viernes, 11 de diciembre de 2015

DEJAR DE FUMAR, Efectos positivos Individuales


Efectos positivos Individuales

A los 20 minutos de dejarlo:
La presión arterial y el ritmo del pulso bajarán y la temperatura corporal de las manos y pies se incrementarán.

A las dos horas de dejarlo:
Los bronquios se relajarán y podrá respirar mejor. Incrementará su capacidad pulmonar.

A las 8 horas de dejarlo:
Los niveles de monóxido de carbono en la sangre bajarán y el nivel de oxígeno en la sangre se incrementará.

A las 24 horas de dejarlo:
El riesgo de un ataque cardíaco súbito disminuirá.

A las 48 horas de dejarlo:
Las terminaciones nerviosas comenzarán a regenerarse y los sentidos del olfato y el gusto comenzarán a normalizarse. Las terminaciones nerviosas se acostumbraran a la ausencia de nicotina. Mejorará el gusto y el olfato.

De 2 semanas a 3 meses de dejarlo:
Mejorará la circulación y caminará más facilmente. La función pulmonar mejorará alrededor de un 30% y las heridas sanarán más rápidamente.

De 1 a 9 meses de dejarlo:
Usted tendrá más energía. Los síntomas relacionados con el tabaquismo tales como tos, congestión nasal, fatiga, y dificultad respiratoria mejorarán. Usted tendrá menos enfermedades, resfriados y ataques de asma. Gradualmente ya no volverá a tener dificultad para respirar con las actividades diarias.

Al año de dejarlo:
El riesgo de cardiopatía coronaria es la mitad que el de alguien que aún consume tabaco.

A los 5 años de dejarlo:
La tasa de muerte por cáncer de pulmón disminuye casi en un 50% comparada con la de fumadores de 1 paquete al día; el riesgo de cáncer de la boca es la mitad que el de un consumidor de tabaco.

A los 10 años de dejarlo:
Los riesgos de cáncer disminuyen. El riesgo de accidente cerebrovascular y cáncer pulmonar, laringe, esófago, vejiga, riñón y páncreas ahora son similares a los de alguien que nunca ha fumado.

Otros beneficios para la salud del hecho de dejar de fumar: 
Ahorrará mucho dinero.
Se le puede facilitar más conseguir un trabajo.
Puede ser más fácil encontrar una pareja. Muchas personas no fuman y no les gusta estar entorno a gente que fume ni el aliento de los fumadores.
Sus amigos tendrán mejor predisposición para recibirlos en su casa o llevarlos en su coche. También, sus amigos no fumadores vendrán con má agrado a su casa.
Sus dedos y uñas de las manos lentamente perderán el color amarillo.
Sus dientes manchados lentamente se pueden volver más blancos.
Será más fácil y más barato encontrar un apartamento o cuarto de hotel.
Menor probabilidad de coágulos de sangre en las piernas que puedan viajar a los pulmones. 
Menor riesgo de disfunción eréctil. 
Menos problemas durante el embarazo, tales como bebés nacidos con bajo peso, parto  prematuro, aborto espontáneo y labio leporino. 
Riesgo más bajo de esterilidad debido a daño en los espermatozoides. 
Dientes, encías y piel más sanos. 
Su sentido del olfato retornará y los alimentos sabrán mejor.
Su aliento, ropa y cabello olerán mejor.

Los bebés y niños con quienes usted vive tendrán:   
Menos visitas al servicio de urgencias. 
Menos resfriados, infecciones del oído y neumonía. Si tienen asma, será más fácil de controlar.
Menor riesgo del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). 

Sus hijos estarán más saludables y serán menos propensos a empezar a fumar.

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¿Estás convencido para dejarlo?

Aquí tienes diez pasos a seguir que pueden ayudarte a conseguirlo...

Como cualquier adicción, dejar el tabaco es difícil, sobre todo si usted lo hace solo. Hay muchas maneras de dejar de fumar  y muchos recursos que te pueden servir.  Habla con tu médico acerca de la terapia de reemplazo de nicotina y los medicamentos para dejar de fumar. 
Si te vinculas a los programas para dejar de fumar, tienes muchas más probabilidades de éxito. Dichos programas se ofrecen en hospitales, secretarías de salud, centros comunitarios y sitios de trabajo.  Mientras ten en cuenta estos 10 pasos para dejar de fumar.


1 FIJA UNA FECHA y CÚMPLELA.
Muchas más personas han dejado de fumar de golpe que haciendo reducciones, que a la larga no funcionan. Piensa en tus intentos previos y en lo los mejores metodos que te funcionaron bien y en los que no.

2 CAMBIA LA RUTINA.
Planea algo agradable todos los días. Recupera todas esas actividades que te gustan y tienes olvidadas. Distráete de los impulsos de fumar.

