lunes, 24 de octubre de 2011

Indignados de más de 40 años

Os dejo un artículo publicado por Victor Alvargonzález 22/10/2011 en Cotizalia. También he añadido un resumen de los comentarios que, sobre el mismo, se han realizado. Es largo, pero si os interesa el tema, vale la pena pasar un tiempo leyéndolo y sacando vuestras propias conclusiones. Si además las exponéis haciendo un comentario…  ¡Fantástico!


¿Se han dado Uds. cuenta de que cada vez que una entidad financiera comete un error de gestión la situación se arregla poniendo dinero de los contribuyentes? En cualquier otro sector el que la hace la paga, pero en este no. La excusa –como diría Goebbels, nada como repetir constantemente una mentira para convertirla en una verdad– es que presentan “riesgo sistémico”, es decir, que si ellos “palman”, vamos todo detrás.
Y yo me pregunto ¿presentaba riesgo sistémico la CCM? ¿Y la CAM? ¿Y las que no se han intervenido oficialmente pero que se mantienen vivas con dinero público? Por supuesto que no. Habría sido mucho más sano para el sistema venderlas por un euro y dedicar el dinero del FROB a cubrir –si fuera necesario– a los depositantes, y no a poner recursos año tras año para mantener en su sillón a políticos y/o evitar que salga a la luz la basura que hay debajo de la alfombra. No olviden que aquí se da una confluencia de intereses: en los “bancocajas” hay políticos de todos los colores (incluido el rojo, el verde, el granate y el azul). A nadie interesa una limpia generalizada, porque “hoy le toca a mi enemigo, pero mañana me puede tocar a mi”. Y que no nos engañen: las entidades están así porque sus gestores se equivocaron, y lo hicieron incluso a sabiendas, porque eran conscientes de que no tenían accionistas que les exigieran responsabilidades si sus riesgos y apaños políticos acababan mal.
Y ahora tenemos un nuevo capítulo del folletín: la recapitalización de los bancos europeos. Esta sí que es inevitable, pero no por concepto o dogma de fe: es inevitable porque se ha permitido –los políticos han permitido– que un problema pequeño –Grecia representa menos del 3% del PIB europeo– se convierta en un riesgo sistémico y pueda contagiar a la deuda pública de España e Italia.
Si las medidas que se están planteando para la próxima cumbre europea se hubieran planteado hace un año (más de uno las propusimos –y publicamos– entonces) habrían funcionado –ahora no sabemos si es demasiado tarde– y desde luego el fondo de rescate nos habría costado la cuarta parte, por la sencilla razón que no habría habido que utilizarlo. Habría sido como el primo de Zumosol: bastaría su presencia para intimidar al niño pendenciero. Ahora, el primo de Zumosol va a tener que entrar en la pelea. Y el público en esta ocasión es como el de un “afterhours” a las cinco de la mañana.
Pero la idea es siempre la misma: los bancos la “pringan” y como al final el dinero financia al poder –o le garantiza un bonito retiro– el pato lo pagamos nosotros, especialmente los “pringados” de la nómina. ¿Es o no es para indignarse? Y no me acusen de capitalizar el 15-M. Sería ridículo. Tan ridículo como ver ahora a los políticos unirse a la indignación que se generó ¡precisamente cuando ellos mismos gobernaban! Estoy totalmente en desacuerdo con las propuestas económicas de los “indignados” (aunque entiendo y comparto su indignación), y no las comparto porque creo que llevan a aumentar el problema: por ejemplo, cuando piden más bancos públicos están pidiendo más cajas de ahorros –con la que nos van a costar las cajas– porque ¿qué es sino un banco público? Una caja de ahorros, pero a lo bestia.
Yo entiendo que propongan la utopía –son jóvenes– pero solo comparto su indignación, no su programa. En otras palabras, y como un inciso: propongo un movimiento de “indignados” con chaqueta, entradas en el pelo, algunas –o muchas– canas y muchas horas de trabajo a sus espaldas. Y doblemente indignados, porque, como los jóvenes, sufrimos las consecuencias de las acciones de políticos y banqueros, pero nosotros encima tenemos que hacernos cargo de la cuenta (vía impuestos).
Pero volvamos a la economía, porque, como diría Eugenio, ¿saben la última (el diría “la de aquel que”) de los bancos europeos? Que hay que preparar 200.000 M€ para “recapitalizarlos” (y, por favor, no se sientan incluidos ni ofendidos por mis palabras los bancos que no tienen que ser recapitalizados con dinero público, sino que van a acudir al mercado) ¿Y saben por qué hay que “recapitalizarlos”, es decir, meterles dinero de nuestros impuestos? Pues les voy a explicar el caso español, que es el más fácil de entender porque lo tenemos muy cerca.
