lunes, 19 de mayo de 2014

ANTES DE COMPRAR POR IMPULSO: PARA, ESCUCHA, MIRA, PIENSA Y ACTUA

Antes de “comprar” algo y más si necesitas pedir un crédito:
PARA, ESCUCHA, MIRA, PIENSA y solo después, ACTUA. 
No firmes nunca nada sin haber hecho lo anterior. Las decisiones de compra por impulso suelen dar resultados nefastos y más las compras de productos de inversión/ahorro.
La situación que ha vivido nuestro país los últimos años en relación a comportamientos poco éticos del sector bancario con los consumidores han evidenciado como poco dos cosas. 
La primera es que, cuando los bancos y otras entidades financieras te venden un producto, puede que no te estén explicando absolutamente todo lo que necesitas saber para no salir mal parado. 
Y la segunda es que, de forma general, nuestra sociedad tiene muy poca cultura ya no solo financiera, sino económica. Pero los datos demuestran algo más terrible aún: tampoco se tiene el conocimiento mínimo o suficiente para afrontar correctamente las decisiones económicas del día a día o aquellas decisiones sobre adquisición de nuevos productos financieros que, al alcance de cualquiera, pueden mejorar la vida económica de todos.
Esto podríamos justificarlo en que la estratificación social de nuestro país hasta la actualidad había complicado el acceso de cualquiera a este tipo de conocimientos financieros, conceptos habitualmente asociados a productos financieros de lujo reservados para los más pudientes. La paradoja es que, en la actualidad, los cambios impulsados por las nuevas tecnologías han dado acceso universal a cualquier tipo de información y servicio, desde cualquier sitio y en cualquier momento a través de internet. Y, a pesar de ello, seguimos igual. Es cierto que a muchos, en concreto a nuestras personas mayores, explicarle ahora estos temas es difícil y posiblemente inútil. Pero la situación no mejora cuando se analiza a los jóvenes, nuestros futuros decisores económicos, los dueños de las nuevas tecnologías. Esto es preocupante.
El estudio Adolescentes 2013, elaborado por la Cátedra Keepunto-UCM, lo deja bien claro. Nuestros adolescentes manejan anualmente 8.000 millones de euros sin tener nociones básicas sobre las herramientas financieras que les permitan gestionarlos adecuadamente. No comprenden el valor del dinero porque no se lo ganan, lo reciben de sus padres, abuelos o familiares. De hecho, más del 80% de los jóvenes en España no tienen claro ni siquiera qué es una tarjeta de débito, e incluso aluden a la hipoteca como uno de los medios de pago que dicen conocer. La falta de recursos de nuestros mayores hizo que supieran gestionar lo poco que tenían para sobrevivir. En la actualidad, los padres facilitan al máximo la vida económica y financiera de sus hijos y los abuelos ayudan, sin darse cuenta de que de esta forma solamente están financiando el comportamiento laxo e irresponsable de sus hijos-nietos, quienes solo tienen que pedir para recibir, sin que se les exija nada a cambio.
Parecía que había terminado en nuestro país  un periodo en que la vida se basaba en la supervivencia; después, perseguimos la eficiencia, hasta llegar a finales de la pasada década en que  lo único que importaba era "conseguir placer".
La última gran crisis ha puesto de relevancia que es imprescindible que los jóvenes asistan a iniciativas formativas similares a esta: 
http://www.consum.cat/ecofin_webacc/AppJava/uploads/140213_Programa_Barcelona_CAT.pdf y mejor aún sería que en la escuela o instituto hubiera asignaturas obligatorias y comunes a todos los itinerarios formativos para estos temas.
Pero más allá de formar a nuestros futuros decisores desde el punto de vista económico-financiero, es imprescindible que en las edades tempranas empiecen por aprender a consumir de forma responsable, a gestionar sus recursos y a conseguir los bienes y servicios que ansían a través de una cultura del esfuerzo.
https://www.saveup.com
A través de la “ludificación”, varias iniciativas permiten a los jóvenes conseguir dinero virtual y gestionarlo como si se tratara de una cuenta bancaria, pero en un entorno de simulación seguro que les permite adquirir bienes y servicios de forma responsable. De esta manera, nuestros adolescentes adquieren, casi sin querer, los hábitos y conocimientos necesarios para aprender a vivir en un ambiente de esfuerzo, de gestión responsable de sus activos y de sus bienes y servicios. Un ejemplo es el juego Saveup que está ayudando a miles de americanos a ahorrar y reducir sus deudas al tiempo que pueden ganar atractivos premios al practicar el juego. Es un efecto similar a lo que sucedía cuando los bancos regalaban desde sartenes a cámaras de fotos por una aportación a un plazo fijo o un PP. Lo que incentivaba más a la gente era el regalo que la rentabilidad de la inversión. Saveup indica que la competencia entre "amigos" jugadores y la posibilidad de conseguir regalos motiva muchísimo más a la gente que el miedo que provocan las consecuencias de no poder pagar las deudas.
Valorar y practicar la "cultura del esfuerzo" prepararía a los jóvenes para su vida financiera adulta, y debería ser inculcada por los padres, las instituciones educativas y el conjunto de la sociedad en general.
El gran problema es que muchos padres jóvenes, son incapaces de inculcar a sus hijos esta cultura porque ellos mismos no solo no practican esta forma de vida sino que desconocen sus principios básicos. Han crecido en un ambiente de sobreconsumo bastante irresponsable y ni siquiera la llegada de la crisis ha servido para que despierten y reconduzcan sus hábitos de consumo. Se limitan a sobrevivir y a esperar a que pase la mala racha para volver a hacer lo que hicieron y vieron hacer en su adolescencia y juventud. Cuando alguien les explica, con razonamientos técnicos, que hay una probabiliad muy remota de que puedan volver a seguir nunca ese modo de vida, se niegan a escucharle. Cuando alguien les dice que les puede enseñar a “vivir razonablemente bien con menos gasto”, simplemente aprendiendo a ser conscientes de lo que es importante y lo que es accesorio y prescindible, no tienen ningún interés por aprender el estilo de vida que se les propone. Son incapaces de sustraerse a la presión consumista, parar, escuchar y mirar, pensar y finalmente actuar de forma adecuada para administrar bien sus ingresos.
Deberíamos todos ser conscientes que lo importante no es comprar una gran casa sino formar un buen hogar.
Lo importante no es comprar un reloj de lujo sino disfrutar de nuestro tiempo.
Lo importante no es comprar un libro por Sant Jordi, lo importante es adquirir conocimientos dia a día.
Lo importante no es tener mucho sexo, sino disfrutar del amor.
Lo importante no es tener la casa llena de juguetes a rebosar, sino dedicar tiempo a jugar con los niños y dar ejemplo a los menores de que para divertirse no se necesitan ni muchos juguetes caros sino imaginación ganas de divertirse.
Nuestro tiempo es limitado y lo importante no es tener un gran coche, unas costosas vacaciones en una playa exótica ni vestir a la última moda con ropas de marca. Es todo una cuestión de valores y prioridades. 
¿Que es más importante tener una casa cara, vestir ropa de moda y un gran coche o no contraer deudas y procurarles la mejor educación a los hijos para que sean capaces de decidir por si mismos. Es una cuestión de valores. 
Lo importante es tener imaginación, saber distinguir entre lo necesario y lo prescindible, saber prescindir de los dictados de la sociedad de consumo que intenta dictarnos como debemos vivir nuestra vida.
Este es un tema tan importante porque los adolescentes de hoy serán los decisores de mañana, las personas que en pocos años se convertirán en el motor de la sociedad. Todo lo que están asimilando en la actualidad les va a afectar para que se conviertan o no en buenos decisores, y eso nos afectará de una manera u otra a todos. 
Cuando seamos viejos, nuestras vidas dependerán de las buenas o malas decisiones que ellos tomen respecto a nosotros o al menos respecto nuestras finanzas. Afectará a la sociedad en su conjunto tan solo dentro de dos décadas.
¿Como se puede esperar que en el futuro cuiden o decidan por sus mayores si no son capaces de cuidarse ni a si mismos sin ayuda de la familia?
Muchas veces sucede, sobre todo a los jóvenes, que los grandes ruidos de las opiniones de los demás silencian su propia voz interior. No deberíamos permitir que eso nos suceda. Cada uno en la faceta que le corresponda, padre adulto, abuelo, profesor o a nivel personal, debemos hacer un esfuerzo para aprender a ser nosotros mismos y culturizarnos económicamente. Siempre es mejor aprender algo cada día que no saber nada. Si nos vence la pereza y no aprendemos de los errores, si no mejoramos y damos ejemplo con nuestro proceder diario, será difícil conseguir que los jóvenes cambien su mentalidad y abracen un nuevo modo de vida, basado más en el ser que en el comprar y el tener. Si no tenemos éxito en buscar, propiciar y conseguir este cambio de mentalidad en los jóvenes, los adultos lo pasaremos mal y ellos peor. 
No hay tiempo que perder. 
¿Que ideas tienen para lograrlo?
Espero las compartan con nosotros. Por cierto, ¿Cuando empezarán a ponerlas en práctica?
©JuanJAS

