lunes, 24 de octubre de 2011

Alemania y EEUU son los mercados inmobiliarios más atractivos y Australia el más caro

Unas pinceladas sobre el mercado inmobiliario......
Publicado por @Marc Garrigasait - 24/10/2011  en   Cotizalia

La llamada ratio de “affordability” es, en mi opinión, la mejor forma de analizar si los precios de la vivienda en un país o en una ciudad están caros. “Affordability” se podría traducir por “asequibilidad”, es decir, relaciona los ingresos medios familiares con el precio de una vivienda en esa ciudad o país. Un piso en Colonia (Alemania) puede tener el mismo precio que en Lérida, pero, obviamente, si el sueldo medio en Colonia es, pongamos, un 35% mayor, podemos afirmar que el precio de la vivienda en Lérida es un 35% mas cara que en Colonia o bien que es mucho mas asequible comprar un piso en Colonia que en Lérida.
Según un excelente informe de la consultora demographia, la media histórica de la ratio entre el precio de la vivienda y los ingresos familiares netos es de 3 veces o menos. Este estudio se basa en cálculos de los mercados inmobiliarios de Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Canadá y Nueva Zelanda. En Australia, Nueva Zelanda o Irlanda y algunas zonas de Estados Unidos y Gran Bretaña esta ratio ha aumentado significativamente, lo que denota que estos mercados estarían caros. Australia es, sin duda, uno de los países con más riesgos de caída en el mercado inmobiliario, con una ratio de 7,1 veces en 2010.
En cambio, Estados Unidos sería el país más barato para invertir en vivienda, con Canadá en niveles atractivos. Me sorprende que Canadá tenga precios razonables o asequibles para sus habitantes, con lo que ya puedo afirmar que, si algún país en el mundo va bien y es atractivo para vivir, ese sin duda es Canadá. Sin problemas graves de endeudamiento, con un desempleo muy bajo, sin crisis bancaria y encima con precios inmobiliarios que sin ser muy bajos, son razonables en función de los ingresos medios familiares del país.
A quien le interese conocer el estudio en profundidad, os dejo aquí el enlace, donde podréis ver que ciudades americanas, inglesas, canadienses o australianas son más caras o baratas, siempre en términos de su “asequibilidad”. Las ciudades más caras, situadas en niveles altísimos son Hong Kong, Sidney, Vancouver y Melbourne. Las ciudades más baratas son todas norteamericanas, con Atlanta en primer lugar, seguida por Indianápolis, Rochester, Cincinnati o Cleveland.
La llamada ratio de “affordability” es, en mi opinión, la mejor forma de analizar si los precios de la vivienda en un país o en una ciudad están caros. “Affordability” se podría traducir por “asequibilidad”, es decir, relaciona los ingresos medios familiares con el precio de una vivienda en esa ciudad o país. Un piso en Colonia (Alemania) puede tener el mismo precio que en Lérida, pero, obviamente, si el sueldo medio en Colonia es, pongamos, un 35% mayor, podemos afirmar que el precio de la vivienda en Lérida es un 35% mas cara que en Colonia o bien que es mucho mas asequible comprar un piso en Colonia que en Lérida.
Según un excelente informe de la consultora demographia, la media histórica de la ratio entre el precio de la vivienda y los ingresos familiares netos es de 3 veces o menos. Este estudio se basa en cálculos de los mercados inmobiliarios de Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Canadá y Nueva Zelanda. En Australia, Nueva Zelanda o Irlanda y algunas zonas de Estados Unidos y Gran Bretaña esta ratio ha aumentado significativamente, lo que denota que estos mercados estarían caros. Australia es, sin duda, uno de los países con más riesgos de caída en el mercado inmobiliario, con una ratio de 7,1 veces en 2010.
En cambio, Estados Unidos sería el país más barato para invertir en vivienda, con Canadá en niveles atractivos. Me sorprende que Canadá tenga precios razonables o asequibles para sus habitantes, con lo que ya puedo afirmar que, si algún país en el mundo va bien y es atractivo para vivir, ese sin duda es Canadá. Sin problemas graves de endeudamiento, con un desempleo muy bajo, sin crisis bancaria y encima con precios inmobiliarios que sin ser muy bajos, son razonables en función de los ingresos medios familiares del país.
A quien le interese conocer el estudio en profundidad, os dejo aquí el enlace, donde podréis ver que ciudades americanas, inglesas, canadienses o australianas son más caras o baratas, siempre en términos de su “asequibilidad”. Las ciudades más caras, situadas en niveles altísimos son Hong Kong, Sidney, Vancouver y Melbourne. Las ciudades más baratas son todas norteamericanas, con Atlanta en primer lugar, seguida por Indianápolis, Rochester, Cincinnati o Cleveland.
Según cálculos del The Economist, los países donde los precios de la vivienda están mas sobrevalorados son Australia y España y los más baratos o infravalorados serían Alemania y Japón, que llevan muchos años con precios muy bajos, lo que no significa que vayan a subir, pero difícilmente pueden bajar, especialmente en Alemania, cuya economía funciona bien.
Alemania es un caso único en el planeta con los precios inmobiliarios más bajos o atractivos, tanto en términos absolutos como relativos.
Como ya escribí hace unos meses, los precios inmobiliarios norteamericanos son mucho más asequibles que los existentes en España, lo que refleja enormemente la rigidez del mercado inmobiliario español y, en especial, el tramo a la baja que aún le queda al precio de la vivienda en España. Sobre todo, por el enorme desequilibrio entre la oferta y al demanda, pero también por riesgos demográficos claros.

La hucha de las pensiones, ¿Dónde está invertido el dinero de nuestra jubilación?

Transcribo artículo publicado por D. Montero en “El Idealista” el 21/10/11.
Cuando el rio suena, agua lleva…….

Los trabajadores y pensionistas españoles seríamos de los principales damnificados en el hipotético caso de que la deuda española sufra cualquier tipo de perturbación (quita, impago, alargamiento de plazos, etc.) respecto a sus vencimientos y pagos previstos. el motivo es que el 88% del fondo de garantía de la seguridad social, conocido popularmente como la hucha de las pensiones, está invertido en bonos españoles. esta elevada exposición es, según varios expertos consultados por idealista news, desaconsejable y contraria a los principios de inversión responsable
La hucha de las pensiones se creó en el año 2000 y según el último informe de gestión del fondo de 2010 tiene 64.375 millones de euros. su capital, que actualmente cubriría íntegramente el pago de las pensiones durante 8 o 9 meses, se ha conseguido gracias a las aportaciones que anualmente se han hecho desde las arcas del estado y a los intereses que se han ido cobrando durante estos años.
Su finalidad es servir de contingencia contra cualquier problema en el pago de las pensiones, pero con las rebajas de la calificación sobre España y con la próxima reunión en Bruselas este fin de semana, en la que se van a plantear los próximos test de stress con hipotéticos escenarios en donde la valoración de los bonos españoles sufriría un recorte, conviene saber lo que nos jugamos

