viernes, 18 de noviembre de 2011

Tensando la cuerda

¿Quién paga la cuenta?.....¡El alemán!
Parece que una buena solución al problema de los pánicos que acechan a los países “solventes pero faltos de liquidez” (Italia y España) es que el Banco Central Europeo (BCE) se comprometa a comprar deuda de esos países.
El problema de los países “solventes pero faltos de liquidez” es que cuando cunde el pánico entre los inversores, éstos solo prestan a esos países a intereses elevados (con prima de riesgo). Es un tema de confianza. Cuanto menos confianza, más alto es el tipo de interés que se pide por prestar dinero y asumir el riesgo de impago. El problema es que si los intereses acaban siendo demasiado elevados, el país solvente puede acabar siendo insolvente.
Si el BCE se comprometiera a comprar deuda de esos países, el riesgo de impago desaparecería por lo que los inversores dejarían de tener pánico y los tipos de interés Italianos y Españoles pasarían a ser similares a los Alemanes. Es decir, las primas de riesgo desaparecerían y todo volvería a la normalidad.
¿Por qué se niega Alemania, pues, a que el BCE imprima dinero para comprar deuda?

Pues porqué ES ILEGAL! El artículo 123.1 del tratado de la UE dice:
“Queda prohibida la autorización de descubiertos o la concesión de cualquier otro tipo de créditos por el Banco Central Europeo y por los bancos centrales de los Estados miembros, denominados en lo sucesivo «bancos centrales nacionales», en favor de instituciones, órganos u organismos de la Unión, Gobiernos centrales, autoridades regionales o locales u otras autoridades públicas, organismos de Derecho público o empresas públicas de los Estados miembros, así como la adquisición DIRECTA a los mismos de instrumentos de deuda por el Banco Central Europeo o los bancos centrales nacionales.”
Es decir, el propio tratado (aprobado con enormes dificultades y tras referéndums fallidos en Irlanda y Francia) prohíbe cualquier tipo de crédito por parte del BCE a gobiernos o instituciones públicas. Si el BCE comprara directamente deuda Italiana o Española, sería llevado a los tribunales constitucionales de Alemania o al Tribunal Europeo de Justicia y sería obligado a dejar de hacerlo. Las consecuencias serían catastróficas.
Como todos sabemos, hecha la ley, hecha la trampa y habría maneras de conseguir que el BCE imprimiera euros para comprar deuda. Y es que el BCE no puede comprar DIRECTAMENTE deuda de los gobiernos... pero podría comprarla INDIRECTAMENTE a través de intermediarios. Eso es lo que están intentando conseguir los países periféricos en las últimas horas.
Se están planteando dos salidas. La primera es que el BCE conceda créditos ilimitados al Fondo Monetario Internacional (FMI) y que sea el FMI el que compre la deuda de Italia y España. La segunda alternativa sería que el European Financial Stability Facility (EFSF), el fondo que se creó hace un año para rescatar a Grecia, Irlanda y Portugal y que se dotó de 400 millones de euros, se reconvierta en un banco. Si en lugar de un fondo el EFSF fuera un banco, tendría la capacidad de pedir prestado al BCE. De ese modo, el BCE podría comprar deuda de Italia y España indirectamente sin violar el artículo 123.1 del tratado de la unión. Ésta es la propuesta que defiende Francia.
Ahora que la crisis parece que llega también al norte, depreciar el euro podría parecer una buena estrategia, pero el problema es que depreciar el euro significa salir de la crisis creciendo a base de exportar más a USA, China y otros externos a la UE. Claro que estos países no estarán dispuestos a que se les roben los mercados devaluando nuestra moneda. Por tanto, si Europa intentara depreciar el euro, los americanos y los chinos contraatacarían depreciando el dólar y el yuan y entraríamos en una guerra de divisas de consecuencias imprevisibles. Con lo cual esta posibilidad no parece viable.
Pese a estas formas legales de saltarse el tratado de la UE, los alemanes se siguen oponiendo por dos razones.
La primera es de tipo económico. Una cosa es comprar deuda de países "solventes pero faltos de liquidez” y otra cosa distinta es comprar deuda de países insolventes. Italia y España solamente son solventes si hacen las reformas necesarias que garanticen la generación de recursos que permitan devolver las deudas. ¿Qué pasaría si Italia o España no son capaces de recortar sus déficits y generar crecimiento a medio plazo? Pues que serían insolventes. ¿Y qué pasaría si el BCE hubiera comprado casi tres BILLONES de deuda italiana y española y resulta que estos países sureños no pueden devolver el dinero prestado? Pues que se crearía un agujero financiero cósmico en el BCE. Alguien debería salir y recapitalizar al BCE. ¿Quien? ¡Los alemanes! Por eso los alemanes no quieren ni oír hablar de la intervención del BCE. Todas las personas productivas, ahorradoras y sensatas se cansan de pagar las fiestas de otros.
La segunda razón por la que el BCE no compra deuda soberana es de tipo político. Merkel y los líderes del norte quieren obligar a los países de la periferia a comprometerse a hacer las reformas fiscales y estructurales necesarias.
Cuando el pasado 4 de Agosto la prima de riesgo Italiana subió por encima de la Española por primera vez, Berlusconi se apresuró a anunciar algunas reformas entre las que destacaba el aumento de la edad de jubilación a los 67 años. Las compras de deuda deben hacerse de forma inmediata. Por ello a la mañana siguiente el BCE compró unos 60.000 millones de deuda Italiana y Española en el mercado secundario, cosa que hizo disminuir la prima de riesgo drásticamente. Por desgracia los políticos sureños son muy hábiles haciendo anuncios y promesas, retransando su legislación con la escusa de que hay que hacerlo democráticamente y al final olvidándose de lo prometido o incumpliéndolas directamente.  Efectivamente, una vez desaparecido el peligro inmediato de la compra de la emisión de deuda, Berlusconi hizo marcha atrás con sus reformas. Esto rebosó el vaso de la Señora Merkel que confirmó por los hechos que los países del sur no son serios ni creíbles y sólo harán los deberes si se les pone al borde del precipicio.
Y aquí estamos por nuestra mala cabeza. El futuro gobierno de España, tiene dos opciones:
Seguir mareando la perdiz, calentando la silla y esperando la de bacle, que llegará más temprano que tarde (los mercados están hartos) o….
Tomar inmediatamente las medidas duras y dolorosas que necesitan ver aplicadas nuestros prestamistas, para recuperar la confianza en nuestras posibilidades de crecer y pagar nuestra deuda.
¡Abróchense los cinturones, que vienen curvas!
©JAS 18/11/11