sábado, 10 de mayo de 2014

Tiempo de confesiones

Como cada año, bien entrada la primavera y aunque ya hayamos olvidado la Cuaresma, nos vuelven a llamar a "confesión"; solo que esta vez, no desnudamos nuestra alma ante un sacerdote sino nuestras cuentas ante Hacienda. Una ceremonia que puede ser saludable y peligrosa al mismo tiempo. Cada uno la vive a su modo. Unos están nerviosos, otros indignados, otros temerosos. Muchos están inquietos y les cuesta conciliar el sueño hasta que no han pasado el examen.

Realizar la declaración cada vez es más difícil, tedioso y estresante. Hay que recopilar papeles, hay que estar al tanto de las novedades que aplican cada año, hay que ir a que te den cita para hacerla y por ello cada vez hay más contribuyentes que aprueban directamente el borrador sin preocuparse si están todos los datos que deberían y aun son menos los que comprueban si son correctos. Piensan que Hacienda lo sabe todo y además siempre tiene razón. Sin embargo no siempre el borrador contiene toda la información (casualmente siempre a favor de la administración) por lo que si lo confirmas, pagas más de lo que deberías. Bien es verdad que en estos momentos de crisis, uno puede ser más espléndido y tomárselo como una obra de caridad para con el Reino de España.
Actualmente cada vez está más extendido el SHDA (Síndrome de Hiperactividad y Déficit de Atención) y mucha gente, al recibir la carta de Hacienda, comprueban velozmente la última casilla, como si comprobaran el boleto de la Primitiva, para ver cuanto les "devuelven". Firman física o digitalmente y a esperar dinerito fresco, que hace mucha falta. Además, piensan, no sin cierta razón: ¡No es bueno contrariar a Hacienda!.
Los que tienen un pequeño negocio y los que consiguen mantener invertido algún ahorrillo, lo tienen un poco más complicado. Por ello, para no despertar al monstruo inquisidor, cada vez son más los que llevan el montón de papeles, que fueron guardando en una caja durante el año anterior, a la cita con un funcionario o contratado de la Agencia Tributaria. Otros los llevan a la gestoría para que sean sus empleados los que discutan con los números, las leyes y las normas, confiando en su profesionalidad y en que les ahorren unos dinerillos mientras ellos se dedican a lo que saben hacer para ganar dinero o a vivir la vida, que también es importante. No importa lo que cueste el encargo. Lo que sea por ahorrarse el sufrimiento y la ansiedad que provoca el mas conocido trámite anual con Hacienda.
A muchos, antes de las vacaciones ya les han devuelto el dinero y están contentos. Se lo toman como si recibieran un regalo del Estado, totalmente ajenos a que, con anterioridad y sin darse cuenta, algún “tercer actor” ya había tomado parte del dinero ganado y lo había puesto a disposición del Estado. Esta parte, que muchas veces es más grande que el todo, ya la tiene segura el Estado antes de que termine el año anterior. 
En este tiempo de confesión o examen es cuando a la vista de los datos aportados y que Hacienda puede comprobar, no sabemos si lo hace o no porqué los "procedimientos de Hacienda son inescrutables", conocemos la “Cuota líquida incrementada total” reflejada en la casilla 504. Una cifra en la que casi nadie se fija, pero que es la que indica la cantidad real de nuestros ingresos con la que finalmente, este año contribuiremos a las arcas del Estado. 
La Constitución Española nos recuerda que “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”. ¡Pues a veces no lo parece!
Si ustedes son de los que piensan que contribuyen mucho, miren la cifra que muestra la casilla 504 de su declaración de IRPF. Sueñen lo que podrían hacer con ella y se quejarán aún más. Todavía se enfadarán más cuando piensen que a pesar de los elevados tipos impositivos españoles, tanto directos como indirectos, la Hacienda española no consigue recaudar lo necesario para que el gobierno pueda llevar a cabo políticas de crecimiento o al menos aseguramiento del estado del bienestar.
¿Porqué pasa esto?
Porqué, a pesar de que cada año por estas fechas nos repiten como un mantra que “Hacienda somos todos”, todo el mundo sabe que no es verdad. Todos sabemos con más o menos conocimiento de causa que no todos contribuyen y que hay mucha economía sumergida y mucha evasión fiscal. Es una situación transversal que afecta tanto a ricos como a pobres.
Entonces, ¿porqué este déficit sistémico en la recaudación?
Se me ocurren varias razones para ello aunque sólo pondré las tres que considero más relevantes:

