jueves, 19 de mayo de 2016

Siguen las cortinas de humo

En las redes sociales se difunden periódicamente infografías que explican de forma gráfica, sencilla y resumida algunas estrategias de manipulación mediática que usan los gobiernos y lobbies para distraer nuestra atención de los problemas realmente importantes. A pesar de ello, somos humanos, caemos en ellas una y otra vez.
Durante unas décadas amargas de la historia de España, mientras el toro de Osborne reinaba sobre los cerros de España, se nos “vendía la idea” de que todos los vascos eran brutos y malos (ETA = marca vasca). No cabe duda que el terrorismo es abominable y que desde las instituciones hay que intentar por todos los medios legales que los terroristas no hagan daño a los ciudadanos, pero de ahí a atribuir a una sociedad todos los males causados por unos indeseables hay un trecho. ¡Todo sea por desviar la atención de los verdaderos problemas!. 
Cuando se terminaron los actos terroristas, porque ETA depuso la lucha armada, algunos han seguido manteniendo fresca la memoria de esos actos como si tuvieran “mono”, usando su recuerdo para intentar justificar ciertas actuaciones y políticas que a día de hoy ya no tienen sentido.

En este contexto, el tema “catalán” tomó rápidamente el relevo. Esos mismos que vendían la idea al resto de españoles del fundamentalismo vasco, pasaron a vender la idea del independentismo catalán, malísimo por insolidario y por que el único objetivo de los catalanes era “romper” España. La carga de mensajes manipulados, desde ciertos medios y poderes, presenta a los catalanes como personas malas, insolidarias, provocadoras de malestar y represores de la libertad. Siempre usan la misma técnica: Nos asustan, nos seducen y nos engañan. Así consiguen mantener un vivero importante de votos de personas desinformadas, acríticas y seguidoras del dogma que dicta "la voz de su amo".
El último tema que se les ha ocurrido es vetar la entrada de “esteladas” en la final de la copa del Rey, en Madrid. 
El President de la Generalitat y la Alcaldesa de Barcelona se han apresurado a rasgarse las vestiduras y a anunciar que no asistirían al evento. Parece que lo menos importante es el partido de futbol. De uno y otro bando se otorgan representatividad casi absoluta de todos los españoles y de todos los catalanes. ¿Quién representa a todos los amantes del deporte que simplemente quieren ir al campo a ver la final de un partido de futbol?. ¿Porqué ese interés contínuo en mezclarlo todo?. Llevar una bandera al campo de futbol no es sinónimo de disturbios ni de problemas. Cada uno debería poder vestir como quiera. ¿Que pasaría si los aficionados vistieran “camisetas esteladas”? ¿Les harían desnudarse antes de entrar al campo? En el extremo, ¿Nos dirán como hemos de vestir, que colores usar o que accesorios llevar en los actos públicos?. Por favor, ¡no confundamos ni mezclemos los temas! Basta con que cada uno pensemos antes de hacer algo: ¿Como nos sentaría, eso que queremos hacer, si nos lo hicieran a nosotros? 
¿Cómo nos sentaría si nos pitaran nuestro himno?
¿Cómo nos sentó cuando el Rey no recibió en audiencia a la Presidenta de nuestro Parlament de Catalunya?
Todas ellas son “provocaciones”, de limitados efectos prácticos, que afectan nuestro sistema emocional y provocan en nosotros miedos, deseos, comportamientos impulsivos y que nos distraen de los temas, no se si más importantes, pero si fundamentales para todos nosotros; independientemente de la bandera que cada uno queramos exhibir o del himno que nos guste tararear.
En España estamos en permanente campaña electoral y cuanto más ruido se haga más nos distraen y nos despistan para no fijarnos en otras noticias importantes. Por ejemplo, ayer la UE publicó unos datos que no he visto comentar en los medios:
El plan de reducción de déficit que el 29 de Abril el Gobierno español presentó a Bruselas fue -3,6 (2016) y de -2,9 (2017). El 2 de Mayo, Bruselas dijo que en lugar de -3,6 sería -3,9 y que para 2017, en lugar de -2,9 sería -3,1.
El 18 de Mayo Bruselas dijo que el déficit que España tiene que cumplir en los años indicados, sería -3,7 para 2016 y -2,5 para 2017, por debajo de lo que dos semanas antes había dicho que España iba a llegar. ¿?
Según estas cifras, España tiene que aplicar una reducción de déficit en el 2016, respecto al 2015 de 1,4 (14000 millones de €) y en el 2017 respecto al 2016 de 1,2 (12000 millones de €). Por tanto, la cantidad de gasto público que España debe recortar ya, sí o sí, es en el 2016 (2750 millones de €) y en el 2017 (5500 millones de €).
Según esto, para poder alcanzar el déficit impuesto por la UE, el gobierno elegido el 26J deberá buscar la forma de conseguir 11250 millones de € en 2006 y 6500 millones de € en 2007…
Pienso que si Bruselas ha dicho esto antes de las elecciones es porque las cosas han de estar mal, muy mal. Lo de la multa lo aplazan porque eso ya está descontado y pienso que será a pagar poco o nada, y de la deuda no dice nada porque mientras España vaya pagando los intereses …
El gobierno que salga de las elecciones del 26J, ¿Será capaz de recaudar estas grandes cifras sólo con aumentos de los tipos impositivos de impuestos ya existentes, con la creación de nuevos impuestos, con una mayor recaudación generada por más crecimiento? ¿Tienen algún as secreto en la manga?
Mucho me temo que no la tienen y por eso nos distraen con Oteguis, esteladas y demás humaredas. Para que no les preguntemos en que volverán a “recortar”.
¿Porqué no se ahorran la campaña electoral, si todos sabemos (al menos los políticos deberían saberlo, sino vamos apañados) sea cual sea el Gobierno que salga de esas elecciones, lo que dice Bruselas ese Gobierno va a tener que hacerlo sin discusión?. 
Que nos falta para asumir de una vez que “si uno no tiene dinero para pagar los servicios, tiene que pedirlo prestado a quien lo tiene y que si no paga sus deudas no te lo prestan”. Por tanto, ¿qué nos van a prometer los viejos y los nuevos políticos en la campaña electoral? ¡Mentiras como siempre!
Mentir y esconder la cabeza debajo del ala sólo sirve para empeorar las cosas y para que los ciudadanos perdamos la poca confianza en la clase política, que las personas de orden nos negábamos a perder. 
¿Hasta cuando resistiremos? 
¿Hasta cuando perderemos el tiempo polemizando sobre temas menores?
¿Que nos hace falta para que empecemos a comportarnos como adultos y a pensar, y deliberar sobre como enfrentar nuestras responsabilidades?
¡Cómo deben estar las cosas para que Bruselas haya dicho esto ahora!.
©JuanJAS
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