martes, 1 de septiembre de 2015

¿Cuando aprenderemos… ?

Don Hilarión es un personaje de ficción creado por el dramaturgo Ricardo de la Vega para la zarzuela de Tomás Bretón La verbena de la Paloma. Como obra musical tuvo un enorme éxito que no ha disminuido con el tiempo, pero no menos éxito tuvo el libreto y los personajes, en especial Don Hilarión cuyos monólogos y diálogos llegaron a formar parte del habla común del Madrid de finales del siglo XIX. Pasados 120 años seguimos utilizando algunas de sus frases como muletilla o frase hecha, como «Hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad».
Parece mentira que con lo que se repite la historia, sigamos tropezando una y otra vez con la misma piedra. Parece mentira que tengamos tanta capacidad para el olvido o tanta dificultad para recordar, incluso las cosas importantes. Máxime en nuestros tiempos que tenemos agendas electrónicas, que podemos llevar siempre con nosotros y que son capaces de recordarnos todo lo que les pidamos. Incluso podemos hablar con Siri (Apple) o con Cortana (Windows) para que nos lean la agenda, los mensajes o llame a mamá para que nos explique  la receta que queremos cocinar. 
La razón es que los ingenios tecnológicos no son autónomos. Precisan de nuestra voluntad personal indelegable para seleccionar “que es lo que deseamos que nos recuerden y cuando hacerlo”. Parece de cajón pero, a tenor de la gran cantidad de cosas importantes que mucha gente olvida hacer, no lo debe ser tanto.
Siempre se ha precisado la decisión humana para decidir para que deseamos utilizar los recursos finitos de que disponemos, cuando hacerlo y que prioridad damos a los diferentes proyectos, según nuestra escala de necesidades o valores.
La diferencia respecto a los tiempos de Don Hilarión, es que ahora muchas de las ideas y los conocimientos se comparten, publicándolas en red y por tanto son muchísimo más accesibles a más cerebros pensantes. Así puede potenciarse la efectividad de las investigaciones, aumentarse los descubrimientos y reducirse los costes de alcanzar resultados debido a las economías de escala que se producen. 
Las personas seguimos siendo los que decidimos como utilizamos nuestro tiempo. A nivel público o corporativo también son personas las que deciden en que trabajos, líneas de investigación y desarrollo empleamos nuestro talento. Pero no por votación popular, ni siquiera son las decisiones de un senado de “sabios” especializados en cada campo del conocimiento científico. Son los “poderosos” que tienen el poder militar y económico los que deciden, y no suelen guiarse precisamente por el bien general de la mayoría de la población. 
¿Se han preguntado porqué hay enfermedades que siguen matando gente o haciéndoles sufrir o al menos reduciendo a límites inexplicables su calidad de vida?: Porque son enfermedades o problemas que sufren capas “pobres de población” que no pueden pagar o dar beneficios empresariales. ¿No podrían financiar estas investigaciones los gobiernos con el dinero de los contribuyentes?. Por suerte hay enfermedades o problemas que no discriminan entre “ricos-poderosos-instruidos” y “pobres-poco instruidos”. A ellas si les dedican esfuerzos y reciben un aporte de recursos públicos mucho más alto.
Piensen en los temas de conservación a largo plazo de la vida en el mundo. ¿Se investiga lo suficiente para incrementar la producción de alimentos in situ, para asegurar la disponibilidad de agua, de energía limpia,…? 

