miércoles, 30 de marzo de 2016

Interés compuesto - escenarios de ahorro

No conozco a nadie a quien no le gustaría ser rico o millonario, que para muchos es lo mismo. ¿Recuerdan aquellos tiempos en que la inmensa mayoría éramos millonarios antes de que el “euro” truncara nuestra ilusión?. 
Muchos niños emulan los deseos de sus padres y de mayores quieren ricos y famosos como Ronaldo o cantantes famosos como Alejandro Sanz o Britney Spears. Lamentablemente la inmensísima mayoría no tienen las cualidades necesarias y se han de contentar con echar la Primitiva cada semana y seguir soñando. Otros sueñan con ser como Mark Zuckerberg (Facebook), Bill Gates y Paul Allen (Microsoft), Larry Page y Sergey Brin (Google), Michael Dell, Jeff Bezos (Amazon), Azim Premji (Wipro), Larry Ellison (Oracle). La verdad es que estos últimos no son tan conocidos por la mayoría, aunque sean más ricos.
Todos sueñan con “ser ¿?”, pero, ¿cuantos hacen como el pequeño Buffett?
Se dice que Warren Buffett cuando era niño, le dijo a su padre que de mayor sería rico. No dijo “me gustaría ser rico”, dijo “seré rico”. Una gran diferencia que deberíamos tener en cuenta: la diferencia entre ser proactivo (se medita con sosiego y se ejecuta) y reactivo (con ideas atropelladas y nada claras, se pierde el tiempo y el dinero mareando la perdiz).
El niño Buffett, con 6 años vendía refrescos de Coca-Cola y paquetes de chicles por su vecindario, con 11 años compró sus primeras acciones (en Capital Cities Service), con 13 rellenó su primera declaración de la renta (se dedujo la bicicleta porque la usaba para repartir periódicos) y con 15 años compró una granja y ganaba más dinero que sus profesores. Esta precocidad señala que Buffett aplicaba tres de sus cualidades: su inteligencia, su capacidad de trabajo y su determinación.
Está claro que consiguió ser millonario y lo hizo porqué aplicó tres factores: sus cualidades innatas, una capacidad de trabajo fuera de serie y el continuo proceso de aprendizaje y formación en el que está constantemente está inmerso aún a día de hoy a sus 85 años y con cáncer de próstata. Siempre ha asegurado que el mejor activo en el que invertir es en uno mismo, en su formación y mejora como persona. 
Evolución del índice americano SP500 desde el año 1957 (en 58 años, la inversión se ha multiplicado 45 veces)
Los padres que piensen que la herencia más importante que pueden dejar a sus hijos es una buena educación, una buena formación y el hábito de aprender contínuamente de todo y de todos, deben ocuparse de garantizar que podrán darles la mejor educación disponible o pagarles una estancia en el extranjero para aprender perfectamente un idioma y mejorar profesionalmente. Naturalmente esto se traduce en una necesidad económica.
Está claro que algún día necesitaremos un capital para nuestros hijos, sobrinos o nietos y ante esta tesitura podemos hacer dos cosas: 
Está claro que algún día necesitaremos un capital para nuestros hijos, sobrinos o nietos y ante esta tesitura podemos hacer dos cosas:
· El avestruz o el pasota: No hacer nada dedicado a este objetivo concreto. Nos podemos dar mil razones como ¿quién sabe si el niño querrá estudiar o trabajará desde los 16 años…?. En ese caso, cuando llegue el problema, si llega, confiaremos en que el Gobierno nos ayude o visitaremos las entidades financieras para preguntar si nos quieran conceder un préstamo, al tipo de interés que haya en ese momento (quejándonos de tener que llegar a pagar el doble de lo que nos costaría si tuviésemos el dinero disponible).
· Ocuparse del problema: Empezar a ahorrar desde el nacimiento del niño, para que la decisión de si estudiar en una universidad o tener la oportunidad de pasar una temporada en un país extranjero, dependa sólo de nosotros mismos y no de la aprobación de un préstamo carísimo o la ayuda de una beca.En un post previo les sugería calcular que “hucha” podrían regalarle a su “niñ@” cuando quisiera independizarse a los 35 años, dependiendo del método empleado entre cuatro supuestos:
A.- Cada mes se recogen beneficios/pérdidas y les compran regalitos. Mantienen invertidos siempre la misma cantidad, 10 000 € en su estudio.
B.- Cada mes añaden los beneficios/pérdidas al capital inicial y al final de año se recoge el resultado obtenido volviendo a comenzar con al año siguiente con 10.000€.
C.- Cada mes y año tras año se reinvierten los beneficios/pérdidas.
D.- Cada mes y año tras año se reinvierten los beneficios/pérdidas y añaden 100€ cada mes.
Espero que el “niño” viendo lo que hace el padre —ahorrando en la “hucha”— aprenda algo y llegado el momento, no necesite la hucha para nada, pero como que a nadie le amarga un dulce y el dinero es una vianda que no sacia, aquí tienen la respuesta que he calculado en el supuesto de conseguir una rentabilidad continua del 5% TAE para sus 10 000€ invertidos el día del nacimiento de su hijo.

Escenario A

A los 35 años, los padres entregarán a su hijo 10 000.- € y le desearán suerte en la vida. Seguramente el "niño" no se acordará que cada año de su vida le han hecho regalos por valor de 500€, en chuches, juguetes y caprichos varios (Un total de 18000€ en "¿disfrute? Inmediato) y como es costumbre en su familia, hará una superfiesta de "emancipación” o un superviaje por el extranjero. Tal vez pedirá un crédito personal para hacer las dos cosas. A la vuelta, ¡Dios dirá!.

