domingo, 19 de febrero de 2012

Leer: placer o castigo (II)

Acabamos la primera parte así:
Los humanos somos la única especie conocida que tiene la habilidad de leer y escribir. Es decisión nuestra no perder esta habilidad que nos da conocimiento y placer, y nos hace más humanos. Es necesario enseñarla a los niños para que se formen activos, comprometidos con su entorno y con una visión del mundo más amplia. Lo van a necesitar para vivir en el futuro que les espera.
Continuamos en esta 2ª parte…..
El consumo de “cultura” incita a crear,  producir y compartir cultura. En este ámbito, como en tantos otros, ha habido un antes y un después de la WEB. Internet ha ofrecido igualdad de oportunidades para todas aquellas personas que tengan algo que decir y quieran compartir su punto de vista de las cosas que suceden en el mundo. En cualquier otro medio (TV, radio, editoriales, etc) hay que pasar la criba del que “decide” a quien se le da la palabra y a quién no. La mayoría de las veces, esto no se hace con criterios de calidad intelectual de la obra o del mensaje a transmitir, sino que el criterio es puramente mercantilista o de interés político. También hay que tener en cuenta que, el coste de publicar algo en internet, es mucho menor que el de publicarlo en formato escrito, formato papel, o en un medio audiovisual.
En resumen, publicando contenidos en la WEB se mejora la creatividad, la innovación y la libertad de expresión, pero se merma el negocio y el poder de manipulación de las empresas que controlan los “poderosos” medios de  comunicación.
Todo esto son ventajas para el que quiere publicar algo sin pasar por la censura de la empresa mercantilista y también para el consumidor de cultura que puede encontrarla en múltiples fuentes y no sólo en la esponsorizada por “la voz de su amo”.  Puede acceder a un universo casi ilimitado de documentos, fotografías, conocimiento, productos audiovisuales y opiniones heterogéneas casi ilimitados. Todo ello a un coste moderado en la mayoría de los casos, cuando no totalmente gratuito.
En contra está que,  si bien toda esta exuberancia de cultura es gratis para los lectores en dinero, no lo es si se contempla el esfuerzo que debe realizar. Leer en internet es mucho más difícil que hacerlo directamente en un libro, revista o periódico. La libertad y facilidad para publicar contenidos en la red, hace que en ella esté alojada mucha basura y también libros o publicaciones que mienten, por acción u omisión, e incluso algunos que revestidos de una seriedad e imparcialidad digna de los mejores productos, engañan al personal sin ningún pudor.  Es tan grande el universo en la red que es imposible conocer todos los sitios que publican contenidos que nos interesen. Estar en internet es como estar en un supermercado con las luces apagadas, las puertas abiertas y los agentes de seguridad echando la siesta y por ello el plagio ha alcanzado proporciones de plaga. Esto puede ser bueno en el aspecto de que una idea interesante la podemos encontrar en muchos sitios y por ello no es necesario verlos todos.
Hoy más que nunca, hay que saber leer.
No sólo sabiendo como pronunciar los caracteres escritos, sino comprendiendo el significado de lo escrito. Siendo conscientes que podemos leer cosas escritas por personas de otras culturas, con otros valores, con otras  creencias, que otorgan significados diferentes a las mismas palabras escritas; en definitiva, que piensan distinto a nosotros. Esto nos puede enriquecer mucho, pero hay que saber “contextuar” lo que leemos. Hay que contrastarlo y hay que ser tolerante a las diferencias. Esto es bueno, pero exige más esfuerzo e implicación de nuestro intelecto durante la lectura.
Diversidad de textos en la red
En la red hay digitalizados más de ocho millones de libros, miles de millones de páginas web, creaciones y aportaciones constantes por medio de blogs personales como este que estáis leyendo, prensa diaria, etc. Hay una proliferación tan grande de “lecturas” posibles  que una persona poco instruida, en el caso de que le entrara el gusanillo por la formación y la lectura, no sabría como digerir tanta información. Ante este panorama, no basta con saber cómo utilizar un ordenador para poder acceder a estas fuentes de información, es imprescindible aprender a navegar inteligentemente por la red y adquirir habilidades para evaluar, con una lectura rápida y crítica, los distintos recursos que se nos ofrecen en ella.
El juicio sobre la validez o pertinencia de algo que hemos encontrado en la red es complejo. En la TV, es más fácil de saber qué tipo de productos ofrece cada cadena. En la prensa escrita, es fácil conocer las tendencias políticas de cada medio y en la producción editorial es posible conocer la fama de calidad cultural y de trabajo bien hecho que tiene un determinado autor, editor, traductor, etc. Se conoce la reputación de los “creadores del escrito” y hay exponentes de autoridad que pueden tenerse en cuenta antes de elegir algo. Los críticos de cine, música y literatura pueden aportar sus conocimientos y buen hacer, siempre que actúen con independencia, a los lectores. En cambio, en la red, proliferan los pseudónimos y la mayoría de las veces no se conoce la reputación cultural, la calidad técnica de los conocimientos compartidos, la tendencia política del divulgador, ni la intención del que difunde un tema.
Esto sin contar que se pueden escribir y publicar contenidos maliciosos o excesivamente complicados para un lector de tipo medio o no especialista. Está claro que cualquier lector que se enfrente al “consumo” de un “producto cultural” en la red, debe formarse para estar en condiciones de poder separar el grano de la paja y poder seleccionar un contenido del que pueda extraer una información fiable.
Gabriel García Márquez dijo: “La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada”. Esperemos que la lectura continuada de buenos textos, nos permita restar validez a esa cita. Este blog, modestamente, colabora en este intento:
Trata críticamente temas de actualidad o aquellos que aportan conocimientos necesarios para comprender los sucesos cotidianos.Lo hace escribiendo cada entrada con la mejor “legibilidad” posible, intentando que el texto sea fácil de leer y entender.
Lo acompaña de ilustraciones que complementan y amenizan el escrito.
Intenta facilitar tanto el aprendizaje como el disfrute.
Es malo para la mente estar continuamente de parte de la unanimidad de las masas. ¡Qué bonito sería!... Leer cada día, algo que nadie más ha leído antes. Pensar, cada día, algo que nadie más ha pensado, Hacer, cada día, algo que nadie más ha hecho antes. Y más bonito es poder compartirlo con los demás, para que lo analicen, lo disfruten, lo discutan aportando su propio punto de vista.
La lectura comúnmente se desarrolla como una conversación silenciosa, en que la respuesta se puede posponer hasta después de meditar lo “leído”. Pero, a diferencia de en los libros, en los blogs esta respuesta del lector es más fácil hacerla llegar al autor. Me gustaría que aprovecharais la oportunidad que nos brinda este medio y que los temas aquí desgranados los degustarais acompañados de una música relajante y que una vez leídos y meditados, me comentarais vuestras impresiones. Participar suele ser muy gratificante. Basta con romper el hielo y empezar el diálogo.
¡Ánimo!, sin miedo, espero vuestros comentarios.

