viernes, 26 de junio de 2015

¿Ahorrar o invertir? para la “Jubilación”

Durante la cena previa a la verbena de San Juan, salió en la conversación el culebrón de las negociaciones griegas con el Eurogrupo. Está claro que ninguno de los presentes había estado en la mesa de negociaciones y por tanto nadie conocía la agenda oculta de primera mano. Lo grave es que muchos, a pesar de hablar sentando cátedra arropados por el especial estatus que se supone confieren los años, denotaban una falta total de conocimiento del tema y de la agenda pública que los medios difunden sobre el tema. Algunos compadecían a los pobres griegos porqué las perversas “instituciones” querían retrasarles la edad de jubilación y reducir dramáticamente sus “libertades”.
Pese a ser de los más jóvenes de la mesa, me atreví a apuntar: “A nadie le gusta que le suban la edad de jubilación, aunque la mayoría estaríamos encantados de disfrutar la normativa de jubilación vigente en Grecia aquí en España”.
A falta de algún experto que pruebe lo contrario, he leído que la edad promedio a la que se jubilan los griegos es la más baja en Europa, salvo Francia. Los griegos se jubilan antes de los 62 años; 2 años más jóvenes que la media de la OCDE. Las griegas, a los 60 años, 3 menos que la media.
Además, los trabajadores de profesiones “penosas” como los mineros gozan de legítimos privilegios adicionales. El problema es que entran en esa categoría oficios como el de panadero o peluquero, y que las jubilaciones anticipadas operan desde los 52 años. Parece que el Gobierno griego sólo estaría dispuesto a proponer a su parlamento aumentar la edad de jubilación hasta los 62 años, pero a lo largo de una larga década.
Además, las pensiones griegas son, en proporción, las más costosas de la UE: suponen el 17,5% del PIB (contra una media europea del 13,2%), aunque en buena parte porque Grecia vio caer su PIB un 25%. El déficit del sistema es del 9%, por un 3% en Alemania. 
¿No les parecería insidioso que Grecia nos pidiese más ayuda a sus socios europeos, cuando la mayoría (entre ellos nosotros) que no tenemos la posibilidad de disfrutar de beneficios sociales superiores a los de aquellos?. 
La jubilación es un contrato social a largo plazo, que incluye cálculos de toda una vida, materia sensible y delicada. Todos debemos esforzarnos en poder autofinanciarnos nuestro propio estado del bienestar sin contar eternamente con apoyo ajeno. Es un estilo de vida que debemos aprender en la juventud y practicar de adultos.
En la mayoría de países occidentales, todo apunta a que tendremos que asumir más riesgos para mantener, en el futuro, un nivel de vida similar al de los jubilados actuales.
Los contertulianos protestaron airadamente como si alguien les hubiera clavado un aguijón: ¡Las pensiones no pueden bajar y menos desaparecer!. ¡Tenemos todo el derecho!.
-Puede que tengáis todo el derecho, por otro lado muy discutible, añadí; pero no se si el Estado español tendrá suficientes fondos para seguir pagándolas al nivel de la última década. Tengamos en cuenta que el sistema de pensiones en nuestro país no es de “acumulación”, sino de “reparto”. Esto quiere decir que las pensiones que vosotros habéis cobrado este mes, os las han pagado con la recaudación de las cotizaciones que hemos aportado, los trabajadores en activo, a la seguridad social. Mirad entre vuestras familias que conocéis y decidme si actualmente hay más personas cotizando que hace diez años y la cuantía aproximada que cotizan. Menos. ¡Mucho menos! ¿verdad?
En cambio, vuestras pensiones no han mermado, sino que han subido un poco. Esto a sido posible a costa de reducir la “hucha de las pensiones” que el Estado tenía ahorrada. ¿Cuántos años más podrá pagar vuestras pensiones esta hucha, si no aumenta el empleo y la cuantía de la recaudación?
No estaría de más que ustedes y todas las familias… 
La música empezó a sonar y por suerte eclipsó la tertulia sobre tan escabroso tema. Las copas hicieron el resto y volvieron las sonrisas a las caras de nuestros compañeros de fiesta.