1ª  INEFICIENCIA
Tal vez en el cuerpo de políticos y funcionarios del Ministerio de Hacienda tenga contratadas personas inexpertas o ineficientes (cobrando el sueldo, por supuesto). Junto a los funcionarios de Carrera que estudiaron mucho y ganaron su oposición, cohabitan una pléyade de “funcionarios” amigos y afiliados a los partidos de turno que no suelen estar preparados para realizar su cometido y lo único que aportan son su propio voto seguro suyo y el de sus familiares e íntimos amigos.
Tal vez el “sistema” los tenga a los verdaderos profesionales atados de pies y manos y no los deje actuar. Siempre hay compromisos con ciertos "grupos empresariales, financieros o de poder y hay que mirar hacia otro lado.
Tal vez el sistema impositivo sea inadecuado o las políticas fiscales incorrectas.
Tal vez no se destinen los recursos suficientes ni adecuados a “inspeccionar” los posibles fraudes, principalmente a los importantes o no se legisla adecuadamente para que no sea tan fácil “escabullirse” o se llega siempre tarde o no se hacen cumplir las leyes o cuando se condena a un  "delincuente de cuello blanco" se le indulta dejándole libre para seguir delinquiendo...
Tal vez sea que, para disimular su ineficiencia, se desfogan persiguiendo las infracciones de pequeño importe o simples errores, amargando la vida al ciudadano de a pie. 
¡Señores políticos y altos funcionarios públicos!: Deberían saber que el propósito fundamental de su cargo es recaudar dinero para proveer de servicios públicos a los ciudadanos y ayudar a disfrutar de una vida digna a los menos capacitados para ayudarse a si mismos. Si no pueden cumplir con su mandato, al menos no nos causen sufrimiento y si no quieren hacerlo eficientemente no nos pidan el voto, porque no se lo daremos. 

2ª  RASGOS CULTURALES AUTOCTONOS
Los españoles tenemos, cada uno en su medida, una cultura arraigada desde hace cientos de años. Un escritor anónimo escribió una historia, que se publicó ya en el año 1554, ilustrando que la práctica del comportamiento pícaro era común en España. 
En otros países es más común no engañar con los productos que se venden o con sus servicios, porque piensan que es importante para ellos mantener una "reputación". Piensan que, si se puede confiar en su palabra, en la calidad de sus productos y en la eficiencia de sus servicios, se asegurarán las ventas y los beneficios a más largo plazo. 
Otros países piensan que la "confianza" es muy importante para el comercio. ¿Recuerdan la palabras “Precisión suiza”, “maquinaria alemana”, “puntualidad inglesa”?. 
¿Conocen algo similar referido a españa España?.
Salvo honrosas excepciones, que confirman la regla general, en la cultura española se ha intentado ganar lo máximo hoy, vivir a todo tren trabajando lo mínimo y "cuando se nos acabe el chollo", ya encontraremos a alguien a quien engatusar. 
Cada país, incluso cada comunidad, tiene su cultura secular que condiciona el comportamiento de sus ciudadanos en buena medida, aunque no esté totalmente de acuerdo con ella. No digo que sea mejor una o la otra. Lo que si es cierto es que en España, secularmente se ha  practicado esta forma de ver las cosas y esto tiene sus consecuencias a largo plazo. Aunque a corto queden disimuladas o incluso algunas veces, si hay suerte, ocultas o dispensadas.
Hoy en día se encuentra divertido evadir impuestos (diferente de hacer lo legalmente posible para eludirlos). Pongamos como ejemplo los vitoreados jugadores de “la Roja” que se presentaban como adalides de la "marca España" y cobraron sus primas en Sudáfrica en lugar de en España, el país al que representaban. Parece que nadie sabe o no se acuerda que dejaron de ingresar el impuesto correspondiente en la Hacienda española para el beneficio de todos los españoles.  En todo caso he oído a pocos afearles su conducta. 
También son pocos los que denuncian la conducta de celebridades del mundo del bel canto, las carreras de Fórmula 1, tenistas y futbolistas famosos, etc. Todos ellos mediáticos defensores de la marca España y que a la vez tienen su domicilios fiscales en otros países para evadir declarar a Hacienda sus ingresos, todo lo que pueden y más. 
Hasta que, muy de vez en cuando y siempre en la primavera, recuerden "tiempo de confesión", Hacienda llama  a su puerta y salen horrorizados por todas las TV’s tocando los corazones de sus fans al estilo del niño que llorando grita lastimeramente: "papa, mira que me hace Hacienda". 

