martes, 18 de noviembre de 2014

Boicot a los productos catalanes

Se acerca Navidad, época en que entre comida, diversión y regalos, se fomenta extraordinariamente el consumo en las familias.
Como viene siendo habitual en los últimos años, algunos grupos y sus altavoces mediáticos aumentan su propaganda para difundir sus ideas de “castigo” a Catalunya en forma de “boicot a productos catalanes”. 
Cuando publican una noticia, un sequito de comentarios aporta su ración de bilis contra todo lo que suene a catalán. No se si propugnan dejar de comprar productos producidos en Catalunya o producidos en el resto del territorio para empresas con domicilio fiscal en Catalunya o para productos comercializados desde España etiquetada en castellano, o para productos producidos en España para empresas catalanas que los venden en Catalunya, España y en el extranjero, etc. Un galimatías, que puede llevar perjudicar a aquellos mismos españoles que pretendan perjudicar a los catalanes. Sin que ellos lo lleguen a saber.
Ya se sabe que hecha la ley, hecha la trampa. 
Hay empresas dentro del territorio español (ejemplo Neo Center) que ante un posible boicot a empresas radicadas en Catalunya, facilitan una “oficina virtual” en el mismo corazón el territorio español, de forma que queda suficientemente enmascarada la procedencia del producto y de su comercializadora para el gran público. 
Es decir, ofrecen a cualquier empresa o autónomo la posibilidad de disimular que es catalana, por un precio pírrico. Sólo tienes que pedir una dirección de correo allí y también un teléfono. Lo lógico es que si se diera un escenario de locura colectiva para boicotear, las empresas catalanas que lo estimaran oportuno podrían domiciliar su centro de negocios en una nueva dirección social para, de esta manera, poder expandirse por España. Un grupo de operadoras, con su acento autóctono de cada territorio de venta objetivo, ahorraría la mala imagen a los clientes por culpa del acento de los catalanes hablando castellano. No sé si los centros de negocio de este tipo, que ya existen, tendrán éxito. Supongo que si en lugar de hablar de unos señores que sacan pasta de un acto irracional de racismo contra los catalanes, hablara de unos señores que sacan pasta de un acto irracional de racismo contra negros, musulmanes, chinos, judíos, gays ... la cosa sería portada de El País y de El Mundo.
En 2011 los doctores en economía y profesores de la Universidad Pompeu Fabra, Modest Guinjoan y Xavier Cuadras realizaron un completo estudio sobre los efectos de un boicot a partir de las tablas input-output del año 2005 (las últimas tablas disponibles). Posteriormente otros autores han hecho aportaciones sobre el mismo tema (Pol Antràs, Jaume Ventura, Sala y Martin, Alfonso Duran Pich, Círculo Catalán Negocios, Colectivo Wilson, etc.). Las conclusiones han sido que un boicot importante y generalizado de “productos catalanes” es muy improbable y en todo caso sería por un tiempo limitado. La eliminación del déficit fiscal compensaría este improbable boicot generalizado.

Para los que les interese saber sobre el tema pueden leer el informe "El boicot i el seu impacte a les empreses" realizado por "Economistes per la independencia" para la Asamblea en... http://economistes.assemblea.cat/wp/wp-content/uploads/2013/04/BOICOT-V71.pdf