No se trata de repartir la escasez y hacer actos de solidaridad puntuales, siempre insuficientes y discriminatorios. Actos para calmar la mala conciencia mientras seguimos “haciendo nuestra vida ¿inadecuada?” permitiendo la picaresca y manteniendo el servilismo dependiente.
Se trata de incrementar la producción in situ, de aumentar la calidad de vida in situ, de facilitar que la vida y la convivencia pueda mantenerse in situ. 
Se trata de emplear recursos para limitar los actos vandálicos, para reducir a los dictadores y genocidas que causan la muerte de miles de personas en sus territorios. No se puede concentrar a toda la población mundial en una zona supuestamente considerada “paraíso democrático terrenal”. Imaginen, ahora que los titulares alertan sobre la debilidad de la economía China, si las mafias “convencieran” a cientos de miles de las nuevas clases medias chinas decidieran emigrar a países “más tranquilos y con mejores posibilidades de crecimiento” …
Se trata de facilitar que el “paraíso” sea toda la Tierra, que es donde todas las personas que han nacido pueden vivir, al menos por el momento. Para esto se precisan decisiones a escala, no ya europea o continental, sino mundial. Lo mismo pasa con la redistribución de recursos a través de los impuestos: mientras haya un solo “paraíso fiscal” permitido por la “Federación Mundial de Gobiernos Estatales” los ricos-insolidarios-corruptos-defraudadores, etc. tendrán un lugar para resguardar el fruto de sus delitos. 
A partir de estas elucubraciones pueden seguir pensando y analizando, cada uno de ustedes, la gran cantidad de temas importantes que ni siquiera los grandes Estados e instituciones mundiales tienen en su agenda.
Depende de los valores morales de cada uno como utilizar los recursos privados, siempre de forma respetuosa con los demás, pero está claro que ninguno de nosotros debería permitir que los que dirigen el “chiringuito”, cada uno a su nivel y a su escala, se apropiaran de los recursos públicos para satisfacer su interés privado o de los lobbies.
Los recursos son finitos, por ello todos nosotros, cada uno desde el lugar que ocupa en la sociedad, deberíamos trabajar coordinadamente y de forma transparente para incrementarlos o al menos mantenerlos y destinarlos a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
El dinero público se puede emplear en fabricar armamento cada vez más sofisticado y vender el obsoleto a otros países menos ¿desarrollados? para que se maten entre ellos y produzcan beneficios a unos pocos o dedicarlo a investigar para mejorar la sanidad global de la ciudadanía. Es cuestión de ética personal.
Se pueden emplear recursos para localizar, denunciar y juzgar a los corruptos, defraudadores y mafiosos cercanos o nivel mundial o en paliar siempre de forma local e insuficiente sus efectos nefastos sobre la población global.
Sólo la implicación activa de todos, puede ayudar a que nuestros representantes legislen en la dirección adecuada y en los temas importantes en lugar de decidir temas menores. ¿Porqué no dejar de consumir contenidos “vacíos”, programas de TV insustanciales y tertulias repetitivas sobre temas secundarios?. ¿Porqué no pedir por todos los medios, incluidos redes sociales, que dejen de tomarnos el pelo y de tratarnos como tontos analfabetos? 
Recuerdo una publicación en FB con una foto viral al estilo de “Me siento muy orgulloso de ser…”, “¡Viva …..libre!”. Había varias páginas enteras de comentarios populistas. 
Tres personas decidimos escribir comentarios razonando sobre lo que se decía. Explicando de que nos sentíamos orgullosos y de que no. Matizando, razonando, haciendo preguntas para que cada uno reflexionara antes de contestar como papagayos reaccionando visceralmente. Sugiriendo diálogo constructivo. 
Después de nuestros comentarios disminuyeron drásticamente los comentarios en esa publicación y a las pocas horas, desapareció. Parece que el que inició la publicación entendió que se había “roto el encanto de la sinrazón” y que ya no servía para el propósito populista con el que se había creado. 
¡Algo si podemos hacer! Y si no nos acordamos, y no nos basta con nuestro teléfono móvil, que tiene muchísimas aplicaciones que tal vez no usamos con la eficiencia que podríamos, siempre podemos poner un “Buddy” en nuestra vida. Tiene sus ventajas, no hace falta sacarlo a pasear como a los animales de compañía, ni oler sus “popo” ni recoger sus “caca”, ni darle de comer, etc. ¿Qué no saben de que les hablo?. ¡Vean el vídeo!. 
¡Hoy las tecnologías adelantan que es una barbaridad!
¡El comportamiento de las personas, en el fondo, casi nada!
©JuanJAS

lunes, 31 de agosto de 2015

La recta final al 27S

En Catalunya, el patio político anda revuelto, plagado de confusiones y enredado en la cuerda de sus múltiples contradicciones, entre las que destacan el miedo a los acontecimientos futuros en su entorno.
Se ha terminado el tiempo de las tumbonas y chiringuitos, los días de sol abrasador y clima bochornoso. Los hombres del tiempo pronostican una llegada prematura del otoño. Puede que se avecinen tormentas y tal vez lluvias. La naturaleza no se gobierna por sentimientos, simplemente sigue la ley del más fuerte atendiendo a un compendio de leyes físicas y químicas que nada saben de atributos humanos.
En el terreno político parece que se sigue sin ideas nuevas. Al menos, los “medios” vuelven a publicar las mismas imágenes de corrupción y registros. Los unos son muy malos y los otros peores y lo importante sigue desatendido.
Vivimos en un mundo asustado por la actualidad rabiosa, por el discurso compulsivo, por una hipermasa de información que nos aleja de la comprensión de la realidad y alimenta un mundo de fantasías, en una masa de gente con poca vocación de pensar y con poco espíritu crítico.
Sigue sin haber nada en la mesa de negociaciones. Ni siquiera hay voluntad por parte de nadie de poner una mesa. Unos porqué están desencantados y no esperan nada de los otros y los otros porqué nunca han querido negociar nada ni perder nada de lo que piensan que es suyo por derecho ¿?. El sentimiento no cambia. Los convencidos lo están pase lo que pase. Los que no, incrementan las andanadas y remueven una y otra vez la misma “pócima” con olor fétido —¿tan podrido está todo lo que no gusta?— que parece que no terminan de completar ni concluir nunca nada. O bien son inútiles por no saber acabar con los culpables o malévolos y cómplices por regodearse aireando y permitiendo, hasta que conviene sacarlos a colación, los vicios ajenos.
Todo sigue igual, con una gran parte de población hasta los “fundamentales” de que no les ofrezcan debates plurales sin cocinar e informaciones contrastadas claras. La verdad no es universal. Es la verdad de cada cosa, y cada cual a su tiempo. Es la verdad del presente que se nos da y se va, y por ello, cada cual debe buscarla a partir de esas informaciones contrastadas, que nos deberían facilitar los que las poseen. A estas informaciones deberíamos tener acceso las personas sencillas, las que no estamos rodeadas de fama ni notoriedad, pero que en nuestro trabajo o en nuestra vida diaria hacemos grandes cosas menudas porqué están asociadas a las actitudes de las personas que actuamos desde la proximidad, sin otro objetivo que el de hacer las cosas bien hechas.
Estamos artos de que nos repitan una y otra vez la misma propaganda y no nos aclaren nunca nada. Queremos ver y escuchar a los representantes de las formaciones juntos en las radios, en los platós de TV y en las plazas o polideportivos del barrio.  ¡Los líderes deben sentarse y dialogar!. ¡Contrastar opiniones!.  ¡Buscar soluciones!. Quien se niegue a ello, para mi, pierde toda credibilidad. La pierden ellos, sus formaciones políticas y las ideas que defienden.
Mañana entramos en Septiembre de 2015 y no paran de repetirnos que la Economía ha mejorado mucho y estamos saliendo de la crisis. En realidad todo sigue igual o peor que hace cuatro años, cuando empezó a dibujarse la posibilidad de un cambio hacia mejor. ¿Recuerdan lo que es un espejismo?
¡Sí!. ¡Hay nuevas proyecciones!, argumentan los más devotos, pero pocos parecen estar dispuestos a poner sus euros (pagar sus impuestos) a la nueva Hacienda Catalana.  Cuesta mucho ganar el dinero e incluso los más dispuestos no sueltan un euro, prefieren guardarlo en la faltriquera hasta que haya garantías legales de que no deberán pagar dos veces o ser multados. Están asustados porque son muchos los miedos al futuro que, de nuevo, se divulgan y pronostican desde todos los frentes: desde el social, al político y al económico.