¡Malos, mas que malos!
¡Perdón!, se me olvidaba. Se acuerdan de aquella parejita tan deportista él y tan mona y enamorada ella… 
No sólo va de famosos. Todos los demás españoles suelen hacer también todo lo que pueden para no cumplir con sus obligaciones tributarias:
  • Nadie critica socialmente a quien cobra el paro y esta trabajando en la economía sumergida.
  • Nadie ve mal comprar en establecimientos que no cumplen con la normativa ni comercial ni fiscal o en los "Top manta".
  • Nadie ve mal pagar servicios sin "IVA".
  • etc.
Es popular pensar que: ¡Hecha la ley, hecha la trampa!, en lugar de no dudar que “La ley echa a la trampa”. El ciudadano español ve políticamente incorrectos los comportamientos racistas y alardea de ser muy solidario, a la vez que usualmente hace lo posible para que sean “otros” los que corran con los costes que conlleva esa solidaridad. Cuando Robert Louis Stevenson escribió "El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde" parece que no sabía que este caso no era tan extraño.

3º   LEYES FISCALES INJUSTAS
Las leyes fiscales deberían permitir y asegurar que todos los ciudadanos contribuyéramos a las arcas públicas en función de nuestra capacidad de generar recursos y ganar dinero. Los métodos recaudatorios de Hacienda deberían ser públicos y transparentes. Hoy en día que los medios informáticos e Internet lo posibilitan, los ciudadanos deberíamos poder entrar en una Web y leer en ella la política de inversión de Hacienda, las investigaciones que ha completado y sus resultados. Esta transparencia informativa tendría además un efecto ejemplarizante. ¿Se imaginan poder acceder una lista con foto incluida de los defraudadores, importe de la defraudación, importe recuperado, pena impuesta, etc.?
Por cierto ¿Porqué no hay un registro publico de defraudadores de Hacienda que los ciudadanos podamos consultar, al estilo de las bases de datos que consultan proveedores y bancos, para restringir el crédito a empresas y particulares que figuren en dichos registros, como son: EXPERIAN, CIRBE, FIJ (Fichero de Incidencias Judiciales), ASNEF y RAI?
Dicho esto, como la historia se repite, aunque nos insistan con el mantra "Hacienda somos todos", sabemos que muchos contribuyen mucho de palabra y muy poco de hecho. Muchos ciudadanos estamos artos de ver que una buena parte de nuestras ganancias, ya sean producto del trabajo o del capital, se desperdicien en políticas que asignan muchos recursos a proyectos destinados a engrosar los bolsillos de algunos políticos/funcionarios corruptos, banqueros y empresarios que hacen negocio alrededor de los círculos de poder. Al mismo tiempo estos nos dicen que hay que "recortar" y lo único que recortan son recursos imprescindibles para la ciudadanía. No se si un profesional se lo diagnosticaría, pero sus actos son dignos de cualquier psicópata.
Hace pocos días los señores del PP han anunciado la investigación de una posible malversación de fondos en un tramo de obra del AVE. Aclaran convenientemente que fue   licitado durante el último gobierno del PSOE y que el PP no siguen en absoluto esas prácticas. Parece que están implicados la empresa constructora Corsán-Corviam y trabajadores de ADIF (sector público). ¡Ja, ja, ja!
Todo el que ha tenido algo que ver con licitaciones con el sector público sabe que la corrupción está super-extendida y es directamente proporcional al grado de poder que el funcionario/político tiene para adjudicar el concurso. Desde el boli para el conserje, a la cámara para la secretaria, al abono para el palco del fútbol,  el viaje para asistir a un "congreso", hasta el chalet en la costa o el maletín en el paraíso filial elegido, hay un ramillete de posibilidades. Aquí la creatividad es casi infinita. 
En el sector de la obra pública está muy extendida la práctica de la "oferta mínima con complemento futuro". Simplificando podríamos decir que funciona así:
La empresa que quiere adjudicarse el contrato, previo acuerdo con un "político/funcionario con poder de decisión", ofertará un precio bajísimo. Al ser tan bajo, barre a la competencia y  gana el concurso. 
Una vez adjudicado el contrato, el "político/funcionario con PD" queda bien porqué ha conseguido que se realice una gran obra a un coste muy bueno. Inmediatamente sale a pavonearse y en todos los medios de comunicación. Meses después la obra se empieza y ya nadie se preocupa de la forma en que se asignan los recursos cinerarios ni de la calidad de la obra ni del tiempo de ejecución. La empresa pide más dinero por múltiples motivos y el "P/F PD" aprueba con el mayor sigilo que se destinen más recursos a la misma. 
Resultado: La empresa contenta, el "P/F PD" corrupto contento, el contribuyente estafado y la competencia barrida en un concurso, legal pero no justo, buscando negocio por otro lado.
Los ciudadanos vemos que se evidencia una y otra vez la falta de control sobre los gastos del dinero público en actuaciones de este tipo. Salen a la luz continuamente noticias de corrupción, robo, enriquecimiento ilícito, desviación de fondos, etc. Constatamos que los dirigentes no hacen nada eficiente para resolverlo. No nos consta que dimita nadie de sus cargos y menos que se haya exigido alguna responsabilidad ni por supuesto recuperado el dinero “perdido”. Como mucho le cuelgan el muerto a algún “hombre de paja”. Siendo conscientes una y otra vez de este descontrol o mala fe y de este desprecio hacia la ciudadanía, el incentivo para no pagar a Hacienda es cada vez más grande.