Todos estos temas viscerales están potenciados por lo que en el País Vasco llamaron en su día la “dinámica acción-represión-acción”: 
Algunos sectores independentistas provocan a la casta mediática deliberadamente para excitar una reacción del resto de España, y así justificar su victimismo y provocar una reacción poco democrática, que a su vez genera más contrarios al gobierno español. Ante la acción de estos grupos, algunos ciudadanos con la piel más fina, que en todos lados habitan, se hartan de aguantar día tras día los insultos, prepotencia y demagogia de estos grupos extremistas. La casta política española aprovecha para tapar sus vergüenzas machacando a los catalanes con la excusa de proteger al resto de españoles de las locuras independentistas catalanas. Así se aseguran muchos votos en España aunque pierdan votos en Catalunya. Cada andanada de la casta contra Catalunya fabrica más gente que quieren escapar al “yugo opresor y recentralizador”. Cada vez que se produce uno de estos episodios, demasiado a menudo por cierto, me acuerdo de la conocida maldición gitana: “¡ojalá tengas muchos pleitos aunque los ganes! También me viene a la memoria una historieta que me contaba mi abuelo sobre dos familias metidas en pleitos viscerales, que cayeron en manos de dos abogados listillos. Estos se reunieron y acordaron: “mientras tu despellejas a uno, yo haré lo mismo con el otro”. 
Si estamos atentos, veremos como se repiten continuamente estos procedimientos en nuestro entorno: Dos se pelean (catalanes y españoles) y puede que uno pierda algo o mucho más que el otro, nadie tiene la bola de cristal para adivinar un evento futuro del que nadie tiene experiencia. Lo más probable es que ninguno de ellos gane. Los únicos que suelen ganar son los que han propiciado el enfrentamiento (algunos políticos y grupos de poder) y no han dado ninguna solución para acercar posturas y mejorar la convivencia. 
El año 2013, Cataluña exportó un 60% de su producción: un 30% al resto de España - un 22,5% si se tienen en cuenta las importaciones interiores y un 30% en el resto del mundo, un porcentaje que tiende a aumentar. Las estadísticas facilitadas por la Generalitat demuestran que desde hace unos años comercialmente Cataluña ya no depende, solamente ni siquiera mayoritariamente, del resto de España. Esto son datos, no deseos.
Si en virtud de un “castigo en forma de boicot a Cataluña" las exportaciones catalanas al resto de España tuvieran una reducción del 9% del PIB, España debería de haber dejado de comprar el 80% de los productos catalanes. Una medida que también provocaría consecuencias graves a la economía española y de difícil aplicación, ya que sólo un tercio de las exportaciones a España son productos de consumo. Además, incluso en este caso, los empresarios catalanes podrían vender la producción fuera aplicando una reducción del precio, con lo que las pérdidas se reducirían y además ganarían mercados a otros proveedores que no podrían igualar estos precios baratísimos.
Si el Estado español realizara "el peor de los boicots posibles", es decir, los españoles dejaran de comprar un 50% de bienes de consumo y un 20% a los bienes intermedios, el PIB de Cataluña sólo caería un 2%". Y aún así, la independencia saldría económicamente a cuenta porqué que Cataluña recaudaría al menos sino un 16% (déficit fiscal anunciado), al menos un 8% del PIB de nuestros impuestos.
A pocos se les escapa ver cómo el gobierno español aprovecha a menudo una deformada imagen de Catalunya y el “problema catalán” tantas veces negado y siempre desatendido, como cabeza de turco frente a la realidad política española de una casta extractiva, que sirve más para enriquecerse ella misma, que para servir lealmente los intereses de la mayoría de los españoles.
En todos los territorios hay gente que actúa visceralmente y que no atiende a razones, pero tarde o temprano, por el bien de ellos mismos, tendrán que atenerse a ellas. Con el tiempo, cada vez menos gente seguirá consignas sobre boicots a productos catalanes desde España o a productos españoles desde Catalunya como reacción, porque habrán visto que las actitudes viscerales no llevan a nada bueno para nadie. Habrán comprendido que toda acción tiene su reacción, porqué ni España es omnipotente para castigar ni Catalunya completamente desvalida para responder y porqué la tendencia apunta hacia un consumo responsable mirando la composición, calidad y precio de lo que se consume y no su lugar de procedencia o quien lo comercializa. Todos preferimos apoyar a los “nuestros”, pero “la pela es la pela” y ¿Quien no ha comprado un producto a los top manta (comercio ilegal) o contratado un servicio “en negro”, sin IVA, aunque no lo suministre “uno de los nuestros” sólo por el hecho de que es más barato y más aún, si tiene una relación calidad/precio mejor. La economía no entiende de ideales. 
Si buscamos en Google “Boicot a los productos catalanes”, encontraremos 135000 entradas. Se observa que muchas son de 2012 , hay menos de 2013 y pocas de 2014. También hay blogs cuya lectura es para ponerse a temblar, por la incongruencia y falta de documentación aportada en sus artículos y más aún por el grado de saña y odio de la inmensa mayoría de los comentarios; la mayoría dirigidos contra cualquier cosa que contenga el adjetivo catalán o se relacione con esta comunidad o sus habitantes. No es victimismo, como algunos repiten como un mantra. Pueden ustedes comprobarlo por ejemplo en este:
http://boicotcat.blogspot.com.es/p/multinacionales-en-cataluna.html  o también en páginas de Facebook como “Cataluña nos roba: Boicot a los Productos Catalanes”.
Mientras, el partido del gobierno español, junto con otros, presunta y/o indirectamente, atizan el fuego en algunos medios de difusión nacional que consumen mayoritariamente muchos españoles. Otros, permanecen callados asumiendo el escenario, en lugar de trabajar para minimizar estos comportamientos “rompedores”.
Tomemos como ejemplo el producto estrella de las navidades que ha sido estandarte de los boicots en los últimos años: El cava.
En las últimas semanas ya se empiezan a publicar artículos recordando subliminalmente los anteriores boicots a este producto eminentemente catalán y recordando que hay otras bebidas producidas en otros lugares de España para brindar estas Navidades, por si alguien lo había olvidado. Ya se sabe, algunos no pierden comba de mantener el rescoldo caliente y sus fans se encargan de avivarlo con sus comentarios. Veamos algunos de ellos copiados literalmente de un artículo en Expansión:
1.- Actualmente resido en Sto Domingo (Rep. Dominicana), como es natural cuando voy al supermercado me gusta comprar todos los productos españoles que puedo, y hay muchisimos (vinos, aceites, aceitunas, atun, pastas, paté, embutidos, jamón, chocolates, quesos...) Pero eso si, siempre miro las etiquetas, si esta hecho en cataluña o su sede social esta alli, nunca lo compo. Jamás. Ejemplo: me gusta desayunar cada dia leche con chocolate, aqui en todos los super hay cola-cao, prefiero, y asi lo hago, una marca local igual de buena y barata y jamas compro el cola-cao. Por supuesto, en casa siempre un buen vino de la mancha o Ribera, jamas, jamas, uno catalán. Y si no hay un sustitivo español, compro de Tegucigalpa si es necesario (o dejo de comprar) pero nunca catalan, eso han conseguido conmigo esta gente.
2.- Por otra parte, uno se harta de aguantar día tras día los insultos, prepotencia y demagogia del nacionalismo. Si respondes, es peor, porque es lo que están deseando, que entres al trapo. Si callas, es peor, porque les dejas crecerse. ¿Qué hacer?
3.- ni un centimo mio, para la Generalidad Catalana a través del IVA para pagar su politicas nacionalistas e idependentistas, producto catalan comprado IVA para el Sr. Mas, Pujoles y otros , terminando en Suiza.
4.- Que nos digan los valencianos de la zona de Utiel y Requena donde y para que se llevan los catalanes sus vinos y uvas... de donde sacan el mosto y el vino para hacer el cava sino de las uvas valencianas... ellos no producen ni el 25% del cava que venden y exportan... y digo exportan porque al menos lo que es a mí no me van a vender nada este año... que se lo beba: Arturo Mas, el tuerto de esquerra y cía...
Boicot, al no vender, se dejará de comprar la uva a esta región y ¿Que harán estos agricultores?
5.- Pues yo compraré encantado Freixenet cuyo propietario ha dicho que es catalán y español y, por lo tanto, es una empresa española.
6.- No hay ningún producto español que no sea sustituible por otro, Incluso de mayor calidad.  Hay a quien le gusta beber cualquier cosa, gaseosa u orines.
7.- Muchos españoles están en contra del boicot. A mí me parece justo que si ellos no quieren saber nada de nosotros, nosotros no queramos saber nada de ellos. Si a mí un tendero del barrio me desprecia, me trata con condescendencia  y me ve por encima del hombro, en plan perdonavidas, yo no compro en ese establecimiento. Sería masoquista. Además hay- untadas por la Generalidad- organizaciones  separatistas que hacen boicot a productos españoles, por razón de etiquetaje y de proximidad.
8.- Como dicen que los españoles les robamos, he tomado la decisión de invertir mi dinero en productos y servicios, que no estén localizados en Cataluña. Así por lo menos no se reirán de mi. 
9.- Si ellos son insolidarios antes el resto de los españoles yo hago lo mismo con ellos. Cuando vayan al supermercado, por favor, escojan preferentemente los productos manufacturados en nuestro país, basta con que los comerciantes lo indiquen en el envase.... seamos dueños de nuestra propia economía.
10.- No consumir productos catalanes, si ellos no nos quieren, no nos ven iguales, no tienen solidaridad, se creen especiales, superiores , distintos, ¿porque contribuimos a su beneficio?
11.- Si solo el 25% de los consumidores hubiéramos empezado a seleccionar los productos no catalanes desde hace un año al menos estoy seguro que esta iniciativa hubiera reventado desde dentro. Los visionarios catalanes se fijaron sus metas a largo plazo, desde la transición, consiguiendo, sobre todo, las competencias de educación. Debíamos haber aprendido de ellos y haber empezado el castigo desde hace años. De este modo los propios empresarios catalanes hubieran apreciado las "bondades" de esta deriva. Ah! Y los gobiernos centrales haber empezado a apoyar más decididamente el desarrollo de otras regiones pues en verdad ahora mismo es difícil competir con ellos por su grado de desarrollo industrial y empresarial. Haber sembrado como ellos desde hace más de 25 años. 
Once comentarios y TODOS apoyando un “boicot a los productos catalanes”.
¡Bravo señores!. ¿Creen ustedes que es la mejor forma de defender la unidad de España?.
¿No tendrán esta clase de comentarios el efecto contrario?: Ayudar, con estas declaraciones, a que cada vez más catalanes se sientan incómodos conviviendo con gente que piense de esta forma y por ello quieran desligarse de esta dependencia de un estado que no quiere conocer su opinión y que les niega su forma de ser, de expresarse y de pensar. Desde luego esa no es forma de demostrar la estima por los vecinos, sino la voluntad de dominarlos y someterlos a sus intereses. 
https://www.facebook.com/notes/tú-prohibes-los-toros
-yo-no-compro-productos-catalanes/lista-alternativa
-a-los-productos-catalanes-ojo-sólo-
alimentación/157572330963292
También suele pasar que los partidos que no quieren que Catalunya se independice, ni siquiera que se les consulte si quieren independizarse o no, declaran que el 9N fue un fracaso porqué más de 4 millones de catalanes no participaron en esta jornada participativa y por tanto de ello deducen que no quieren la independencia de Catalunya. Pues bien, si esto fuera así, el boicot que se ha hecho a los productos catalanes en los últimos años y pretenden que se siga haciendo cada vez más, también afecta a estos 4 millones de catalanes que no fueron a votar. ¡Están perjudicando a ciudadanos, que según ellos, piensan como ellos!. ¡Vaya compañeros! En caso de que no hayan pensado en este dilema, ¿Cómo pensarán boicotear sin que también afecte a este nutrido grupo? 
¿Si algunos no desean comprar productos catalanes, porqué no hacen también boicot al dinero que el Estado español recauda en territorio catalán de catalanes y empresas catalanas y distribuye mayoritariamente en el resto de territorios españoles fuera de Catalunya?
Me dirán ustedes que estos comentarios están hechos en un periódico tendente a publicitar ideas “antinacionalistas o antiindependentistas catalanas o que defiende el capital y le hace el juego los grupos de poder, etc. También he buscado “Boicot als productes espanyols” en Google y he encontrado 14100 resultados. Sólo una décima parte de los que publicitan “boicot a los productos catalanes” y muchos de ellos, en realidad se refieren a boicot a productos catalanes. 
La mayoría de entradas son anteriores al 2012 y en una de ellas, un dirigente de ERC recomendaba un boicot:
"Debido a que el gobierno español prima exageradamente las inversiones en Barajas, incluso construye otros aeropuertos que no han llegado a usarse y AENA dificulta enormemente el uso de El Prat como aeropuerto de conexiones internacionales, recomiendo a los catalanes que no hagan escalas en el aeropuerto de Madrid y les aconsejo que utilicen París, Francfort y Londres para sus conexiones internacionales".
En el lado de los que quieren dejar de depender de un Estado español, en el que los partidos mayoritarios están supercorrompidos y según ellos, tratan tan mal a Catalunya, también hay un sector de propaganda independentista que no para de contar “Cuentos de la lechera”: Las dificultades de la transición se obvian y el final es de miel y rosas. Algunos “adeptos incondicionales” hacen discursos que parecen lógicos y posibles pero que no contienen sólo datos reales y absolutamente contrastados. Explican que la posibilidad exportadora en Cataluña es más fuerte de lo que pensamos. Explican que en Catalunya hay empresas y gente preparada capaz de manufacturar productos de calidad a precio competitivo y así aumentar mucho nuestras ventas al exterior, a pesar del lastre negativo de la estructura centralizada del gobierno español. Intuyen que con una Cataluña independiente bien enfocada internacionalmente los resultados exportadores serian mejores y el bienestar general mejoraría. Diagnostican que hay que perder el complejo de dependencia industrial y comercial de un gobierno español que no se ha mostrado nunca agradecido y que sólo ponen palos en las ruedas a nuestra capacidad de desarrollo y crecimiento, lo cual influye negativamente a nuestro bienestar e incluso a nuestra dignidad. No es que no sea verdad lo que dicen, pero seguramente no explican toda las posibilidades de la situación. 
Volviendo al tema recurrente del "boicot a los productos catalanes", como pasa con todos estos temas, supongo que la gente se cansará y aburrirá de las propagandas políticas y prevalecerá cada vez más la calidad o al menos, la relación calidad/precio del producto o servicio que desea consumir; más que el lugar de procedencia de la materia prima o si el lugar de fabricación o el lugar donde la empresa productora, comercializadora o distribuidora tiene su sede central o donde paga sus impuestos.
Como la gripe en invierno, periódicamente aflora la fiebre de “boicot”, pero el sentido común de la mayoría de los consumidores hará que las aguas vuelvan a su cauce y a la gente se le pase el calentón. Lo bueno es que haya surtido y que los competidores puedan elegir productos de calidad a precio adecuado. 

