jueves, 1 de diciembre de 2011

Curiosidades de antaño

La higiene en la Edad Antigua
Curiosamente, en la Antigüedad los seres humanos no eran tan “sucios”. Conscientes de la necesidad de cuidar el cuerpo, los romanos pasaban mucho tiempo en las termas colectivas bajo los auspicios de la diosa Higiea, protectora de la salud, de cuyo nombre deriva la palabra higiene. Esta costumbre se extendió a Oriente, donde los baños turcos se convirtieron en centros de la vida social, y pervivió durante la Edad Media. En las ciudades medievales, los hombres se bañaban con asiduidad y hacían sus necesidades en las letrinas públicas, vestigios de la época romana, o en el orinal, otro invento romano de uso privado; y las mujeres se bañaban y perfumaban, se arreglaban el cabello y frecuentaban las lavanderías. Lo que no estaba tan limpio era la calle, dado que los residuos y las aguas servidas se tiraban por la ventana a la voz de “agua va!”, lo cual obligaba a caminar mirando hacia arriba.

La higiene en la Edad Media
En la Edad Media no existían cepillos de dientes, perfumes, desodorantes y mucho menos papel higiénico. En aquella época, los abanicos no se usaban por el calor, sino por el mal olor que exhalaba el cuerpo de las personas por debajo de los vestidos. Las ropas se confeccionaban pesadas para contener los olores de las partes íntimas.
Como no había agua corriente en las casas, la gente sólo se bañaba de tarde en tarde. De tarde en tarde se calentaba agua y se vertía en una bañera. En ella se bañaba primero el padre de la familia, luego los otros hombres de la casa por orden de edad, y después las mujeres, también en orden de edad. Al final los niños, y los bebés los últimos.

La higiene en la Edad Moderna
Ni siquiera la nobleza avanzó mucho en lo que a la higiene se refiere respecto a la Edad Media.
¿Sabíais que Versalles, quizás el palacio más importante y lujoso de Francia, no tenía baños?.
Hoy en día en Versalles uno se maravilla con sus jardines, enormes y hermosos, pero en la época en que se crearon, eran más usados como retretes que admirados. En las fiestas promovidas por la realeza se reunía una gran cantidad de personas y como no había baños, los cortesanos debían “buscarse la vida” por entre los setos.
En tiempos de Luis XIV las damas más entusiastas del aseo se bañaban como mucho dos veces al año, y el propio rey sólo lo hacía por prescripción médica y con las debidas precauciones, como demuestra este relato de uno de sus médicos privados: “Hice preparar el baño, el rey entró en él a las 10 y durante el resto de la jornada se sintió pesado, con un dolor sordo de cabeza, lo que nunca le había ocurrido... No quise insistir en el baño, habiendo observado suficientes circunstancias desfavorables para hacer que el rey lo abandonase”. Con el cuerno prisionero de sus miserias, la higiene se trasladó a la ropa, cuanto más blanca mejor. Los ricos se “lavaban” cambiándose con frecuencia de camisa, que supuestamente absorbía la suciedad corporal.
Los médicos del siglo XVI creían que el agua, sobre todo caliente, debilitaba los órganos y dejaba el cuerpo expuesto a los aires malsanos, y que si penetraba a través de los poros podía transmitir todo tipo de males. Incluso empezó a difundirse la idea de que una capa de suciedad protegía contra las enfermedades y que, por lo tanto, el aseo personal debía realizarse “en seco”, sólo con una toalla limpia para frotar las partes visibles del organismo. Un texto difundido en Basilea en el siglo XVII recomendaba que “los niños se limpiaran el rostro y los ojos con un trapo blanco, lo que quita la mugre y deja a la tez y al color toda su naturalidad. Lavarse con agua es perjudicial a la vista, provoca males de dientes y catarros, empalidece el rostro y lo hace más sensible al frío en invierno y a la resecación en verano.
Si viviéramos en el siglo XVIII, nos bañaríamos una sola vez en la vida y nos empolvaríamos los cabellos en lugar de lavarlos con agua y champú.