¿Dónde está ese dinero? ¿quién lo gestiona?
Según el último documento enviado por el gobierno a las cortes generales, el 88% del fondo está invertido en una única cesta: deuda española. el resto (12%) está repartido en bonos de países de máxima solvencia como Alemania, Holanda y Francia. la ley sólo permite invertir en renta fija pública, por lo que está excluido cualquier tipo de estrategia que pase por comprar títulos en bolsa, renta fija de empresas u otros activos como, por ejemplo, materias primas o divisas
Según Alejandro Inurrieta, economista y participante en la estrategia del fondo en su etapa socialista, el fondo tiene una gestión pasiva y a vencimiento, es decir, no se compra y venden títulos, sino que se compra una emisión de deuda y se espera al cobro del interés prometido en esa emisión en el plazo comprometido (12 meses, 5 años, 10 años, etc.)
Dentro de esta gestión pasiva, Inurrieta llama la atención sobre el hecho de que el dinero apenas esté gestionado por dos personas. "hay un comité de gestión y también de seguimiento, pero fundamentalmente sólo había dos personas del tesoro habilitadas para intervenir. es duro, pero era así. y aunque la operativa del fondo era limitada, había menos gente interviniendo en este fondo que en una gestora pequeña". También recuerda cómo hace unos años el peso de la deuda española en el fondo era menor (alrededor del 70%), pero cómo ha ido aumentando debido a "las necesidades de financiación de España"
Otro problema añadido, señala Inurrieta, es que en algunos casos se acaparó más del 90% de la emisión de deuda, algo que la ley no permitiría y que se incumplió en algún caso

¿Es recomendable tener tanto dinero en bonos españoles?
Prácticamente hay unanimidad en que la estrategia que mantiene el fondo no es ni la más recomendable ni la más responsable. Vicente Martínez-Pujalte, portavoz de presupuestos del partido popular (PP) señala a idealista news que le parece una "estrategia de poca diversificación, no porque la deuda española no sea buena, sino porque es recomendable tener el dinero diversificado e invertido con criterios profesionales y de seguridad". Entre otras cuestiones, "porque si tuviéramos renta fija de países más seguros y tuviéramos que venderla sin esperar a vencimiento no perderíamos como en el caso de la española actualmente"
Inurrieta también cree que "no es buena gestión tener tanto dinero en nuestra deuda" e imagina que el próximo gobierno, si la deuda española está como ahora o empeora, "tendrá que tomar una decisión, que entiendo irá destinada a abrir el porcentaje de renta fija que se invierte en otros países, aunque siempre con máxima calificación"
Fernando Luque, experto del portal de análisis de fondos y planes de pensiones Morningstar en España, certifica que "cualquier producto de inversión concentrado en un producto presenta un riesgo. Si además hablamos de deuda española, más. Es cierto que esto está prácticamente invertido en renta fija, lo que reduce el riesgo, pero lo correcto sería diversificar

¿Está en riesgo el dinero del fondo por la crisis de deuda?
Según José luís Martínez Campuzano, economista jefe de citi en españa, la respuesta es "no". "la probabilidad de impago de la deuda española es bajísima, remota. yo ni la consideraría", señala. respecto a la reunión de este fin de semana en bruselas en la que algunos medios han apuntado que se barajarán escenarios de una quita del 20% para España, campuzano precisa que "hay una confusión entre valorar deuda pública a precios de mercado y hacer quitas. no hay dudas sobre la solvencia de la deuda española. el riesgo es insignificante. hay que debatir la situación de Grecia y la situación complicada de otras deudas públicas, pero nada que ver con riesgo de impago en España o Italia"
Martínez-Pujalte, del PP, recuerda que "España ha pagado religiosamente sus deudas al vencimiento en los últimos años, por lo que pensar ahora como se dice que la deuda pública española no es segura es un error brutal". el portavoz del PP critica duramente "el ataque de la unión europea a la deuda pública de los países periféricos planteando algunos escenarios en los test de stress", ya que perjudican seriamente la imagen e inversión en España. en este punto, el economista Inurrieta piensa que hacer una quita "sería un problema serio, pero si no hacemos una quita el problema será mayor. Habría que hacer quita en deuda global, tanto en privada como en pública", sentencia

¿Qué ocurriría con nuestra hucha de la pensiones si España impaga?
Si España hace una quita del 20%, el fondo como acreedor tendría que incurrir en una pérdida del 20%, es decir, volarían varios miles de millones de este fondo que hemos ahorrado estos años porque el estado no pagaría parte de su deuda. Algunos expertos recuerdan que es un escenario que podría haberse dado si como se habló en 2007, se hubiera abierto la mano a invertir en renta variable. Y es que desde entonces, algunos índices bursátiles como el español han caído más de un 40%, algo que ha llevado al traste la rentabilidad de los fondos de inversión que tienen algo de peso en bolsa

¿Cómo se debería invertir el fondo de las pensiones?
Luque, de Morningstar, señala que "los fondos que buscan preservar capital suelen tener un peso muy alto en renta fija, aunque normalmente más diversificada". "lo normal en una inversión tan a medio y largo plazo, debería ser invertir algo en renta variable como hacen los fondos de este tipo de algunos países, como Noruega. sería más rentable para los beneficiarios de estos fondos". Martínez-Pujalte, del PP, recuerda que "el PP se negó en su día a que el fondo se invirtiera en productos de renta variable porque entendimos que el fondo de la seguridad social no debería ser utilizado para jugar al monopoly como se hizo en la primera legislatura de zapatero desde Moncloa, amagando con utilizar el fondo para poner dinero en una u otra empresa que le interesa para cambiar el consejo de administración". En este sentido, aboga por "invertir en renta fija en los países de máxima solvencia".
Y es que algunos expertos señalan que de acuerdo con los criterios del fondo, es discutible si puede estar invertido en deuda española, que ya no goza de la máxima calificación por las agencias de rating, aunque también sería discutible utilizar ese dinero para defender otros países comprando su deuda. Inurrieta señala que "si ahora tuviera que decidir sobre qué activos invertir viendo lo que ha pasado, habría que seguir primando el principio de prudencia, pero no repetiría el esquema del fondo. Abogaría por deuda pública de máxima calificación y con expectativas de mantenerse e introduciría activos como materias primas, renta fija de países emergentes de rentabilidad elevada y menor riesgo, deuda corporativa de empresas muy solventes y también algún activo bursátil muy defensivo, por ejemplo utilities, con seguridad a largo plazo"