Poma Aurea. Se trata de una Sidra Brut Nature 
avalado por la Denominación de Origen
 Sidra de Asturias y destaca por ser un producto
 natural que simboliza lo mejor de
 la tradición y modernidad de la sidra.
A partir de variedades asturianas regona y raxao,
 de cosecha propia y tras una selección cuidada
 se elabora siguiendo el método Granvas de
 doble fermentación con el que se consigue
 un brut totalmente natural, 
sin añadir ni azúcares, ni gas. 
Presenta un color amarillo pálido. 
Con una burbuja fina y persistente en la copa. 
Aroma fresco y floral. Posee un sabor suave y afrutado.
Otra cosa son las “noticias publicitarias” interesadas que publican algunos medios como si fueran relevantes o el último grito de la moda, cuando en realidad no es así. Por ejemplo veamos esta noticia:
La “Sidra brut”, es la nueva referencia de esta bebida, y sus productores piensan que está capacitada para cubrir “un nicho de mercado” que existe ante la saturación de bebidas gourmet. Es una revolución en el mundo del producto asturiano por excelencia: espumosa, con una burbuja fina y con una graduación de seis o siete grados -la mitad del cava y el champán- y además tiene un sabor seco similar al cava.  Ha triunfado en el mercado estadounidense y con ese respaldo, los productores confían en que los españoles también acojan esta nueva bebida entre sus preferencias.
 Si investigas un poco, descubres que las únicas cuatro empresas productoras de “Sidra brut” vendieron el año pasado 100000 botellas. El 0,04% del mercado del cava catalán de casi 250 millones de botellas. Claro que los lectores-consumidores que "investigan" son los menos y la inmensísima mayoría se dedican a reproducir o compartir las noticias que sus "amigos de las redes sociales" ayudan a difundir.
Para situar el tema y los mercados, las 247 empresas de cava catalán vendieron el 15% de sus botellas en el mercado interior español, el 17% en Catalunya y el 68% (creciendo+6%) en el mercado internacional, del cual un 75% se vende en Europa. 
Para más información-datos sobre este tema, puede leerse el informe "Las expediciones del Cava".
Ya vemos que las informaciones de algunos medios parecen indicar escenarios e influencias de los posibles “boicots” con efectos más terroríficos de lo que significan en términos reales. Por cierto, la industria del corcho de Extremadura depende en un porcentaje muy importante del cava catalán y "Estrella del Sur" (productora de cerveza) es del grupo Damm y da empleo en Andalucía y beneficios a Damm. 
Todos estos temas tienen múltiples ramificaciones e implicaciones y para valorarlos se precisan muchos conocimientos del tema que se analiza, mucho sentido común, mucho diálogo, mucha educación, mucho respeto y mucha voluntad de entendimiento a la hora de examinarlos. Características, todas ellas, poco presentes en la mayoría de los foros mediáticos y es notorio que también en los círculos políticos.
Esperemos que todos entendamos que seguir boicoteando ya sea el comercio o el diálogo es malo para todos y tal vez peor de lo que piensan para los que niegan al diálogo y apuestan para la confrontación.
©JuanJAS