De pequeño me enseñaron que mi trabajo era aprender de quien "sabía" y que “los que sabían” debían ser reconocidos por la sociedad con títulos académicos o sociales. Los más capacitados y voluntariosos debían conformar la jerarquía. Me enseñaron a mostrar respeto por los padres, por los abuelos, por los maestros, profesores y dirigentes en general. Me enseñaron que estos eran los que debían mostrar los valores que esta sociedad quería para si misma y debían ser los primeros en dar ejemplo en su ejercicio de los mismos ya que así se ganaban el respeto de los ciudadanos. De esta forma, siguiendo su ejemplo, los que no pudieran tener criterio propio cualificado, también ayudarían a conseguir una sociedad mejor. Pienso que la teoría sigue siendo buena, pero hace muchos años que falla su aplicación práctica. 
Hace muchos años que siento que nuestros gobernantes no se conducen adecuadamente para ganar nuestra confianza. En muchos casos la han perdido. 
Nos decían hace unos pocos años que en España había mucho dinero (lo gastaban a espuertas) y nos predicaban una mejora continua del estado del bienestar y de nuestra calidad de vida. ¡Había casi de todo para la mayoría!. Mas tarde, nos enteramos que malgastaban un dinero que no tenían y nos ponían a nosotros y a las generaciones venideras como avaladores. Los banqueros disfrutaban como locos prestado dinero a insolventes, tanto públicos con privados. Sabían que tenían patente de corso para actuar sin que les importaran las consecuencias de lo que hacían. Los políticos, que tanto les debían, nunca osarían pedirles responsabilidades y ellos seguirían cobrando su primas, incentivos, premios y pensiones millonarias.
¿El mundo al revés?. ¡No! 
¡España!
Los ciudadanos estamos artos de ver que los gobernantes nos recortan recursos de salud, de enseñanza, de bienestar social, etc. y todavía quieren recortar más. Eso sí, como siempre,   echándole la culpa a Europa.
Los ciudadanos estamos artos de ver que los gobernantes eligen gastar dinero en trenes, autopistas e infraestructuras muy caras y poco usados, aeropuertos vacíos; en financiar construcciones carísimas que sirven para poco, en viajes para no hablar con nadie porqué no conocen el idioma de sus interlocutores ni tienen ninguna preparación para negociar, en convenciones que acogen comisiones de trabajo donde lo único que hacen es comer mariscadas carísimas y estudiar la forma de exprimir más a la clase media, etc. 
Los ciudadanos estamos artos de que nos mientan. Recordemos que cuando la burbuja inmobiliaria había explotado en USA y habían caído incluso bancos importantes, nuestro presidente ZP no puso nuestras barbas a remojar, sino que nos decía que España iba bien y que nuestros bancos eran los mejores. Ahora tenemos otro gobierno y otro presidente, se acercan las elecciones europeas y nos vuelven a decir cosas similares. ¡Ya vamos saliendo de la crisis! ¡Los parados bajan! ¡La “herencia” era pésima y nos ha costado mucho arreglar el desaguisado, pero lo estamos consiguiendo! Siempre lo mismo. 
Algunas verdades no significativas y muchas, muchas mentiras. Es bueno recordarlo ahora que nos han empezado a pedir el voto para las elecciones europeas y siguientes. Sigue pareciendo que más que pedirnos el voto para servir a la ciudadanía, nos piden un cheque en blanco que les permita seguir ocupando la silla y depredándonos durante 4 años más.
Esta forma de actuar cada vez desencanta más, incluso a los más idealistas y positivos. 
Si esto es lo único que saben hacer estos gobernantes y Hacienda sigue siendo tan ineficiente, cada vez son más los que no quieren formar parte de ella. Si los políticos y los directivos de los bancos y grandes empresas son los únicos que van a poder vivir bien en nuestro país, sin tener ningún miramiento por el bienestar del resto de los ciudadanos, más tarde o más temprano, habrá revuelta social de uno u otro tipo.
La desigualdad entre las personas existe. No es discutible. No pasa nada porque seamos distintos. Sobre todo cuando esas diferencias parten de la expresión del potencial del individuo. Dentro de las elecciones y situaciones personales, las circunstancias económicas forman parte del dibujo de una sociedad. Lo que siempre se debería exigir es igualdad de oportunidades e igualdad de trato y responsabilidad para con la sociedad y el bien común. Cuando la diferencia hace referencia a la desigualdad entre el que más tiene y el que menos tiene, debe haber límites. La desigualdad extrema es inadecuada. Cuando la desigualdad crece hacia cotas extremas es momento de decir basta. Entre los años 1950 y 1990, el 0,1% de los americanos más ricos poseían alrededor del 10%. En 2003 no llegaban a poseer el 15% y hoy poseen el 22% de la riqueza del país. Cuando la tasa de retorno de los activos crece más que el PIB, la acumulación de riqueza se produce como consecuencia inevitable de la dinámica económica de nuestro sistema. Los ricos cada vez son más ricos. La desigualdad está creciendo y lo hace de forma continua desde hace algo más de 25 años. Esto es un hecho.
No podemos esconder más la cabeza debajo del ala. 
¿No piensan que ya es hora de asumirlo, de instruirse, de razonar, de criticar constructivamente, de intentar no dejarse engañar por los falsos profetas, de elegir una opción política que se comprometa con un cierto código ético y aporte unos méritos/garantías iniciales creibles de que quiere gobernar en beneficio de los ciudadanos, que permita una democracia continua, etc., para votarla en las próximas elecciones y en todas las que vengan?. Seguro que costará mucho, pero hay que comprometerse personalmente a ello. No debemos reirles más las gracias a los políticos que no respetamos. Nuestro voto es importante colectivamente. El no ir a votar o votar en blanco, nulo o votar como los que compran siempre el mismo número de la lotería de toda la vida ¡por si toca! ¡No es solución!.
Se acercan tiempos de “confesión”. Con Hacienda, con las urnas, con nosotros mismos. Dependiendo de nuestros pecados, más tarde, vendrá la penitencia.
©Juan JAS