¿Debemos temer algo los trabajadores por el futuro de nuestras pensiones?
Algunos recuerdan cómo los pensionistas argentinos fueron de los mayores damnificados con la crisis del país de hace unos años, pero alejan cualquier tipo de comparación. Inurrieta resalta que "hay que diferenciar lo que es el fondo de reserva o contingencia que cubre 8 ó 9 meses del sistema público de las pensiones". Es cierto que el sistema público de las pensiones sufrirá si hay un deterioro del mercado laboral o no llega un incremento de la natalidad. En ese caso, debería ser cubierto por impuestos y por este fondo-
"Si no se cambia la dinámica de empleo y afiliados a la seguridad social, sí hay que temer pero se puede y se debe crear empleo, por lo que los españoles deben tener seguridad y garantía en las pensiones", señala Martínez-Pujalte. Inurrieta, en cambio, va más allá e incide en que la clave está además de crear empleo en mejorar la natalidad, para lo que hacen falta políticas sociales de conciliación laboral. "más empleo, más natalidad y más conciliación son las claves de las pensiones", sentencia

domingo, 23 de octubre de 2011

Educación y valores

Hoy he visto la película “The emperor’s club”  basada en el relato corto 'The palace thief' de Ethan Canin y me ha  hecho reflexionar. La sinopsis de la película la podéis leer en  http://www.labutaca.net/films/19/emperorsclub.htm
Desconozco si hay algún colegio en el mundo en que se imparta un tipo de enseñanza similar al de esta película. Y no me refiero sólo al envoltorio (enseñar historia de Roma- lecciones sobre “batallitas” del pasado) sino a los valores que un profesor con “principios” se esforzaba tenazmente en inculcar a sus alumnos para que se convirtieran en adultos cultos y responsables.
¿Qué se consigue entendiendo a Platón?
Si hiciéramos esta pregunta en las redes sociales o en algún chat, en el caso de obtener alguna respuesta, lo más seguro es que fuera…
¡Qué tontería!, ¡Vaya rollo! ¡Vaya pérdida de tiempo! ¡No me cuentes batallitas! Dirían algunos jóvenes. Eso si no nos dijeran. ¿Quién es ese? ¿En qué disco pincha?
Hoy en día tenemos una obsesión por lo ipso facto. Por la búsqueda de recetas que nos posibiliten obtener una satisfacción inmediata. Hoy no damos un paso sin saber que obtendremos a cambio. Priorizamos la utilidad y los resultados en el acto. Vivimos en un estado de ansiedad que nos dificulta la concentración, necesaria para sumergirnos en la lectura de un texto más o menos amplio, aunque no requiera un especial esfuerzo cognitivo. Cada vez más, por falta de entrenamiento,  perdemos el hábito de procesar información a partir de la percepción, del conocimiento adquirido (experiencia) y de las características subjetivas que permiten valorar la información con la que continuamente nos bombardean.

Pasamos varias horas a la semana “cotilleando”, utilizando los múltiples medios que la tecnología pone a nuestra disposición y cada vez menos leyendo, desarrollando actividades “creativas” o simplemente pensando. En suma, desarrollando actividades íntimamente relacionadas con conceptos abstractos tales como mente, percepción, razonamiento, inteligencia y aprendizaje.
Actualmente todos estamos preocupados por la crisis económica. Todos los medios hablan de ella con profusión. Al menos siempre que algún evento más importante, como la boda de la Duquesa de Alba, no capte por completo su atención, dibujando un paréntesis en la vida pública. Sin embargo, de lo que se habla poquísimo, es de la crisis educativa y de valores que lacera nuestra sociedad. 
La enseñanza pretecnológica, estaba basada en las explicaciones orales y en el debate de ideas, y centrada en el legado literario, artístico y científico. Esta formación humanista ayudaba a las personas, que la recibían, a empatizar con otras personas y  a formarse en valores. Esto  mejoraba la convivencia y facilitaba vivir en democracia. No se puede conservar una sociedad democrática, si la ciudadanía no está preparada intelectualmente para discernir las cosas que pasan cada día, con sentido crítico
Las “Humanidades” no son saberes de aplicación práctica inmediata, pero cultivarlas puede enriquecer y equilibrar las decisiones sobre el uso de la tecnología. La literatura ayuda a mejorar nuestro bagaje lingüístico, a desarrollar el discurso, a saber argumentar las ideas. Es necesario conocer el pasado, leer y comprender lo que lees; reflexionar sobre las contradicciones humanas para desarrollar el juicio crítico o la empatía y eso sirve para todos, independientemente de cuál sea nuestra ocupación en la vida.
Es preciso que, como ciudadanos, productores y principalmente consumidores, comprendamos las bases, los mecanismos principales y los efectos del cambio producido por el desarrollo científico y técnico. A ello ayudan las Ciencias Sociales como la historia, sociología, psicología y la economía, aplicadas al estudio de la ciencia, la tecnología o el trabajo. 
La tecnología, no es mala ni buena por sí misma. Todo depende del uso que se hace de ella. Puede utilizarse como un vehículo que se carga de información textos o ideas. Es decir, un estimulo para la producción intelectual. Aunque, si los artilugios tecnológicos o las redes de comunicación, se cargan con “bazofia”, el resultado puede perjudicar la convivencia o al menos robotizar o atontar a las personas que consumen estos “flashes” con los que nos bombardean continuamente por todos los medios.
Consideremos sólo estas pocas píldoras filosóficas:

Seneca: Nunca se descubriría nada si nos consideráramos satisfechos con las cosas ya descubiertas.
Descartes: Divide las dificultades en tantas partes como sea posible para su mejor solución.
Pascal: Una de las enfermedades principales del hombre es su curiosidad inquieta por conocer lo que no puede llegar a ser.
Aristóteles: Todos los que han meditado sobre el arte de gobernar a los hombres se han convencido que el destino de los imperios depende de la educación de los jóvenes.
Kant: Atrévete a pensar!

Sin filosofía, es difícil ser persona, porque estas enseñanzas humanísticas nos ayudan a comprender la realidad, a entenderla e interpretarla.
Cada uno podemos tener nuestras preferencias o nuestro criterio al respecto. Este es el mío. Y por ello terminaré citando una frase falsamente atribuida a Voltaire…..
“Estoy en desacuerdo con tus ideas, pero defenderé tu derecho a expresarlas”.
Los comentarios, sobre todo si son constructivos y educados, enriquecen a la sociedad.
¡Comentemos!
©2011 JAS

viernes, 21 de octubre de 2011

Aviso para navegantes

El 2 de febrero de 1905 nació en San Petersburgo la filósofa y escritora estadounidense (de origen ruso) Alissa Zinovievna Rosenbaum, más conocida en el mundo de las letras bajo el seudónimo de Ayn Rand, y falleció en marzo de 1982 en New York .
Transcribo unas oportunas las palabras que la autora de esa magnífica novela que es "Atlas Shrugged", traducida al español como "La rebelión de Atlas", pronunció en 1950. Parece que acertó al anticipar lo que le ha pasado a nuestra sociedad.