Desde hace cierto tiempo, estos genios que pilotan algunos bancos se metieron a competir en la llamada “guerra de los depósitos”, pagando tipos altos a los inversores, tipos que no aguanta la cuenta de resultados de un banco que no tenga un considerable músculo financiero, y menos como estaban ya entonces los bancos. Pero como son “amos del universo” tienen ideas geniales: tomemos dinero al 4% y coloquémoslo al 5% en deuda pública española (es obvio que no han dedicado ese dinero a dar créditos). Ganamos solo un 1%, pero cuando hablas de cientos de miles de millones invertidos en deuda pública ese margen es mucho dinero.
Así que “¡qué grande eres Borja Mari!”, y del dicho al hecho: a comprar bonos con dinero captado en depósitos. ¿Y saben en que se equivocó Borja Mari? En que si España paga una prima de riesgo es porque hay riesgo de que los bonos bajen de precio –y no quieran ni imaginar que se materialice en un “default” –, así que, de repente, los bancos tienen invertido un pastón en bonos que pierden valor, comprados con fondos captados a un año de vencimiento, es decir que si el cliente no renueva hay que pagarle teóricamente con algo que ha perdido valor. En otras palabras: hay riesgo de que haya que materializar la pérdida.
Resumiendo: los bancos europeos tienen pérdidas no realizadas en deuda pública de largo plazo de tal cuantía que el FMI calcula que pueden representar la friolera de 200.000 millones de euros. No sé cuanto corresponde a los españoles –los más activos, fuera no estaban tan locos como para ponerse a pagar extratipos cuando estaban como estaban–, y no quiero ni pensarlo. Y la Administración española sin decir esta boca es mía, claro, porque si los bancos españoles compraban la deuda española que no quería el mercado se mantenía la ilusión de que hay demanda de bonos españoles (bueno, hasta que los bancos se dan cuenta de que Borja Mari se equivocó y entonces el que pasa a comprar los bonos es el BCE, y así hasta que se canse y diga que ya no juega…).
Cometieron un terrible y en algunos casos doloso error al financiar sin ninguna prudencia la burbuja inmobiliaria, han vuelto a liarla comprando ingentes cantidades de bonos con dinero de depósitos –sin que los políticos les dijeran ni hicieran nada al respecto hasta hace solo unos meses– y ahora hay que “recapitalizarlos”. Algunos lo harán con su propio dinero o acudiendo exclusivamente al mercado –“chapeau”, unos señores que asumen sus errores–, pero otros lo recibirán de Ud. y de mí. Y que el bombardeo de comentarios interesados, titulares e informaciones no le confunda: son errores que se podrían haber evitado y los pagaremos Ud. Y yo.  ¿indignante?
Hasta ahora hemos hablado de políticos (política) y de banca (economía unida a política). Ahora vamos a hablar de economía de verdad, de la que le afecta a Ud. y a mí como ciudadanos y como ahorradores/inversores, porque el FROB, la recapitalización de bancos con fondos públicos y el resto de vergüenzas a las que estamos asistiendo tienen dos consecuencias económicas y financieras importantísimas. La primera es obvia: los que pagamos impuestos pagaremos más impuestos todavía y durante mucho más tiempo. Pura economía (domestica).
Pero ahí no acaba la cosa. ¿Saben Uds. Por qué no crece la economía europea? ¿Y saben por qué no va a crecer a medio plazo, con efectos evidentes sobre las posibilidades de hacer dinero en las bolsas o en los negocios en general? Porque Occidente está cargado de deudas y Europa se lleva la palma (y encima con la inestimable ayuda del BCE, cuyos economistas no estaban en clase el día de que se habló de cómo se genera la deflación y que deflación no es estabilidad de precios). Hace dos años escribí un artículo y di una conferencia con ese título (“Invertir en un mundo cargado de deudas”) e insisto ahora en la idea.
Mientras estados, familias y pequeñas empresas estén hasta el cuello de deudas, mientras los bancos no den créditos porque están provisionando pérdidas en el ladrillo –ese que nunca bajaba– y comprando deuda pública que ahora pierde valor, y mientras para pagar esa montaña de deudas generalizada lo único que se les ocurra a los políticos es aumentar los impuestos, ¿de dónde va a salir el dinero para el consumo y la inversión?
En fin, lo siento si les dejo tan “indignadosdemásdecuarenta” como lo estoy yo, pero también les digo que creo sinceramente que hay una puerta abierta a la esperanza –el pueblo y la democracia acabarán limpiando y renovando la clase política, esa es la grandeza de la democracia– y les invito a que nos demos el placer del “pataleo” en Internet, en Facebook y donde haga falta, que tenemos más de cuarenta, pero no por eso lo vamos a tragar todo. Y más si somos los que pagamos –literalmente– la factura, ¿o no? Que tengan un buen fin de semana.
Más artículos del autor en http://www.cotizalia.com/autores/victor-alvargonzalez