viernes, 25 de abril de 2014

La mente del mercado

Toda persona responsable del devenir de su familia, procura ahorrar algo de lo que gana por si necesita utilizarlo en el futuro. Por supuesto, además de ganar hay que conservar y en la medida de lo posible, procurar que el dinero "trabaje" y rinda algún beneficio con el que incrementar los ahorros. Para conseguirlo hay que montar un negocio exitoso o invertir los ahorros en los mercados mobiliarios o inmobiliarios y saber como hacerlo para no perecer en el intento.
Sabido es que la capacidad para inferir las intenciones de otros agentes, llamada Teoría de la Mente (TdM), confiere grandes ventajas para las personas en situaciones sociales. Sin embargo esta habilidad puede ser inadecuada para participar en los mercados financieros o para participar en otras instituciones modernas complejas.
En el estudio “En la Mente del Mercado: Teoría de la Mente”, se explica como se puso a prueba unos estudiantes de finanzas para que actuaran en un “mercado financiero estable” y a los mismos actuando en un “mercado experimental en fase de burbuja” que se produce cuando el precio de un activo es muy superior a su valor fundamental subyacente.
Se descubrió que las señales sociales calculadas en la corteza dorsomedial prefrontal afecta a los cálculos de valor en la corteza prefrontal ventromedial, aumentando así la propensión de un individuo a operar durante y normalmente a perder dinero en sus inversiones. 
Comprar acciones o colocar ahorros en FIM’s o en cualquier otro activo financiero relacionado de alguna forma con la renta variable influidos por el comportamiento de otros participantes del mercado suele dar malos resultados. Da igual que leamos asiduamente las publicaciones de “expertos” en las páginas salmón de los periódicos o del amigo del trabajo que dice que se forra en Bolsa o del cuñado de turno que es el que más sabe de estos temas y para eso habla de tu a tu con el director del banco. Cada vez que hacemos esto, pasamos a fijarnos más en lo que otros están comprando o vendiendo que en el valor intrínseco de lo que estamos comprando o vendiendo. Las ganas de obtener dinero fácil, la envidia por los éxitos de los conocidos, aunque sean sólo aparentes, casi nunca y nuestro ego hace que pensemos que llegará otro primo más tonto o al menos con peores “contactos” que nos comprará más caro lo que nosotros compramos antes más barato. Y cuanto mayor es la subida de la acción, menos pensamos en los fundamentales de la compañía y más en colocársela a otros. Así somos los humanos. 
Las decisiones que se toman en base a las intenciones de los demás suelen conducir a la formación de burbujas en el mercado y como es prácticamente imposible adivinar cuando va a cambiar el ciclo, el resultado son pérdidas.

¿Qué conclusiones podemos sacar de este estudio para nuestra vida diaria?
Para empezar, reconocer nuestras limitaciones como inversores. Quizá este mecanismo de pensar en lo que hacen otros es bueno para adaptarnos a la sociedad y la supervivencia de las especies, pero no es precisamente de ayuda para operar con nuestros ahorros en los mercados de capitales y recortemos que aunque sea indirectamente, todos lo hacemos. 
Si no conseguimos reconocer cuales son nuestros objetivos y atenernos a ellos continuamente y abstraernos del “ruido” o incluso con un cierto rasgo 'contrarian', mejor que dejemos los ahorrillos en una cuenta corriente remunerada. Puede que suframos mucho al oír las fantochadas exitosas de los “listillos” de turno, pero a la larga, perderemos mucho menos dinero que si hubiéramos sucumbido a sus cantos de sirena.
También podemos pensar en sistemas de compras y ventas periódicas (por ejemplo, hacer suscripciones a fondos a principio de mes o de trimestre) que nos reduzca el riesgo de entrar en los momentos de burbuja, aunque lógicamente tampoco compraremos en los precios más baratos.
Como ven a mi no se me ocurre ninguna idea mágica, tampoco presumo de rico degustando un Martini en un paraíso fiscal del Caribe, como hacen muchos que se ganan la vida dando consejos sobre inversiones pero no viviendo de las que ellos hacen personalmente. Seguro que mas de uno habría agradecido leer estos pequeños consejos cuando se puso a comprar como 'inversiones' pisos en la costa como si no hubiera un mañana... 
Fuera bromas, no olvidemos que la naturaleza humana es así y nuestras neuronas nos hacen reaccionar de esta forma una y otra vez. Nos vendrá bien recordarlo para intentar no caer en errores importantes en la toma de decisiones futuras.
©Juan JAS

PD.-
Los Gestores de FIM están en el escaparate y como los periódicos hacen rankings de rentabilidad deben procurar “bailar al son de la música” para no quedarse demasiado descolgados. Todos sabemos que puntualmente se nos informa que “la rentabilidad pasada de un FIM no debe tomarse como declaración de rendimientos futuros”, pero también sabemos que nadie le hace caso a esta declaración tan importante. Es algo similar a lo que oímos en las películas cuando el juez dice “ el jurado no tendrá en cuenta lo que acaba de ver y oír”. Simplemente es imposible. Nuestra naturaleza humana no nos lo permite.
Sin embargo como gestores privados de nuestros ahorros, muchos o poquitos, que todos somos, no estamos en el escaparate y no debemos dar cuenta a nadie más que a nosotros mismos es bueno tener en cuenta:
  • Hacer compra-ventas periódicas según los cambios de posiciones en la cartera de FIM que con consistencia y a muy largo lazo han sido capaces de aportar valor a las inversiones que han gestionado, incluidas las suyas.
  • De entre varias opciones posibles, invertir en la menos volátil. Analizar siempre ratio beneficio/volatilidad.
  • Sobreponderar ratios de valor intrínsecos (valor en libros, PER, crecimiento sostenido, etc) e infraponderar valores de demanda (MACD, RSI, momentum, etc.)
  • Cuando todo el mundo pieza a hablar del mismo activo ....salir del mismo.
  • El último euro, que lo gane otro.
Antes de tomar la decisión de invertir los ahorrillos que tanto nos ha costado ganar y mantener tomarse 40 segundos y repasar esta pequeña lista