"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar sin temor a equivocarse que su sociedad está condenada."
Para saber más sobre Ayn Rand...
http://es.wikipedia.org/wiki/La_rebeli%C3%B3n_de_Atlas

Tribulaciones de un gran Director de Banco

El Comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea, Olli Rehn, ha dicho que estemos tranquilos. Y que los bancos también tienen que estar tranquilos, porque en los próximos días se va a alcanzar un acuerdo sobre “un plan muy serio”, ya que “existe un fuerte sentido de urgencia”.
Yo no acabo de estar tranquilo, pero si lo dice el señor Rehn, que tiene pinta de hombre serio, voy a esperar a los próximos días.
Cuando se hizo el primer test de estrés, se trataba de ver qué tal andaban los bancos en cuanto a solvencia, liquidez y calidad de los activos. Algunos bancos aprobaron con nota y unos meses más tarde suspendieron alarmantemente. Se destila una falta de credibilidad total. ¡Mal!. ¡Muy mal!.
Mal, en primer lugar, porque la calidad de los activos es mala. Estos señores han puesto dinero en dos cosas peligrosas:
 La inversión inmobiliaria, que les hizo ganar mucho dinero, pero que al final los dejó pillados.
 La deuda soberana. Prestaron dinero a unos cuantos países, partiendo de la base de que esos países no podían hacer default (suspensión de pagos)
Las dos cosas aparecían en los Activos de los Bancos y les daban un cierto brillo. Hace unos años, el Presidente del Banco que acabará quedándose con la Caja de Ahorros de turno, salía a la calle con sus amigos, les enseñaba varios edificios en la calle más chic de la ciudad y les decía: “los he financiado yo”. Luego seguía presumiendo y les contaba que había financiado el AVE, los aeropuertos de provincias y casi todo lo que olía a progreso en nuestro país. Y en otros muchos países también. Se le había olvidado aquello de que “por la boca muere el pez”. Y aquello de que “callado, estarías más guapo”.
Pero hablaba así para disimular e intentar que alguien picara el anzuelo. (¡Tonto el último!). En su fuero interno pensaba, que buena parte de aquellos edificios se los iba a tragar su gran banco.
Ahora ese señor presidente pone cara seria y mantiene el tipo, o sea: mantiene los activos inmobiliarios en su Activo y de vez en cuando, les pega un tajo y al tajo le llama “provisión por depreciación de activos dudosos”. O sea: pérdidas.
Por si fuera poco con los edificios vacios y los ocupas, empieza a rezar para que Grecia no haga una quita superior al 50 %, cuando recuperando el 40 % de lo que prestó, se daría con un canto en los dientes.
Mientras tanto, como ya le han llegado unos euros para ir arreglando las cosas, el señor ese dice que de crédito, nada. Que él se los guarda en el BCE, porque, aunque no le den mucho interés, están más seguros que si se los presta a un tío que -¡será desgraciado!- dice que los necesita para su negocio.
Como las malas noticias nunca llegan solas, se encuentra con que:
La gente quiere que no se lleve bonus millonarios a casa, ni que los reparta a sus empleados que han seguido obedientes sus instrucciones a costa de miles de ciudadanos engañados. En algún caso, incluso le exigen que devuelva lo que se llevó.
Y hablan de ponerle impuestos especiales.
Y-¡el colmo de los colmos!-, piden sanciones penales para él y para otros como él, ¡con la cantidad de cosas buenas que, desinteresadamente por supuesto, ha hecho en su vida!
Encima, ese pobre señor tiene fama de rico y los que están en campaña electoral dicen que ¡a por los ricos!
Además, no puede pasar por la Plaza Mayor de su pueblo, porque está ocupada por unos tíos a los que les llaman indignados. Y él sospecha que están indignados, entre otros, contra él.
El pobre Presidente del Banco que se va a quedar con la Caja de Ahorros piensa que esto, con Franco, no pasaba. Y que, desde que nos dio por la democracia, suceden estas cosas. Y que ya es mayor para dedicarse a otro negocio. Y que lo que le apetece es prejubilarse. Pero que, tal como está las cosas, bastante hará con que no le echen (a patadas).
Luego lee que Bruselas (que no sabe quién es, pero que, por lo que parece, manda mucho) pide sacrificios a varias autonomías, entre ellas a la suya.
Por si faltaba algo, lee que “el PP obligará a la banca a sanear su lastre inmobiliario”. O sea, a “anotarse las correspondientes pérdidas”. Y él, que es del PP de toda la vida, ya no sabe si votar al PP o al Partido de la República Independiente de su Casa, que no sacará ni un solo escaño, pero que, por lo menos, en este tema no se ha definido, porque bastante tiene con digerir el aeropuerto que se construyó en los alrededores, gracias a su voto. Y le agradece a la Ministra Salgado que solicite prudencia. Y agradece a Trichet que diga que no quiere “demoler” los Bancos”.
Luego se da cuenta de que Trichet es el ex Presidente del BCE, y la señora Salgado, prácticamente la ex Ministra de Economía, y no sabe cómo serán los que vengan y si a alguno le apetecerá cepillarse a su Banco, en cuyo caso quedará palpablemente demostrado que él, que presumía de tantas cosas, AVE incluido, no era más que un besugo. Y eso, a ciertas edades, duele.
Pero como mala hierba nunca muere, no se da por vencido y se le ocurre, como última tabla de salvación, ofrecer a sus clientes unos productos de esos raros (pagares, preferentes, arquitecturas mobiliarias, etc), que nadie entiende, pero que, por el hecho de habérselo recomendado el “director de la oficina de su banco”, que es un gran profesional, se las dejan colar.
Cuando ya ha encargado que invente algo a un directivo que es muy sofisticado porque una vez pasó por Harvard en un viaje organizado, va y lee que el ESMA (autoridad europea de los supervisores de mercados de valores) “estudia endurecer los criterios sobre los ETF y productos estructurados en el formato europeo de fondos (UCITS)”. Como no entiende nada en absoluto de lo que he escrito en el párrafo anterior, copiándolo de Expansión, se queda muy intranquilo. Y se queda todavía más intranquilo cuando se entera de que hay quien opina que, “ya sean de réplica sintética o física, los ETF son fondos UCITS con una operativa simple”. Para echarse a llorar.
Claro que todo esto sería en un mundo ideal en el que las cosas todavía se hicieran bien. Sería en un mundo en el que ese banquero [que debería estar en la cárcel] no siguiese chantajeando políticos y siguiese ganando un dineral, acompañado de los aplausos de muchos que le siguen considerando un "lince de las finanzas". Y capaz de generar liquidez en cuanto lo desee, sin engañar a sus clientes, cierto. Pero dejando de contarles toda la verdad. Patrocina universidades y escuelas de negocio, pero al mismo tiempo piensa que cuanto menos sepan, los ciudadanos, más fácil será convencerlos de que inviertan sus ahorros en cualquier tontería, con la que se pueden obtener grandes beneficios, pero que siempre, a largo plazo, acaba traspasando dinero de los bolsillos de sus amigos-clientes, a las de su gran banco.
Sería en un mundo en el que no se permitiera sacar el dinero de la estructura productiva del país y llevarlo a un “paraíso fiscal virtual” con total impunidad.
Sería en un mundo en el que dicho Presidente de Banco tuviese un mínimo de decencia o al menos, un poco de miedo a las consecuencias que las leyes establecidas derivaran de sus acciones.
Personalmente no veo ningún banquero, ni a ningún político ineficiente que ha usado “inadecuadamente” (o de forma ineficaz, por decirlo de una manera fina) el dinero de la comunidad, llorando por las calles. Muchos en lugar de estar disfrutando de sus “bonus” millonarios, deberían estar en la cárcel, trabajando para devolver lo que han “robado” o al menos "perdido".  En lugar de ello, por culpa de la connivencia de unos y otros, y de la falta de “cultura política y económica” de la mayoría de los ciudadanos, estos depredadores y chupópteros, han acumulado grandes patrimonios para ellos y sus familias, para varias generaciones; lo que les permitirá seguir disfrutando de sus fincas en la capital ó de sus mansiones en Suiza. Y sin miedo de que ningún okupa indignado les moleste.
Mientras, la pobreza aumenta y la menguante clase media suda, intentando salvar sus pequeños negocios, sus trabajos y sus ahorros, incomprendida y estrujada por los pobres y los ricos.
Como nota de humor, no estaría mal que alguna cabeza pensante de las que circulan por España si es que no han emigrado a Alemania, EE.UU, China o cualquier otro país "Desarrollado", realice un estudio serio sobre la transformación de Bonos, ETF´s o Deuda Soberana en barras de pan y tabletas de chocolate. Que de “papeles” nos sobran y de “comida” a este paso, parece que vamos a empezar, en breve, a ir escasos.
©2011 JAS

miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Se puede evitar aún una nueva recesión?

La volatilidad ha vuelto con fuerza a los mercados de activos, acompañada más de comentarios de toda índole que de decisiones políticas valientes, y todo ello con una degradación de las perspectivas económicas mundiales como telón de fondo. Se recrudece la batalla para determinar si será el Sr. Barroso o el Sr. Von Rompuy quien pilotará la Unión Europea. Por favor, al menos, que dejemos de ir a la deriva y haya piloto.
Las informaciones que se publican no son tranquilizadoras. Por un lado, la Sra. Merkel y el Sr. Sarkozy dicen estar «convencidos de que Grecia seguirá en el euro». Y en la última cumbre del FMI, los dirigentes de los 17 países de la zona del euro se han comprometido «a hacer todo lo necesario» y a «garantizar la estabilidad de la zona del euro en su conjunto».
Grecia sigue siendo el centro de todas las discusiones. Teniendo en cuenta que tiene un PIB que ha caído un 6% en los últimos 12 meses, una tasa de desempleo que aumenta 5 puntos y un poder adquisitivo que cae un 15%, ¿quién puede pensar racionalmente en imponer un nuevo plan de medidas de austeridad al país? ¿Quién puede creer aún en la solvencia del país? Además de que el déficit presupuestario no conseguirá los objetivos fijados por la «troika» (FMI, UE y BCE), no debemos olvidar que el déficit de la balanza externa también asciende al 12% del PIB. Sin poder recurrir a la devaluación de su moneda, salvar a Grecia de esta situación se convierte en buscar la cuadratura del círculo. La asunción de una pérdida del 21% (según el nuevo mandato del EFSF) por parte de los tenedores de bonos griegos está lejos de ser suficiente. Solo los bancos franceses han aceptado este cálculo. Sus homólogos alemanes son indiscutiblemente más conservadores y asumen un 50% de pérdidas en Allianz y del 100% en Munich Re.
La incapacidad política para tomar medidas importantes e imponer una visión a largo plazo de lo que debería ser la futura zona del euro no hace más que acrecentar el riesgo de contagio y pesa sobre las perspectivas económicas de la vieja Europa. No olvidemos que la deuda griega es solo de 450.000 millones de euros, mientras que la deuda italiana se acerca a los 2 billones (2 000 000 000 000 €). Con sus 440.000 millones de euros, los límites de la capacidad de actuación del fondo europeo de estabilidad financiera son claramente insuficientes.
Entonces, ¿quién va a hacer avanzar a esta Unión Europea sin un liderazgo real? ¿Debemos esperar a la rebaja de la calificación de Francia, que tal y como están las cosas, no nos parece que merezca su AAA? Es bastante probable. Francia ostenta el récord de gasto público con un 56% del PIB. Las discusiones presupuestarias que se van a llevar a cabo tienen como objetivo reducir el déficit público en 2012 del 5,7 al 4,5%, con una optimista previsión de crecimiento del 1,75%. Esta tasa provisional de crecimiento, revisada a la baja durante el verano, ha requerido encontrar 11.000 millones de ingresos suplementarios, de los que 10.000 saldrán de impuestos y sólo 1.000 de ahorros en el tren de vida del Estado. Tengamos en cuenta que en el mismo periodo los españoles y los italianos han votado unos planes de austeridad de 50.000 y 80.000 millones de euros respectivamente. ¡El último presupuesto equilibrado en Francia fue el de 1975! La deuda francesa es del 85% del PIB y el 70% de ella está en manos de inversores internacionales. Además, Francia acumula importantes déficits, tanto en el sector público como en el exterior, y la balanza comercial tiene un saldo negativo de 75.000 millones de euros. Por lo tanto, la rebaja de la calificación de Francia resulta inevitable. Y causará un gran impacto. Una mayor austeridad en Francia significaría menos crecimiento aún y eso repercutiría sobre Alemania, su primer socio comercial. En este contexto, la probabilidad de una nueva recesión aumenta.
La única ayuda posible a corto plazo para el crecimiento europeo debería venir del Banco Central Europeo. El BCE debe bajar los tipos y practicar abiertamente la relajación cuantitativa, el BCE debe adoptar una política que tenga por objetivo la debilitación del euro y el aumento del potencial exterior de la zona. Sin estas medidas, la parálisis es casi segura. Ya no es momento de atrincherarse tras el cometido único de mantener la estabilidad de los precios. Hay quien teme incluso que esas medidas sean inflacionistas. Es un error ya que la relación entre la cantidad de moneda emitida y la inflación es, hoy en día, tenue. Los bancos están en un estado lamentable y sólo intentan reducir el volumen de sus balances. La reducción, en más de 100.000 millones de dólares, de la capacidad de financiación de los bancos europeos ante los fondos monetarios estadounidenses en tan solo unos meses hace que esta reducción sea imprescindible. Así, la velocidad de circulación monetaria seguirá siendo muy baja y en ningún caso podrá conducir al exceso de demanda que sería fuente de inflación. Quizás, pagando este precio, podríamos evitar una recesión en Europa. La economía europea no contará con el apoyo del dinamismo estadounidense, puesto que está debilitado de forma duradera. La reducción del apalancamiento continúa en EE.UU., que sigue sin ser capaz de crear empleo. El escaso número de nuevas construcciones retrasa la corrección del desequilibrio entre la oferta y la demanda en el sector inmobiliario, que sigue lastrando el crecimiento. Las propuestas de reactivación de la administración Obama se han convertido ya en asunto de una campaña electoral que comienza en un clima deteriorado. En cuanto a la Fed, aún no puede llamar a los helicópteros para una tercera fase de relajación cuantitativa, pero puede que ésta no tarde mucho en llegar. Entretanto, mantiene los tipos a cero y orienta sus posiciones en bonos del Tesoro hacia vencimientos más largos (Operación Twist), aunque esto va a ser poco eficaz. Como subraya el FMI en su último informe, la economía estadounidense está fracturada. Esto se traduce en el hecho de que las pequeñas y medianas empresas que lo necesitan tienen poco acceso a la financiación bancaria y, por tanto, no se benefician de estos niveles mínimos de los tipos de interés, mientras que los grandes grupos disponen de una liquidez superabundante y no necesitan tipos tan bajos. Los tipos hipotecarios extremadamente bajos (se ha llegado a un mínimo histórico de 4,05% a 30 años) no benefician a los hogares, que son quienes más lo necesitarían. Ahora que el valor de sus bienes inmobiliarios es inferior al de sus créditos, no pueden beneficiarse de la posibilidad de refinanciar la totalidad de sus necesidades. Por consiguiente, la eficacia de las operaciones de la Fed en esta fase de ralentización es muy limitada.
