martes, 25 de octubre de 2011

Economía

Hace tiempo que me piden que escriba algo sobre economía para no economistas y como la rueda ya hace muchos siglos que se inventó, voy a colgar un resumen de unos apuntes del profesor Josep Sayeras de ESADE que explica con maestría estos temas.
Como sucede a menudo, cuando se quiere explicar algo, con un mínimo fundamento, no se puede hacer en dos líneas. Por ello dividiré el tema en al menos 3 capítulos que publicaré por separado.

1. Introducción
El común de los mortales —no quiera verse ninguna connotación negativa en esa denominación— no percibe ninguna diferencia significativa entre «Economía y Administración de Empresas? Es lo mismo, ¿no?» Las identifica con esas páginas de los periódicos que figuran entre la sección de televisión y la de cultura y que, además, son perfectamente prescindibles.
En otra posición estarían los investigadores en materia económica. Según éstos, la Economía —con mayúsculas— lo es ¡todo! Una disciplina que permite entender y explicar el ciento diez por ciento de nuestra vida en la tierra e incluso parte de la del más allá. De ahí que la parte que hace referencia al management se considere un subgrupo, y no precisamente el más importante, dentro de la materia. Final­ mente, los directivos ven la economía como algo alejado del día a  día de sus organizaciones, como algo abstracto y, en consecuencia, de poca utilidad para la dirección de empresas, «un arte» cuyas herramientas serían las disciplinas de Finanzas, Marketing, Recursos Humanos, Sistemas de Información, Operaciones, etc. Por ello, resultan hasta cierto punto comprensibles la reticencia y suspicacia con que los lectores cuestionan la  «aplicabilidad» de los conceptos y modelos económicos.
Llegados a este punto, cabe preguntarse sobre el porqué de las reticencias. ¿Qué hay en la economía que fomente reacciones tan diversas? La economía es «la ciencia social que asigna los recursos (escasos por definición) a necesidades (ilimitadas, también por definición), bajo los criterios de eficiencia y equidad». En otras palabras, se trata de una auténtica teoría de decisiones en tanto que asignar implica priorizar, escoger,   elegir, etc. ¿Acaso no desean los directivos mejorar el proceso de toma de decisiones y sus resultados?
Intentaremos justificar la utilización de la teoría económica en la toma de decisiones diarias para conseguir, a través de una metodología altamente analítica, la optimización de las mismas, así como aportar un marco de referencia para el análisis.

Se suele empezar analizando cinco agentes: los proveedores, la empresa, los clientes, los complementadores y los competidores, estructurados en dos ejes. En el eje vertical se encontraría la cadena de valor. Los agentes dispuestos a lo largo de este proceso, di­gamos «clásico», irían añadiendo valor a medida que el producto o servicio pasa por sus manos. En el eje horizontal se encontraría la distribución de valor entre la propia empresa, sus complementadores y sus competidores. Sin embargo, no sólo se contemplan estos dos ejes  principales sino las relaciones multilaterales entre los distintos agentes entre sí. Una aportación innovadora que permite dicha aproximación y que fortalece su visión holística es que una misma organización puede ser vista simultáneamente como una oportunidad  complementaria o una amenaza competitiva. Por tanto, es enorme­ mente importante reconocer en qué «juego» se participa.

Naturalmente, el mapa del valor añadido debe constreñirse a un entorno temporal y geográfico. Como  todo organismo vivo, las organizaciones no «viven» en el vacío, sino  que están inmersas en la sociedad. Uno podría pensar que sólo importa lo que sucede en el «mundo económico» o dentro de la empresa, pero no es cierto. Es necesaria una aproximación más amplia puesto que lo que acontece en el «mundo social», «político», etc. Seguro que le repercutirá. Por ejemplo, la empresa no tiene capacidad para manejar a su antojo el tipo de interés, pero es positivo que sepa cómo se determina puesto que le afectará directamente. La expulsión de ceni­zas a la atmósfera por parte de un volcán islandés o que un presidente  explique que «la calvicie que parece normal es una enfermedad en Europa, casi todos son calvos y esto es por las cosas que comen mientras que en los pueblos indígenas no hay calvos, porque comemos otras cosas» también tendrá su repercusión en la empresa, a pesar de que no pueda hacerse nada en ninguno de estos casos. Por tanto, es necesario conocer el entorno y tener marcos de referencia para enten­derlo. Disponer de un marco de referencia adecuado permitiría, por ejemplo, que noticias como que un consorcio japonés pretende comprar la Sagrada Familia sólo aparecerían en las secciones de humor de  los noticiarios; seguro que si hubieran leído los periódicos de Barcelona sabrían que ello —a pesar de la fama que ostentan los catalanes— era imposible.

La estrategia es un ámbito ampliamente analizado en los estudios de management. Así, se podría utilizar la perspectiva psicológica colocando el énfasis en las motivaciones y comportamientos de las personas involu­cradas en la toma de decisiones. Otro enfoque podría ser el sociológico, enfatizando el papel de las estructuras sociales y de las rutinas organiza­tivas. Pero aquí  sólo utilizaremos una aproximación económica a la toma de decisiones y se introducirá la perspectiva estra­tégica de la teoría de juegos que incorpora la lógica de elecciones que incluyen rivalidad y racionalidad.
Así pues, ello resulta congruente con las aportaciones de la econo­mía en los planes de estudio de los programas MBA de las mejores escuelas de negocios del mundo se articulan en esta doble vertiente:

a)           Análisis del entorno económico global, regional y doméstico, incorporando también los vectores históricos y de prospectiva, tanto en la dimensión monetaria y financiera como en lo que se refiere al comercio internacional. Las actividades de aprendizaje de estas materias se agrupan en Global Economics, Macroeconomía, Economía Monetaria y Financiera, Comercio Internacional, Análisis y Previsión de la Coyuntura Económica y Emerging Econo­mies.

b)          Análisis de los fundamentos económicos de la toma de deci­siones estratégicas de las empresas, tanto desde su perspectiva de organización interna como en relación con el mercado. Estos conocimien­tos y capacidades se desarrollan en asignaturas del tipo Managerial Economics, Microeconomía, Industrial Organization y Teoría de Juegos y Decisiones Económicas.
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