Ya en el silencio de mi casa, escribo y comparto con ustedes mi punto de vista sobre este tema de las pensiones…
Es importante hacer la distinción entre ahorrar e invertir. Son conceptos que se suelen utilizar como sinónimos, pero que son profundamente distintos.
Ahorrar es simplemente lo contrario de gastar. Es acumular el capital disponible, bien a través de una cuenta corriente, a través de depósitos bancarios o debajo del colchón, si temen a los bancos o a los corralitos. La idea es que uno ahorra porque piensa que en un determinado momento futuro va a necesitar ese dinero o le podrá dar un uso más útil. Se trata de guardar el dinero con e mínimo riesgo posible (si asumimos que no tiene riesgo guardar el dinero en la cuenta corriente, Letra o Bono del Tesoro. Incluso nos ofrecer una rentabilidad al ahorro acumulado, al menos para mantener el poder adquisitivo. El ahorro, lógicamente, está supeditado a la entrada de dinero (rentas del trabajo, rentas inmobiliarias, etc) y a saber guardarlo evitando cualquier gasto no imprescindible. Invertir es otra cosa distinta.
Invertir supone asumir un determinado riesgo con su patrimonio (o dinero ahorrado), con el objetivo de alcanzar una rentabilidad que se supone superior a la de los instrumentos de ahorro. Por supuesto no es comprarse un supercoche para presumir delante de los amigos y vecinos o cambiarse a una casa más lujosa para vivir como un marajá. Es imprescindible usar el dinero comprando algo que produzca unos beneficios (más dinero) que pueden usarse en incrementar el capital usando la magia del interés compuesto.
En el futuro, salvo los que tengan un patrimonio suficientemente grande, la mayoría de nosotros vamos a tener la obligación de invertir más que de ahorrar. Los motivos son que la esperanza de vida aumenta (mientras la asistencia médica y farmacéutica estén subvencionadas) y que cada vez recibiremos menos dinero de “papa estado”. 
Es una tendencia demográfica indiscutible. La esperanza de vida es cada vez más alta y seguirá subiendo en el futuro. Hoy en día es fácil que una persona que se haya jubilado a los 65 años, viva unos 20 años más. Esto es fantástico y más si la calidad de vida es suficientemente buena, pero supone un impacto importante sobre las finanzas personales, ya que las entradas de dinero se reducen sustancialmente tras la jubilación (¿quién no piensa que las pensiones públicas se irán reduciendo o que las condiciones para recibir la pensión máxima serán cada vez más duras en el futuro?). 
Es cierto que la estructura de gastos de una persona mayor es distinta a los de una persona joven, pero la capacidad de ahorro se ve mermada de tal manera (y en muchos casos es inexistente) que el ahorro acumulado se va consumiendo a gran velocidad. Me temo que una de las consecuencias más dramáticas de la crisis actual es que las generaciones futuras lo pasarán financieramente mal durante la jubilación, aunque ahora no se les ocurra ni siquiera pensarlo. Ya sabemos que el esconder la cabeza debajo del ala como un avestruz o taparse los ojos como un niño, producen una ilusión que reduce el estrés pero no resuelven los problemas.
Por eso pienso que si la generación pasada podía contar con su pensión pública y el ahorro de toda una vida para mantener su nivel de vida, la generación actual tendrá que sacarle rendimiento al dinero que va ahorrando poco a poco. Es decir, tendrá que invertir en lugar de ahorrar, y eso supone asumir un riesgo mayor… y más dentro de un entorno de muy bajos tipos de interés como el actual. Y para poder hacerlo y no morir en el intento, mejor que dejemos de demonizar los temas “económicos” e intentemos adquirir una cultura mínima sobre como hacer que el “dinero trabaje para nosotros” en lugar de rezar (o votar) para que algunos hagan que el dinero que otros han ganado y ahorrado o los recursos que han adquirido, viajen hasta nuestros bolsillos. Aunque en parte puedan conseguirlo, lo más seguro es que hagan una parada intermedia en los suyos y a nosotros siga sin llegarnos nada.
©JuanJAS



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Jubilación en España
http://www.abc.es/economia/20141229/abci-retraso-edad-jubilacion-201412262147.html
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