miércoles, 23 de abril de 2014

23 de abril: Reflexiones

Hoy es el Día Internacional del Libro y del Idioma Español y Festividad de Sant Jordi en Catalunya, donde los libreros y floristas sacan a la calle tenderetes con libros y rosas y los escritores se acercan a sus lectores para autografiarles sus últimos escritos publicados. Los catalanes salen a pasear en este día primaveral para disfrutar de la fiesta cívica y aprovechan para adquirir libros y rosas y regalárselos a sus seres queridos. Los libreros venden en poco menos de 12 horas alrededor del 8% del total de ventas de libros anual.
Esta es la excepción que confirma la regla que más de la mitad de los españoles no leen ningún libro y menos del 35% lee menos de dos libros al año.
Cada día se abren más bares y restaurantes y cada día se cierran más librerías y las bibliotecas están semivacías. Parece que la lectura de libros y de cualquier texto que ocupe más de una cuartilla es una afición cada vez más minoritaria. Principalmente los jóvenes la han sustituido por los móviles a los que cada vez están más enganchados y los mayores por la televisión. Consumen principalmente fútbol, telenovelas y programas de entretenimiento.
Pasaron aquellos tiempos en que los dos canales de la TV emitían programas como “La Clave” o “Estudio 1” En los que se podían ver películas icónicas y debatir entorno a las mismas y teatro de obras clásicas que nos acercaban a la cultura. También se podía presenciar, en horarios normales, charlas y debates de periodistas ilustrados, en las que primaba el respeto y la buena educación, que nos impulsaban a formar opinión con criterio sobre temas de interés. 
Sant Jordi ayuda a matar el analfabetismo
Corren otros tiempos. No pretendo que hoy en día las cadenas privadas vengan a educar al público, pero algo más podrían hacer las públicas porqué hay tiempo y público para todo. 
En las parrillas encuentro a faltar alegría sana, divertimento inteligente y formación y me sobra la mucha vulgaridad que se programa en el horario de máxima audiencia. Este tipo de “alimento” no ayuda a educar ni a promover valor ni a formar criterio, ya que sólo se hace demagogia y populismo, se manipula, se asalvaja y favorece que cada vez se pierdan, por su falta de difusión, valores fundamentales como el esfuerzo, la responsabilidad y el respeto. 
La última conquista de la telebasura son las tertulias periodísticas. Hay algunas que mantienen las formas, pero se va imponiendo la moda de sustituir la palabra por el griterío, el argumento por el insulto, la información por la propaganda y a los periodistas por “personajes mediáticos” de quienes se espera que entretengan al personal. 
Me parece lamentable que haya ¿profesionales? que hacen un tour desde las 9 de la mañana hasta las tantas de la madrugada por varias televisiones y radios para hablar de cualquier tema. Los llamo “todólogos”: no dudo que sepan de algo, pero sientan cátedra en todo y son capaces de hablar o gritar de cualquier cosa sin rubor. Con la hiperactiva agenda de comparecencias que llevan, me pregunto: ¿cuándo leen?, ¿cuando escriben?, ¿cuándo estudian?, ¿cuándo reflexionan?… 
Me resisto a asumir que este tipo de programas es lo que demanda la sociedad. Nadie pide ni quiere lo que no conoce. ¿Quién iba a demandar la presencia de Belén Esteban hasta que el persistente bombardeo y la permanente cobertura mediática la convirtiera en objeto de culto mediático zafio? 
Lo que si está claro es que a mayor ignorancia, mayor manipulación. La gente sencillamente consume lo que se le proporciona y su devastadora influencia se nota en las relaciones sociales y también en la vida real.
No hace falta mucha imaginación para ver a los políticos y dirigentes disfrutando del espectáculo desde sus sillones, encantados de que el gentío disponga de una nueva distracción mientras ellos siguen saqueando el país y lamentando la pérdida cultural que supone la muerte de un escritor como García Márquez al que seguramente nunca leyeron.
Estamos gobernados por una mayoría de iletrados, aupados a sus puestos gracias a conspiraciones de partido, prebendas y amiguismos. Con esa particularidad tan española: lejos de disimular su ignorancia, los nuestros la exhiben con orgulloso desparpajo.
Empieza a parecer fútil insistir en la mediocridad de la actual casta política o la complicidad de una ciudadanía que la perpetúa con su voto; pero debería preocuparnos lo que vendrá después. No se si somos conscientes de lo mucho que vamos a pagar el abandono de la buena educación. No se si somos conscientes del efecto que tendrán las dos décadas de telebasura con las que se ha bombardeado a la generación que mas posibilidad de acceso a la cultura a tenido y que supuestamente debería mejorar las cosas. 
Ha llegado una etapa en que a mucha gente les pasa como a los políticos ignorantes: no tienen que disimular. Al contrario. Incluso presumen de hablar mal, de escribir peor y de su desinterés por aprender cosas útiles. La audiencia ya ha sido formada, educada y preparada para soportarlo todo, a cualquier hora y como en el circo romano, pide más carnaza. Y, ¿quiénes son los que manejan los hilos para negársela?
¡Seguid al lider!
¡Tontos, engañados y esclavizados, pero contentos!
Con resignación nos consolamos pensando: ¡Cómo el mundo es mundo, tiene que haber de todo! Todo es válido y a todo se le da el mismo valor. Se impone la dictadura de lo que los dirigentes nos hacen creer que piensa y decide la mayoría aunque nos conduzcan al precipicio.
Llegados a este punto no se me ocurre otra salida: que cada cual busque su “burbuja de confort privado” y permanezca disfrutando en ella el mayor tiempo posible ajeno a la corriente general.
¡Feliz día de San Jordi, de los libros, la lectura, las rosas y el amor!
©Juan JAS

lunes, 21 de abril de 2014

La "mona de Pasqua"