martes, 11 de noviembre de 2014

Nada es lo que parece

En los días previos al 9N, mientras el aparato del Estado español amenazaba al Gobierno de Cataluña por n-sima vez con las siete plagas bíblicas, el presidente Mas empleó el símil de David y Goliat del primer libro de Samuel en el Antiguo Testamento de la Sagrada Biblia. Equiparó a España con Goliat y a Cataluña con David.
Ni en tiempos arcaicos ni en los actuales, al parecer, ni Goliat era tan fuerte, ni David tan débil como aparentaban. 
En todo caso se ha vuelto a ver que nunca es razonable decidir por las apariencias ni actuar basado en ellas. Nunca se tiene que despreciar a nadie y menos menospreciar sus habilidades y sus razones.
Todos tenemos que escuchar mucho a los demás. Por su parte los políticos deben perder menos tiempo de discursos, declaración y propaganda y usar más tiempo en dialogo y trabajar. El no hacerlo así, empuja a todos hacia escenarios peligrosos. 
En cualquier confrontación de este tipo, más que quien gana o pierde, lo que más importa  es cuanto está dispuesto a arriesgar o sufrir cada uno.
Lo que pasó el 9N nos debería hacer pensar que quizás esta España, armada con su Constitución, sus tribunales y su prensa fiel, no es ni tan poderosa ni tan temible como pregona su corte y muchos creen: la manipulación partidista de las instituciones del Estado (el Ministerio del Interior, la Policía, la Fiscalía o el TC), el deterioro institucional generalizado o la incapacidad del gobierno de ver y solucionar problemas, demuestran la debilidad típica de un régimen que está implosión. No sólo a causa del “problema catalán” sino también a causa de la corrupción que invade el partido del gobierno y en general de todos los que tocan poder y de su inoperancia, rigidez y falta de respeto por los ciudadanos de los diferentes pueblos de España.
Muchas amenazas chulescas de los dirigentes del PP son un farol para dar tanto miedo que llegue a actuar como disuasorio de protestas, reivindicaciones legítimas o incluso de un enfrentamiento político real. España, como el gigante filisteo, no es un país fuerte económicamente ni respetado a nivel mundial y parece que sus dirigentes estén ciegos o faltos de sentido común.
Por otra parte, quizás Cataluña no es tan débil como muchos piensan y muchos otros quieren hacer creer. Cataluña es una nación con capacidad económica y tiene un arma muy potente: la voluntad de ser de sus ciudadanos y la determinación y la ilusión continuada que vienen mostrando muchos cientos de miles de personas en los últimos 11 de Septiembre.
Más de dos millones de ciudadanos volvieron a exhibir sus ideas el pasado 9N. En la "manifestación contada", unos se emocionaron recordando a sus antepasados, otros lo hicieron por un puro sentido pragmático y otros porque no les gusta tanta negativa y falta de diálogo y propuestas por parte del gobierno del Estado Español. Esa emoción, esa ilusión y esa determinación para construir un nuevo estado más justo y más conveniente para los catalanes dan una gran fuerza. Algo que nadie responsable debería olvidar y menos menospreciar.
©JuanJAS

viernes, 7 de noviembre de 2014

La democracia es el diálogo entre adversarios

Se dice que la nobleza de la política reside en la lucha por defender aquello en lo que crees y en animar a otros a luchar por mantener lo mejor de nuestra vida en común como pueblo. Algunos pensamos que muchos de los que se dedican a la política no están adecuadamente formados para desempeñar las labores que corresponden a los cargos que ostentan. Ni hacen política de verdad ni saben como gestionar sus cometidos adecuadamente.
Los outsiders permanentemente soñamos con que un gobierno de tecnócratas lo harían mucho mejor. Pensamos que podrían irrumpir en el juego político para sustituir a tanto “enchufado-designado” y sacarnos del atolladero; pero esto tampoco sería una buena solución. La política requiere una serie de habilidades específicas que no todo el mundo atesora. Hay una serie de trucos que hay que aprender antes de saltar al ruedo político. Por ejemplo, los políticos están acostumbrados a no responder nunca a lo que se les pregunta, sino a lo que les gustaría a ellos que les hubieran preguntado. Para los políticos nada de lo que hacen está mal. No les hace falta abuela que les precie. Tienen una mezcla de ego y sinvergonzonería especial. Nunca reconocen haber perdido contienda alguna; siempre le dan la vuelta a la tortilla y cuentan cualquier historia de forma que les encumbre. El efecto en la ciudadanía importa menos o incluso nada.
Los outsiders tenemos un problema. Pensamos que una vida vivida a la defensiva no es una vida vivida con plenitud, pero también somos conscientes que la política es el arte de lo posible, pero ahora. Ni más tarde, ni mañana. Ahora. No es suficiente con tener ideas, ni siquiera buenas ideas. Si no se está preparado para actuar y ponerlas en práctica en el momento adecuado, no sirven para nada.
En los últimos años, la política española se ha convertido en algo muy trivial y muy desagradable. Los políticos viven en su burbuja particular. En lugar de gobernar, viven obsesionados con historias que no son las más importantes para los ciudadanos. Los medios de comunicación y sus tertulianos nos aburren machaconamente con noticias del Star-system político que no nos interesan nada y nos niegan el verdadero debate que si nos importa. Nos someten a una especie de anestesia que provoca un gran desinterés del ciudadano medio por la política, nos cansa y nos aburre y al sentirnos manipulados y engañados nos impele a no participar, a desentendernos, a desconfiar de todo y de todos.
Por otro lado los outsiders nos negamos a ser utilizados, a que nos mientan, a que se nos niegue la posibilidad de dialogar constructivamente, a expresar nuestros pareceres, a emitir democráticamente nuestro voto las pocas veces que se nos permite emitirlo. Tenemos tanta necesidad insatisfecha de participar democráticamente como ciudadanos, que en un momento dado incluso nos atrevemos a desobedecer leyes o instrucciones que entendemos injustas. Aunque sólo sea por preservar nuestra dignidad ofendida y hacer notar nuestro enfado. Seguro que si no lo hiciéramos así nos dirían: “¡Veis como es cosa de sólo unos pocos iluminados!”
Por ello y también por muchas otras cosas, el domingo muchos participaremos en la “pseudoconsulta”, porqué el gobierno español no tenido la voluntad política de permitir que se celebre un referéndum con una pregunta acordada, que permitiera a todos los catalanes expresar democrática y legalmente su parecer. Iremos a votar para dejar claro que no nos gusta como tratan a nuestra nación los que gobiernan España. No asistiremos al acto participativo con rencor ni por odio sino sólo para expresar libremente nuestra opinión sobre el futuro político que queremos para nuestra nación catalana. 
Votaremos Sí - Sí porque queremos ser libres y decidir con quién queremos vivir, aunque después negociemos con el gobierno de España unas reglas de convivencia, de igual a igual, buenas y fructíferas para todos. Queremos ser “hermanos” pero no queremos sentirnos más tratados como "primos".
Parece que muchos políticos españoles no distinguen entre el enemigo y el adversario. Si no se respeta al adversario, al final a lo que asistimos es a un circo romano. Es un espectáculo desagradable que indica que algo estamos haciendo mal. Por eso, mucha gente está asqueada con la política. Olvidamos que en política también hay reglas y que no está reñida con la moral ni con la honestidad. La batalla entre enemigos es la guerra, en cambio la democracia es el antagonismo estructurado, el diálogo entre adversarios. Porque además hay que recordar siempre que el que es tu adversario hoy, puede ser tu aliado mañana.
En España, tenemos un Estado multinacional y la única manera de mantener la unidad nacional es si los catalanes y el resto de españoles nos tratamos como adversarios y no como enemigos. No debemos olvidar que en España, también en Catalunya, hay gente que están comprometidos con una idea de país diferente a la nuestra, pero no son nuestros enemigos. Simplemente no estamos de acuerdo sobre el modelo de país en el que queremos vivir, pero eso es normal y la democracia tiene que ser capaz de dar cabida a desacuerdos de este tipo. Lo importante es mantenerlo al nivel de una disputa democrática y no una guerra civil. Por eso, no debería haber enemigos en el Parlamento español, catalán ni en ningún otro.
En medio de todo este marasmo, ya se sabe… “A río revuelto, ganancia de pescadores”. Aparecen los salvadores de la patria.
Los populistas, de derechas o de izquierdas, son muy hábiles detectando los problemas reales que tiene la ciudadanía y erigiéndose en sus portavoces. La verdad es que tampoco hace falta ser un lince para ello, basta con escuchar y empatizar. El problema es que suelen ofrecer soluciones falsas a problemas reales.
En España hay grandes problemas: Crisis económica, corrupción entre la clase política y empresarial y también de un modo diferente y en un grado tal vez menor en el resto de la sociedad, desempleo, enfado con los inmigrantes…, y la gente sentimos que los partidos tradicionales no nos ofrecen soluciones reales. Esta situación tan insostenible genera tristeza y desánimo. La situación es dramática. Los políticos deben entender que no basta con la voluntariedad y un micrófono, hay que tener un nivel adecuado de preparación.
La democracia no sobrevive sin soluciones a los problemas reales.
Si queremos una España libre de grandes conflictos, tenemos que querer que haya ”emigrantes” en nuestras calles. No emigrantes que vengan sólo a beneficiarse del estado de bienestar que tanto les ha costado conseguir a nuestros padres, a nuestros abuelos y a nosotros mismos, sino emigrantes que vengan a trabajar duro y a contribuir con sus impuestos al mantenimiento de este estado del bienestar que está cada vez más en peligro de sobrevivir. No podremos tener una globalización moral a menos que resolvamos la cuestión migratoria. El miedo y la fobia a la inmigración son una vergüenza propiciada por gobiernos mediocres sin cabida en la economía global. También es una vergüenza no hablar claro y dejar las cosas claras. Los inmigrantes emigran porqué esperan encontrar en el país de acogida lo que no han podido encontrar en su país de nacimiento y para ello deben colaborar para conservar y mejorar lo que el país de acogida les permite conseguir.
En el tema de la desigualdad tampoco se termina de dar el salto de la retórica a la acción. El problema fundamental es la falta de reformas fiscales justas. No puede ser que en las democracias liberales sean las clases medias las que soporten el peso del Estado. No puede consentirse que las grandes empresas no paguen su parte de impuestos; esto es un escándalo. Sólo la extrema izquierda propone de verdad una mayor carga fiscal para los “verdaderamente ricos”. Yo defiendo el capitalismo y no creo que sea el Estado el que deba redistribuir todo, pero también creo que todo el mundo, y repito, todo el mundo, tiene que pagar la parte que justamente le corresponde. Si no resolvemos la crisis fiscal, nos enfrentaremos a un problema global muy serio. 
Si no hay justicia social, el sistema simplemente no va a funcionar. Los pobres de necesidad pero también los “caraduras, aprovechados y pedigüeños” no pagan nada ni contribuyen en nada al mantenimiento del estado del bienestar y seamos conscientes que si uno quiere con algo o de alguna manera puede contribuir, no sólo recibir. Los políticos convencionales (ni los de derechas ni los de izquierdas) no consiguen que los realmente ricos ni las grandes empresas paguen lo que les corresponde. Resultado, los únicos que pagan y contribuyen son las clases medias. Contribuyen cuando, con su esfuerzo, ganan dinero y pagan otra vez más cuando se abstienen de despilfarrarlo y lo guardan, para cuando lo necesiten en el futuro, ellos o sus familias. Por último vuelven a pagar cuando dejan sus ahorros en herencia a sus hijos. Que nadie crea que sólo pagan las grandes fortunas como nos repiten una y otra vez los políticos, porque es mentira. Ni los pobres ni los ricos pagan, pagan las clases medias.
Esta política injusta que hace que prácticamente sólo contribuyan al mantenimiento del estado del bienestar nos pocos que trabajan y son fáciles de controlar por el aparato recaudatorio estatal, fomenta que la gente apoye a los políticos populistas; aunque comprendan que, incluso con esta acción de castigo a los políticos convencionales, les seguirá tocando pagar la fiesta sólo a ellos.
Está claro que la mayoría de los políticos actuales han perdido representatividad moral porqué fueron elegidos para cumplir unos programas y no lo han hecho. Porqué es vergonzoso la cantidad de corruptos e imputados a causa de prevaricar jugando con los ricos y enriqueciéndose con los fondos públicos o invirtiéndolos inadecuadamente.
Los últimos 15 años han sido malos para los derechos humanos. Algunos grupos han secuestrado gente, torturado, invadido otros países, rechazado a inmigrantes, etc. La gente se sigue muriendo de hambre en cifras tan altas que en comparación, la epidemia del Ébola es un juego de niños. Si queremos vivir un futuro decente tenemos que ser realistas, autocríticos y hablar claro. No basta con gestionar el poder ni gobernar a golpe de Constitucional, hay que hacer política y dialogar. Si no lo hacen, acabaremos mal y ya se sabe, cuando las visceralidades emergen, todos sufrimos.
Por favor, ¡Sentido común y seny! 