La higiene en la Edad Contemporánea
El escritor Sandor Marai, nacido en 1900 en una familia rica del Imperio Austrohúngaro, cuenta en su libro de memorias Confesiones de un burgués que durante su infancia existía la creencia de que “lavarse o bañarse mucho resultaba dañino, puesto que los niños se volvían blandos”. Por entonces, la bañera era un objeto más o menos decorativo que se usaba “para guardar trastos y que recobraba su función original un día al año, el de San Silvestre. Los miembros de la burguesía de fines del siglo XIX sólo se bañaban cuando estaban enfermos o iban a contraer matrimonio”. Esta mentalidad, que hoy resulta impensable, era habitual hasta hace poco y  al andar por las calles tendríamos que dar saltos para no pisar los excrementos esparcidos por el suelo. (En el siglo XXI hay que seguir dando saltos, no para evitar cacas humanas, pero si de los perros)
Pero para lugares inmundos, pocos como las ciudades europeas de principios d ela Edad Contemporánea antes de que llegara la revolución hidráulica del siglo XIX. Carentes de alcantarillado y canalizaciones, las calles y plazas eran auténticos vertederos por los que con frecuencia corrían riachuelos de aguas servidas. En aumentar la suciedad se encargaban también los numerosos animales existentes: ovejas, cabras, cerdos y, sobre todo, caballos y bueyes que tiraban de los carros. Como si eso no fuera suficiente, los carniceros y matarifes sacrificaban a los animales en plena vía pública, mientras los barrios de los curtidores y tintoreros eran foco de infecciones y malos olores.
Todo se reciclaba. Había gente dedicada a recoger los excrementos de los pozos negros para venderlos como estiércol. Los tintoreros guardaban en grandes tinajas la orina, que después usaban para lavar pieles y blanquear telas. Los huesos se trituraban para hacer abono. Lo que no se reciclaba quedaba en la calle, porque los servicios públicos de higiene no existían o eran insuficientes. En las ciudades, las tareas de limpieza se limitaban a las vías principales, como las que recorrían los peregrinos y las carrozas de grandes personajes que iban a ver al Papa en la Roma del siglo XVII, habitualmente muy sucia. Las autoridades contrataban a criadores de cerdos para que sus animales, como buenos omnívoros, hicieran desaparecer los restos de los mercados y plazas públicas, o bien se encomendaban a la lluvia, que de tanto en tanto se encargaba arrastrar los desperdicios.
Tanta suciedad no podía durar mucho tiempo más y cuando los desagradables olores amenazaban con arruinar la civilización occidental, llegaron los avances científicos y las ideas ilustradas del siglo XVIII para ventilar la vida de los europeos. Poco a poco volvieron a instalarse letrinas colectivas en las casas y se prohibió desechar los excrementos por la ventana, al tiempo que se aconsejaba a los habitantes de las ciudades que aflojasen la basura en los espacios asignados para eso. En 1774, el sueco Karl Wilhehm Scheele descubrió el cloro, sustancia que combinada con agua blanqueaba los objetos y mezclada con una solución de sodio era un eficaz desinfectante. Así nació la lavandina, en aquel momento un gran paso para la humanidad.
En el siglo XIX, el desarrollo del urbanismo permitió la creación de mecanismos para eliminar las aguas residuales en todas las nuevas construcciones. Al tiempo que las tuberías y los retretes ingleses (WC) se extendían por toda Europa, se organizaban las primeras exposiciones y conferencias sobre higiene. A medida que se descubrían nuevas bacterias y su papel clave en las infecciones —peste, cólera, tifus, fiebre amarilla—, se asumía que era posible protegerse de ellas con medidas tan simples como lavarse las manos y practicar el aseo diario con agua y jabón. En 1847, el médico húngaro Ignacio Semmelweis determinó el origen infeccioso de la fiebre puerperal después del parto y comprobó que las medidas de higiene reducían la mortalidad. En 1869, el escocés Joseph Lister, basándose en los trabajos de Pasteur, usó por primera vez la antisepsia en cirugía. Con tantas pruebas en la mano ya ningún médico se atrevió a decir que bañarse era malo para la salud.
 

El porqué del ramo de flores de las novias…
Las bodas se celebraban al comienzo del verano. La razón era sencilla: el primer baño del año se tomaba en mayo, entonces en junio el olor de las personas aun era tolerable. Asimismo, como algunos olores ya empezaban a ser molestos, las novias llevaban ramos de flores al lado de su cuerpo en los carruajes para disfrazar el mal olor. Así nació la tradición del ramo de novia.

Llueven perros y gatos
Los techos de las casas no tenían entretecho. En las vigas de madera se criaban animales: gatos, perros, ratas y otros. Cuando llovía las goteras forzaban a los animales a bajar. De ahí nació la expresión “It’s raining cats and dogs” típica anglosajona.
Los envenenamientos y el velatorio
La gente más rica tenía platos de estaño. Ciertos alimentos oxidaban el material. Esto unido a la falta de higiene de la época hacia que fuese muy frecuente que mucha gente muriese envenenada. Los tomates, que son ácidos, provocaban este efecto y fueron considerados tóxicos durante mucho tiempo. En los vasos ocurría lo mismo. El contacto del vaso de estaño con el whisky o cerveza, hacia que la gente entrara en un estado neuroléptico producido tanto por la bebida como por el estaño. Alguien que viese a alguien en ese estado podía pensar que estaba muerto y ya preparaban el entierro. El cuerpo era colocado sobre la mesa de la cocina durante algunos días y pasaba con la familia mientras ellos comían y bebían esperando que volviese en sí. Este fue el origen del velatorio que hoy se hace junto al cadáver.

Salvado por la campana
Los lugares para enterrar a los muertos eran pequeños y no había siempre suficiente sitio para todos. Los ataúdes eran abiertos y retirados los huesos para meter otro cadáver. Los huesos eran retirados a un osario. A veces al abrir los ataúdes, se percibía que el enterrado había arañado la tierra, había sido enterrado vivo.
En esta época surgió la idea de agarrar a la muñeca del difunto un hilo, pasarlo por un agujero del ataúd y atarlo a una campanilla sobre la tierra. Si el individuo estaba vivo, sólo tenía que tirar del hilo. Así sonaría la campanilla y desenterrado, porque por las dudas una persona se quedaba al lado del ataúd durante unos días. De esta acción surge la expresión salvado por la campana y no, como muchos piensan, que se originó en el boxeo.

Si alguien conoce alguna curiosidad similar a estas, me encantaría que las compartiera escribiéndolas en un comentario a esta entrada.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El milagro de la banca: La Reserva fraccionaria

