Emiratos...? 
El sentido común parece indicar que estando tan cerca, con climas y paisajes similares y siendo también de religión musulmana, allí es donde mejor se podían integrar sirios, iraquíes, y afganos. Pero resulta que no. La machacona campaña de “las buenas personas” va siempre referida a que los europeos acojan el mayor número posible de individuos cuyas costumbres y creencias  hacen que su integración sea, (¡cuando menos!) problemática. Además, encuentran súper lógico que los contribuyentes europeos paguen, a todos estos emigrantes, vivienda, manutención, sanidad, cursos profesionales, cursos del idioma local y una paga mensual de inserción. Bienes y servicios sociales que en España (según los mismos “buenistas”, país en situación de emergencia social) carece buena parte de la población.  ¿Por qué? ¿Porqué estos “buenistas” se avergüenzan de pertenecer a Europa, por lo inhumano de las políticas que practican sus dirigentes, libre y democráticamente elegidos por la ciudadanía?. ¿Acaso estos dirigentes no son un reflejo de la sociedad que los ha votado? ¿Acaso democráticamente no debe atenderse a los deseos de la mayoría? …
¿Como pueden tolerar los ciudadanos europeos que, personas con una ideología contraria a los valores democráticos de igualdad y libertad, contenidos en la carta de los derechos humanos y que en los países europeos es donde más se respetan, se asienten aquí y no solo ellos no los respeten, sino que pretendan imponer su ideología, sus costumbres y hasta su religión al resto de los ciudadanos demócratas europeos?
Parece que la gran mayoría de los refugiados de países islámicos no emigran de su país por motivos religiosos.

¿Los Refugiados huyen de la guerra, de la destrucción y el horror?
Es lógico que así sea, porqué como reza un eslogan buenista “sólo arriesga su vida en una patera el que piensa que el agua es más segura que la tierra”. Sin embargo, si los refugiados solo huyeran de la guerra y tuvieran la intención de volver a su país cuando esta acabara o algún Organismo Internacional la hiciera acabar, sería más fácil poner a toda la familia a salvo y trasladarse a Turquía, Líbano o cualquier otro país cercano donde pudieran sobrevivir a salvo de la guerra. En cambio, no quieren quedarse en ningún país limítrofe sino que intentan, por todos los medios a su alcance, llegar hasta la lejana Alemania o la más lejana aún Dinamarca, Suecia o Noruega, con la que no tienen en común ni idioma árabe, ni religión, ni clima, ni …. ¿Porqué será?
Puede resultar cruel decir, como han hecho algunos, que la archi-difundida foto del niño ahogado tendido en la playa fue por la avaricia del padre que decidió salir de Turquía (zona que no está en guerra, pero sin “pagas”) hacia Alemania, pero hay que preguntarse ¿porqué alguien emprende el “viaje de su vida” tan largo, difícil, incómodo y arriesgado, cruzando medio continente, cuando no es imprescindible para quedar a salvo del horror de la guerra?.
A todos nos gusta mejorar nuestro nivel de vida, recibir la mejor educación, atención sanitaria, cobertura social, disfrutar de las facilidades de la sociedad de consumo, etc., pero esto nada tiene que ver con el asilo humanitario. Tiene que ver con las ganas de progresar legítimas que tenemos todas las personas y para satisfacerlas cada uno debe aplicar su inteligencia y su trabajo en un entorno de libre competencia. Es ilusorio pretender que el vecino, que vive mejor que yo, me acoja en su casa por mi cara bonita. Del mismo modo es ilógico pretender trasladarse sin más a otro país para beneficiarse de los recursos que otras gentes han logrado con su esfuerzo personal y social. Las coles no crecen en medio del bosque. Crecen en el huerto que alguien ha desbrozado, plantado, cultivado y abonado, para recolectarlas, comérselas o venderlas cuando han crecido.
Cuando en España tenemos un 24% de parados (¿Acaso es mentira porque todos somos unos chorizos y trabajamos en negro?) y nuestros jóvenes tienen que emigrar donde les dan trabajo del tipo que sea (sin subvenciones, ni ayudas, ni vivienda gratis, ni comida gratis, etc.), ¿como podemos decir “bienvenido todo el que quiera venir”?. ¿Somos irresponsables o hipócritas?
Con el nivel de paro, de pobreza energética, de niños que dicen pasar hambre en sus casas y por ello hay que pagarles el comedor escolar, las guarderías, etc., con la cantidad de familias desahuciadas, etc. que tenemos en España (¿Supongo que será verdad?) y con las perspectivas de empeorar que hay debido a la robotización, y al aumento de productividad que requerirá cada vez menos mano de obra,… ¿Como podemos decir “Refugees welcome” tan alegremente?. 
Parece que ya no nos acordamos de cuando se publicó en el BOE la “Ley de Dependencia”, sin acompañarla de presupuesto para hacerla efectiva. ¿De que nos ha servido esa ilusionante y espléndida ley, más que para aumentar la desconfianza en los gobernantes? ¿Vamos a cometer el mismo error con los “refugiados/inmigrantes? ¿Cuándo aprenderemos a diferenciar entre la preocupación/intención y la ejecución/resolución?
¿Que pretenden los políticos mintiendo e incumpliendo promesas? ¿Pretenden ampliar su base clientelar de estómagos agradecidos para mantenerse en el poder y seguir extrayendo riqueza de la población productiva?
No falta quien dice que el problema de la desocupación, de la crisis y de los sueldos de esclavo es culpa de políticos, banqueros y empresarios. Los banqueros dicen que no le pusieron la pistola en el pecho a nadie para que solicitara préstamos para comprar coches de lujo, irse de vacaciones y gastar lo que no tenían para vivir como si fueran  ricos. Los políticos dijeron que intentaron dar a los ciudadanos un alto nivel de vida porqué todos teníamos derecho a disfrutarlo, aunque no pudiéramos pagarlo, y por ello se endeudaron en nuestro nombre. También algunas manzanas negras y corruptas abusaron de su posición para delinquir como efecto colateral. La culpa es muy negra y no la quiere nadie.
Algunos se acuerdan de nuestros emigrantes y dicen: “Hay que ser solidarios con los que quieren emigrar a nuestro país”. Otros argumentan: “de los 500000 jóvenes españoles que han emigrado, ¿cuántos tienen formación superior pagada por los contribuyentes españoles?, ¿cuántos tienen ayudas sólo por emigrar (se les ofrece servicios sanitarios completos, educación y becas gratis para sus hijos, etc)?, ¿cuál es la proporción que delinque en los países de acogida?, ¿cuántos trabajan para imponer su religión al llegar?, ¿cuantos se reúnen para cometer violaciones masivas?,… Si una mujer va a un país musulmán, ¿puede vestirse y comportarse como en España?, ¿respetan sus costumbres?".
El problema de los refugiados de guerra y muchísimo menos con los emigrantes, no se resuelve con ingresarlos a todos los que quieran venir y logren llegar en la UE.
Todos los problemas son difíciles de resolver y por supuesto nunca se resuelven “medicalizándolos”. Lo mejor es siempre “prevenir” con las políticas adecuadas.
¿Quién provoca los conflictos? ¿Quién se beneficia de ellos? ¿Quién sale beneficiado de cada situación? ¿A quien le interesa publicitar masivamente, desde los medios que controlan, un evento determinado y no otro? ¿Quién dirige los flujos migratorios en uno u otro sentido? ¿Qué connivencia hay entre las mafias las ONG's y los gobiernos?
Hay muchas preguntas que debemos contestarnos cada uno de nosotros porqué los grandes medios ni las Organizaciones Internacionales ni locales no las contestan. 