©JuanJAS

martes, 4 de noviembre de 2014

La història interminable

Els referèndums d'Eslovènia, Lituània i Estònia van ser considerats il·legals per la URSS i van acabar sent acceptats perquè no es va poder demostrar que hi havien hagut trampes. 
A Catalunya estem molt lluny de tot això. Ara mateix, encara que es faci la “pseudoconsulta del nou 9N”, sense saber quantes persones tenen dret a vot, sabrem quantes persones han votat, però no el percentatge sobre el total de catalans amb dret a vot. Això només ho podrà saber qui te el cens.
Hi ha gent que no vol sentir ni parlar de votar res. Com que no volen conèixer l’opinió dels catalans ni expliquen quin projecte tenen per Catalunya, deixem los estar.
Ni ha que no volen que Catalunya sigui un estat i menys independent. Avisen que ens atacaran les set plagues bíbliques i ens perdrem a l’espai sideral. Ens diuen que les balances fiscals ens son favorables quan els estudis publicats diuen el contrari i quan tots els que viatgem a altres territoris del Estado español veiem que no es així. 
Ens amenacen que tots els espanyols ens castigaran i no compraran cap producte fabricat a Catalunya, encara que sigui millor i mes barat i que les fronteres i aranzels no permetran que puguem vendre els productes que fabriquem.
Ens vaticinen que totes les multinacionals desapareixeran de Catalunya perquè pensen que les que s’han instal·lat a Catalunya ho han fet per pressions del govern espanyol en lloc de per motius de simple competitivitat. 
Ens vaticinen que el Corredor Mediterrani s’haurà acabat, quan el cert es que el Govern Espanyol ha posat tots els entrebancs per construir lo i ni tan sols ha volgut construir l’enllaç ferroviari del port de mercaderies de Barcelona ni el metro fins a l’aeroport del Prat.
Ens vaticinen que no tindrem accés al crèdit internacional, que perdrem capacitat d’inversió, que el estat espanyol farà tot el possible perquè tots els països ens neguin la paraula i no ens deixin anar enlloc ni comerciar amb ningú. 
¡Tan dolents son! ¡Tan odi ens tenen! No m’ho crec. Be alguns potser si, però segur que la immensa majoria d’espanyols no pensen això, que de bons i dolents n’hi ha a tot arreu. De totes maneres es una tècnica ben estranya per voler retenir a ningú.
Els unionistes diuen que en tots els territoris existeixen parts, inclosa Catalunya, que aporten més que les altres. ¡Es clar que si!. L’única diferencia es que els ciutadans de Lleida, per exemple, no senten que disposen de molts menys recursos que Barcelona. Tampoc pensen que el Govern de Catalunya els hi dispensi un tracte deslleial. Aquest sí que és el cas de l'Estat espanyol que ha arribat a un punt de redistribució injusta, per la qual, comunitats com Extremadura disposen de 700 euros més per persona i any que el govern de la Generalitat, amb la qual cosa no s'està fent transferències per igualar la prestació de serveis sinó que s'estan fent perquè puguin prestar millors serveis i amb més recursos. Ja no es tracta de dèficit sinó de principis fonamentals de redistribució justa i equitativa que a Espanya no s'ha respectat. Catalunya no te solament problema de diners, sinó de polítiques. Catalunya pràcticament te molt poca capacitat per fer polítiques pròpies en cap dels àmbits fonamentals de política econòmica ni social que afecten el ciutadà en el seu dia a dia. Moltes de les que fa son anul·lades per decrets del Gobierno de España o pel Tribunal Constitucional.
Els partidaris del SI a la Independència diuen tot el contrari.
Pensen que Catalunya amb un nou govern mes democràtic, menys corrupte i que legislés unes lleis mes justes per tothom, seria molt millor pels catalans. Diuen que si alguns polítics espanyols dificultessin les negociacions per una transferència ordenada de bens i deutes al nou estat català es quedarien amb tot el deute que ha firmat el Reino de España i que haurien de ser rescatats per la UE, etc. 
Hi han molts llibres, articles escrits per autoritats mundials en cada matèria: econòmica, legal i política al abast de qui els vulgui llegir i per tan no cal estendre’s més en aquest tema. Això si, no confondre aquests estudis documentats amb l’enorme soroll mediàtic que fan l’allau de comentaristes en els TV, amb les seves opinions moltes vegades indocumentades i sense demostrar el que diuen.
Estem vivint un temps en que molts mitjans de comunicació i càrrecs calumnien a qualsevol i ningú es retracte, ni a ningú condemnen per injuries, ni ningú dimiteix. Avui en Espanya sembla que els poders executiu, legislatiu i judicial no estiguin realment separats i això diu molt poc del tarannà democràtic en el que vivim. 