Parece que las ideas se han congelado. A la espera. Sin nuevas ideas que admirar siguen los mismos sentimientos viscerales y enfrentados de siempre, que son los que influyen de manera decisiva en el proceso de formación de opinión. A río revuelto ganancia de pescadores. Hoy mismo he escuchado al líder del PP en Catalunya pedir el voto de las “buenas gentes” que en pasadas elecciones votaban socialista en el Área Metropolitana de Barcelona. Pedía que fueran a votarle a él todos los que en pasadas elecciones autonómicas no votaban porque siempre habían pensado que “las autonomías no iban con ellos”. No votaban en las autonómicas catalanas porqué sólo les importaban las votaciones para estamentos españoles. No se sentían representados por las instituciones del país en el que vivían ellos y sus familias. Ahora si deben ir a votar para poder acabar con los “demonios” que pretenden "romper e incendiar España”. ¡Propaganda y más propaganda! Ningún diálogo ni propuesta para reducir el fuego y recomponer posibles roturas. Sólo reconquista y victoria para reducir a los malvados. Ya se sabe: “donde hay envidia no hay amor y donde hay pobreza no hay libertad”.
A unos les gustan las nuevas ideas y las compran, otros las desprecian y venden antídotos contra el mal. Otros ni siquiera las escuchan porque no quieren oír hablar de cambios y una buena parte están hasta arriba de ambigüedades, medias verdades,  propaganda malintencionada, y de que no se les hable claro ni dialogue buscando el bien para la mayoría. La cultura contemporánea virtual ha desestimado el concepto de dependencia mutua y es un gran error. Así va el país. 
Las ideas tienen una vigencia temporal, como norma. Sólo algunas sobreviven al paso del tiempo. Las nuevas ideas van relacionadas, generalmente, con el seguimiento de las modas, a veces perversas, impuestas por los grandes actores del poder. La idea de la “Independencia de Catalunya” se mantiene arropada por un colectivo importante de la población y parece más perseverante porqué ya viene durando unos años. Tal vez sea porque muchas personas sencillas creíamos que estábamos a punto de tener la posibilidad de poner en práctica grandes ideas para mejorar la vida de las personas. Las de los catalanes y las del resto de españoles. Pero los mismos de siempre siguen poniendo todas las trabas posibles y amenazando con todas las plagas y malos augurios. El gobierno central, con sus servicios jurídicos y policiales, de una forma ruda, como elefantes en una cacharrería, y también los de aquí, con una falsa unidad y unas luchas intestinas continuas para quedarse con la parte mas grande del presunto pastel que intuyen se puede conseguir.
Las grandes ideas sólo pueden prosperar si los Gobiernos, políticos, empresarios, familias y e individuos las entienden y se ilusionan en luchar por ellas por el bien de la colectividad. ¿Ven ustedes destilar este sentimiento en las comparecencias de nuestros líderes?
La fortaleza, la paciencia y la resistencia son una misma cosa. Saber resistir, saber aguantar, saber proteger la propia identidad es importante para no perder la personalidad. ¡No cedamos al dogmatismo de la actualidad mediática!. ¿Cuántas ventajas tiene el silencio de una persona que piensa y que, si es necesario, dice lo que ha pensado sin miedo y sin temer al que dirán?. Nadie debería ahorrar sus críticas a los medio-entendidos, supuestos especialistas en todo tipo de saberes, que son los que perturban el mundo. Preparémonos para estas tres semanas de septiembre. Seguro que todos los “tertulianos” hablarán demasiado cuando sería mejor que dijeran menos y callaran más.
Tal vez no nos quede más remedio que reinventar la mirada sobre las verdades mediáticas huidizas. Hay vida allá de la actualidad. Vida, libertad y pensamiento se dan lateralmente. Para no ceder al dogmatismo de la actualidad y para combatir el murmullo y la demagogia que son el veneno de toda comunidad, hay que pensar más. Reflexionar sobre lo cotidiano, sobre todo lo que día a día nos perdemos por seguir consignas y opiniones ajenas, por minusvalorar nuestra propia opinión, por no valorar lo que nos rodea y olvidarnos de aquellas cosas esenciales…una buena ocasión para la reflexión…
¿Quién educa, en este momento, a nuestros niños, adolescentes, jóvenes y no tan jóvenes? ... ¿Quién les enseña a tener criterio y normas de conducta, convivencia, ética, buen comportamiento, a tener criterio para observar y juzgar las cosas y los hechos ... para después poder tomar las decisiones mas aconsejables... que afectan a nuestra vida y la de los demás? Si no lo hacemos nosotros empezando por nuestra propia familia, lo harán las TV’s, los juegos informáticos, Internet, los Whatsapp, Facebook, Twitter, etc.
Los primeros responsables del devenir de una sociedad y los que deben dar ejemplo de comportamiento con sus actos, son los educadores, los dirigentes, los empresarios y todos aquellos que tienen un “ascendiente o “poder” sobre capas importantes de la ciudadanía. Por tanto: Señores  de “Junts el si” y todos los demás, ¡por pedir que no quede!: dedíquense a defender su principal y estelar idea, “Si a la independencia” con argumentos, coloquios, publicaciones, conferencias, urbi et orbe y no pierdan ni un segundo en propagandas del tipo “y tu más”, ni en contestar las mismas trilladas afrentas de siempre que les lanzan los que no quieren ni oír hablar de su idea. Estimo que este comportamiento sería bueno para sumar adeptos a su causa. Si no lo hacen y siguen el juego de la ofensa, la descalificación, “envolverse en la bandera y echar balones fuera" y “yo la diré más gruesa”, no convencerán a ningún indeciso para que decida que vale la pena emprender el lento y duro viaje hacia la independencia. He oído a su líder decir que representa “un único pueblo con muchas voces”. Los “sabios” de sus formaciones tienen poco tiempo para buscar nuevas ideas que ayuden a que cambie el “sentimiento”. Pónganse manos a la obra o todos lamentaremos el desencanto. Ustedes tienen, no la única, pero si una importante responsabilidad.

