viernes, 25 de noviembre de 2011

Corruptos hasta la médula

Goldman Sachs opina que Alemania no es lo suficientemente grande como para rescatar a los países del sur de Europa, lo que quedó más que patente con la última subasta de deuda. “La mejor solución sería apear a los rezagados del autobús y dibujar una línea en los Alpes y entre Francia y Bélgica”. Angela Merkel volvió a negarse a modificar el papel del BCE y a la creación de los Eurobonos, lo que llevaba a Sarkozy a reconocer las diferencias entre París y Berlín en cuanto al mandato de la máxima autoridad monetaria, y a las Bolsas europeas a perder todo lo que habían recuperado.
La canciller alemana mantiene su rechazo a la posibilidad de que la eurozona emita deuda con una garantía colectiva al considerar que "no es una solución ni una buena señal en la dirección adecuada". La emisión de eurobonos, mantendría un nivel máximo del diferencial artificialmente de tipos se nivelaran y esto eliminaría el peligro a los países sureños y relajaría sus esfuerzos para conseguir un mayor grado de unión fiscal.
Goldman entiende a Alemania. Explica que poco se puede hacer por esos países cuya economía depende, en una tercera parte, de la economía sumergida. “Italia y Grecia son comparables a Turquía: el Estado solo ve una de cada tres transacciones. Hay mucha corrupción y se está produciendo una muerte demográfica gradual. A largo plazo los problemas presupuestarios de España, Italia y Grecia no tendrán solución, así que mejor que quiebren cuanto antes, ¿no es así?.
“La cultura política de los países sureños está corrupta hasta la médula” Muchos ciudadanos no ven mal que alguien estafe al fisco. La mayoría lo haría si no dependiera de un salario y pudiera. Esta es la cultura mayoritaria reinante en estos países.
Ya saben lo que se dice, 'muerto el perro, se acabó la rabia'”. Goldman propone que se subasten los activos estatales que tengan valor y que el Gobierno pierda el acceso a las fuentes de corrupción. La solución no es aplicar medidas de austeridad, sino llevar a cabo una revolución en la vida económica y social, realizar una transformación en la manera de hacer las cosas. “El problema es que los políticos nunca accederán a ello, porque eso implicaría poner fin a su sustento, y la población tampoco, porque eso implicaría un modo de vida más anglosajón: habría que aceptar un trabajo donde estuviera la oferta y no al lado de casa, ver a los familiares lejanos 'de pascuas a ramos' y no cada domingo, y tomarse dos semanas de vacaciones al año y no dos meses enteros”.
Alemania y Francia, solo tienen un sexto de su economía corrupta. “He aquí por lo que es difícil que el Euro como divisa común tenga sentido: solo tendría sentido si las economías integradas fueran del mismo tipo; ha sido un error pensar que las economía del sur podían encajar en el pack”.
Finalmente, Goldman termina con una interesante reflexión. “El problema de los alemanes viene por su obsesión ideológica de Europa como concepto político, resultado de su terrible pasado. No les gusta pensar que son alemanes, prefieren pensar que son europeos. Pero no se han dado cuenta de que los modelos políticos son como los modelos de coches: no deberías tener uno que no esté dentro de tus posibilidades, porqué no puedes mantenerlo. Y los mercados están advirtiendo a Merkel y Sarkozy que el coste de rescatar a sus vecinos del sur es demasiado elevado.
Para acabar de arreglarlo, parece que el consumo de electricidad ha disminuido, parece que esto indica que hasta la economía sumergida disminuye su empuje.
Mientras ….. “seguimos esperando”.
Estarán tentados los nuevos inquilinos, de esperar a las elecciones andaluzas para empezar con los recortes. Perdón reformas. O tal vez no nos quieren amargar las navidades.

Esperemos que no, porque si lo hacen, las bolsas bajarán el valor de los activos hasta  el nivel de la Fosa de las Marianas.
¡Siempre nos quedará el oro!. ¡Físico!
©JAS 2011
PD.  Ni con el oro, activo refugio por excelencia, se puede estar tranquilo. Hoy me han explicado que un inversor perdió el 100% de su inversión en oro. Este inversor compró unos lingotillos de oro y era tan prudente y precavido, que los escondió muy bien en su casa. Pasó el tiempo y el oro subió mucho. Tanto que quiso venderlo y realizar beneficios. El problema es que cuando fue a buscarlos no los encontró. No se acordaba de donde los había escondido. 
¡Es un chist! 
Publicar un comentario