El mensaje políticamente correcto imperante es que “debemos ser buenos, solidarios y ayudar al prójimo”. No creo que ninguna persona de buena fe esté en contra de este mensaje. El problema viene cuando alguien se pregunta ¿qué tenemos que hacer para llevarlo a la práctica? y cuando uno se pregunta si está dispuesto a ceder parte o todos sus privilegios para ayudar a los demás. 
Vean que cantidad de pateras están preparadas para zarpar...
Vean que cantidad de pateras están preparadas para zarpar (Año 2020)...



¿Está usted dispuesto a esperar para una visita médica dos días más, una operación x meses más y que establezcan un copago sanitario para ayudar a pagar los medicamentos necesarios para los que no tienen con que pagarlos? 
¿Está usted dispuesto a que le rebajen o quiten su “paga-ayuda” porque hay un refugiado que lo necesita más que usted? 
¿Está usted dispuesto a que le cobren un impuesto adicional para recaudar fondos para ayudar a los nuevos refugiados?, etc. 
¡Las cosas claras!. No se salga por la tangente y conteste estas preguntas. ¡Le afecta a usted!
Ninguno de esos dirigentes de Organizaciones Internacionales —ni siquiera nuestros políticos lo hacen— nos dicen que no tenemos dinero ni para sufragar nuestros propios gastos. Ninguno nos dice que no tenemos dinero para pagar nuestros servicios sanitarios, suerte que nuestros médicos y enfermeras cobran salarios de miseria y hacen más horas que un sereno sin perder su responsabilidad. ¿Hasta cuando aguantarán la presión estos profesionales?. Suerte que los farmacéuticos nos dispensan medicamentos sin cobrarlos cuando corresponde. ¿Hasta cuanto aguantará la hucha de la SS y se podrán pagar las pensiones?... Sigan ustedes haciéndose preguntas para que se las responda quien tenga la obligación de hacerlo por estar al cargo del servicio correspondiente.
Más que las opiniones de cada individuo particular, importa conocer los hechos verídicos. Aún así, los periodistas no cesan de lanzar sus mensajes-opiniones-propaganda a través de los grandes medios y las “entidades” que usan las redes sociales. Por desgracia, para la mayoría de la gente, los mensajes y su validez suelen cambiar en función de quién los pronuncia. Cuando los emite un neófito se toman como simples opiniones y hasta se las suele tildar de delirio. Cuando es algún gurú o simplemente “conocido mediático” quien emite el mismo mensaje, suena mejor y toma tanta validez ante la masa que lo pregonan urbi et orbe, sin el más mínimo análisis crítico.
Actuar según los dictados del corazón está muy bien, pero en nuestro cuerpo tenemos un gran cerebro —es lo que nos distingue del resto de animales— y tenemos que usarlo también. ¿Porqué no nos acostumbramos a hacerlo en todos los ámbitos de la vida?
Todos tenemos nuestras expectativas y todos debemos aprender a diferenciar entre lo que se puede cambiar y lo que no. Muchas veces nos decepcionamos porque los otros no encajan con nuestra idea de cómo deben ser las cosas, como si tuviéramos un "criterio perfecto" cuando en realidad tenemos preferencias personales; o también porque esa expectativa filtra las conductas negativas del otro y sólo vemos "lo mejor", eliminando los defectos que todos tenemos.
Aprendamos a formular las preguntas correctas, perdamos el miedo a preguntarnos y a preguntar, esforcémonos en buscar la respuesta y pidamos a los otros que nos hagan saber la suya. Sólo así podremos avanzar en la resolución real y eficaz de nuestros problemas.

©JuanJAS