Escenario B

Igual que el escenario A salvo que el "niño" recibió cada año, más regalos. Cada mes 555€ con lo que sus padres se pulieron un total de casi 20000€ en "¿disfrute? inmediato".

Escenario C

A los 35 años, aquellos 10 000.- € que invirtieron para su hijo cuando nació, se habrán convertido en 58000€ que entregarán a su hijo para que pueda pagar la entrada de su propio piso o abrir su pequeño negocio con el que ganarse la vida.

Escenario D

A los 35 años, aquellos 10 000.- € que invirtieron para su hijo cuando nació más el ahorro de sólo 100€ cada mes, se habrán convertido en 171 758.-€ que entregarán a su hijo para que pueda comprarse un piso o abrir su propio negocio con el que ganarse la vida. 
Comparando estos cuatro escenarios se puede entender la diferencia de resultados que se obtienen dependiendo de cómo actúe cada uno. Aquí no interviene la suerte y todo es legal y al alcance de la gran mayoría de personas. Unos simplemente "viven la vida" sin pensar en las posibles necesidades futuras y le dan a su hijo 10000€ para una fiesta y otros se esfuerzan en adquirir unos conocimientos mínimos, los aplican, aprenden a aplazar el disfrute momentáneo que producen algunos gastos superfluos y ahorrando sólo 100€ al mes logran ayudar a su hijo con casi 172000€ para que alce el vuelo con una cierta tranquilidad. Cada uno es libre para escoger vivir el escenario que prefiera aunque también debería hacerse responsable del resultado que obtenga y no echar la culpa a la mala suerte o a los demás.
Si han leído hasta aquí, seguro que les habrá entrado el gusanillo para saber si hay más. La buena noticia es que siempre hay más y que pensar es gratis. Sólo hay que desearlo y practicarlo.

¡Escenario OOOH!  

Partamos del escenario D  y variemos el ahorro mensual. El primer mes ahorraremos 100€, el segundo 101€, el tercero 102€, etc. Con sólo este minúsculo esfuerzo adicional —un euro más cada mes—, se consiguen 345 000.- € en lugar delos 172 000.- € anteriores. ¿Les gusta la magia del interés compuesto? Si es así, ya lo saben... ¡Empiecen a practicarla desde ahora mismo!
Si han leído hasta aquí, ya saben lo placentero que es "pensar". Por ello, les propongo que imaginen un nuevo escenario...

¡Escenario nietos!

Supongan que su hijo ha tomado buena nota de lo que ha hecho usted durante los últimos 35 años y cuando le van a entregar la “hucha” que han ahorrado para él, le dice que: “Por el momento ya me gano la vida. Prefiero que sigas engordando la “hucha” para entregársela a tus nietos cuando quieran independizarse, tal como van las cosas, seguro que lo tendrán más difícil que yo”. 
No les gustaría saber ¿qué cantidad podrían regalarles a sus nietos dentro de 25 años más? Para aquel entonces usted ya tendría 60 años y podría regalarles más de un millón y medio de Euros, más de 263 millones de pesetas.
Saquen conclusiones del modo como crece la curva sobre la importancia de la "perseverancia"
Tengan en cuenta que lo expuesto hasta aquí es una simulación suponiendo una rentabilidad continua del 5% TAE. No se ha tenido en cuenta el efecto de la inflación ni los impuestos que hay que pagar según las leyes vigentes en cada momento. Estos supuestos sólo afectan a la cuantía del resultado que son espectaculares, sobre todo porqué su obtención no requieren esfuerzo físico notable. Siendo eso importante, lo verdaderamente valioso y significativo es comprender la diferencia entre lo que se puede obtener operando de una forma u otra. No se necesita un esfuerzo físico ni dinerario descomunal para conseguir un buen “colchón” que nos puede ayudar en muchos momentos de la vida: estudios de los hijos, emancipación, jubilación, revés económico inesperado, etc. Lo que si se precisa, y no es menor a la vista de la poca gente que lo consigue, es asumir la “responsabilidad” propia de pensar en el futuro propio y de nuestra familia, y la fuerza de voluntad necesaria para perseverar en el seguimiento de un mínimo plan de ahorro a lo largo de los años. 
En los cuadros adjuntos se comprueba que la diferencia en el resultado obtenido está clarísima. De cada uno de nosotros depende escoger vivir un escenario u otro y como esta decisión es personal e intransferible, por ello hay familias que con similares posibilidades de partida, obtienen resultados tan diferentes. Todo ello sin delinquir, ni estafar, ni robar, ni “suerte”, ni pedir nada a nadie. Sólo se precisan unos conocimientos mínimos, algo de esfuerzo, rigor y perseverancia de hormiguita y… la magia del interés compuesto que ya conocen y pueden aplicar sistemáticamente.
¡Ustedes mismos! La decisión es suya y los resultados y sus consecuencias también.
©JuanJAS
  

PD.-
¿Se imaginan, siguiendo este método, lo que le podrían tener a los 80 años cuando tal vez nazca su primer bisnieto?
Exactamente 4 668 227.- € y con sólo una inversión inicial de 10000€ y un pequeño ahorro mensual de 100€ actualizados sumando un euro más cada mes.
Puestos a imaginar … ¿Se imaginan lo que le podría dejar en herencia a su familia si siguiera este método hasta su muerte (supongamos 90 años)? 
Pues nada más y nada menos que 7 895 775,79 € (Casi 1314 millones de pesetas).
Estos herederos podrían pasar tranquilamente de soñar con “La Primitiva”, les bastaría con reconocer y honorar a sus abuelos, porqué de biennacidos es ser agradecidos. Todo, con el permiso de los “cigarras” que se empeñan en hacer lo posible y lo imposible por imponer y aumentar al máximo el Impuesto de Sucesiones, para seguir cantando en verano y robando en invierno.
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