©JuanJAS

miércoles, 26 de agosto de 2015

La vuelta de las “vacaciones”

Durante las últimas semanas, las calles y los parques de las zonas residenciales de la ciudad han estado poco concurridos. Por si acaso empeora la situación, la mayoría ha intentado pasar unos días fuera, vigilando el coste: en un hotel o camping, para desconectar. ¡Que nos quiten lo bailao!
Poco a poco las calles del vecindario vuelven a la normalidad. Incluso el Gobierno ha adelantado la "vuelta". Parece que quiere dejar todo atado y bien atado y con diurnidad veraniega y alevosía, aprueba los presupuestos para el año próximo antes de que, presuntamente, los votos de los ciudadanos le obliguen a dejar el poder absoluto que ha ostentado desde hace casi cuatro años. 
Más nos vale a todos despertar pronto del letargo veraniego. Se han terminado las vacaciones y muchos trabajadores aun pueden volver a sus lugares de trabajo. Algunos, en régimen de semi-esclavaje, pero al menos entra algún dinero en casa. 
Total, en las empresas españolas es difícil llegar alto aunque tengas la cualificación y el carisma necesario: Triunfa la Medio-dedo-cracia: No triunfan los mejores, triunfan los “mediocres mejor conectados” que se rodean de más mediocres porque ven a los profesionales mejor capacitados como una amenaza y no como una oportunidad.
Estos mediocres “poderosos” nunca cederán el verdadero protagonismo a los técnicos y profesionales cualificados y nunca eliminarán “intermediarios” que no generan ni añaden valor, aunque si consumen muchos recursos en decisiones mal tomadas, regalos, sobornos y corruptelas, porqué esos les ayudan a perpetuarse en el poder y a acumular riquezas mientras predican austeridad y solidaridad a los demás.

Al regresar a casa volvemos a ver las noticias y vemos que las autoridades nos dan pocas explicaciones y nos siguen mintiendo sin pudor, porqué hay que evitar que se extienda el pánico en las gentes y sus preguntas. 
Ahora nos bombardean con imágenes de refugiados que huyen de la guerra en Siria y los alemanes se reunen con los franceses de que estos refugiados piden asilo en su país. Hace pocos días los ingleses alzaban barreras y exhaustivos controles en las bocas del túnel del Canal. Siguen queriendo beneficiarse de las ventajas de la UE pero no responsabilizarse de los problemas que nos atañen a todos.
Hace tiempo que no vemos imágenes de aquellas madres negras y esqueléticas intentando amamantar a sus hijos desnutridos con las barrigas hinchadas y las moscas comiéndoles los ojos. ¿Ya no hay hambre ni pandemias en África? ¿Las hemos conseguido erradicar? ¿No me había enterado? Entonces ¿porqué no sigue siendo noticia?
¿Ya no hay pateras que naufragan en el Mediterráneo ni miles de subsaharianos intentando saltar vallas de alambre de espino? ¿No sabía que se hubiera resuelto el tema?
¿Ya no hay regímenes dictatoriales que mantienen esclavizados y empobrecidos a los habitantes de esos países con grandes reservas de minerales en África, América del Sur y Asia? ¿Es que los grandes estamentos internacionales han destronado a sus sanguinarios caudillos y han posibilitado la democracia en esas regiones y las ayudas de las regiones desarrolladas y de las ONG's lleguen gratuitamente a los necesitados?
¡Claro que no! Ponen en valor la máxima: ¡Lo que no se ve no existe!