Seguim suposant que a Catalunya es mantingui prou tenacitat i prou empenta per arribar a fer unes eleccions al Parlament català que als partits que s’hi presentin facin plebiscitaries. Suposem que aquesta consulta sigui perfectament democràtica perquè tothom estigui inclòs dins d’un cens clar i amb garanties, pugui exercir un vot secret i en la que ningú pugui demostrar que s’han fet trampes.
El politòleg José Giménez Albertos, apunta que les independències de països en les últimes quatre dècades pràcticament només s'han produït en regions pobres. Pot ser que es doni perque el ric és més sensible al risc ja que hi té més a perdre. També hi ha d'altres tesis que diuen que quan es depassa un determinat nivell de redistribució territorial això desencadena processos d'independència. 
Els interessos de la Unió Europea, davant un estat deutor com Espanya que perdria un 20% del seu PIB si Catalunya esdevingués independent, sempre han passat per què aquí no es produeixi un referèndum d'independència. ¡Es llogic!

Ara bé, suposem que s’aconsegueix celebrar les eleccions democràtiques, pacífiques i de forma incontestable i amb rigor i el resultat és molt sòlid i guanyen els que demanen la Independència de Catalunya. Si tot això passa, es probable que la comunitat internacional reconegui la voluntat del poble català de tenir un estat propi. A la UE, ha primat sempre la seva capacitat d'adaptació. A la UE s'ha tolerat una gran asimetria. Països que no estan a Schengen però que formen part de la UE o que no tenen la moneda euro... Hi ha dues opcions i és que en lloc de sol·licitar l’adhesió com a nou estat, com si fóssim Turquia, prevaldria l'article 48 que és modificar els tractats per adequarse a la nova situació. Això ho diu des de Yves Gounin, ex alt càrrec del govern Sarkozy fins a Graham Avery, que va negociar l'adhesió del Regne Unit a la UE. Ni admissió automàtica ni exclusió automàtica. El lògic es que venci el pragmatisme i es busqui una solució que permeti que les relacions econòmiques s'alterin el menys possible, tant per no perjudicar-los a ells ni a les empreses europees que radiquin aquí a Catalunya.
Espanya, en cas d'independència de Catalunya, tindria canvis pel que fa a població i PIB, principalment i per tant, hauria de renegociar el seu pes a la UE. Hi ha coses que Espanya ja no tindria dret a tenir, coses que es determinen en proporció al pes de l'estat i per tant s'haurien de modificar força coses del seu estatus dins la UE.
Tot això son possibilitats. Depèn de com es treballi, esdevindran realitats o no. 

¿Segur que tots entenem la força política i autoritat que implica exercir la Independència de Catalunya en el context real en el que ens trobem dins del Estado español?

El Estado Español no sembla que vulgui reconèixer que hi ha un problema a Catalunya i menys la independència d’aquesta nació que ells consideren un territori més dins de la España indivisible. Podríem tenir una situació en què el Parlament fes una declaració unilateral de Independència (DUI) i aquesta fos recorreguda als tribunals espanyols i suspesa. A partir d'aquí actuaria tot l'aparell judicial de l'Estat i pararia tot allò que es fes com intentar recaptar impostos des de Catalunya. Aquesta via seria possible si el Gobierno Español volgués. Declarar i exercir immediatament s'ha de fer quan no hi ha voluntat política per negociar res i quan l'alternativa porta a una acció de tot l'aparell de l'Estat espanyol per evitar una independència. Per aconseguir-ho es tenen que tenir les estructures d’Estat perfectament operatives.
Negociar el deute un cop feta efectiva la independència o fer-ho abans, depèn de la voluntat política del Estado Español. Amb Escòcia i el Regne Unit tenia tot el sentit del món que no es declarés la independència fins al cap d'un any i mig, temps que van estimar necessari per discutir repartiment d'actius i passius i el traspàs de competències polítiques per exercir coses com la recaptació d'impostos. Aquí no te cap sentit. Cal entendre que sense una voluntat de negociació des de l’Estat espanyol i sense ganes de saltar-se cap llei des de Catalunya es impossible arribar a cap lloc. Seria més eficaç fer la DUI i al mateix temps agafar el control del territori i de les infraestructures bàsiques, hisenda estatal, etcètera. I això, no sé si som conscients de fins a quin punt de força política i autoritat implica. 
El conseller d'Interior ja va dir a l'agost que no faria fer res il·legal als Mossos. El Sindicat de Policies de Catalunya va dir que estaria al costat de la llei.¿? No es forassenyat recalcar que aquests problemes que s'apunten sobre la consulta, encara seran més grans quan les ordres siguin: “Mossos, preneu el control de l'agència tributària”. Hem d'assumir que si el procés no és negociat poden passar coses com aquestes. S'ha d'estar preparats i s'ha de tenir la voluntat per tirar-ho endavant.

¿La tenen i la mantindran tots els que l’han de tenir?
¿Son i seran tots els que ara surten de la foto? ¿Que passarà amb tots els que hi surten i s’esvaeixen al primer entrebanc com el Guadiana?
D’això depèn en gran mesura l’èxit de tot plegat.
©JuanJAS