3 NO BUSQUES EXCUSAS.

Cualquier día es un buen día para dejar de fumar, no sólo por tu salud, también por tu familia...y tu bolsillo.

4 NO FUMES NINGÚN CIGARRILLO.
Por un cigarrillo o incluso por una calada se recae, es el inicio de una gran "amistad". En lugar de decir “Por uno no pasa nada” deberías pensar “Por uno se recae seguro”.  

5 PIENSA POSITIVAMENTE.
Uno de los mejores métodos para dejar de fumar es anotando las ventajas, no sólo las físicas, que seguro que se encuentran desde el inicio. Busca apoyo en tu familia, amigos y compañeros de trabajo.

6 HAZ EJERCICIO, MANTENTE ACTIVO.
El deporte es una de las maneras de dejar de fumar mas beneficiosas. Cualquier pequeña actividad te relajará, te ayudará a controlar el peso y, sobre todo, resaltará las mejoras físicas de dejar el tabaco. Sólo hace falta no coger el coche cuando se puede ir caminando, las escaleras en lugar del ascensor...

7 BEBE MUCHOS LÍQUIDOS
Mínimo 1,5 litros al día ya que el cuerpo necesita hidratarse. Prueba diferentes sabores …

8 CONTROLA LO QUE COMES
Evita comidas que engorden y si necesitas picar algo, las verduras variadas en sabores, colores y formas son tus mejores aliadas. Bajo un control adecuado, la persona que deja de fumar no se debe engordar.

9 PIENSA EN EL DÍA A DÍA, NO EN EL NUNCA MÁS.
Piensa: "Hoy no fumo". Esta es tu meta principal cuando quieras evitar fumar un cigarrillo y estar sin fumar hoy.  Sabes que lo puedes conseguir.

10 APROVECHA LA AYUDA PROFESIONAL QUE SE TE ESTÁ DANDO.
Los diferentes profesionales que te pueden ayudar harán todo lo posible para que dejar de fumar sea una experiencia positiva.


http://www.tabaquisme.cat/es/

jueves, 10 de diciembre de 2015

Biohacking: ¿Superhombres o “pobres hombres”?

¿Piensan que lo que es bueno para el desarrollo de nuestro sistema social, también es bueno para nosotros, las personas?.
El sistema social en el que vivimos requiere de los seres humanos egotismo, egoísmo y avaricia, características (¿defectos o cualidades?) que son innatas a la naturaleza humana; por ello, no sólo el sistema, sino la misma naturaleza humana las fomenta. 
Si se razona según esta línea de pensamiento es fácil entender que a las personas nos sea difícil conseguir la satisfacción plena, porque nuestros deseos no tienen límite; es fácil entender que envidiemos a los que tienen más, y temamos a los que tienen menos. 
Hace unas semanas me contaba una pareja de ancianos: "Nadie nos pregunta como hemos conseguido llegar a tener lo que tenemos, sin embargo todos lo codician. Además, el Estado, el Gobierno, los Partidos políticos, muchas personas desconocidas, algunos vecinos y hasta algunos familiares lejanos van en busca de nuestros ahorros y no paran de maquinar para intentar repartirse lo que tanto esfuerzo nos ha costado conseguir para poder vivir felices en paz, sin deber ni tener que pedir nada a nadie". 
Algunos admirarán el proceder de personas como la pareja anterior que piensan, trabajan y ahorran parte de lo ganado para procurarse un porvenir. Sin embargo pocos aceptarán confesar abiertamente esta forma de pensar como deseable para la mayoría de miembros de nuestra sociedad. Parece que no es políticamente correcto hacerlo. El protocolo social pide que estas personas repriman sus sentimientos de satisfacción personal por lo conseguido con su inteligencia y esfuerzo. Mejor aparecer como uno más del montón al presentarse ante los otros; sonriente, sincero aunque sea sólo en apariencia, amable, resignado, divirtiéndose jugando al mus o viendo el partido con sus amigos, en lugar de esforzarse en atender sus obligaciones y confiando que el tiempo lo arregle todo. ¿Les suena alguien que últimamente se comporta así?. Y eso que está apunto de enfrentarse a una contienda electoral. 
La pasión de “tener” siempre ha producido una guerra de clases interminable. 
Ayer lo decía un político (tirando hacia la izquierda) en un debate televisivo: "lo que separa, divide y rompe, más que la lengua o el sentido de pertenencia a una comunidad, es la desigualdad de renta per cápita de cada persona, grupo, barrio o comunidad". 
La pretensión de los comunistas de que su sistema pondrá fin a la guerra de clases al suprimir las clases, es una ficción, porque su sistema se basa en el principio de un consumo ilimitado como meta de la vida. Mientras todo el mundo desee tener más, se formarán clases y reñirán entre ellas, sin que importen las fronteras, sean del tipo que sean. La avaricia y la paz siempre se han excluido mutuamente.