En la antigüedad el comercio se realizaba por medio del trueque. Las personas  pagaban productos y servicios suministrando otros productos o servicios a cambio de los primeros. El dinero se inventó como un símbolo. Es decir, era más fácil cargar una moneda como representación del valor de un campo o del grano que se intercambiaría. El problema comenzó cuando comenzamos a ver el dinero como "un producto": de ahí nacieron los bancos como administradores o guardianes del intercambio de ese producto llamado dinero.
Al principio lo administraron guardando unos papelitos que tenían su equivalente en oro y el valor de todos los “papelitos” que circulaban tenía su equivalente exacto en lingotes y monedas de oro, depositados en los bancos centrales de cada estado. Llegó un día en que abandonó el patrón oro y por uno de esos “papelitos” si íbamos al banco ya no nos darían su equivalente en oro. Había nacido la Banca moderna.
Además de disponer de un capital inicial proveniente de sus accionistas, los Bancos atraen el dinero de las personas y las empresas, para que sea depositado en ellos. Por recibir y mantener este dinero, las entidades financieras suelen pagar una cierta cantidad de dinero al depositante que se conoce como interés. El cálculo de esa cantidad se hace a través de porcentajes y recibe el nombre de "tasa de interés de captación".
De acuerdo con los depósitos recibidos, las instituciones financieras conceden préstamos a personas y a empresas que necesiten financiamiento para llevar a cabo gastos de consumo o de inversión. A quienes obtienen estos préstamos, las entidades financieras les cobran por ese servicio una determinada “tasa de interés de colocación” que normalmente es superior a la tasa de interés de captación.
Los bancos obtienen beneficios de la diferencia entre la tasa de interés que cobran a quienes piden préstamos y la tasa de interés que pagan a las personas que depositan su dinero en las instituciones financieras.
Los bancos ofrecen servicios tales como recibir depósitos, realizar transacciones, conceder préstamos, cajas de seguridad, asesoramiento financiero, etc.
Los principales tipos de depósitos son “a la vista” (cuentas corrientes de disponibilidad inmediata), “de ahorro” (son las libretas de ahorro), “a plazo” (depósitos a plazo que no se pueden retirar antes de la fecha de su vencimiento sin una penalización).
Las transacciones  son los servicios que los bancos prestan a sus clientes y que consisten, fundamentalmente, en aceptar cheques y órdenes de transferencia de dinero de una cuenta a otra. Pueden llevarse a cabo a través de cajeros automáticos.
Las oficinas principales de los bancos ofrecen cajas de seguridad para que sus clientes puedan guardar sus objetos de valor, joyas, oro, etc a recaudo de los ladrones
Todos los bancos ofrecen servicios de asesoramiento financiero sobre los productos que comercializan aunque en la historia reciente se han creado EAFI (asesorías financieras independientes supervisadas por la CNMV)
Los préstamos se conceden a los clientes que necesitan financiamiento.
Los bancos permiten a sus clientes tener líneas de créditos
 u otros tipos de crédito, esto es, disponer de dinero sin tenerlo. Este dinero, aunque mucha gente parece no tenerlo en cuenta al solicitar el préstamo, hay que devolverlo íntegramente complementado con un tipo de interés. Si no se devuelve a tiempo, hay que pagar una fuerte penalización y además se puede llegar a perder la garantía (la vivienda en caso de un préstamo hipotecario). Esto es de vital importancia tenerlo en cuenta antes de aceptar las tentadoras ofertas que hacían los bancos en los años anteriores a la crisis. (“No te preocupes, te valoro la casa por el valor que tendrá dentro de sólo 5 años y así tendrás dinero para comprarla a valor actual, para amueblarla, para comprarte el BMW y hacer un viaje de bodas fantástico a las Maldivas). Lo que no explicaba el banco era que no tenía bola de cristal para saber el valor que tendría su casa dentro de 5 años (rentabilidades pasadas, no aseguran rentabilidades futuras). Tampoco explicaba muy claro que tendría que devolver el préstamo más un interés de aupa. El cliente ya no se acordaba del corolario del cuento de La lechera y como le “habían dicho” que tenía derecho a todo lo que quisiera…. No hace explicar las consecuencias de todo este desaguisado.
Pero el principal negocio de los bancos, no procede de todo este elenco, tan variado de servicios, sino de …..

lunes, 28 de noviembre de 2011

¿Qué camino llevamos para salir de la crisis?

Parece que lo que ocurre con el euro es que, los estados europeos comparten un recurso limitado, actúan de forma independiente y buscando racionalmente su interés individual terminan por destruir el recurso comunal pese a que eso es lo que menos les conviene a todos.
Según la teoría que desarrolla Philipp Bagus en su libro The Tragedy of the Euro, el euro permite que se produzca un efecto de redistribución involuntaria de la renta; desde los países más serios en la gestión de sus cuentas, hacia los países más díscolos y con tendencia a incurrir en mayores déficits. Esta redistribución ofrece a los políticos de estos países un poderoso incentivo a seguir gastando y retrasar sine die los impopulares ajustes y reformas que son necesarios, pues disfrutan de todos los beneficios electorales de este curso de acción.
Sin embargo, ese comportamiento fiscalmente irresponsable se traduce en déficits que han de ser financiados mediante la emisión de deuda pública. Deuda pública que esos estados no son capaces de pagar por sí mismos porque no generan caja suficiente. Y entonces debe intervenir el BCE, ya sea explícitamente mediante un rescate, ya sea sotto voce mediante compras de bonos soberanos en el mercado secundario o incluso primario.

