lunes, 19 de febrero de 2018

La ley de Parkinson

Os habéis fijado que muchas personas son más productivas trabajando para otros que para ellos mismos. No es sólo la presión social que les impulsa, también influye autoestablecerse un objetivo claro y una fecha límite para alcanzarlo.
Hay personas en la Universidad que estudian libros en una noche, pero luego se pasan años completos intentando terminar su doctorado (lo hacen poco a poco sin imponerse plazos estrictos).
En todas las empresas hay empleados hiper-productivos, pero no logran empezar su propio negocio. En el primer caso, para conseguir sus objetivos o cobrar su plus, el jefe les pone una fecha límete y les da recursos limitados. En el segundo, piensan que “ya empezarán cuando salga una buena oportunidad”. Y… no sale nunca.
Cuando hay recursos limitados encontramos creatividad, energía, recursos y foco. Eso implica fechas límites y también presupuestos límite.
Una derivada de la Ley de Parkinson dice: “El trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine”. Muchos trabajadores-burócratas la practican superlativamente. Una cultura burocrática fomenta la creación de subordinados y de trabajo de forma innecesaria.
Aún mirándolo por el lado bueno, el trabajo y los plazos d entrega se alargan debido a nuestra tendencia a procrastinar y a complejizar las tareas cuando más tiempo tenemos para completarlas. Veamos dos escenarios para visualizar lo comentado.
Administración del tiempo-Escenario 1:
Supongamos que se nos asigna una tarea, y tenemos toda una semana disponible para completarla. Los primeros dos o tres días damos algunas vueltas. Queremos hacerlo bien, así que googleamos bastante y nos empapamos del tema. Luego empezamos a esbozar cómo se va a ver; pero no nos convence, así que le hacemos cambios. O borramos y volvemos a empezar.
Si darnos cuenta, nos encontramos con que nos falta un día, y recién tenemos la estructura. Completamos rápidamente la estructura, solucionamos las dudas y terminamos. No tenemos tiempo para más. Nos lamentamos de lo rápido que ha pasado el tiempo.
Administración del tiempo-Escenario 2:
Se nos asigna una tarea de igual complejidad a la del escenario 1, pero se nos da un solo día (1/5 del escenario 1) para completarla. 
Investigamos rápido, buscando lo esencial. Dos horas después estamos armando una estructura. Aunque no es perfecta, pensamos “¿qué es perfecto en esta vida?” y seguimos adelante. Empezamos a completarla, salteamos las dudas innecesarias y terminamos.
En la práctica, en el segundo escenario hemos conseguido aproximadamente el mismo resultado que en el primero, solo que en una quinta parte del tiempo. ¡Hemos multiplicado nuestra productividad por 5!.

¿Os ha pasado alguna vez que aparcáis el coche peor cuanto más espacio tenéis disponible en el parking?.
¿Os habéis fijado que a la mayoría de personas con salarios altos también les es difícil llegar a fin de mes y que tienen pocas propiedades e incluso deudas? Os recomiendo que miréis las declaraciones de los principales políticos y veréis las pocas propiedades que declaran a pesar de sus sueldos. Parece que a los que tienen buenos sueldos  les es más complicado ahorrar para intentar conseguir su “libertad financiera”. 
Pues aunque parezca extraño, eso es normal. Según la Ley de Parkinson el gasto siempre tiende a expandirse hasta que alcanza la totalidad de los ingresos. Por ello, los que ingresan 5000€ podrían ahorrar más fácilmente que los que ingresan 1000€, pero en la práctica, no sucede así. (No se alarmen, la solución no es aumentarles el sueldo).
Para entender mejor esta paradoja y otras podemos tener en cuenta otras derivaciones de la “Ley de Parkinson”: 
“El trabajo se expande hasta llenar el tiempo de que se dispone para su realización”. 
“Los gastos aumentan hasta cubrir todos los ingresos”. 
“El tiempo dedicado a cualquier tema de la agenda es inversamente proporcional a su importancia” (o ley de la trivialidad).  (Si han asistido a alguna reunión de la comunidad de vecinos verán el tiempo que se pierde en discutir temas triviales)
Si queremos disparar nuestra creatividad y nuestra productividad, lo mejor es auto limitarnos responsablemente la cantidad de tiempo y de recursos disponibles para completar cada tarea.
La Ley de Parkinson es una herramienta para analizar nuestras tendencias naturales y contrarrestarlas responsablemente. Es una forma de ser más inteligentes en el manejo de los recursos disponibles y optimizar nuestro tiempo.
¿Tendrás en cuenta la "Ley de Parkinson" a partir de ahora?
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