Los que gobiernan los medios nos van sirviendo, por las pantallas y los periódicos, los “horrores” en pequeñas dosis y lo más lejanos posible de nuestro entorno. Así, contentos y engañados de vivir en un país que va tan bien y en el que no pasan las atrocidades que salen por la TV, la gente podrá votar en paz, (¿El que y para qué? para muchos es irrelevante). Podrá seguir tranquila y reunirse en los bares para disfrutar de unas cervezas y gritar a los árbitros que pitan el partido futbolístico del día o animar con fervor a sus millonarios  ídolos. Aquí no cuenta el desequilibrio entre ricos y pobres. No importa que uno de estos malabaristas del balón gane más que cientos de miles de trabajadores y además use todas las fórmulas posibles de ilusión fiscal o ni siquiera cumpla presuntamente con sus obligaciones fiscales. Tienen excelentes abogados...
Por desgracia para todos, muchísimos menos serán los que piensen en gritar a esos mediocres que nos gobiernan y que no hacen nada útil para mejorar la vida de la ciudadanía próxima —que también hay pobres a nuestro lado—, ni lejana. Tampoco les quedará tiempo para pronunciar,  y "votar" en consecuencia, ninguna palabra recriminatoria para los políticos y ¿periodistas? de palabras huecas que sólo sirven para confundir al personal. Tal vez sea porque tienen miedo de salir trasquilados si se les aplican las leyes que han puesto a punto los mediocres. Ja ja.
Por desgracia, esta “cultura española” no es sólo rancio patrimonio nacional. Se puede observar también en muchos otros países o regiones que gozan de una fama, que una vez se ganaron, aunque cada vez quedan menos hechos que la sustenten.
Hemos vivido unos años excepcionales en que la mayoría vivía por encima de sus posibilidades, muchos despilfarraban y todos desaprovechábamos recursos pensando que eran infinitos. Tarde o temprano por mucho que nos neguemos a reconocerlo, tendremos que asumir la realidad. 
Las vacaciones se acaban, los mercados de capitales nos dan señales y aunque sus intérpretes nos venden mapas de la realidad más o menos coloridos, hay que volver a lidiar con la realidad y tarde o temprano habremos de pasar cuentas. ¡Ojalá nos encuentren la casa en orden!.
¡Suerte!
©JuanJAS

martes, 11 de agosto de 2015

¿Quién es catalán?

¿Quién es catalán?
Una definición que me parece suficientemente buena, por comprensiblemente realista, es la que a dado Antonio Baños: “De todos los pueblos y personas que han pasado por Catalunya, es catalana la persona que decide quedarse en esta tierra y formar y desarrollar su familia en ella”.
Todos hemos oído a personas que afirman con contundencia: “Yo me siento catalán, murciano, aragonés, andaluz, gallego, etc.”
Todos los sentimientos personales son respetables y variados; incluidos los sentimientos de pertenencia a uno u otro país o comunidad. Sin embargo lo que es cierto es que todos los que hemos decidido vivir en Catalunya, principalmente los que no hemos nacido aquí y hemos venido desde otras regiones o países, lo hemos decidido libremente por múltiples y variadísimas razones. El hecho de haber decidido vivir aquí, en tierras catalanas, hace que nos guste vivir juntos de la forma más armónica y próspera posible y por ello tenemos la necesidad y la obligación de construir democráticamente instituciones, leyes, formas de repartir la riqueza, etc. y así poder darnos los servicios (sanidad, educación, infraestructuras, etc.) que utilizamos todos, en forma lo más solidaria y justa posible.
A nadie le gusta arriesgarse, pero en la vida la suerte no llega sola. Infinidad de veces en los últimos decenios hemos pedido lo que es nuestro. Tal vez con poca contundencia, con poca perseverancia, con poca pedagogía. Para gustos colores. Lo cierto es que los diferentes partidos que han formado los gobiernos de España han practicado la sensación de “oídos sordos”, sobre todo cuando han tenido mayoría absoluta y no han tenido que pactar con nadie. Esta experiencia negativa sostenida en el tiempo, nos lleva a pensar que ha llegado el momento de implicarse para aprovechar la ocasión que se presenta y hacer lo necesario para construir un nuevo país, con unas leyes mejores que posibiliten que los catalanes podamos recibir lo que es nuestro, en base a la riqueza que aportamos a la nación. 
La élite, las oligarquías y todos los que tienen mucho que perder nunca quieren cambiar nada y utilizan los medios de comunicación para provocar el miedo en las otras personas. Estas, aunque realmente les convendría trabajar por cambiar y mejorar su actual situación, dudan y finalmente algunos deciden oponerse al “cambio”. Caen en la trampa que les tienden los que realmente les beneficia el estatus actual, en contra de sus propios intereses. 
Es bueno que todos recordemos un fenómeno muy estudiado a la teoría de los juegos llamado “Inconsistencia temporal”: “Lo qué es óptimo antes de que se tome la decisión, deja de ser óptimo una vez se toma con carácter irreversible”. Podemos ilustrarlo con la estrategia del padre que primero, le niega al hijo, con ingresos propios suficientes para mantenerse, su derecho a marcharse y le amenaza con todo tipo de catástrofes porque, en este primer estadio del juego, el objetivo del padre es que al niño le entre tanto miedo que él mismo decida no marcharse. Pero si su estrategia amedrentadora y de boicot, no tiene éxito y el hijo se atreve a tomar la decisión irreversible y se marcha, lo mejor que puede hacer el padre es cambiar la estrategia e intentar ayudar al hijo. Al fin y al cabo, si no le ayuda, el hijo romperá relaciones con la familia y quienes saldrán más perjudicados serán los padres, que no verán a sus hijos ni recibirán su ayuda, ni tan sólo para hacer la paella de los domingos.
Cuando se afronta un cambio o cundo se aborda una nueva empresa, existe un cierto riesgo. Hay que vencer resistencias, a veces viscerales, hay que tomar muchas decisiones difíciles, hay que negocias, ceder y exigir y también mucha ilusión por construir mejorar las cosas y la satisfacción posterior que ello conlleva para uno mismo y para las generaciones futuras. Hay que valorar uno y otro extremo de la balanza e implicarse en el intento. ¡Implicarse conscientemente!.
©JuanJAS