Los países más díscolos fiscalmente hablando, son los más beneficiados por el paraguas común del sistema monetario que es el euro, creándose una especie de carrera por imprimir más dinero que puede llevarnos a que la moneda única estalle en mil pedazos.
Las intervenciones del BCE suponen en el fondo una monetización de la deuda que han contraído los países periféricos pero que pagan todos los ciudadanos que cobran sus nóminas y tienen sus ahorros en unos euros que valen cada vez menos. Entre ellos los alemanes, que ven cómo merman sus ahorros para que los españoles, los italianos y los griegos mantengamos nuestro tren de vida. No es de extrañar que los alemanes estén un poco hasta las narices de los simpáticos vecinos del sur, cuando con el Bundesbank y el marco no les iba nada mal.
¿Cuál es el camino que llevamos?
La crisis se originó en la expansión del crédito, no respaldado por el ahorro, que causan los gobiernos y sus aliados, los bancos, reduciendo artificialmente los tipos de interés y multiplicando los préstamos merced al privilegio de la "reserva fraccionaria". Esto generó una fase de boom bien conocida que se materializó en una burbuja inmobiliaria. Cuando estalló la burbuja, en lugar de dejar que las fuerzas espontáneas del libre mercado actuaran para liquidar las malas inversiones y así poder volver a crecer de manera sana, el estado intervino cortocircuitando el proceso de ajuste y originando mayores problemas en un futuro al que ya hemos llegado.
No sólo se evitó una rápida recuperación, tras un brusco pero breve ajuste que permitiera reubicar los recursos productivos allí donde eran realmente demandados, sino que además se hipotecó el futuro, al dilapidar el gobierno cualquier superávit acumulado en la fase expansiva y endeudarse hasta las cejas para salvar a los sectores de la construcción y del automóvil con sendos planes de estímulo fiscal, para luego tener que salvar al sector financiero, con especial protagonismo de las cajas de ahorros.
Resulta pues que la deuda generada —y multiplicada— en la fase de expansión previa, ha ido pasando de las familias y las empresas (crisis de la economía real) a los bancos, de los bancos (crisis financiera) a los estados, de los estados (crisis de la deuda soberana) al BCE y del BCE (crisis de la divisa) a... ¿a dónde?
Y en esas estamos. O sea, que se masca la tragedia, sí.
El euro nació por una decisión política y no económica y ahora, por motivos económicos corre el peligro de desaparecer para que cada país vuelva a su divisa inicial. El euro es la única moneda que no está respaldada por una autoridad política, no tiene Gobierno y los mercados que se han dado cuenta, han visto que se podían enriquecer fácilmente. Los eurobonos podrían ser una solución a la crisis de la deuda, pero el conflicto de los intereses entre el núcleo y los PIGS hace difícil ponerlos en marcha.
Con respecto al euro de dos velocidades, no está claro que a alemanes y franceses les interese quedarse prácticamente solos en un EuroPlus de primera división. Sería un equilibrio político demasiado complicado para ambos países sin el contrapeso de países del tamaño de Italia o España y no les reportaría grandes ventajas con respecto a la vuelta a sus divisas originarias.
Por otro lado, un “eurito” para los sureños, se vería devaluado casi inmediatamente. Esto supondría un alivio para estos países pero en la práctica representa un default de su deuda pública —que devolverían en una moneda devaluada a los poseedores de Letras, Bonos y Obligaciones del Tesoro—, y tendría un importante impacto sobre los países del EuroPlus, a los que a corto plazo les serviría de poco la doble velocidad.
Está claro que los PIGS sureños deberían tomar sin dilación medidas de ajuste en serio, reduciendo drásticamente el gasto público, recortando donde afecte menos al estado del bienestar  (privatizando lo que se pueda) y bajando impuestos, todo lo que el déficit permitiera, para no incurrir en más deuda. Reduciendo el tamaño del sector público para liberar recursos y crédito para las empresas privadas. Dejando actuar las fuerzas espontáneas del mercado para que se terminen de liquidar los errores de inversión del pasado, sin rescates y sin medidas para salvar supuestamente ninguna empresa ni sector y flexibilizando y liberalizando la economía para que los recursos productivos puedan reubicarse sin trabas allí donde son necesarios y hoy no están llegando.

¿Qué va a pasar?
Es imposible adivinarlo, pues con estos políticos nunca se sabe. Parece que juegan con nosotros como si fueran trileros. Los líderes europeos no terminan de abordar los problemas de fondo y en su lugar crean problemas adicionales. Mientras, los españoles, ni siquiera mueven ficha, con lo que adivinar algo es como un juego de azar.
La crisis de la deuda europea puede tener incidencia a escala global. Si la zona euro entra en congelación por la austeridad, no se potenciará el consumo. Ya hay en Europa 23 millones de desempleados, cinco millones en España y 80 millones de pobres, personas que no consumen. El mundo funciona con dos motores, dos grandes centros de consumo: EEUU y la Unión Europea, ambos amenazados por la recesión. Si se paran, China va a fabricar menos. De hecho, el ritmo de crecimiento chino ya ha bajado. Si China deja de importar, dejará de comprar también materias primas, los minerales que compra a Perú y Chile y los productos agrícolas que compra a Brasil y Argentina. Esos países dejarán de crecer. Y en 2013 o 2014 podemos encontrarnos con una recesión internacional.
La pregunta es, si la recesión se prolonga en Europa, ¿hasta dónde soportarán las sociedades europeas la purga a la que se está sometiendo a la población?. ¿Cuánto va a crecer la extrema derecha y cuánto la protesta social?. La historia no se detiene y esto es un golpe de Estado financiero. Los mercados han decidido tomar el poder. En Grecia e Italia, la evidencia es total. Se han colocado personas que han trabajado de uno u otro modo con Goldman Sachs, especialista en colocar a su gente en puestos de poder, pero ahora al frente de países. La derecha arrasa en Europa porqué una parte importante de la sociedad, teniendo en cuenta que muchos medios de comunicación dominantes insisten en que la línea de la ortodoxia es la única, aceptan la idea de los recortes. El pánico a que el euro desaparezca genera mucha disciplina. Se ha visto en Catalunya en estas elecciones. Una parte del electorado piensa que es "O recortes o caos", y votan recortes. El problema es ¿qué pasará cuando la gente vea que tienen menos derechos y sigan estando igual de mal?. Cuando los sacrificios no hayan puesto fin a la situación de crisis.
Ignacio Ramonet en su libro “Como nos venden la moto" ya en 1995 nos decía: “ La prensa escrita ha simplificado su discurso, en el momento que aparecen nuevos poderes que nadie denuncia....Una separación tan grande entre este simplismo de la prensa (y TV) y la nueva complejidad de la política internacional desconcierta a muchos ciudadanos". “Ted Turner...George Soros etc., o decenas de otros nuevos amos del mundo, no han sometido nunca sus proyectos a sufragio universal, la democracia no es para ellos, se consideran por encima de esas interminables discusiones en las que se barajan conceptos como el bien público la felicidad”.
Supongo que, al menos hasta pasadas las fiestas navideñas, continuará la incertidumbre, se intensificará el proceso deflacionario (contracción del crédito) que tendrá que ser contrarrestado por el estado para conjurar la temida recesión y se prolongará la depresión que ya llevamos sufriendo cuatro años. ¡Paciencia!.
Mientras, ahora que está próxima la Navidad, mejor comprar algunos décimos de lotería y rezar para que nos toque.
©JAS 2011