martes, 21 de octubre de 2014

La “innombrable” del nuevo 9N

Como muchas veces en la vida, la realidad del "Procés català" supera a la ficción.
El presidente Mas ha conseguido algo impensable hace sólo una semana: ha eliminado el peligro del 9N al tiempo que ha dado la vuelta al marco electoral que le auguraba una derrota segura en las elecciones al Parlamento. Mas ha pasado de cadáver político a líder de la patria, de seguir un guión que no era suyo a marcar el paso de todos sus rivales, y de tener perdidas las próximas elecciones a ser la cabeza de una "lista de país" que lo más probable es que arrase. Mas ha pasado de estar atado de pies y manos a ser él quien liga su principal rival. Ahora es Junqueras quien está en una posición de debilidad. Su margen de discrecionalidad para decidir si ERC se suma a la estrategia presidencial se estrecha cada día que pasa. 
El martes pasado probó una posición intermedia ante el anuncio de Mas que enterraba el 9N y abría de par en par la puerta a la convocatoria electoral, y el jueves en el Parlamento mostró su lado duro al presidente (que se volvió festejando las CUP). Pero el goteo a favor de las tesis de Mas, culminado con el acto de adhesión al presidente por parte de la ANC y Ómnium de este domingo, está haciendo su efecto y Junqueras recibe fuertes presiones para formar parte de la "lista presidencial". 
Como siempre, lo de menos es pensar en el bien de la ciudadanía y del país, sino en la cuota de poder que cada uno puede conservar o ganar para sus “amigos”. 
Respecto al bien para los catalanes, ni entrenando se puede hacer peor. Si tuvieran algo de dignidad y decencia, pararían este esperpento, de inmediato. Estamos dilapidando la posible credibilidad, ilusión, imagen y seriedad que habíamos podido ganar internacionalmente.
El espectáculo de bandazos de unos y otros no es el correspondiente a una sociedad normal, madura y formal. Cada vez cualquier cosa que se haga tendrá menos garantía y credibilidad. Cada vez más gente piensa que tan chorizos y tan mezquinos y partidistas son los que ostentan el gobierno Español como los que quieren ostentar el futuro gobierno del futuro estado catalán. Se impone un “stop and go” clarísimo. Parar las pantomimas, porqué los ciudadanos se manifiestan cuando lo necesitan y quieren y no les gusta que les dirijan por conveniencias partidistas. 
Esto es una querencia mía, pero lo cierto es que la “pseudoconsulta” del nuevo 9N parece que sigue adelante. No debemos olvidar que el desorden establecido en España no es soluciona con prohibiciones, ni con amenazas, ni con respuestas recentralizadoras, autoritarias, dictatoriales, violentas, fascistas, policiales o militares. Posturas de este tipo, muchas de ellas tomadas por el gobierno español, forman parte del desorden establecido. Las presiones, las manipulaciones y la censura de algunos medios de comunicación también forman parte del desorden establecido. 
Los contrarios al “PROCES” consideran que si hay baja asistencia a la “pseudoconsulta” será un “fracaso” del President de la Generalitat de Catalunya y del “proces”. En cambio, si hay mucha asistencia, dicen que no tendrá ningún valor porqué, lo que suceda el 9N no puede ser tratado como una consulta sino de una “fantochada” sin ningún valor. ¿En que quedamos? ¿Tiene valor o no tiene valor? ¿Significa algo o no? ¿Si no significa nada porqué lo critican? Si significa algo. ¿Porqué no se participa?
Parece claro que una gran parte de la sociedad catalana tiene necesidad de expresarse sobre el tipo de relación que Catalunya debe tener con España. Sea independencia, sea algún tipo de relación federal o sea una región mas, gobernada centralizadamente por un gobierno central. También en España hay interés por que se resuelva este “tema catalán” como demuestra la grandísima audiencia (4104 000) que tuvo el programa de Salvados “Oriol Junqueras con una familia sevillana”.
La mayoría tiene claro que la “pseudoconsulta” del 9N no es un referéndum ni siquiera una consulta completamente democrática. En cambio puede considerarse como un acto de fuerza, para seguir demostrando y denunciando con tenacidad la involución democrática del Gobierno español ante los organismos internacionales y la firme voluntad y determinación, de una buena parte del pueblo catalán, de decidir su futuro.
La ANC y Ómnium Cultural han dicho que apoyan los actos del nuevo 9N siempre y cuando sea considerado como la primera vuelta de unas elecciones referendarias sobre la independencia que deberían celebrarse antes de tres meses. También exigen a los políticos “pro consulta” que se rehaga la unidad de los partidos políticos y que posibiliten que el President Mas pueda convocar unas elecciones escrupulosamente democráticas (cualquiera incluido en el censo publicado podrá votar y responder implícitamente si o no a la independencia) a los que los partidos den carácter plebiscitario al incluir un punto común en sus programas y el compromiso de ejecutar el mandato democrático que les otorguen los ciudadanos que les voten. La ANC y Ómnium Cultural también dicen que “Ya no valen ni planes A ni planes B. Queremos un único plano, nítido, con plazos claros y compartido por todos basado en tres puntos": unidad, urnas e independencia. Siguen: "Ahora es el momento, no aceptamos más dilaciones ni pérdidas de tiempo, le exigimos que ponga el país por delante de sus partidos, es su responsabilidad". "Nada ni nadie impedirá la independencia de Cataluña si así lo queremos la mayoría de ciudadanos de este país". 
Muchos catalanes quieren que los políticos se sienten a la mesa y no se levanten hasta que hayan negociado un plan de futuro para Catalunya. Por ahora solo se sientan a comer y a maquinar tácticas para conseguir no perder y si puede ser aumentar número de intenciones de voto para sus formaciones políticas.
Propuestas en el sentido de defender y propugnar el despliegue de los valores de las personas y hacerlo en la teoría y con su actuación práctica no se las ve ni se las espera. Cierto que se precisan elecciones autonómicas anticipadas, porque sin presupuestos no se puede gobernar. Pero antes de concurrir a las mismas, los políticos que quieran representarnos deberían renovar sus listas llenándolas con una elección democrática entre sus filas y excluyendo de ellas las caras amortizadas históricamente y cualquier posible corruptos presunto o confeso. Con programas incluyendo postulados y posicionamientos bien claritos y profusamente explicados con sus pros y contras, incluido el que más interesa en este momento histórico: independencia si o independencia no y porque razones. 
¡Claridad!
¡Basta ya de eufemismos y ambigüedades! 
El presidente Mas dijo en su discurso presentando el nuevo 9N que lo ideal es presentar a los catalanes una candidatura unitaria de las fuerzas que desean “Independencia Si”, porqué esto sería más claro y daría una posible ventaja a estas opción según la ley de Hont aplicable en la normativa electoral vigente. Los partidos que quieren “Independencia No” podrían hacer lo propio si lo pactaran. También hay que recordar que esta forma de actuar prorroga la permanencia de Mas y su partido en los órganos representativos y de gobierno en horas bajas según los últimos sondeos electorales.
La oposición, principalmente ERC a la que las encuestas le dan ganador, se niega a comprar la propuesta de Mas y a dejar pasar la oportunidad de ganar las próximas elecciones autonómicas. Tiene mucha prisa para aprovechar el buen momento.
Este posible éxito de ERC, aunque no superior al 50%, no le asegura gobernar y hacer una DUI unilateralmente, porqué también podría darse una colaboración CDC-UDC-PSC, ya ha habido ofertas por parte del señor Izeta. Las elecciones son parlamentarias, no presidenciales, por lo que A Más seguiría al frente e Iceta podría ser Conseller en CAP. Por otra parte, surge una pregunta: que ocurriría sin ANC cambiara sus estatutos y se presentará a las elecciones…? qué ocurriría después de arrasar electoralmente…? No dejemos de pensar en el papel que jugará “Podrem-Podemos”. En el ámbito de los partidos y su cuota de poder está todo abierto y puede pasar de todo. El calendario, además, juega a favor de Mas. Si las elecciones son en febrero (como ha "impuesto" Forcadell), la constitución del Parlamento, la elección de presidente y la formación del nuevo gobierno nos situará en las puertas de las municipales. Después, vacaciones. Cuando volvamos estaremos inmersos en la precampaña de las generales, previstas para noviembre, donde se presentará nuevamente la "lista país". Con todo esto, la DUI podría retrasarse un año. Mientras, Mas y CiU seguirían en el gobierno, y las posibilidades de ERC para relevarle probablemente se marchitarían. Mientras unos creían que la cosa iba de épica y ridiculizaban el cartel de Mas como mesías salvador. Tal vez al final resulte que Mas y CiU saben más de política de lo que parece.
Siguiendo con la visión que más nos interesa a los ciudadanos. Es cierto que listas unitarias - no únicas- con un solo punto a decidir, facilita la elección, pero también es cierto que una pregunta sin matices puede llevarnos a escenarios inciertos, porqué depende de cómo la desarrollen los “elegidos” en esa votación. 
Aquí está el problema. Esto requiere confianza en el buen hacer de los políticos cuando interpreten lo que los ciudadanos han entendido cuando han votado y a la hora de desarrollar el resultado de la votación. Confianza que buena parte de la ciudadanía no atribuye a los políticos históricos y no puede conceder responsablemente a los que se postulan para sustituirlos, por desconocer su comportamiento si llegan a enfrentarse a tareas de gobierno. (Veamos a “Podemos” que ya están cambiando propuestas originarias) 
Es imprescindible que cada formación aclare democráticamente en su seno que es lo que quieren y lo concreten en un redactado. A continuación, cada formación política o social relevante, debe comunicar y explicar su proyecto a la sociedad catalana. 
Debe explicar claramente como, desde su punto de vista, quiere que sea la nueva Catalunya y explicar “claramente” como piensa que se deben llevar a cabo las “negociaciones-relaciones” con el estado español, tanto en el caso de que haya una mayoría independentista como en el caso de que no la haya. Debe explicar como piensa llevar a cabo la transición entre el estado actual de régimen autonómico descafeinado con mucha contribución al estado español e ínfimo retorno a Catalunya para que pueda ser aplicado a políticas sociales e infraestructuras que permitan su desarrollo a la nueva situación que los catalanes decida democráticamente en las urnas. Si se decidiera independencia, es necesario que nos expliquen como crearían las estructuras de estado necesarias para permitir el funcionamiento del país y lo que esto significaría para los ciudadanos y lo que significaría el quedarnos como estamos.
Sin plan, sin medio, sin explicación clara de las opciones propuestas, sin mucha pedagogía y poca propaganda lo que nos proponen es que juguemos a la lotería. Ya se que los españoles somos muy aficionados a los juegos de azar, pero los experimentos en cosas importantes los mínimos y con gaseosa. 
Recordemos que en la lotería lo máximo que podemos perder son el dinero gastado en comprar los boletos, aquí se puede perder mucho más, aunque si se hace mucho mejor que lo han hecho hasta ahora todos podemos ganar mucho más.
La pregunta es, ¿estarán nuestros políticos a la altura?. Por ahora han hecho mucho ruido pero han demostrado muy poco. 
Un gran número de catalanes ha expresado reiteradamente que quiere vivir en un país gobernado de acuerdo con sus ideales, en el que se respete su idiosincrasia y al que se trate con lealtad y equidad a sus ciudadanos, permitiéndoles crecer y mejorar económica y socialmente. Parece que echan de menos un proceso constituyente en el que el protagonismo popular desborde las élites y abra la construcción de una República de los Países Catalanes que transforme de raíz el sistema económico y social actual. Por ahora los políticos no han respondido a esta demanda ni se les ve siquiera dispuesto a considerarla.
¡El ruido sólo entorpece la consecución del objetivo que muchos piden! 
Ojalá que el ruido no nos despiste ni nos haga olvidar lo que realmente queremos.
Recordemos, primero lo importante, luego lo que pueda parecer urgente.
©JuanJAS