¿Dependerá la salud de la economía europea de la fuerza del crecimiento de las economías emergentes? Sin duda, pero ¿será suficiente? Los países emergentes también se ralentizan, y no solo como consecuencia de la ralentización de las economías occidentales, puesto que esa ralentización viene orquestada para permitir una estabilización de los precios. A día de hoy, China es el centro de las elucubraciones. Inmersa hasta principios del verano en un crecimiento juzgado demasiado fuerte, fuente de excesos de todo tipo y de tensiones inflacionistas, está a día de hoy al borde de un precipicio y cerca de un estrepitoso aterrizaje forzoso. Y no todo carece de fundamento. La concesión excesiva de créditos, fundamentalmente fuera del sistema bancario clásico, será una fuente de contrariedades para las principales instituciones financieras del país sin llegar a una crisis sistémica. También el sector inmobiliario ha sufrido excesos. A día de hoy, hay nada menos que 50.000 promotores inmobiliarios en el país. Este sector sufre escasez de liquidez y unos tipos de interés más elevados. Ese era exactamente el objetivo del gobierno, que desea consolidar el sector. Y es muy sano para evitar la explosión tardía de una burbuja inmobiliaria que empieza a formarse. Esto no significa en absoluto que el sector inmobiliario esté al borde del abismo. El gobierno sigue promoviendo la construcción de viviendas «sociales» a precios bajos. Al impresionante ritmo de más de 10 millones de unidades al año. Es imprescindible para corregir los desequilibrios sociales, sobre todo teniendo en cuenta que China sufre, debido a su urbanización, de un déficit de viviendas y no de un exceso de ellas. Es muy fácil encontrar algún inmueble vacío o una obra sin acabar en una economía tan grande y no siempre bien organizada, pero esto no debe ocultar la realidad: la economía china crece aproximadamente un 9% al año y su gobierno está empeñado en estabilizar los precios y purgar los excesos resultantes del ingente plan de reactivación puesto en marcha a finales de 2008. Así, China y otras economías emergentes seguirán teniendo un crecimiento satisfactorio, si bien será inferior al de los últimos 12 meses. Y en lo que a mí respecta, estoy más preocupado por lo que ocurre en Atenas, Roma o París que por lo que ocurre en Wenzhou.
Teniendo en cuenta la situación, se impone preservar el capital. Dada la intolerancia generalizada al riesgo y el entorno de liquidez enrarecido temporalmente por la contracción que está teniendo lugar en todo el mundo,  hay que reducir las exposiciones a la renta variable. La renta fija privilegiando la deuda pública estadounidense y alemana. En cuanto a las divisas, es lógico esperar un movimiento inevitable de depreciación del Euro.
En resumen: economías emergentes satisfechas creciendo un poco más despacio, una economía estadounidense asfixiada y con un arsenal monetario mermado a corto plazo, una economía europea que se tambalea sobre sus cimientos... realmente no es un horizonte que anime a asumir riesgos a corto plazo. Sin embargo, la recesión no es ineluctable. Los bancos centrales emergentes han puesto o van a poner fecha de caducidad al endurecimiento monetario y los bancos centrales occidentales no tienen otra opción más que la reflación (Una inflación artificial creada por el Estado con la finalidad de estimular la producción y que se caracteriza por tener al mismo tiempo una subida fuerte en los precios (inflación) con una recesión. Un sistema peligroso que puede dar lugar a una superproducción, originando luego una caída de precios).
Hay que seguir esperando a que los países emergentes empiecen a tirar para volver a entrar en la Renta Variable.
Mientras, mantener los ahorrillos a buen recaudo. ¿Dónde están seguros? Cada uno puede aportar sus ideas….
©2011 JAS

martes, 18 de octubre de 2011

La crisis europea va para largo

Hay un montón de egos, de intereses nacionales, de consideraciones políticas,  involucrados en esta crisis y esto es justo lo que está dificultando encontrar una solución. Las autoridades europeas no se ponen de acuerdo sobre cómo atajar esta larga crisis. La incertidumbre se apodera del mercado y con ella llegan los números rojos.
Para dar un poco de perspectiva a la magnitud de los problemas de Europa, Bret Jensen, estratega jefe de Simplified Asset Management, ha publicado diez cifras “realmente aterradoras” de Europa:
1) ¿Qué cantidad de bonos soberanos italianos, irlandeses, griegos, portugueses y españoles poseen los bancos europeos? 2,18 billones de euros. Teniendo en cuenta que las entidades ya han sufrido una quita del 21% (y puede que más), imaginen el capital que necesitarán si tienen que hacer lo propio con el resto de países.
2) La cantidad de deuda de Dexia que los Gobiernos de Bélgica y Luxemburgo han acordado respaldar es 125.000 millones de euros.
3)  El tiempo que falta, según el primer ministro de Polonia, para que Europa se vea envuelta en una guerra si el contagio no se para es 10 años.
4) La nueva quita que se baraja para los tenedores privados de deuda griega es del 50%.
5) La cantidad que el Fondo Monetario Internacional (FMI) tiene sobre la mesa para hacer frente a las necesidades de los países en problemas, es $390.000 millones, pero cada vez parece más insuficiente. Los rumores apuntan a que el organismo necesitará más dinero y se lo pedirá a los BRICs a cambio de más influencia en el mismo.
6) La calificación que otorga Standard & Poor’s a la deuda española después de que la semana pasada la recortara desde AA es AA-. Probablemente éste no sea el último recorte para este Estado “demasiado grande para caer” (too big to fail).
7) El spread entre los bonos a diez años de Francia y Alemania es 92 puntos básicos. El mayor desde el nacimiento del Euro, ante los temores de que París pierda su triple A.
8) El total de la deuda soberana de Italia es $2,6 billones. La república transalpina tiene el mayor ratio deuda/PIB de Europa, sin contar a Grecia.
9) Es la tasa de paro de España es del 21%. El desempleo juvenil alcanza casi el doble de este porcentaje.
10) El crecimiento del PIB alemán es 1%, según publicaba el consenso de Reuters la semana pasada. Una cifra no muy esperanzadora, dado que Alemania es  “la locomotora europea” imprescindible para poder salir de la crisis.

