martes, 29 de julio de 2014

MENOS PALABRAS Y MÁS HECHOS

Las élites de los partidos políticos españoles han demostrado ser muy sensibles a los intereses de los poderosos o directamente han estado a su servicio -recuerden la cantidad de expolíticos en consejos de administración de empress del IBEX-. Por eso los partidos con propuestas “populistas” tuvieron éxito en las europeas. Como el destape de la multitud de casos de corrupción, la película continúa con nuevos e insignes autores, ha generado una profunda desconfianza en los ciudadanos, posiblemente este tipo de partidos tendrán cada vez más éxito en las próximas elecciones locales, autonómicas y nacionales. 
La organización política de estos nuevos partidos sustituye el centralismo democrático, por el asamblearismo de corte anarquista y esto hacer pensar que todo el que participa es igual y que lo que se decide entre todos es realizable, aunque los políticos tradicionales digan lo contrario.
Por ejemplo, “Podemos” ha diseñado un sistema de afiliación totalmente abierto en el que es tan fácil afiliarse y votar como realizar una compra por Internet. Das tus datos, firmas telemáticamente su compromiso ético y te asignan una clave para participar en las votaciones que se planteen. Tan rápido y fácil que este "desconocido", sin cuota televisiva en los comicios electorales europeos, pudo contar con muchos centenares de miles de afiliados en sólo un par de meses. Esta organización le dará pronto la posibilidad de implantarse territorialmente y presentar candidaturas en todos los municipios. 
Es cierto que esta posibilidad de “expresar tus anhelos” no existe en ningún partido conocido y podría acercarse mucho a la democracia directa participativa que a muchos nos gustaría tener en nuestro pais. Aunque, ¡Cuidado!. Esta forma organizativa implica derechos, pero también deberes y mucha implicación de todos los ciudadanos. Es necesario leer mucho, asesorarse, pensar, dedicar horas de tu tiempo la sociedad, ayudar económicamente a las causas en las que crees, hay que responsabilizarse, etc. 
¿Cuántos estamos dispuestos a esforzarnos en estos temas? 
¿Cuántos preferimos que lo hagan los “que cobran por ello”? 
¿Cuántos quieren que lo hagan otros, pero bien?
¡Lo siento!. Sin implicación directa no hay premio.
Por el momento esta “ilusión” será beneficiosa si estos nuevos partidos alcanzan un poder adecuado que obligue a los partidos mayoritarios a cambiar leyes, mejorándolas para el bien global de la ciudadanía.
A estas alturas de la película, no me sirven de nada los anuncios populistas. Sólo me sirven los “HECHOS”. 
Lo que realmente me ayudaría a devolver la confianza en la clase política, que elijamos la mayoría de los ciudadanos:
Sería que empezaran a gobernar de acuerdo con unos valores asumidos por esa mayoría de la sociedad. 
Sería que empezaran a legislar para reducir al mínimo comportamientos reprobables como los de tantísimos dirigentes de todas las comunidades. 
Sería que pusieran los medios necesarios y la voluntad política para que la justicia fuera RAPIDA, independiente del resto de poderes e igual para todos. 
Sería que se trate a todos, independientemente del territorio, con equidad y solidaridad. 
Sería que hubiera transparencia en las cuentas públicas para que, quien tuviera la capacidad adecuada pudiera estudiarlas y emitir su opinión contrastable con la oficial. 
Sería que pusieran los medios para perseguir el fraude fiscal y financiero.
Sería que hicieran un gran pacto para que los jóvenes pudieran recibir una buena educación sin cambiar de plan educativo en cada legislatura. 
Sería que mejoraran el excelente sistema sanitario que hemos disfrutado en España en lugar de desmantelarlo. 
Sería… 
Como todos estos deseos, con el modelo de partidos existente en España desde la "transición", no se ha conseguido, ni siquiera ningún dirigente ha anunciado nunca la intención de llevarlas a cabo. Como se observa una incapacidad total para llegar dialogar y para llegar al más mínimo acuerdo, cualquier posibilidad de sustituir estas "castas extractivas" en el amplio sentido de la palabra, es muy llamativa. 
La palabra “Podemos” o la palabra “Independencia” son sólo palabras ilusionantes, pero vacías si no las llenamos de contenido para moldear una sociedad justa, al gusto de la mayoría.
Primero hay que hacer la “Hoja de Ruta” o el “Libro Blanco”, votarlo y si se aprueba por mayoría trabajar honestamente para llevarlo a cabo. Decir “Voy a hacer”, es sólo propaganda. Ya lo hemos comprobado innumerables veces. No se si se pretendía engañar o confundir. Tal vez no se dijo toda la verdad, pero sólo podremos estar seguros cuando las intenciones se concretan en ¡HECHOS! , todo lo demás… ¡HUMO!
©JuanJAS
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