ANEXO


Declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores alemán, Guido Westerwelle, en el Financial Times:
Westerwelle expresó su oposición a la emisión de dinero del BCE como parte de un plan para abordar la crisis que también incluye reformas y delinear una "estrategia clara para la competitividad y crecimiento".
También destacó la necesidad de asegurar el bienestar futuro y mejorar la unión monetaria para que sea estable, lo que según él sólo se puede lograr con presupuestos sólidos de todos sus estados miembros. Agregó que si Europa desea cambiar las cosas de manera irreversible, los estados miembros "no podrán evitar enmendar los tratados".
”Poner a funcionar las prensas del BCE brindaría, a lo sumo, un alivio temporal, pero sería un "error trascendental" a largo plazo”.
"Al final terminaríamos con una moneda devaluada y una zona euro aún más desestabilizada. La independencia del BCE y el firme compromiso con la estabilidad de los precios son de importancia primordial para la economía de Europa".
"Para superar su debilidad, la zona euro necesita una integración más profunda a través de una dirección económica más rigurosa y normas más estrictas para la estabilidad del pacto. El desafío es manejar esto sin crear una división dentro de la UE", declaró.
"Cambiar el tratado requerirá de una importante voluntad política. Pero si no logramos reunir el coraje para hacerlo ahora, Europa seguirá permanentemente vulnerable a las crisis".
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