jueves, 16 de octubre de 2014

La “pseudoconsulta catalana”

En estos momentos de confusión, pese a los discursos que se publican o sonorizan, existe:
· Una negación continua al dialogo por parte del Gobierno central 
· Una negativa a escuchar la opinión de los catalanes 
· Una negativa a escuchar las propuestas del Parlament de Catalunya 
· Una pugna entre los partidos catalanes que quieren imponer sus “matices partidistas” en la consulta y gobierno de los catalanes
· Una última tentativa del President Mas por salir airoso de la apuesta que tomó cuando decidió liderar el “proces” y de su promesa de facilitar que los catalanes pudieran expresar su opinión en una votación.

En algunos ambientes es preciso reivindicar la libertad frente al miedo que afecta a muchos, porque sólo desde la libertad podremos avanzar hacia el progreso, la convivencia y la preservación del contrato social. Libertad para reivindicar una sociedad más justa y más respetuosa con los que piensan de otra manera sobre cuestiones opinables. Hay un tipo de miedo que puede invadir una sociedad democrática, el que nos puede impedir pensar por cuenta propia, tener criterio personal sin necesidad de seguir la corriente general y expresarlo libremente en todos los ámbitos sociales. Máxime si es en una urna.
Personalmente siempre he aprovechado las oportunidades que se me han dado para dar mi opinión en cualquier formato y en cualquier ámbito. Unas veces razonada y argumentada y otras veces con un simple Si o NO. Unas veces de forma informal y otras de forma totalmente solemne, legal y secreta como ha sucedido en las elecciones, consultas o referéndums que se han celebrado en España y Catalunya.

Cuando no se me ha permitido expresar mi opinión, siempre me he sentido incómodo y he buscado una forma alternativa de decir lo que yo quería decir a la comunidad. Nunca me han gustado las imposiciones dictatoriales y me he sentido incómodo en ambientes en los que no sólo no importa la “opinión razonada” de los demás y mucho menos en los que se prohíbe que alguien o muchos expresen sus razones personales. Siempre he pensado que cada cual debe expresar su opinión, razonarla, explicarla e intentar que los demás entiendan lo que se propone. Al mismo tiempo he intentado escuchar activamente lo que proponen los otros, intentar comprenderlo y si mejora mi propuesta incluirla. Cuando no ha sido imposible aceptar plenamente ninguna opción de partida, he trabajado por no romper nada, que el enfado no llegue a mayores y he intentado sin desfallecer, encontrar alguna opción que todos puedan aceptar. A veces no todos tienen esta actitud de consenso y no queda más que “votar” para elegir la opción más querida y pedir que todos la acepten democráticamente. 
Poder expresar mi opinión socialmente es fundamental y la forma en la que pueda hacerlo, importa pero es secundaria. Nunca es más importante la forma o el medio que el hecho de expresar la opinión conjuntamente con el resto de ciudadanos convocados y que quieran hacerlo.
Después de tres años de manifestaciones multitudinarias en Catalunya, cada 11 de Setembre, pidiendo el derecho a decidir, nunca ridiculizaré el acto que ayer nos propuso el President Mas. Los que no quieren que los catalanes decidan votando su futuro y no quieren conocer su opinión, no han tardado en ridiculizar esta “pseudoconsulta”. El Gobierno español está buscando la forma de impedirla, pero por el momento no sabe como hacerlo. Negar una evidencia no sirve para nada positivo. 
Esta “pseudoconsulta” por llamarla de alguna forma, al menos puede servir para conocer cuantas de las personas que han expresado reiteradamente en las últimas manifestaciones de los 11 de Septiembre, que “quieren votar”, realmente lo hacen cuando tienen oportunidad de hacerlo. Además se podrá conocer en una muestra más grande que en cualquier encuesta:
· Cuantos realmente van a votar.
· Cuantos votarán NO, porque opinan que quieren que Catalunya siga como hasta ahora.
· Cuantos votarán SI-NO, porque quieren que cambie el Statu quo y se mejore la situación social, fiscal y económica de Catalunya dentro de España.
· Cuantos votarán SI- SI, porqué están artos de que el Gobierno español les engañe, no cumplan las promesas, no cumplan los presupuestos, no traten a los catalanes de la misma forma que al resto de españoles, etc. Porque quieren terminar con la “Casta política” del gobierno español y también, aunque en diferentes proporciones, del Catalán, que nos ha estado extrayendo recursos, ralentizando o impidiendo nuestro crecimiento y perjudicando nuestro estado del bienestar.

Nunca me ha gustado perder el tiempo y aunque algunos puedan pensar que esta “pseudoconsulta-acto reivindicativo” no servirá para lo que debería, tampoco tengo tantas cosas urgentes ni tampoco mucho más importantes, que me impidan dedicar una hora el domingo 9 de Noviembre de 2014 para expresar mi opinión, sobre el futuro de Catalunya en forma de voto secreto en una urna.
Seamos coherentes. Si queremos que los gobernantes nos escuchen, ¿porqué no expresarse cuando tenemos oportunidad, aunque no sea con pompa y circunstancia?.
©JuanJAS