Opiniones sobre "Pensiones y estado del bienestar en una Catalunya Independent"

martes, 4 de agosto de 2015

Pocas cosas son lo que parecen

Muchas veces no nos explicamos porqué los políticos y altos responsables de la administración hacen las cosas tan mal. Parece que la mayoría de los ciudadanos lo vemos más claro que ellos. ¿Tan tontos son? Si así fuera, ¿por qué los ha votado la gente?, ¿Tan fácil es engañar una y otra vez a la mayoría? 
Pienso que la respuesta no está en la cantidad de materia gris de los ciudadanos, sino en que no se toman la política ni la economía en serio. No dedican el tiempo necesario a analizar los titulares que leen en los periódicos y telediarios. No meditan sobre las verdaderas razones subyacentes a los mensajes, que los grupos de poder envían a las masas, a través de los políticos y los medios de comunicación. No son conscientes de la importancia de tomar una decisión y votar un candidato u otro.

Por ejemplo: ¿Por qué los padres de la Constitución de Estados Unidos no incorporaron la prohibición de la esclavitud en el redactado original de 1787?
En 1877 los antiguos esclavos eran ya libres, el antiguo Sur posibilitó la victoria del Partido Demócrata en el Congreso, y nadie en el Norte dijo ni pío a que en el Sur se aprobaran las leyes Jim Crow que impusieron el apartheid de los ya formalmente libres afroamericanos en los estados sureños.
No será que aquellos antiguos colonos y tras su guerra de liberación ya ciudadanos, necesitaban a los “negros” para cultivar sus extensísimas fincas, tanto en el entonces inexistente “Norte” como en el entonces también inexistente “Sur”.
Muchas personas siguen creyendo y describen la Guerra Civil americana como una cruzada de liberación emprendida por unas gentes buenas y angelicales –los Estados Unionistas del Norte– para abolir la horrenda práctica de la esclavitud vigente en los demoníacos trece Estados del Sur que configuraron una Confederación y se independizaron de los del Norte. 
Puede que haya algo de eso, pero el motivo principal es mucho más mundano y productivo y pone sobre la mesa un hecho casi siempre obviado: como todas las guerras, la Guerra Civil de Estados Unidos tuvo una causa principalmente económica.
En numerosas zonas de los Estados del Norte las manufacturas y una industria incipiente habían ido tomando forma desde el primer tercio del siglo, no así en el Sur donde la economía estaba basada en el monocultivo del algodón que, en gran medida era exportado a Inglaterra. El Norte industrial precisaba una zona donde expandirse así como mano de obra barata, y de ambas cosas había en abundancia en el Sur agrícola y esclavista. Además, el Sur había pedido préstamos al Norte. (Piensen en circunstancias similares en otros contextos geográficos) 
El Sur inició la guerra en una época en la que por pisar a alguien el ofendido podía retar a duelo al ofensor. Fue la salida lógica, aunque la tuviera perdida por la apabullante mayor capacidad económica del Norte.
Hoy en día, con un negro en la Casa Blanca, al menos en términos económicos, la segregación parece que está resuelta en USA, pero en términos sociales y convivenciales no pasa lo mismo. Queda mucho por resolver y colgar una bandera en el balcón va a contribuir muy poco a mejorar las carencias en esos ámbitos. Allí y aquí.
La historia siempre se repite: Cuando existe un enfrentamiento económico y de poder entre las élites, el que desea cambiar el statu quo diseña una campaña de difusión disfrazada de ideología, de forma que toque la fibra sensible de las gentes de bien y las implique emocionalmente en el proceso. ¡Engañados aunque contentos!, al final algo salen ganando, pero la razón principal por la que han luchado, discutido y votado, no es la que la mayoría piensa. 
Resumen: nada es lo que parece al leer los titulares. Hay que aprender a rascar la corteza antes de lanzarse al ruedo. Aprender a hacer las preguntas adecuadas y analizar las respuestas recibidas.
Aunque estamos en verano, pronto llegará el otoño y deberemos tomar importantes decisiones: en Catalunya y en España. 
¡Suerte! 
Por cierto, recuerden que los que están preparados y alerta para conquistarla cuando pasa por su lado, son los que finalmente la disfrutan. Por si acaso, me refiero a la "suerte".
©JuanJAS

