lunes, 13 de febrero de 2017

El Gobierno español sigue ignorando el corredor del Mediterráneo

Desde que el Duque de Lerma se vistió de colorado para no morir ahorcado, con algunas interrupciones, en Madrid se deciden los grandes temas. De Madrid parte la España radial y la visión unitaria del Estado.

Es lamentable que mil millones de euros de la Unión Europea asignados al “corredor del Mediterráneo” hayan acabado total o parcialmente en la ejecución de un túnel entre Atocha y Chamartín. Por fechorías como esta le deben llamar el “Corre d’or mediterrani”, por su extra-coste. Supongo que la UE destinó esos millones de euros para el “Corredor Mediterráneo” porque estima que es necesario para beneficiar el comercio entre España y Europa. ¿Porqué no llama al orden al Gobierno Español por incumplimiento de acuerdo? 
Mirando hacia el ombligo español, repetiré que soy partidario del principio de solidaridad entre CCAA, pero no hasta el punto de que una política equivocada sobre el reparto de inversiones en infraestructuras —que han practicado repetidamente todos los diferentes gobiernos de España— acabe perjudicando a las zonas más productivas de España. Tanto PSOE como PP han dotado de infraestructuras formidables a los territorios donde hay menos población y menos economía productiva. Estas políticas, si bien han llenado con miles de millones las alforjas de sus amiguetes corruptos, han impedido el desarrollo de las zonas que tiran del carro patrio, impidiendo el crecimiento de sus economías y que los impuestos que se recaudaran de las mismas ayudaran a esos territorios, que en teoría se pretendía modernizar, sin haberlo conseguido.
El corredor del Mediterráneo, con ancho de vía europeo, con AVE entre Barcelona-Valencia-Alicante-Murcia-Almería y mejor aún, con un sistema de transporte de mercancías con la adecuada capacidad y la rapidez necesaria para exportar los productos que en estas regiones se fabrican (más del 40% del total nacional), es vital para el crecimiento de la economía peninsular. 
Compruebo con pesar la obsesión enfermiza que tienen algunos de velar porque “todo” pase por Madrid. Entiendo que sea vital para los que temen que si no lo controlan todo y lo tienen todo “atado y bien atado”, se corre el peligro de que pueda “romper España”, porque todo ladrón cree que los demás son de su misma condición. Tal vez por ello prefieren gastar dinero construyendo aeropuertos fantasma y autopistas de peaje radiales, que nadie usa, mientras en la costa mediterránea se transita por viejas autopistas, pagando peajes, o en trenes cercanías que se averían constantemente por falta de mantenimiento de sus infraestructuras.
El “corredor del Mediterráneo” es vital para los ciudadanos andaluces, murcianos, valencianos y catalanes, y también para tener una vía de salida rentable y capaz de dar transportar los productos agrícolas y manufacturados en la cuenca mediterránea hacia Europa. También las mercancías procedentes de Oriente que llegan por mar a los principales, y más que lo podrían ser, puertos de nuestras costas mediterráneas. Es absurdo que este y los anteriores gobiernos no prioricen esta anomalía que perjudica el desarrollo de las regiones más productivas de España e indirectamente de todos los españoles. Es un error del centralismo de una España inacabada que no quiere comprender la diversidad y solo quiere que se acate una sola voz. La voz que pregona lo que quieren los caciques, parapetados inmóviles detrás de las tablas de la ley que sólo ellos interpretan.
Todo este affaire es cuestión de inteligencia política y parece que en España esta inteligencia brilla por su ausencia. O tal vez es que los que toman las decisiones son malvados que muerden tercamente la mano de los que les dan de comer. Si conocen la fábula del “Escorpión y la rana” atribuida a Esopo sabrán que siempre han existido ciertos grupos de personas cuya ambición es tan desmedida que no tienen empacho en destruir las propias circunstancias que los mantienen a flote. 
También parece que en España hay mucha gente que lame la bota del que lo patea, en lugar de protestar enérgicamente por el trato injusto y defender, respetando a los demás, pero asertivamente los propios derechos. Esto parece que han hecho Empresarios de Cataluña y del País Valenciano. Han vuelto a reivindicar en Tarragona, una vez más, la importancia del “Corredor Mediterráneo” para el conjunto del Estado.
Reclaman que el Gobierno español apueste de una vez por todas por el Corredor Mediterráneo, que ponga una fecha final de ejecución y que a la vez se comprometa a que el ancho de vía internacional entre Almería y la frontera francesa sea operativo en 2025. ¡Y que lo cumpla!
¿Porqué no se difunde esta noticia en los medios nacionales? ¿Porqué no hay debates en las televisiones ni se entrevista a altos dirigentes de los gobiernos y CCAA implicadas?
¿Es que no se han enterado los políticos unionistas de Catalunya —parece que tampoco los que están por la “tercera vía”— de que este es un tema vital para el desarrollo de todo el arco mediterráneo español e indirectamente de toda España? Porqué no he visto sus declaraciones de apoyo pidiendo que el Gobierno se ocupe en serio de este tema?
¿Porqué no han convocado ni realizado grandes manifestaciones de andaluces, murcianos valencianos y catalanes por este tema o por otros similares? 
¿Porqué no he visto marchas ni grandes pancartas denunciando estos desaguisados del Gobierno?
©JuanJAS
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