Resumen de comentarios:

Recordemos que la inmensísima mayoría de los seres humanos nacemos, vivimos y morimos en la ignorancia. Así de fácil ha sido manipular a la humanidad, mediante hábiles consignas transmitidas por los poderosos media...
Ahora, roto un cierto círculo vicioso toca más bien organizarse contra los poderes fácticos....POR EJEMPLO, NO PAGANDO IMPUESTOS, NO MANTENIENDODEPÓSITOS O NO COMPRANDO DETERMINADOS PRODUCTOS...
Va a ser la única manera de plantarse la sociedad civil ante el abuso de los plutócratas...
Economistas de fuste, analistas financieros y banqueros indignados empiezan a perder la paciencia con los políticos. Su disgusto se suma al de una población que empieza a estar de vuelta de esta democracia que ya sólo sirve para encumbrar a ineptos, corruptos y patanes. Qué mierda de políticos. El mejor impuesto es el que no se paga y el mejor político, el que ya está muerto. Muertos y bien muertos habían estado hasta ahora, una vez alcanzado el gran objetivo: Que apartaran sus sucias manos del mercado para dedicarse a colocar familia y clientela, disputarse el presupuesto y reglamentar anos, fetos y fosas. La incompetencia y la indignidad de los padres de la patria escandalizan en las altas esferas empresariales y financieras y ya se escucha un clamor, un clamor que nace de la autoridad moral de quienes pueden presumir de tener entre sus filas a banqueros de la integridad de Alfredo Sáez, empresarios de raza como Ruiz Mateos, financieros ejemplares como los Albertos, jueces intachables como Pascual Estivill o industriales filántropos como Félix Millet [y no ha recorrido mi horror toda la escala social] y que siempre han sido conscientes de su abrumadora superioridad intelectual y ética sobre cualquier político. Los han tolerado, halagado, financiado porque eran, simplemente, un mal necesario. Pero ahora han descubierto que encima no sirven para nada, que la clase más pasiva de todas es la clase política. Lo único que se les pide es que se echen a un lado, que no estorben, que no interfieran en el mercado perfecto y eficiente con regulaciones, supervisión, impuestos y normas. Y ahora que, gracias a su pasividad e irrelevancia está a punto de saltar por los aires todo el tinglado, son incapaces de arreglárnoslo. Qué gentuza...
Cada vez que leo artículos como este me hago la misma pregunta, he leído muchos artículos y reconozco este como uno de los mejores, pero observo con gran curiosidad, que casi siempre estamos todos de acuerdo, ¿ Entonces ?
Pues que el mejor articulo es el que tengo escrito yo en mi ordenador y no me atrevo a publicarlo, entre otras cosas porque soy un mindundi "sin marca" pero el titulo so lo voy a decir para darles una idea: "Sin solución"