jueves, 23 de julio de 2015

27S - Elecciones plebiscitarias y nervios en los sectores unionistas

Hace un mes que el tema griego había sustituido al tema catalán en los telediarios y las tertulias televisivas, pero desde que se proclamó la “Lista Unitaria” defensora de un Estado independiente para Catalunya, los nervios en el partido del Gobierno Español se han dejado notar en sendas declaraciones amplificadas por todos los medios de comunicación a nivel estatal, negando cualquier oportunidad de éxito al proceso. El diálogo entre el Gobierno Español y las autoridades catalanas sigue sin existir. Es previsible que siga así , al menos hasta que se vote el 27S y no haya ninguna duda, si es el caso, de que una mayoría de catalanes desea hablar con el Gobierno para revisar sus relaciones con el Estado Español. Los medios difunden también el talante sombrío y súper serio del Jefe del Estado en sus comparecencias públicas en que coincide con el President Mas, dando a entender un cierto disgusto - reprobación para con los impulsores del “procès per la Independencia”. Algunos medios han presentado como un pseudo-portavoz al presidente de la comunidad cántabra y no he oído que ningún representante de la casa real haya desmentido sus declaraciones. ¿Quién calla…!

Centrándome en Catalunya, en estos últimos años los medios de comunicación catalanes se han dedicado a hablar mucho del “objetivo” en genérico que defendían los políticos e instituciones civiles respecto al “derecho a decidir” de los catalanes respecto a conseguir un “estado propio” separado del Estado español, como si no tuviera ninguna consecuencia práctica en el día a día de las personas. Se ha hablado mucho del qué, pero poco del porqué y del para qué. 

Muchas autoridades en el ámbito académico de relevancia internacional, comités y grupos especializados en diferentes campos han realizado estudios y los han publicado. Se han escrito libros, publicado artículos, blogs de entidades pro-soberanistas permanentemente actualizados contestando preguntas de quien quiera formularlas, etc. Sin embargo, todas estas aportaciones, han tenido una difusión limitadísima en los medios de comunicación y por ello, salvo las personas muy interesadas y con tiempo, conocimientos y voluntad suficientes para dedicarlo a informarse sobre este tema, un gran porcentaje de ciudadanos no tienen una idea medianamente clara del porqué del “proceso”. 

Un gran porcentaje de catalanes tiene sentimientos emocionales que les impide siquiera tomar en consideración cualquier visión que suponga romper con el status quo, con “lo que siempre ha sido”. Simplemente niegan la mayor:
Unos por miedo al cambio, los discursos apocalípticos anunciando calamidades de algunas formaciones políticas y los medios de comunicación portavoces de sus discursos tienen mucho que ver. 
Otros por pereza ante las dificultades que entraña el cambio en un entorno de “desavenencia” y por miedo a los medios de fuerza o represión económica o de política internacional que pueda emplear el Estado español para disuadir a los catalanes de una separación. 
Otros por idealistas y soñadores pensando en que, si se insiste de verdad y con energía en el “diálogo”, con mucha paciencia y si se producen cambios en el parlamento del estado se puede llegar a una situación mejor para todos, sin llegar a concretar ni en lo más mínimo cual sería este escenario. 
Otros por que desconfían de la capacidad de los políticos para desarrollar este pretendido “proceso” sin que los “efectos secundarios” tengan consecuencias peores que el status actual.
Otros porqué temen que sus parientes o amigos les afeen el querer separarse. Tal vez piensan que les van a poner muros o alambradas, les van a cortar las comunicaciones telefónicas y que ya nunca más se van a poder ver?. La propaganda malintencionada juega malas pasadas a la mente y provoca problemas de relación, desconfianza, etc.
En fin como el mundo es mundo y tiene que haber de todo, el descifrar los motivos de los indecisos, de los que no quieren ni pensar en el tema y de muchos en los que han pensado en el tema desde la óptica de la dominación o de los cuentas de hadas es tarea para la que, el común de los mortales no está capacitado.

Otra cosa es si se quiere analizar el tema desde una óptica más pragmática y menos emotiva. Es cierto que en este caso tampoco los medios ayudan, más bien al contrario. Parece que los humanos tenemos un sesgo de negatividad, porque la mayoría de nosotros creemos que somos mejores que la media y esperamos que las cosas, al final salgan bien. Este punto de vista positivo hace que las malas noticias sean más sorprendentes, como un fondo claro en el que resaltan puntos oscuros: historias de tipo negativo, corrupción o hipocresías en lugar de historias neutras o positivas.
Hay un ruido inmenso en los medios que sólo consigue embotar el cerebro, distraer de las cuestiones importantes y hace crecer el porcentaje de población que reacciona visceralmente sin hacer un mínimo análisis pragmático. Amén de los que cansados de tanto marear la perdiz y no hablar claro, se retiran del ruedo y pasan olímpicamente del tema.