Al mismo tiempo, la lucha por “tener” ha hecho que la relación de la gente con la naturaleza se haya vuelto cada vez más hostil. Las personas hemos renunciado a vivir en armonía con la naturaleza, y en algún momento algunos decidieron conquistarla, transformarla para conseguir sus fines. Otros fueron arrastrados por la corriente avariciosa para conseguir más ganancias a corto plazo sin preocuparse por las generaciones futuras. Esa conquista se convirtió, cada vez más, en equivalente de destrucción. Nuestro espíritu hostil y de conquista nos ciega al hecho de que los recursos naturales tienen límites y pueden agotarse, y nos negamos a pensar y menos admitir que la naturaleza luchará contra la rapacidad humana. El cambio climático cada vez nos dá más pruebas de ello. La sociedad industrial despreció la naturaleza, a todas las cosas que no estuvieran hechas por máquinas, y a los pueblos que no fueran capaces de fabricar tecnología se les veía como inferiores. Ya hace décadas que la gente se siente atraída por los objetos tecnológicos, por el poder de las máquinas, de lo que no tiene vida y no duda en destruir la naturaleza y el planeta en el que vivimos. Hoy mismo se ha tenido que aplazar la conclusión de la Cumbre del cambio climático en París porque los países productores de petróleo, y los principales manufactureros no están dispuestos a encarecer sus procesos de producción para reducir la contaminación y el cambio climático. Total, dentro de cien años, todos calvos. Prefieren salvaguardar el beneficio presente que preservar el beneficio futuro para sus corporaciones. El beneficio para toda la humanidad nunca ha entrado en su ecuación.
¿Cuando seremos conscientes de que la época industrial no pudo cumplir su "Gran Promesa de felicidad"?. Tal vez haya esperanza porque cada vez más personas se dan cuenta de que:
  • La satisfacción ilimitada de los deseos no produce bienestar, no es el camino de la felicidad ni aun del placer máximo.
  • El sueño de ser los amos independientes de nuestras vidas terminó cuando empezamos a comprender que todos éramos engranajes de una máquina burocrática, y que nuestros pensamientos, sentimientos y gustos los manipulan el Gobierno, las grandes corporaciones y los medios de comunicación para las masas que ellos controlan.
  • El progreso económico ha seguido limitado a las naciones ricas y algunas emergentes que han emulado sus prácticas, y el abismo entre los países ricos y los pobres se agranda.
  • El progreso técnico ha creado peligros ecológicos y de guerra nuclear; ambos pueden terminar con la civilización, y quizás con toda la vida.
Cuando fue a Oslo a recibir el Premio Nobel de la Paz (1952), Albert Schweitzer desafió al mundo «a atreverse a enfrentar la situación… El hombre se ha convertido en un superhombre… pero el superhombre con su poder sobrehumano no ha alcanzado el nivel de la razón sobrehumana. En la medida en que su poder aumente se convertirá cada vez más en un pobre hombre… Debe despertar nuestra conciencia el hecho de que todos nos volvemos más inhumanos a medida que nos convertimos en superhombres».”
Parece que nadie recogió el guante que lanzó Mr. Schweitzer. También es cierto que seguimos viviendo para contarlo. La tecnología avanza a pasos agigantados y las personas nos enfrentamos a conflictos éticos y de asimilación de tanto cambio.
Es cierto que algunos humanos —científicos, ingenieros, médicos, biólogos, etc.— ayudados por los ordenadores y las redes de comunicación para compartir los hallazgos instantáneamente han posibilitado el desarrollo exponencial de la tecnología como una extensión del ser humano.
Hoy en día ya somos bastante máquinas: desde que salimos de la caverna, nos ponemos ropa, gafas, nos conectamos a los Smartphone, tomamos comida procesada, etc. Empezamos a olvidar o por lo menos valorar cada vez menos lo puramente orgánico, lo 100% humano y tomamos la tecnología como algo que forma parte de la rutina normal.
Hace 50 años, la cirugía plástica se consideraba un lujo que sólo consumían los que utilizaban su apariencia corporal para ganarse la vida. Ahora parece que implantar tecnología en el cuerpo suena raro, peligroso o más allá de lo humano, pero dentro de unas décadas podría normalizarse como lo ha hecho la cirugía plástica. La idea del Biohacking es comenzar a utilizar la tecnología para transformar nuestros cuerpos y empezar a ser humanos superiores.
©JuanJAS

sábado, 5 de diciembre de 2015

La “Carta Otorgada” y el “Consenso socialdemócrata”