domingo, 27 de noviembre de 2011

La historia siempre se repite

Últimamente circulan mucho por los foros de la red, un supuesto diálogo entre Jean Baptiste Colbert y el Cardenal Mazarino y una cita atribuida al presidente americano Thomas Jefferson.
No he comprobado la autenticidad de ambos textos, si algún historiador lee este texto le agradeceré me ilustre sobre el tema.
Sean o no verídicas no son disparatadas, sino muy verosímiles. A pesar del tiempo y de la distancia, en nuestra España de hoy, una vez más, la Historia se repite.
El Diálogo entre Colbert y Mazarino, principales en la corte de Luís XIV de Francia, dice así:
Colbert: Para conseguir dinero, hay un momento en que, engañar al contribuyente ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello...
Mazarino: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión. Pero el Estado es distinto. No se puede mandar el Estado a prisión. Por tanto, el Estado puede seguir endeudándose.
Colbert: ¿Usted piensa eso? Con todo, precisamos de dinero. ¿Y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?
Mazarino: Se crean otros.
Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.
Mazarino: Es cierto, eso ya no es posible.
Colbert: Entonces, ¿sobre los ricos?
Mazarino: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta sí.
Colbert: ¿Entonces cómo hemos de hacer?
Mazarino: Colbert ¿Tú piensas como un queso de gruyere o como el orinal de un enfermo? Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres. Son todos aquéllos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a ésos a los que debemos gravar con más impuestos. Ésos, cuanto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos. Son una reserva inagotable.
El cardenal Jules Mazarino  1602 – 1661, fue un hábil diplomático, político, primero al servicio del papa más tarde al servicio del reino de Francia, fue el sucesor del cardenal Richelieu. En 1639 se naturalizó francés, pasando a ser estrecho colaborador del primer ministro.
Desde 1643, tras la muerte de Luis XIII, Mazarino gobierna Francia bajo la regencia de Ana de Austria en nombre del joven rey Luis XIV.
En 1650 y 1652 debió exiliarse, pero continuó gobernando por intermedio de la reina y de un grupo de leales seguidores, tales como Hugues de Lionne (1611–1671) y Michel Le Tellier (1603–1685).
De regreso a París, fue aclamado por el pueblo que le agradecía el final de la guerra. A Mazarino no le perdonaban su origen italiano ni la concentración de poder que había logrado, que le permitían aumentar impuestos sin negociar (¿nos ayuda  esto a entrever el futuro de España?)
El cardenal Mazarino, antes de morir, el 8 de marzo de 1661 sugirió al rey que tomara a su servicio a Colbert….
Colbert (1619 – 1683) además de un eficiente gestor y ministro, fue precursor del colberismo, doctrina política antecesora del dirigismo, según la cual el gobierno ejercita una fuerte influencia directiva en los sectores económicos, generalmente no a través del intervencionismo o de la estatización sino del uso de incentivos para promover prácticas que son de interés público o general. Y en muchas economías modernas puede observarse algún grado de "dirigismo", por ejemplo, el gobierno subsidia estudios y desarrollos científicos o técnicos o promueve la industria nacional a través de programas fiscales; por ejemplo, producción y compra de material militar, sanitarios, educativos, etc.
A su vez, la cita atribuida al presidente Jefferson (1801 – 1809) dice:
"Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate. Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a los bancos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, en seguida por la recesión, hasta el día en que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron".
Y ¿sabéis que la Reserva Federal de USA, NO es una entidad pública, sino privada?
A buen entendedor, poca palabra basta.
©JAS 27/11/11

viernes, 25 de noviembre de 2011

Corruptos hasta la médula

Goldman Sachs opina que Alemania no es lo suficientemente grande como para rescatar a los países del sur de Europa, lo que quedó más que patente con la última subasta de deuda. “La mejor solución sería apear a los rezagados del autobús y dibujar una línea en los Alpes y entre Francia y Bélgica”. Angela Merkel volvió a negarse a modificar el papel del BCE y a la creación de los Eurobonos, lo que llevaba a Sarkozy a reconocer las diferencias entre París y Berlín en cuanto al mandato de la máxima autoridad monetaria, y a las Bolsas europeas a perder todo lo que habían recuperado.
La canciller alemana mantiene su rechazo a la posibilidad de que la eurozona emita deuda con una garantía colectiva al considerar que "no es una solución ni una buena señal en la dirección adecuada". La emisión de eurobonos, mantendría un nivel máximo del diferencial artificialmente de tipos se nivelaran y esto eliminaría el peligro a los países sureños y relajaría sus esfuerzos para conseguir un mayor grado de unión fiscal.
Goldman entiende a Alemania. Explica que poco se puede hacer por esos países cuya economía depende, en una tercera parte, de la economía sumergida. “Italia y Grecia son comparables a Turquía: el Estado solo ve una de cada tres transacciones. Hay mucha corrupción y se está produciendo una muerte demográfica gradual. A largo plazo los problemas presupuestarios de España, Italia y Grecia no tendrán solución, así que mejor que quiebren cuanto antes, ¿no es así?.
“La cultura política de los países sureños está corrupta hasta la médula” Muchos ciudadanos no ven mal que alguien estafe al fisco. La mayoría lo haría si no dependiera de un salario y pudiera. Esta es la cultura mayoritaria reinante en estos países.
Ya saben lo que se dice, 'muerto el perro, se acabó la rabia'”. Goldman propone que se subasten los activos estatales que tengan valor y que el Gobierno pierda el acceso a las fuentes de corrupción. La solución no es aplicar medidas de austeridad, sino llevar a cabo una revolución en la vida económica y social, realizar una transformación en la manera de hacer las cosas. “El problema es que los políticos nunca accederán a ello, porque eso implicaría poner fin a su sustento, y la población tampoco, porque eso implicaría un modo de vida más anglosajón: habría que aceptar un trabajo donde estuviera la oferta y no al lado de casa, ver a los familiares lejanos 'de pascuas a ramos' y no cada domingo, y tomarse dos semanas de vacaciones al año y no dos meses enteros”.
Alemania y Francia, solo tienen un sexto de su economía corrupta. “He aquí por lo que es difícil que el Euro como divisa común tenga sentido: solo tendría sentido si las economías integradas fueran del mismo tipo; ha sido un error pensar que las economía del sur podían encajar en el pack”.
Finalmente, Goldman termina con una interesante reflexión. “El problema de los alemanes viene por su obsesión ideológica de Europa como concepto político, resultado de su terrible pasado. No les gusta pensar que son alemanes, prefieren pensar que son europeos. Pero no se han dado cuenta de que los modelos políticos son como los modelos de coches: no deberías tener uno que no esté dentro de tus posibilidades, porqué no puedes mantenerlo. Y los mercados están advirtiendo a Merkel y Sarkozy que el coste de rescatar a sus vecinos del sur es demasiado elevado.
Para acabar de arreglarlo, parece que el consumo de electricidad ha disminuido, parece que esto indica que hasta la economía sumergida disminuye su empuje.
Mientras ….. “seguimos esperando”.
Estarán tentados los nuevos inquilinos, de esperar a las elecciones andaluzas para empezar con los recortes. Perdón reformas. O tal vez no nos quieren amargar las navidades.

