miércoles, 12 de octubre de 2011

Dictadura del funcionariado

Un amigo, me ha enviado hoy una réplica a un artículo periodístico ensalzando la contundencia de la respuesta.
Se ve por el texto del mail, que ha sido reenviado por varias personas, hasta llegar a mí. Hasta aquí todo normal. Cuando busco el artículo “contestado”, detecto que fue publicado el 10/02/2010 en el diario ABC. Firmado por M. Martín Ferrands y con el título “Dictadura del funcionariado”.
http://www.abc.es/historico-opinion/index.asp?ff=20100212&idn=1133723013695
Eso sucedió hace más de un año y medio. No importa, el tema sigue coleando. He investigado un poco y en algunos blogs se cuentan más de 50 largas réplicas, contra-réplicas, etc.
Ya se sabe, el hombre es el único animal que tropieza más de dos veces con la misma piedra. ¡No aprendemos!
Lo vergonzoso de este país es que, en plena crisis, se intente responsabilizar a los funcionarios de todos los males en vez de enfocarla a los verdaderos causantes de todos estos males.
Todos tenemos parte de responsabilidad en el desaguisado, dirán los menos viscerales. ¡Entre todos la mataron y ella sola se murió!
Hoy se publica la noticia: “El presidente del consejo de administración del recientemente nacionalizado banco…¿??????, ha renunciado a su salario y compensaciones de 2011, según anunció hoy la entidad. En una carta entregada personalmente ayer, el presidente renunció a su sueldo y a todas las bonificaciones derivadas de su trabajo como miembro del Consejo de Dirección de la entidad financiera.”
¿Creen que esta noticia es cierta? ¿Les gustaría que se hubiera publicado en España? Si a la primera. Se trata del banco franco-belga Dexia y el personaje con actitud ejemplar es Jean-Luc Dehaene.
Es cierto. Todos tenemos parte de responsabilidad, pero algunos tienen muchísima más responsabilidad que otros. En nuestro país, algunas Cajas de Ahorros gestionadas por “políticos y amiguetes” han desangrado a las arcas del estado y siguen pidiendo dinero. Lo lógico es que se pidiera responsabilidades por la mala gestión de sus dirigentes. Nada más lejos de la realidad. Se van a otra ocupación sin ninguna mancha en su expediente y con los bolsillos llenos de escandalosas cifras de dinero procedente del bolsillo de todos los españoles que han pagado impuestos. Recordemos: no pagan todos, ni en la misma cuantía que deberían.
Posiblemente todos hemos visto “algún” personal sanitario hablando más de la cuenta con sus compañeros, en lugar de atender a los usuarios y a algún funcionario administrativ@ alargando la hora del desayuno o incluso aprovechando para ir a hacer la compra cuando debería estar en su puesto de trabajo, rebajando la pila de papeles. Esto debería  corregirse y exigir responsabilidades a los “funcionarios” para que, cada uno en su puesto de trabajo, aumente su productividad. De igual modo que debe hacer cualquier trabajador. A los funcionarios les pagan por trabajar. No por calentar sillas. Repito, igual que a cualquier trabajador. Añado, igual se debería pedir a cualquier político.
¿¡He oído algún grito!?
Si señores. Aquí está el quid de la cuestión. Los funcionarios deben hacer productivamente su trabajo. Cada uno adecuado a la responsabilidad de su puesto. Entre todos ellos, los que tienen que dar el mayor ejemplo de competencia y productividad son: el “gobierno”, después el “Parlamento”, después los “altos funcionarios” y así sucesivamente hasta el que ocupa el menor rango.
Casi siempre, en todos los debates, se habla en general y de generalidades y por eso mismo se suscitan tantas controversias, sin llegar a ninguna parte. A lo sumo, echarse los trastos a la cabeza los unos a los otros, desprestigiándose o incluso insultándose. ¡A rio revuelto, ganancia de pescadores!.
Hay que concretar más. ¿A quienes nos referimos cuando hablamos de “funcionarios”? En este colectivo hay muchos adjetivos que califican o clasifican al funcionario. Los hay de oposición, laborales, interinos, enchufadillos, de turno que dicho sea de paso ganan bastante más que un funcionario de oposición, un auxiliar, un cartero, un policía, una enfermera, un jardinero, etc. Tal vez queramos incluir a los “cargos de libre designación” que suelen “sangrar” más que todos los demás juntos.
Algún celador, médico, enfermer@, maestr@, etc puede que no trabaje productivamente, pero normalmente por cada uno de estos, hay una mayoría de personas entregadas silenciosa y eficazmente a su trabajo y desgraciadamente un porrón de “enchufados” que cuestan más caros por lo que entorpecen a los que trabajan de verdad, que por sus altos sueldos y prebendas. Por cierto, los sindicatos y “liberados” calladitos. Estos, aquellos y la mala aplicación de las normas vigentes, son los verdaderos causantes de que algunos ciudadanos cuando el trabajo escasee, sientan la tentación de despotricar contra el colectivo del que precisa servicio.
No sirve de nada enfadarse o culpar al gato porqué, alguna vez, coma ratones. Hay que intentar enseñar al perro a que, en lugar de asustar a los gatos, haga su trabajo, que debería ser proteger la casa de los “ladrones”.
©  JAS
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