lunes, 12 de junio de 2017

El axioma de la Independencia - 1 - El botón rojo

Día a día se van sucediendo declaraciones del Gobierno de la Generalitat de Catalunya y del Gobierno español. Unos dicen que avanzan paso a paso en el “Procès” conforme al plan formulado en el “Llibre blanc” —pocos lo han leído para poder acreditarlo o desmentirlo— y los otros dicen que no se llegará a nada porque el “poder del Estado” se encargará de abortar cualquier paso en firme que se atreva a dar el Govern català. Por el momento declaraciones y más declaraciones. Poco negro sobre blanco. ¿Por motivos tácticos?
Lo que se pregunta mucha gente es: ¿Qué hará el Gobierno del Estado español para impedir el Referéndum que convocará el Govern de la Generalitat para preguntar a los catalanes si quieren que Catalunya tenga un nuevo estado en forma de república independiente del Reino de España? Ya saben, la curiosidad puede mucho.
Pero hay otra pregunta que nos deberíamos hacer cada uno de nosotros: ¿qué estaremos dispuestos a hacer y que haremos cuando llegue el día D si nos impiden ir a votar libremente en el referéndum?
¿Qué haremos si el Gobierno español suspende de sus funciones la presidenta Forcadell, o el President Puigdemont o al Vicepresident Junqueras?
¿Qué estamos dispuestos a hacer? 
¿Estamos, todos, dispuestos a “protestar firmemente”? No sólo a salir a la calle cada 11 de Septiembre sino cuando sea necesario, durante los días que sea necesario… 
¿Seremos capaces de aguantar el miedo que provocarán, no ya las amenazas del Gobierno español, sino las acciones contundentes —dicen que están dispuestos a todo— que podrá protagonizar el Gobierno español y los poderes fácticos centralistas?
¿Seremos capaces de aguantar el tour de force y tomar partido por el Govern Català cuando en 2018 haya que entregar la declaración de la Renta, del IVA, etc. desoyendo la reclamación de presentación del impuesto y el ingreso correspondiente en las arcas del Estado español?
¿Podrán aguantar los beneficiarios de las pensiones de jubilación, de los subsidios, etc. sin cobrar mientras el Gobierno español que amenaza —no sabemos si llegará a cumplirla— con no hacer frente a las obligaciones que contrajo en su día con los contribuyentes catalanes que pagaron sus cuotas a la Seguridad Social durante toda su vida laboral? Una cosa son los compromisos internacionales firmados y otro “cumplirlos”.
¿Podremos cada uno de nosotros….? 
Meditemos nuestra implicación personal y hasta donde estaremos dispuestos a llegar!. Tomemos conciencia de que ya hemos pasado las páginas de las “manifestaciones festivas” con niños y abuelos. El domingo pasado algunos comentaban lo que apretaba el sol en Montjuïc, “picaba” mucho exclamaban… Pronto tocará hacer algo más que “pasear” con banderas.
No miren a los lados, no miren a sus vecinos, a sus compañeros de trabajo o lo que dice la gente en las redes sociales. No estén sólo pendientes de lo que hará Rajoy, el TC o el Sr. Delegado Millo. 
Mire a su interior. Medite y hágase muchas preguntas concretas. Póngase en situación; intente verse en la tesitura de tomar la decisión. Por suerte le quedan unas pocas semanas para poder meditar con seny (cordura).
No basta querer la independencia porque se crea honestamente que Catalunya es una nación o que no se puede seguir viviendo gobernado por un Gobierno dentro del Reino de España que no quiere dialogar nada que le suponga ceder cualquier mínima porción de poder, que toma decisiones excluyentes y que no para de amenazar y llevar a los tribunales cualquier decisión que no tomen ellos, al tiempo que deja de cumplir muchos de los dictámenes/sentencias que esos mismos tribunales han impuesto a algunas de sus decisiones perjudiciales para Catalunya.
La realidad es que el Gobierno español se empeña en no dialogar. El Presidente, ni recibió Puigdemont (ni siquiera por “plasma”), ni a querido recibir el Pacte Nacional pel Referéndum, ni ha hecho ningún caso de la última oferta que le ha hecho llegar el President de Catalunya. No ha contestado ni hecho nada más que judicializar la política. 
Desde que en 1885 la entidad catalanista Centro Catalán entregara al rey Alfonso XIII la Memoria en defensa de los intereses morales y materiales de Cataluña, conocido como Memorial de Greuges (memorial de agravios), han sido varios los líderes catalanes que han llevado a Madrid una lista con las reclamaciones de Cataluña. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, hace tres años entregó a Mariano Rajoy un documento con 23 propuestas que resumían los agravios que en su momento denunció el Govern de Catalunya incluyendo un cúmulo de reivindicaciones de mayor financiación, más infraestructuras, respeto a las competencias y a la inmersión lingüística catalana en las escuelas, etc. Ninguna respuesta, ningún diálogo ni la más mínima negociación por parte del Gobierno español. ¿Cómo es posible tamaña irresponsabilidad? Y encima tienen la desfachatez de decir que están abiertos al diálogo permanente. Solo el que no quiere entender puede disculpar tamaña insensatez del Gobierno de España. Que nadie se escude en que “no se puede pedir diálogo con imposiciones” porque el “memorial de agravios” pendiente de respuesta data de muchos años antes. 
Por cierto, ¿han sabido ustedes si el Rey ha llamado al orden o pedido que se habrá un diálogo, aunque sea en la intimidad? Tal vez sea porque piense que no se dialoga con los súbditos.
No sabemos si las amenazas que el Gobierno español lanza dia si y dia también contra el Gobierno de la Geenralitat son órdagos o se continuará equivocando y probablemente se desmadre el día antes o el día después. Puede que llegue a soltar el séptimo de caballería…
No podemos retrasar más la verdadera pregunta: ¿Qué haremos nosotros? ¿Qué haremos usted y yo? ¿Seremos capaces de superar el síndrome de Estocolmo que padecemos, siempre pendientes de los demás?
El presidente Puigdemont, en un coloquio organizado por Soberanía y Justicia, tras hacer referencia a las grandes manifestaciones de las últimas jornadas, habló de la necesidad de continuar movilizados, y soltó: "Pedimos a la gente que se prepare. Esto comenzó con la gente y acabará con la gente, habrá una devolución hacia la gente. Porque es quien tiene el botón rojo”. Creo que no fue sólo una reflexión. Fue una especie de "prepárense, porque sin su implicación no llegaremos a ninguna parte”.
El botón rojo para que todo salga bien no lo tiene ni Puigdemont ni Junqueras ni Mas ni Gabriel o los aguerridos chicos de la CUP. Lo tenemos nosotros, usted y yo. 
Sean conscientes de que “tener razón” no garantiza la resolución de los problemas a gusto del que la tiene. El acierto, la medida y la responsabilidad son imprescindibles siempre. La fuerza sólo en casos extremos y con una aplicación muy meditada, porque sólo sabemos lo fuertes que somos realmente hasta que ser fuertes se convierte en nuestra única opción para seguir adelante.
Y usted ¿Qué hará?
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