Esperemos que no, porque si lo hacen, las bolsas bajarán el valor de los activos hasta  el nivel de la Fosa de las Marianas.
¡Siempre nos quedará el oro!. ¡Físico!
©JAS 2011
PD.  Ni con el oro, activo refugio por excelencia, se puede estar tranquilo. Hoy me han explicado que un inversor perdió el 100% de su inversión en oro. Este inversor compró unos lingotillos de oro y era tan prudente y precavido, que los escondió muy bien en su casa. Pasó el tiempo y el oro subió mucho. Tanto que quiso venderlo y realizar beneficios. El problema es que cuando fue a buscarlos no los encontró. No se acordaba de donde los había escondido. 
¡Es un chist! 

Esperando.....

Mientras esperamos que el nuevo presidente nos ilumine con sus proyectos y nos preparamos para el sufrimiento, podemos ver este video de Sanpedro. No es de actualidad, pero interesante para meditar en posibles recortes y usos de nuestros impuestos. Cada uno puede decir la suya.
Importante: educar a los niños para que cuando lleguen a mayores sean capaces de pensar y decidir con libertad, sin falsos tabues inculcados desde la niñez.

lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Cuántos años durará Rajoy?

El Partido Popular, con ayuda de la "Ley Electoral", ha ganado las elecciones con el 44.62% de los votos y con más de 11 diputados por encima de la mayoría absoluta.  Qué curioso que el día del “gran triunfo de la democracia” dos de los 10 Trending Topics de Twitter (las expresiones más usadas en esta popular red social) hayan sido “Francisco Franco” y “Cristo Rey”. Viva la gran fiesta de la democracia y que Dios nos coja confesados. Sobre todo a los catalanes.
Por cierto, todos los que siguieron ciegamente el consejo del mail “Fuera el Senado, ¡Vota en blanco!” lo que han conseguido es tener todas las 208 poltronas del Senado ocupadas.  (136 de ellas por el PP, 48 por el PSOE, 9 por CIU y 7 por PSC, ICV, 4 por PNV, 3 Amalur y 1 CC). Siguiendo el consejo publicitario machaconamente repetido por el mail, han conseguido lo contrario de lo que querían y que pensaban que conseguirían. Espero que aprendan de los errores y de aquí en adelante comprueben los efectos de seguir los "anuncios", las "peticiones" y la veracidad o sensatez de las ofertas de "duros a cuatro pesetas".
Por otro lado, ayer no todos estaban contentos. Qué cantidad de chupópteros sin oficio ni beneficio, cargos de confianza designados a dedo y amamantados por el gobierno-partido saliente, se irán al paro antes de fin de año.  Hace tres años lo dominaban todo y ahora se han quedado con muy poco. Es el problema de vivir de la ubre política y tener poca preparación. Los pobres de las colas de lista y los simpatizantes más cercanos a la cúpula, se quedarán sólo con lo que hayan podido arramblar y aprovechen para asegurar antes de que entre el nuevo gobierno. Los líderes que se han auto-colocado en los primeros puestos de las listas y han tenido la suerte de mantener escaño, por supuesto no dimitirán. No por responsabilidad democrática, sino  porqué, muchos de ellos, no tienen otro modo de poder mantenerse, por sus medios, en el mercado de trabajo competitivo de la economía privada.
Cuando el presidente deje su cargo, seguirá cobrando su sueldo vitaliciamente (78185€/año), los vicepresidentes recibirán una indemnización de 117576€ y el 80% de su salario anual (73486€)durante dos años, los ministros indemnización de 110370€ y el 80% de 68981€ y los secretarios de estado 108338€ de indemnización y el 80% de 67711€ durante dos años más. Vaya diferencia del resto de españoles que son despedidos de su puesto de trabajo. En la empresa privada, algunos de estos contarían como despido justificado y no tendrían derecho a indemnización, pero aquí aceptamos “político” como chupóptero de compañía. Ja, ja!