A nivel particular hay varias formas de actuar. Unos, prefieren esconder la cabeza bajo el ala y despreocuparse de todo. Como si no pasara nada. A otros, estas cifras los mantienen alerta e intentan buscar soluciones de sentido común para que reducir el efecto de la crisis. Por ejemplo, intentan:
·         Exigir transparencia y eficacia a nuestros gobernantes, cuando pidan nuestro voto y después de que lo consigan.
·         Exigir eficiencia en los servicios públicos y privados que pagamos con nuestros impuestos
·         Aprovechar todas las oportunidades que se nos presenten para trabajar y producir lo máximo que podamos.
·         Gastar lo necesario, sin despilfarrar. Sin vivir por encima de nuestras posibilidades.
·         Reducir y eliminar, si se puede, las deudas.
·         Ahorrar lo que se pueda.
·         Estudiar bien donde se “guarda” el ahorro, más o menos a salvo de “depredadores de todo tipo” hasta que la crisis de deuda en Europa sea resuelta dentro de ¿??? años.

Por cierto…..
¿ALGUNA SUGERENCIA? Para guardar el ahorro y si se puede, hacerlo producir algo para que no pierda poder adquisitivo.
©2011 JAS

España y Catalunya. Relación de amor y odio

Nunca he entendido la razón por la que, cuando algún catalán expresa su identidad nacional, algunos salen despotricando contra los catalanes y contra todo lo que huela a catalán. Y no me refiero a la “caverna mediática” sino a las personas a nivel particular. Basta ver la cantidad de comentarios que se lanzan en este sentido en muchos medios de comunicación, debates, coloquios,etc.
Se percibe una gran falta de cultura, conocimiento y capacidad de diálogo constructivo, pero también hay un trasfondo de ¿envidia?, ¿odio?, ¿ganas de exterminar a todo lo que huela a catalán?...
Nunca he entendido el porqué de estas reacciones tan viscerales.
Cuando los integrantes de una pareja o sociedad no se entienden, lo más razonable es que estudien la forma de dividir la sociedad y se separen. Pero en el caso del Estado Español-Nación Catalana, no hay forma de poder aplicar esta sencilla norma de sentido común. Ni siquiera de poder hablar tranquilamente del asunto. Ni siquiera hay posibilidad de intentar saber ¿qué quieren las personas que viven y trabajan en Catalunya?, mediante un referéndum.
No entiendo esta permanente relación de dominio-afirmación.
¿Alguien puede explicarlo? Razonada y desapasionadamente, por favor.

Os dejo el video “Em dic Catalunya i sóc una nació” tiene subtítulos en castellano y viene en tres partes.
http://www.youtube.com/watch?v=VWz5gYQe2Vo&feature=player_detailpage
http://www.youtube.com/watch?v=vklOpjn9nPY&feature=player_detailpage
http://www.youtube.com/watch?v=lQesgGI68Lo&feature=player_detailpage


También uno con “Seis cuestiones básicas sobre la lengua catalana”
http://www.youtube.com/watch?v=anOg3t1TNqY&feature=player_detailpage

Al que le interese el tema tiene un montón de material en “la nube” para culturizarse. El conocer a los “otros”, siempre es bueno. De entrada, para aprender a valorar todo lo que nos une y para comprenderse y llevarse mejor. El dedicarse a “intoxicar” y malmeter sin conocimiento de causa, es una miserable pérdida de tiempo.
¡Ojalá aprendamos a escuchar más a los otros y a dejar de responder a las provocaciones manipuladoras!
©2011 JAS

Trabajar, producir, ahorrar y consumir

En su columna Monetae mutatione, del Confidencial, Antonio España (Málaga, 1973) combina la aplicación del instrumental analítico desarrollado por la escuela austriaca de economía con su personal apreciación de los hechos económicos y monetarios que periódicamente sacuden la economía en forma de ciclos económicos. Cursó estudios de Ingeniero de Telecomunicación por la Universidad de Málaga, MBA por el IESE y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos.
Dada la trayectoria de este profesional, he considerado interesante reproducir un resumen del artículo de Antonio España publicado el día 18 de octubre de 2011 en El Confidencial titulado "Menos crecer y más ahorrar".