La existencia de la 'mona' entendida como un manjar dulce propia del día de Pascua está documentada desde el siglo XV, aunque se sospecha que se remonta a más antiguo . La forma y composición de este pastel , que la tradición dicta que los padrinos tienen que regalar en esta fecha a sus ahijados, ha variado mucho con el tiempo. Parece que antiguamente, cuando se hacía en casa, tenía forma de rosco y era hecha con pasta de pan, posiblemente algo más amasada y enriquecida. Hasta bien entrado el siglo XX se ponían huevos duros con la cáscara pintada, uno por cada año del niño al que le era entregada. En algunos lugares el pastel tenía forma de muñeco con las piernas abiertas y con el huevo en la boca o en el vientre, lo que algunos han interpretado como la supervivencia de un antiguo culto a la fecundidad. Las monas actuales en Catalunya, hechas con una base de bizcocho, mantequilla y chocolate, y adornadas con penachos, fruta confitada y huevos u otras figuras de chocolate, no se empezaron a hacer hasta el siglo XIX .
Se atribuyen muchos orígenes plausibles a esta costumbre: de las 'muníquies', celebraciones griegas dedicadas a Artemisia; de las 'pascorals', fiestas que los pastores romanos celebraban con tortas, o de la fiesta celta de Beltene -el primero de mayo-, cuando se ofrendaban tortas rematados con huevos. Etimológicamente, las pistas nos llevan al árabe antiguo, donde por 'Muna' se entendía un tributo de arrendamiento de tierras que se pagaba con tortas, productos agrícolas y huevos duros. De esta lengua habría pasado al latín, donde la ofrenda tomó el nombre de 'monumento' ('presente' o 'ofrenda') . En latín, pero existe también la palabra 'munda' ( plural de mundum ), palabra con que se conocían las cestas adornadas y llenas de objetos, particularmente tortas y pasteles, que los romanos ofrecían a Ceres durante el mes de abril.
Actualmente, en los Países Catalanes, continúa siendo costumbre comer algún tipo de torta o pastel exclusivo de Pascua, a menudo de nombres particulares: empanadas en Mallorca, formatjades en Menorca, flaones en Ibiza ... Sobre todo en la Cataluña nueva y también en Valencia, está muy arraigado el hábito a cualquier edad de ir a comer la mona en grupos de amigos en el campo, coincidiendo generalmente con los primeros días del buen tiempo. Parece que antaño era tradicional que la chica tomara un huevo duro y lo rompiera con cuidado y cariño en la frente del chico que más estimaba y que escogía como novio. Tradición que la modernidad ha relegado al olvido.
Actualmente, la mona de Pascua es un alimento que se consume en las comunidades murciana, valenciana, catalana, aragonesa y castellano-manchega. Un alimento similar, denominado roscón o "roscu" de Pascua y que se sirve en tales fechas es típico en Asturias y Galicia. Esta torta de la Pascua se degusta con agrado simbolizando que la Cuaresma y sus abstinencias se han acabado.
©JuanJAS

PD.-
Para los que no os asuste el trabajo y os encante comer bien, en internet encontrareis multitud de recetas para hacer en casa. Como ejemplo esta...
http://www.mis-recetas.org/recetas/show/27857-mona-de-pascua-catalana

Ingredientes para Mona de pascua catalana:
PARA EL BIZCOCHO
PARA LA CREMA DE CHOCOLATE
  • 150 gramos de chocolate negro
  • 60 gramos de mantequilla
  • 30 gramos de Maizena ó harina
  • 1/2 vasito de leche
LA CREMA DE MANTEQUILLA
  • yemas de huevo
  • 150 gramos de mantequilla
  • 100 gramos de azucar
  • 25 gramos de Maizena ó harina
  • 1/2 vasito de agua
PARA LA DECORACION
  • Huevos de chocolate
  • Almendras picadas
  • Cerezas en almibar
  • Bolitas multicolores
  • Plumas y muñequitos típicos de las monas
Cómo hacer Mona de pascua catalana paso a paso:
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BIZCOCHO:
  • Batir con las varillas los huevos, añadir el azucar y seguir batiendo. Seguidamente la mantequilla fundida, la ralladura de limón. La harina y la levadura tamizada.
  • Mezclarlo todo bién. Untar un molde redondo con mantequilla, verter la preparación y meter en el horno precalentado a 170º.
  • Una vez pasados treinta minutos pinchar en el centro del bizcocho con un palillo para ver si está cocido. Retirar del horno y dejarlo enfriar sobre rejilla.
LA CREMA DE MANTEQUILLA:
  • Mezclar el azucar, los huevos, la Maizena y unas gotas de agua y poner en el fuego hasta que seespese. Retirar del fuego y fundir la mantequilla en esta mezcla. Continuar removiendo hasta conseguir una pasta fina.
LA CREMA DE CHOCOLATE:
  • Poner en un cazo, la leche, el chocolate, la mantequilla y la Maizena, sin dejar de remover continuamente, sobre todo cuando arranque ahervir, seguir removiendo hasta que se haga biénespesa.
ARMADO:
  • Abrir el bizcocho por la mitad, poner una capa de la crema de mantequilla (se puede guardar un poco para decorar) El relleno yo lo he hecho con la crema de chocolate que nos gusta más.
  • Tapar el bizcocho con la tapa y untarlo todo con la crema de chocolate, debe de quedar una capa espesa y consistente. Poner las almendras picadasalrededor del pastel en los laterales.
  • Una vez esté la cobertura fria decorar con bolitas multicolores, los huevos de chocolate, cerezas, figurita, plumas etc.

Consejos y trucos para cocinar Mona de pascua catalana:
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Esta cantidad de bizcocho es para un molde de 20 cm. para que quede más alto que me ha quedado a mi. Si es más alto se puede abrir en tres y poner una capa de crema de mantequilla y otra de crema de chocolate.