Volviendo al tema. Todos hemos sido jóvenes y hemos querido independizarnos. Al menos eso era lo normal, en los jóvenes hasta finales del siglo pasado. Los jóvenes querían ser los “reyes de la república independiente de su casa” tomar su propias decisiones sobre como trabajar, ganar dinero y gastarlo o ahorrarlo y sobre como vivir su vida. Querían independizarse de sus padres, aunque se hubieran portado siempre bien con ellos. Es un comportamiento que durante muchas décadas la inmensa mayoría ha comprendido como normal y lógica. También, desde que entró en vigor la Ley del Divorcio se ha visto como muchas parejas se rompían después de muchos años de vida en común, sencillamente porqué cada uno había evolucionado personalmente de forma diferente y ya no se entendían a la hora de tomar decisiones sobre el desarrollo de su vida diaria y porqué no veían un futuro junto a esa persona con la que habían tenido hijos y convivido muchos años de su vida.
Lo fundamental en todos estos casos de “diferencia de pareceres” que necesitan una emancipación o separación es que la personas necesitan tener medios suficientes para poder vivir y necesitan tener la capacidad de tomar sus propias decisiones sobre como enfocar su vida. Siempre negociando con el resto de la familia y procurando que el saldo sea lo más justo posible, equilibrado y positivo para todos. 
Este razonamiento básico, que todos podemos entender, es desatendido por muchas personas cuando hablan de “proceso hacia la independencia de Catalunya”. Tanto fuera como dentro de Catalunya. 
La mayoría de grupos que se autoproclaman como defensores de los temas sociales en contraposición a los que denuncian como neoliberales o defensores del capital, parecen olvidar que para poder decidir como se utiliza un “presupuesto social”, antes y como condición sine qua non, deben dotar de capital a ese presupuesto. 
Ejemplos:
1º La Ley de Dependencia (PSOE) reconoció derechos y prestaciones sociales a muchos españoles, pero sin la dotación económica adecuada, esos españoles se quedaron sin poder ejercitar esos derechos.
2º Los griegos votaron en referéndum “NO” a las medias impuestas por la Troika, pero sin capital cedido por el BCE a sus bancos, los griegos siguen sin poder retirar sus fondos personales de las oficinas bancarias.

Como dijo Stephen Covey en su afamado libro “Primero, lo primero”, todos estos grupos defensores de lo social y de resolver los problemas del día a día, deberían pensar en como dotarán su presupuesto para hacer frente a los compromisos que adquieran con la ciudadanía. No basta con decir “los malos roban el dinero, lo evaden y no pagan los impuestos que les corresponde”. Esto será cierto, pero ¿Porqué han prometido irresponsablemente?, ¿para que los ciudadanos crédulos y esperanzados les voten?. Si después no pueden cumplirlo, ¿Es que no habían pensado en como llevar a cabo sus promesas?. ¿No habían pensado en un plan B?. ¿Son unos demagogos y populistas?

Primero lo primero:
  • Si el Gobierno de Catalunya no tiene herramientas (dinero y leyes) para que los hospitales y las escuelas puedan funcionar con garantía y seguridad, pero también con la solvencia que necesita, el servicio será peor y los recortes previsibles, sea el gobierno del signo que sea. 
  • Si el Gobierno de Catalunya no tiene capacidad para gestionar los recursos que los catalanes generan en su territorio y no pueden decidir, por mucho que uno crea en una opción ideológica de perfil social, tendrá un margen muy limitado de actuación. 
Por lo tanto, como cualquier entidad, familiar o persona, es fundamental poder disponer de la caja y del poder de decisión al más alto nivel para poder usarla.
Si eso se tiene, dependiendo de lo que los catalanes voten, saldrá una distribución de fuerzas en el Parlamento del Estado Catalán y esa será la encargada de diseñar, negociar, aprobar y gestionar el presupuesto. 
El gobierno catalán necesita también tener la capacidad de negociar en el ámbito internacional en aspectos tan importantes como la gestión energética, la gestión de las infraestructuras, la gestión del agua, la gestión de los bienes comunes que nos afectan, etc. 

Tener un Estado independiente y las herramientas propias de un Estado, no es garantía de que nuestros parlamentarios y nuestro gobierno lo haga bien ni a gusto de todos. Seguirán habiendo corruptos, inútiles, aprovechados, cargos de confianza, etc. Son factores inherentes al ser humano y dependerá de cómo se redacte la nueva Constitución Catalana, de cómo se impliquen los catalanes en los temas políticos, económicos sociales, de lo transparente que se hagan las estructuras, etc.

Ejercer la libertad va siempre acompañada de una gran responsabilidad de todos los ciudadanos y eso exige, trabajo, perseverancia, claridad y honestidad, de los políticos, dirigentes y también de los ciudadanos.
Los catalanes, todos, tendremos que decidir qué tipo de gobierno puede gestionar los temas públicos dentro de un “marco” que ahora no tenemos. 
Seamos conscientes de que “Lo primero es lo primero” y sin esa estructura, todo lo demás son cantos de sirena.
©JuanJAS