©JAS2012

PD.
Os dejo unas cuantas citas sobre la lectura:
La lectura es el único placer completamente artificial que ha inventado la humanidad. Y una de las cosas que ayudaron al animal vertical a volverse humano.
Leer te da conocimiento. El conocimiento te hace pensar. Cuando piensas puedes elegir. Cuando eliges eres libre. ¡Elige un libro!.
Los libros ocultan “universos” maravillosos que ignoramos, contienen experiencias que no hemos vivido jamás. Uno es indudablemente más rico después de una lectura.
La lectura es el único placer completamente artificial que ha inventado la humanidad. Y una de las cosas que ayudaron al animal vertical a volverse humano. El futuro pertenece a los libros. En un mundo donde la imaginación de los otros medios mostró sus límites al abarrotar la curiosidad de los espectadores con más de lo mismo, la alegría y la excitación de vivir se encuentra en la diferencia, en la originalidad, y en la libre energía mutua que se desencadena entre un libro y un lector.   Antonio Skarmeta.

Desde que el hombre aprendió a vivir en la intimidad de los libros, descubrió un lenguaje entrañable. Leer un libro es como abrazar y ser abrazado: nada sustituye la intensidad de ese hechizo.  Tomás Eloy Martínez.
Un niño, con un triciclo se lastimó la pierna. Con la bici se cortó la cara. Y con un libro se abrió la cabeza.
La selección de los libros es un sinónimo de riqueza. Permite valorizar una variedad real, hacerla surgir de la masa de libros que se repite de manera uniforme e indiferenciada.
La lectura nos vuelve felices e inteligentes.
El gran secreto sobre el éxito es que no existe, realmente, ningún secreto, o si existe, lo desconozco. La simple idea de buscar algún tipo de secreto oculto para alcanzar el éxito en el trading nos desvía del éxito. (ED SEYKOTA)
Donde no hay libros hace frio. Un páramo de amnesia, de desamparo.   María Elena Walsh
Learning is always rebellion... Every bit of new truth discovered is revolutionary to what was believed before.”
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