jueves, 28 de febrero de 2013

El poder de la «deuda»: Χρεοκρατία

En 1927 a Alexander Nahum Sack, especialista en leyes de la Rusia Zarista, se le ocurrió una idea brillante la “deuda odiosa”. Según él, una deuda podía calificarse de “odiosa” si se daban estos tres requisitos previos: 
1. El gobierno del país recibe un préstamo sin el conocimiento y la aprobación de los ciudadanos. 
2. El préstamo se destina a actividades no beneficiosas para el pueblo 
3. El prestamista está informado de esta situación pero se hace el tonto. 
Esta idea fue empleada por los Estados Unidos de América en 1898 cuando se anexionaron Cuba en la guerra hispano-cubana (no pagaron la deuda que los cubanos habían contraído con España por considerarla “ilegítima”). Ya en el siglo XXI, después de la guerra de Irak, convencieron a la comunidad internacional de que Saddam Hussein había malgastado el dinero de su pueblo y la deuda de los iraquíes podía considerar “odiosa” y por ello no estaban obligados a pagarla. Los acreedores internacionales rebajaron su deuda un 80%. USA, amparado en su estatus de potencia y policía mundial, cuando le ha convenido, ha empleado o influido en otros países y en numerosas ocasiones este principio. 

Una gran parte del dinero recibido en préstamo por “España” ha sido empleado en grandes obras de infraestructuras que ¿benefician? a un pequeño porcentaje de la población (clases ricas) y la gran deuda se ha cargado a todos los ciudadanos. La pagan todos los ciudadanos según su nivel de compras de bienes y servicios a través de los impuestos indirectos y aquellos contribuyentes que pagan impuestos directos (no todos los que deberían). Los ciudadanos de a pie utilizan sanidad, educación y servicios sociales que se están reduciendo cada vez más. La mayoría de la población no usa para nada el AVE con sus estaciones fantasma que nunca salen por la TV pero que existen. No usan los aeropuertos sin pasajeros. No usan grandes edificaciones incompletas o cerradas por falta de recursos. No usan grandes autovías y autopistas sin tráfico, financiadas y rescatadas con dinero público. No se benefician de grandes sumas de dinero en subvenciones agrícolas que reciben “terratenientes” que ni siquiera cultivan sus grandes extensiones y por tanto no dan trabajo a nadie. No han sido invitados a disfrutar del pastel de las comisiones ni nunca han recibido ningún sobre. Etc. Por desgracia, podríamos estar escribiendo durante horas. 
Para hacer frente a estas grandes deudas, el estado se ha endeudado más y más, atenazando cada vez más a las clases populares, que nunca podrán devolver la deuda que los diferentes gobiernos han suscrito en su nombre. 
Parece que los políticos gobernantes han actuado como dictadores irresponsables, engañando a la población con falsos indicadores de prosperidad presente (¡España va bien!, "Vemos brotes verdes"); permitiendo a los bancos y a los sicarios financieros que prestaran al país cantidades enormes de dinero que tarde o temprano sabían que serían imposibles de devolver y por tanto acarrearían una gran pobreza, principalmente a las clases baja y media de la población. 
Los gobernantes y también muchos ciudadanos actuaron como drogadictos enganchados al dinero fácil, cada uno a su nivel, y los bancos actuaron como camellos. Además, siempre ha habido mucha opacidad en las explicaciones de cómo se ha utilizado el dinero público. Siempre habido gran opacidad sobre las asesorías recibidas de entidades financieras internacionales, que frecuentemente han aconsejado sólo en su beneficio y en de los prestamistas. También ha habido opacidad sobre los “regalos” que presuntamente algunos partidos políticos, políticos y altos funcionarios recibían de grandes empresas (muchas veces radicadas en los países prestamistas) durante décadas, para obtener prebendas en la contratación de obras y servicios.
La deuda española puede que no sea inconstitucional, pero ¿Es ilegítima? 
¿Pensáis que los españoles podemos reclamar, conforme al Derecho Internacional, no pagar la parte de su deuda que sea “odiosa”? 
¿Qué se precisa para conseguirlo? 
Hay muchos compromisos nacionales urgentes pendientes de atender y los contribuyentes de los países prestatarios están cansados de prestarnos su dinero. Los ciudadanos españoles han recibido prestaciones inadecuadas al dinero que los gobiernos han pedido prestado. Parece que la gran cantidad de dinero que falta ha ido a parar a grandes empresas, bancos y élites dirigentes y burocráticas de los países prestatarios y del nuestro, que se han comportado como verdaderos agujeros negros sumiendo dinero insaciablemente. 

A pesar de ser un tema capital, nunca se ha aclarado públicamente mediante una auditoria realizada por profesionales desvinculados del gobierno, para el conocimiento de los ciudadanos: 
¿Qué tipo de deuda tiene España?, 
¿A cuando asciende exactamente esta deuda?, 
¿Cómo se ha llegado a tener esta deuda?, 
¿A quién se le debe exactamente este dinero? 
¿Es posible conocer todas las mentiras que presuntamente han dicho los gobernantes y las corporaciones y pedir las responsabilidades pertinentes? 
Sólo la presión popular sobre los gobernantes puede conseguirlo. Los ciudadanos suelen tener aversión a hablar de dinero, pero es necesario hacerlo en la sociedad en que vivimos. El dinero no da la absoluta felicidad, pero es necesario para llevar lo que en nuestro entorno consideramos una vida digna. 
Los jueces, académicos, organizaciones ciudadanas, etc. deben presionar para obtener respuestas a preguntas similares a estas. Los ciudadanos no podemos hacer sacrificios indefinidamente sin conocer el plan global. Ni los gobernantes ni nadie tienen derecho a desmantelar los sistemas de salud, educación y bienestar social, etc. por completo para pagar a los acreedores y salvar a los bancos, máxime cuando la deuda tiene visos de ser ilegítima. 
La historia siempre se repite: los contribuyentes a pagar y los poderosos a disfrutar, mientras la ley, sigue siendo ciega a las maquinaciones de los poderosos. 
Estamos inmersos en un campo de lucha ideológica, política y de clase. La deuda es el resultado. Pagar una deuda inmoral es inmoral y sólo cuando los ciudadanos actúen se podrá romper la red que nos esclaviza. 
©JAS2013 

Documentación para saber más sobre la “deuda odiosa” y “Deptocracia”:
http://en.wikipedia.org/wiki/Debtocracy
http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4966
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