Volvamos al PP.  A pesar del resultado espectacular conseguido en estas elecciones….
 ¿Es posible que Rajoy  pueda NO acabar la legislatura en el gobierno?
  Pensemos.

domingo, 20 de noviembre de 2011

La plaga de la impunidad

En contra de lo esperable, y de lo que debiera suceder, la justicia parece cada vez más impotente, o más indolente, o más corrupta, o más cobarde, o más manipulable, o más susceptible de tergiversación y de perversión. Las triquiñuelas para burlarla se multiplican y hay políticos y empresarios -en España, en Italia o Grecia no digamos- que celebran como un triunfo y una exoneración que el delito del que se los acusa haya prescrito, siempre conveniente o incluso calculadamente, cuando una prescripción en modo alguno equivale a una absolución, sino a una declaración de culpabilidad que sin embargo no se puede materializar. Sí, a eso equivale las más de las veces. Las dificultades de la justicia siempre han existido y basta fijarse, para comprobarlo, en los poquísimos verdugos nazis que sufrieron condena. No nos engañemos: por un motivo o por otro, la inmensa mayoría se salió con la suya, se libró de todo castigo, incluso de toda amonestación y vergüenza.
En tono comparativamente menor, los principales causantes de la actual crisis económica mundial siguen en sus puestos y además dando órdenes, pese al inmenso daño ocasionado. Otros cambiados de puesto, no inhabilitados, cobrando indemnizaciones millonarias y algunos, para regodeo del personal, apuntados al paro y cobrando subsidio de desempleo.
O bien Bush Jr, Blair y Aznar, que desencadenaron una guerra ilegal e innecesaria que se ha cobrado más de cien mil víctimas, muchas evitables, se pasean tranquilamente por el mundo, con frecuencia aclamados y embolsándose grandes sumas de dinero por sus libros, conferencias y "consejos" a grandes empresas (nadie fuera de sospecha puede requerir a semejantes consejeros).
La sensación de que la impunidad domina es inevitable en nuestras sociedades, y eso las lleva, gradual pero indefectiblemente, a tener una cada vez mayor tolerancia hacia ella; a juzgar que a los individuos particulares no les compete intervenir ni poner remedio, cuando ni siquiera lo hacen los jueces, y a considerar que dejar pasar un delito más, del que tengan conocimiento o hayan sido objeto, un crimen aislado de la vida civil, no tiene mayor importancia ni cambia nada en esencia, ante la superabundancia de los crímenes públicos, económicos y políticos, que quedan y quedarán siempre impunes. Se trata de una de las más grandes desmoralizaciones de nuestro tiempo.
Como ejemplo podemos citar esta noticia “El Gobierno indulta a Alfredo Sáenz, consejero del Santander, por la condena a tres meses de prisión e inhabilitación por un delito de acusación falsa cometido en 1994 contra unos acreedores de Banesto cuando era presidente de la entidad. De esta forma, el consejero delegado del Santander seguirá cumpliendo los requisitos de honorabilidad que exige el Banco de España para los ejecutivos del sector financero”.
La justicia se representa ciega, del olfato no aclara nada, por eso no debe ser imparcial cuando del olor del dinero se trata. Es la única explicación plausible al indulto concedido a Alfredo Sáez, gracias al cual puede seguir siendo banquero. ¿Qué urgencia podría haber para que lo indulten en el último minuto del partido? Si teníamos algunas esperanzas en sentar en el banquillo a algunos responsables de la crisis, podemos abandonarla. Que no se quejen de la desafección ciudadana, el indulto no convierte en honestos a las tantas veces juzgados y declarados culpables en los tribunales.
Algunos hechos presuntamente delictivos, puede que lleguen a juzgarse y hasta se condenen. Si eres rico y/o tienes suficiente poder, no pasa nada. Puedes recurrir cualquier sentencia desfavorable, cada vez a una instancia más alta, aplazando el cumplimiento de la condena hasta 20 años o más. En ese momento, si todavía hay alguien que se acuerda de algo o le quedan ganas o fuerzas para castigar al culpable, va el gobierno y le perdona. Además su “hoja de servicios” queda totalmente impoluta para que siga haciendo de las suyas.

Este es sólo un ejemplo que ha sido publicado en todos los periódicos, pero estos temas, pese a ser importantes y cruciales para nuestra sociedad, no están de moda. El personal está somatizado y abducido por los programas tabloides televisivos y parece que no tiene tiempo para pensar. Muchas veces no tiene ganas de hacerlo. Se vive más tranquilo en la ignorancia.
Espero que si algún día despertamos social y políticamente, no sea demasiado tarde.

©JAS 20/11/11

Todo puede ser peor


Hace unos años, me decía un experimentado profesor que "después de vivir en la pobreza más extrema, todavía se puede llegar a malvivir en la indigencia más absoluta". Eso quiere decir que si pensamos que estamos mal, todavía se puede estar peor. Este no es un mensaje pesimista, es un mensaje de alerta para que si alguien está aletargado, desanimado o pasota, despierte ya.  
Un amigo me ha enviado este video, que pongo a vuestra disposición, como ejemplo de imaginación maquiavélica al servicio del poder. Una caricatura que muestra una masa, sumisa, resignada, domesticada, con pocos "derechos" trabajando en semi-esclavitud. Pone los pelos de punta al más sereno. Si esto no nos despierta, es que no tenemos remedio.
Siempre es bueno expresar la opinión propia y más hoy, día de elecciones.
Si no votamos o lo hacemos con voto nulo o en blanco, renunciamos a expresar nuestra opinión y a reclamar, al menos moralmente, que se atiendan nuestros derechos.
¡No dejemos que otros decidan por nosotros!
©JAS 20/11/11
PD.  
Si alguien no puede ver el vídeo, que me lo solicite con un comentario y se lo enviaré por mail.
En el video se escenifica la subasta un empleo de trabajo temporal entre trabajadores parados de larga duración. Empieza la subasta ofreciendo el “trabajillo” por 100€ al mes durante dos semanas y los parados van pujando a la baja hasta llegar a ofrecerse a hacerlo por sólo 300€ además de otras prestaciones en “especie”(ofrecen hasta su cuerpo para que lo use su jefe a discreción).  Lamentable pero no imposible de llegar a ver.

¡Pobres POLÍTICOS!

“¡Pobres políticos! No tienen la admiración de nadie; se les acusa de corruptos y de títeres del poder económico"

Entonces, los políticos….. ¿Por qué quieren ser políticos?