Son ellos, la casta de parásitos descrita por el articulista, los que deberían acabar como Gaddafi. O juzgados por sus crímenes contra la humanidad. ¿Impuestos? ¡Basta ya!.
"propongo un movimiento de “indignados” con chaqueta, entradas en el pelo, algunas –o muchas– canas y muchas horas de trabajo a sus espaldas" ¿No le resulta muy parecido a este concepto: "lo mismo es hora que los descontentos de mediana edad nos independicemos y continuemos nuestro propio movimiento". Hay que seguir trabajando y propagándose. El paso siguiente sólo puede ser constituirse en una fuerza sincronizada que prometa su voto a quien incluya en su programa electoral las medidas acordadas, sin simpatías y dejando en suspenso las preferencias habituales para otra ocasión.
"les invito a que nos demos el placer del “pataleo” en Internet, en Facebook y donde haga falta," Tengo que discrepar de tal propuesta que quiere reducir la acción a simple expresión de rabieta, cometiendo el mismo error del 15M. Somos adultos y por ello tendríamos que saber encauzar nuestra indignación hacia acciones racionales que apunten a logros efectivos. No se trata de mostrar nuestra propia llantina diferenciada de los "indignados inmaduros", se trata de sincronizarnos en una acción que provoque cambios reales.
Otras opciones pueden ser válidas, la que no es válida es la mera pataleta. Los cambios son posibles si los hombres se levantan y actúan.
No quiero dejar de advertir que no se juzgue prejuiciosamente basándose en denominaciones; lo digo por las asociaciones que parecen peyorativas para algunos del término república, comúnmente como definición negativa, asociada con frecuencia a la izquierda en nuestro país.

......
¿Hasta ahora no había motivos de indignación?
Naturalmente, pero en cierto modo pasaba como la concatenación de Kafka: "Cuando deportaron a los judíos, no me afectaba y no nos opusimos, cuando reprimieron a los homosexuales, no me afectaba y no moví un dedo, cuando encarcelaron a disidentes políticos, no me afectaba y no proteste para nada, cuando asesinaron a ... y ahora vienen a por mi y no queda nadie para intentar defenderme"
Solo ahora, que los malos tiempos afectan al bolsillo, aparece la indignación por la corrupción política.
Esta lacra política, junto con la pseudo-empresarial, sindicatos dedicados al chantaje, Justicia comprada, medios de comunicación y periodistas pagados para mentir etc etc, no creaba indignación. Al contrario, sino que la sociedad española ha favorecido al pícaro, al corrupto, al indecente, al ladrón, al mentiroso. Y son los que han conseguido llegar al poder.
Generalizando: El español no sabe autogobernarse y es muy fácil de comprar.

Los bancos pueden trabajar porque se les da una concesión administrativa. Su negocio es el dinero de los ciudadanos. Me atrevería a decir que cualquier español tiene de una forma u otra relación con el Santander o el BBVA. Por lo tanto cualquiera de nosotros está interesado en la marcha de estos bancos. Tradicionalmente ha sido un negocio muy fácil, de escaso valor añadido y que se ha transmitido de padres a hijos [Fugger.Rockefeller, Botín, etc] O como en el caso de las cajas de político en político, hasta el gobierno actual. Es decir para cargarse un banco o una caja hay que ser muy burro. Lo mismo que para cargarse las playas, las dunas, los bosques, los monumentos etc.
Y sólo se impide mediante el control, con leyes justas, y funcionarios que puedan levantar actas con presunción de veracidad. Y no como los inspectores del Banco de España, cuyo trabajo es corregido por el político de turno. Porque estoy seguro que los inspectores sabían el desastre que se estaba produciendo, pero no podían hacer nada, porque les faltaba poder.
Aquí yace un contador
que jamás erró una cuenta
a no ser a su favor.
Así que, no tratemos como 'errores' las fechorías de políticos y cajeros -patrios o 'autonosuyos'-, corruptos y aprovechados; no les demos disculpa ni en el epitafio.
¿O es que el Alzheimer ya es una epidemia incurable entre los votantes?
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