¡El que desconoce u olvida la historia está condenado a repetirla!. Ahora que se avecinan elecciones y además de los mercadillos navideños, una muchedumbre de políticos entrará en nuestras casas cargados de regalos virtuales -en este país prometer y no cumplir sale barato- tal vez les apetece leer un resumen del último medio siglo.
Corrían los años 70 del Siglo pasado, cuando en España, fallecido en la cama el dictador y una vez nombrado sucesor a título de Rey, S.M. Juan Carlos I, el pueblo salía a votar. 
Primero, la Ley de Reforma Política, para la cual el PSOE pidió el “no”. Después, la “Carta Otorgada” de 1978, que no es “Constitución” en puridad, pues no hubo Cortes Constituyentes que la redactaran, pero que fue aprobada por amplísima mayoría, también en el País Vasco y Cataluña. Pronto se supo que los partidos habían negociado el contenido, sometido como un todo a votación.
La hoy mitificada "Transición" celebró los llamados Pactos de la Moncloa a de espaldas a la gente, que seguía notando las heridas de la última contienda y con el miedo metido en los huesos. Por encima de todo deseaba una transición pacífica y tranquila. Nadie quería volver a los viejos tiempos, a ese guerra-civilismo que la prensa, día si y día también, se afanaba en mantener vivo en las mentes de todos. Por si acaso alguien hubiera olvidado el horror o pensara en reclamar justicia. 
Se imponía la reconciliación, que en realidad había comenzado tiempo antes. Al frente, el Rey junto a Adolfo Suárez, anterior Secretario General del Movimiento Nacional. Un Suárez reconvertido en presidente de una amalgama de partidillos llamada UCD. El invento del centro que el de Ávila birló a un decepcionado Manuel Fraga, quien, después de asumir que no se contaba con él, se resignó a formar, junto a otras figuras de la derecha, Alianza Popular, origen de la formación de centro-derecha que hoy es el Partido Popular.

Cuarenta años después el “consenso socialdemócrata”, una especie de confabulación de las oligarquías políticas con las financieras, mediáticas y comerciales para la imposición de un pensamiento único y que aparecía plasmado en la llamada “Constitución”, perdón, "Carta otorgada", sigue estando plenamente vigente y lo invade todo. 
Cuarenta años después sigue estando proscrito debatir muchas cuestiones y muchas personas sienten desafección por los políticos y por los medios de comunicación, al tiempo que empiezan a sentirla por los representantes del poder judicial. 
En España seguimos observando poca predisposición a entenderse con el que piensa de otro modo y a admitir que son los medios los que justifican el fin y no al revés.

Entre los que han podido mantener un pensamiento crítico, …
¿Quién no tiene la sensación de que nos han timado y hay que cambiarlo todo?
Pero el problema es ¿Cómo se puede cambiar esta dinámica?
¿A quien elegir para que lo cambie ordenadamente y en la buena dirección?

Estamos en un país donde uno de los libros más vendidos, y se venden pocos, es el de Belén Esteban o algún otro mediático.
Estamos en un país en el que se remunera mejor a un “paquirrin” cualquiera que a un médico y no digamos ya a un investigador.
Estamos en un país en donde prácticamente todas las manifestaciones que están saliendo a la calle son para pedir más “Estado”. Tildan a todo lo malo de “Neo-L_b_r_l” y se odia al “ultra-liberalismo” confundiéndolo con el súper-intervencionismo que practican los que se quedan con los beneficios y socializan los problemas y los gastos. 

Hay motivos para ser poco optimistas, pero también hay que saber que en el fondo las masas jamás han tenido la importancia que parece a la hora del “cambio” y la revolución, simplemente entendida como cambio de sistema político. El cambio se produce cuando se amplía suficientemente la base de las personas formadas que piensan críticamente hasta alcanzar un volumen suficiente para influir sobre el resto.
Mientras eso sucede, sigamos leyendo, escuchando mucho, pensando más y separando el trigo de la paja. Les dejo al pie algunos títulos para empezar.
©JuanJAS



Lecturas  recomendadas en la conferencia de Almudena Negro en el Instituto Juan de Mariana:

·       Johann Gottlieb Fichte   -  El Estado comercial cerrado,  Tecnos, 1991
·       Marx  -    El Capital,   http://www.rebelion.org/docs/20118.pdf
·       Dalmacio Negro   -  Gobierno y Estado,    https://www.youtube.com/watch?v=sEFi6U4wUDc
·       Robert Michels   -   La ley de hierro de las oligarquías,      
·       Jean-François Revel  -  El Estado megalómano, La tentación totalitaria, La gran mascarada,
·       Antonio Maura   -   Municipalismo,     
Pretendió reformar el sistema político, «dignificando leyes e instituciones», que erradicaran el sistema caciquil, al tiempo que atacó un supuesto carácter insurreccional de la izquierda republicana y obrera y buscó la agregación de la derecha tradicionalista católica al bloque de la derecha liberalconservadora.

·       Thomas Hobbes    -   Leviatán,  Tratado sobre el hombre, Tratado sobre el ciudadano