A nadie, más que a los propios políticos (bueno, a los más tontos), le ha podido sorprender, a estas alturas, la aversión que gran parte de la población siente hacia ellos y que se ha manifestado, por primera vez en la historia reciente a raíz de la ocupación de las plazas de toda España. Quienes intentan etiquetar a estas gentes están fracasando: no todas son "jóvenes", ni "anti-sistema", ni siquiera "de izquierdas" al modo tradicional del término. Los componentes del llamado "Movimiento 15-M" son sólo la punta del iceberg de los ciudadanos indignados. En su mayoría personas normales, con y sin estudios, de diferentes clases sociales y edades; más o menos como los ciudadanos que llevan ya tiempo señalando, en las encuestas, a los políticos como el segundo o tercer mayor problema de España. Con ser en sí mala la cosa, lo peor es que éstos, los políticos, no reaccionan ni hacen limpieza en sus filas. Más bien se les ve una tendencia a atrincherarse y a proclamarse "sacrosantos”.
Nuestros políticos gozan de muy mala fama desde hace mucho. Tan mala que lo que cabe preguntarse es por qué quieren serlo. No tienen las simpatías ni la admiración de nadie -quitando a los militantes ciegos de cada partido-; se les culpa de todos los males; reciben insultos constantes de sus rivales y últimamente y cada vez más, también de la ciudadanía; se les acusa de ladrones y corruptos con excesiva frecuencia; se les percibe como a individuos vagos, incompetentes o malvados, cuando no como a puros idiotas; se les reprocha procurar su propio beneficio o el de sus partidos y casi nunca el de sus gobernados; cada vez más se les considera títeres del poder económico. Tendría que traer tan poco a cuenta y tantos sinsabores ser hoy político, que no entiendo cómo es que hay tantos aspirantes a hacer de muñeco de las bofetadas. Claro que la mayoría son “virtuales” y como tienen la cara tan dura, les deben doler poco.

A mi modo de ver hay cinco grupos:
a) Personajillos mediocres, algunos bastante iletrados, que nunca podrían hacer carrera -ni tener un sueldo- si no fuera en un medio tan poco exigente como la política.
b) Oportunistas que ven, en el tinglado político, un modo de enriquecerse.
c) Sujetos que sólo ansían tener poder, es decir, mandar y que la gente les pida favores; tener potestad para denegar o dar y salir en televisión; en suma, ser "alguien". La vanidad no sabe de cálculos.
d) Fanáticos de sus ideas o metas que sólo aspiran a imponerlas.
e) Individuos con verdadera vocación política, con espíritu de servicio, buena fe y ganas de ser útiles al conjunto de la población y de mejorarle las condiciones de vida, de libertad y de justicia.
No hace falta decir que, de estos cinco grupos, el único que merece respeto, vale la pena y resulta beneficioso y necesario es el último, que quizá por eso sea el menos nutrido. Lo llamativo es que los votantes no parecen saber distinguir a los pertenecientes a cada grupo. Acaso no sea fácil, dado que los de los cuatro primeros fingen y engañan, copian y adoptan las maneras y los discursos de los del quinto, se presentan invariablemente como personas desinteresadas y abnegadas. Si en cada legislatura cambiaran las caras, podría entenderse que les diéramos siempre un voto de confianza y nos colaran gato por liebre. Pero esta ingenuidad no es admisible con los políticos veteranos, porque nadie es capaz de fingir bien durante mucho tiempo.
Fingir es difícil y cansa, y el zafio, el oportunista, el tonto, el bruto, el aprovechado, el ladino, el ladrón, el engreído, el fanático, el déspota, todos acaban por parecer lo que son, y sin tardanza. Eso si, saben mentir muy bien. No paran de acusar continuamente a sus rivales de sus propios pecados. Producen un lio monumental en la sesera de quien los escucha. Tal vez no dediquemos tiempo a analizar sus mensajes o mejor sus actos, pero algo de disculpa tiene;  porque ante tanta incongruencia y sinsentido, uno parece que se bloquea para no quedar saturado de tanta inmundicia.
¿Cómo es que no lo vemos año tras año, legislatura tras legislatura?
¿Cómo es que tenemos tan poca memoria?
¿Cómo es que no sabemos distinguir a los del quinto grupo -que los hay- ni eliminar poco a poco a los de los otros cuatro?
Tal vez sería algo a lo que se podrían aplicar los integrantes de movimientos como los del 15-M: no a descalificarlos a todos, que es lo que Franco hacía para justificar su prohibición de los partidos; sino a ir señalando, con nombres y apellidos si hace falta, a la enorme cantidad de mediocres, codiciosos, corruptos, fanáticos y engreídos que se han hecho con tanto poder en España.
Lo ideal sería exigirles transparencia, responsabilidad y honestidad, comenzando por nosotros mismos. Desgraciadamente, los que están en el quinto puesto son los menos, la mayoría pasan desapercibidos o no llegan a lo más alto porque las redes del maquiavelismo dentro de los partidos no dejan que salgan a flote.
Ahora bien, habría que presionar para que se cambiaran algunas leyes y artículos, de forma que la ciudadanía tuviera más representación y más poder de decisión a la hora de poner a todos los “indignos” de patitas en la calle, sin tener que esperar a las próximas elecciones.
Pero quien hizo la ley hizo la trampa, los de abajo seguirán abajo y los de arriba........
Para que haya un control y fiscalización al gobierno, tiene que haber una buena oposición. Mejor en el parlamento que fuera del mismo. Si el gobierno tiene mayoría absoluta, le salen las propuestas sin obstáculos, y de la oposición solo quiere escuchar la música del silencio, apurando al máximo los tiempos y abusando del micro cerrado. Se que atravesamos una crisis y ya lo dijo Ortega y Gasset «Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella no me salvo yo».
Al menos yo me quejo.  ¿Os quejáis vosotros?
Si no os gusta como os tratan…….¡Quejaos!
©JAS 20/11/11