¿Alguno de ustedes se ha planteado alguna vez, yendo en su coche cortos de combustible, si pisando el acelerador aumentan sus probabilidades de alcanzar la estación de servicio más próxima antes de quedarse sin gasolina? Esta es una idea intuitiva pero, no necesariamente cierta, ya que lo que importa son los kilómetros que pueden recorrer con el combustible restante y no tanto el tiempo en el que los recorren. Es más, corriendo más no reduciremos la distancia a salvar pero seguro que vaciaremos antes el depósito, y es posible que nunca lleguemos.
Otro tanto ocurre en la economía si pensamos que el crecimiento es la única salida a la crisis. Empeñarnos en crecer, no sólo no anticipará el final de la depresión sino que seguramente nos alejará más aún del inicio de la recuperación.
Últimamente volvemos a escuchar voces que reclaman de los poderes públicos medidas de estímulo que compensen el nulo o negativo crecimiento del consumo e inversión privada. Creen esas voces que la cicatera contribución de las familias y empresas a la demanda agregada supone un serio riesgo de volver a la recesión y por eso piden al gobierno pisar el acelerador a fondo. No parece importarles que hace ya tiempo que se terminó el combustible y estamos quemando todo lo que encontramos en el barco. Y ni con esas conseguimos vapor, como sucedió con las Loterías, que era una perita en dulce y nos la querían comprar, pero regalada.
En el mundo actual, no existe creencia más arraigada y contagiosa que la provocada por las inversiones estatales. El remedio es fácil. Basta que el gobierno gaste lo necesario para superar cualquier “deficiencia”».
Desde luego, no se puede negar la buena fe de quienes piensan que el gobierno puede impulsar el desarrollo y crecimiento económico. Sin embargo, en la cabeza de todo buen intervencionista subyace la idea de que el estado está por encima del bien y del mal y, por tanto, puede desafiar las leyes del mercado e incluso de la física. De este modo, en su esquema mental, el gobierno puede gastar en sus programas de estímulo ciertas míticas riquezas que no necesitan ser aportadas por nadie, como el maná de los hebreos.
Pero los amantes de la intervención pública, con los keynesianos a la cabeza, pasan por alto una verdad de Perogrullo con frecuencia olvidada. A saber, que el estado no puede gastar ni invertir ni un euro que no haya obtenido previamente del ciudadano. Y lo que el estado gasta o invierte, lo deja de gastar e invertir el ciudadano. Es decir, que la petición de que sea el gasto público el que compense la falta de consumo e inversión en la ecuación de la demanda agregada de un país, no es otra cosa que pretender forzar al sufrido y vapuleado ciudadano a hacer algo que voluntariamente no quiere hacer o que tiene miedo de hacer por no confiar en la buena dirección económica del país. Recordemos que el gobierno no tiene más medios para financiarse que por los impuestos, la deuda pública —que son los impuestos del mañana— o la manipulación de la moneda —también conocida como inflación, que es la forma más viciosa de tributar.
Todo ello porque los consumidores nos comportamos como jerarcas egoístas, caprichosos y volubles. Y como tales, justo cuando la economía más necesita de nuestro afán consumista para crecer y salir de la crisis, no se nos ocurre otra cosa que ponernos a ahorrar y atesorar para devolver nuestras deudas y protegernos ante un futuro oscuro e incierto.
Lo que estamos experimentando en la actualidad es el proceso justamente inverso a la expansión crediticia de la fase de auge previa, artificialmente impulsada por gobiernos, bancos centrales y entidades financieras privadas, y que inevitablemente ha devenido en la depresión que sufrimos desde el 2007.
En este proceso, el desapalancamiento general del sector privado —el público, por el contrario no hace sino intentar incrementar su deuda— y la pérdida de valor de los activos en los balances de los bancos tienden a reducir la cantidad de dinero en circulación. Si esta contracción del crédito no está generando una deflación en toda regla, es porque se está viendo compensada por la ingente cantidad de dólares y euros que la FED y el BCE están inyectando en la economía.
Aunque también podríamos decirlo al revés: si estamos viendo un incremento menos acusado de los precios de lo que correspondería a la irresponsable política monetaria de los bancos centrales, es porque los sucesivos quatitative easings, las compras de bonos y las facilidades de liquidez ilimitada a la banca, están siendo compensados por el desapalancamiento y el ahorro de familias y empresas privadas.
Esta deflación inducida por la crisis e impulsada voluntariamente por los agentes privados, en ausencia de intervención estatal, facilita y acelera la liquidación de los proyectos de inversión erróneamente iniciados en la etapa expansiva del ciclo —p. ej. préstamos concedidos “alegremente”, compras de suelo sobrevalorado, construcción de aeropuertos sin aviones, despliegue de líneas de AVE sin pasajeros, etc. — y, por lo tanto, abre paso a la ansiada recuperación.
Pues a diferencia de la expansión crediticia previa, esta contracción es la reacción natural del mercado a los errores de inversión cometidos. Parece que, precisamente por eso, ha de ser combatida por los poderes públicos y así está ocurriendo, que la intervención estatal, la coacción sindical y la rigidez de los mercados —sobre todo, pero no sólo, del laboral— están impidiendo los reajustes necesarios a la recuperación.
Pero hemos de saber que el camino no es precisamente de rosas sino de espinos. Y cualquiera que diga que de ésta podemos salir sin hacer grandes sacrificios, o no dice la verdad o está haciendo campaña electoral. Al igual que no existe otro remedio para la resaca más que “dormir la mona —y desde luego, seguir bebiendo no es una alternativa válida—, no hay una solución a la crisis que no pase por hacer un importante sacrificio.
Porque en tanto no completemos el proceso de reajuste y eliminemos por completo el efecto de los créditos concedidos a proyectos de inversión que en la práctica han resultado ruinosos, no se iniciará la recuperación. Una vez cuadrados los balances de los bancos y culminado el proceso de desapalancamiento, el ahorro generado por los agentes podrá entonces dedicarse a impulsar la inversión en bienes de capital que, a la postre, generarán empleo y, ahora sí, crecimiento sano y genuino.
Por eso, quizás sea bueno regalarle a quien ocupe el Palacio de la Moncloa a partir del próximo 20-N el clásico portafotos con el lema “¡papá, no corras!”.

Y rezar para que tome las medidas, duras pero necesarias. Que deje de hacer más de lo mismo. Que se acaben de una vez los muchos años de orgía de “crédito barato e incesante” y la desregularización galopante de un sistema bancario, que ha hecho de las suyas con el beneplácito de gobernantes de todo tipo y que hemos tenido que pagar los de siempre. Los que pagan impuestos, que siguen sin ser todos. Que sepa potenciar los puntos fuertes de las empresas de nuestro país y facilite su continuidad y desarrollo. Que deje de gastar dinero en “cursillos de capacitación” de mentirijilla y en su lugar dedique el dinero a educación e investigación, de la de verdad. Que deje de gastar el dinero en enriquecer el bolsillo de los amiguetes de turno en proyectos y subvenciones inútiles. Solo así podremos absorber paulatinamente los 5M de parados y restablecer la confianza de los ciudadanos para que volvamos a consumir. Que ganas no nos faltan.
¡Todo es cuestión de confianza!
©2011  JAS

Proyecciones sobre fachadas de edificios

Os dejo un Video de la proyección sobre el ayuntamiento de Barcelona durante la fiesta mayor de la Mercé.
http://www.youtube.com/watch?v=8iImrXIcIWo&feature=player_detailpage

Para los que os gustan esta clase de espectáculos, os dejo una muestra de cómo se diseñan estos espectáculos
http://www.youtube.com/watch?v=ytNzRUfa3hI&feature=player_detailpage

y algunas de las proyecciones profesionales que se hacen por el mundo.
Poner los altavoces con buen volumen y a disfrutar.

http://www.youtube.com/watch_popup?v=XVTga6GmbGw&vq=medium#t=74
http://www.youtube.com/watch?feature=player_popout&v=OqLFYcretDg
http://www.youtube.com/watch?v=XbZsIitzpKk&feature=related
http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=XSR0Xady02o
http://www.youtube.com/watch?v=bYFHFGlFdjQ&feature=player_detailpage
http://www.youtube.com/watch?v=rPr0CgvmBM4&feature=player_detailpage
http://www.youtube.com/watch?v=qXvmDaY29xg&feature=player_detailpage
http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=XbZsIitzpKk
http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=Tp2Z_RBcLPs
http://www.youtube.com/watch?v=2W6Eabefezg&feature=player_detailpage
http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=aeXagIhHwoo
http://www.youtube.com/watch?v=8UxD1dr3TEM&feature=player_detailpage