lunes, 27 de enero de 2014

El fin de la mediocridad

Ya en la revolución industrial de finales del S.XVIII se perdieron muchos puestos de trabajo manuales porque las máquinas se ocuparon de realizarlo. Como las fábricas se edificaron en los núcleos urbanos y sobretodo al principio, necesitaron muchos trabajadores, las ciudades crecieron enormemente. Millones de trabajadores rurales tuvieron que emigrar del campo a las ciudades y aprender nuevos oficios, no siempre más fáciles ni placenteros. 
Las nuevas tecnologías siempre destruirán puestos de trabajo, lo único que variará será velocidad de destrucción. Desde finales del siglo pasado estamos inmersos en una segunda revolución en el campo del trabajo. La crisis del 2007 a incrementado sus efectos y acelerado la destrucción de puestos de trabajo típicamente manufactureros del siglo XX. En el futuro, estos efectos se incrementarán exponencialmente, por lo que en la parte del mundo desarrollado que habitamos, cada vez se precisarán menos trabajadores cualificados para ese tipo de funciones. Esto sucederá por dos razones:
  • porque las industrias y su producción manufacturera se han desplazado mayoritariamente a zonas emergentes y difícilmente volverán a nuestra geografía (1), y 
  • porque los trabajos con poco valor añadido lo realizarán las “máquinas” cada vez más sofisticadas (2). 
Teniendo esto en cuenta, la única esperanza para nuestros jóvenes es que se eduquen para realizar trabajos creativos. Estos son los únicos que, por el momento, las máquinas aun no saben realizar y parece que tardarán tiempo en dominar.
Esta circunstancia demanda con urgencia un profundo cambo del sistema educativo que actualmente, en el mejor de los casos, facilita un importante bagaje de conocimientos–recetas, pero coarta enormemente la creatividad, la imaginación y el raciocinio de los alumnos que se educan siguiendo sus normas.
En el pasado siglo la mayoría de los jóvenes que completaban con éxito sus estudios, si querían, podían trabajar. Si se esforzaban, ellos y sus familias, en conseguir unos títulos académicos, tenían buenas posibilidades de encontrar trabajo relativamente acorde con lo estudiado, después de la graduación. El sistema educativo era adecuado para formar trabajadores manufactureros.
A finales del siglo XX, se daba el caso que muchos, aún teniendo aptitudes para el estudio y apoyo económico de sus padres, declinaban estudiar. ¡Para que esforzarse sin recompensa económica inmediata! pensaban, si podían ganar un buen dinero empleándose en el pujante mundo de la construcción.  Como no podía ser de otro modo, la gran burbuja estalló y como en el cuento de la cenicienta, desaparecieron los empleos fáciles, se terminó poder ganar dinero fácil, se acabaron los créditos fáciles y para rematar, los creditores reclamaron el pago de las deudas.  
Muchos siguen soñando con que se deshaga el hechizo.
¡Vana esperanza!. No hay ningún hechizo. Simplemente el espejismo terminó y para la mayoría quedan sólo dos salidas posibles:
  • Emigrar a países que requieran sus cualificaciones de trabajador manufacturero más o menos cualificado a cambio de salarios “emergentes” dependiendo de la cualificación. 
  • Aprender nuevas habilidades que aporten valor añadido transformable en remuneraciones o rentas muchas veces mediante autoempleo.
Aprender a subsistir de las subvenciones cada vez más exiguas que "papa Estado" pueda facilitar es poco recomendable, porqué el Estado, aunque sigue endeudándose e hipotecando las generaciones futuras. Sigue protegiendo a sus cargos de confianza, bastante mediocres por cierto y no queda dinero para conservar el estado de bienestar que tanto costó conseguir. Cualquier opción que cada uno escoja o recomiende escoger a sus hijos, requiere cambiar el estilo de vida habitual de todos de forma profunda. Cuanto más se aplace este esfuerzo, más grande y doloroso será el que se verá obligado a hacer tarde o temprano.
Los españoles siempre hemos tenido la costumbre de pensar que en "otros países más adelantados" las cosas están mejor. Sin embargo, Thomas Friedman continúa desafiando la manera en que pensamos acerca de la fuerza de trabajo de Estados Unidos, la educación y los negocios. En su artículo Average is over que hace sólo dos años escribió en el New York Times, invita a la reflexión:
En el pasado, los trabajadores con conocimientos medios, que hacían un trabajo promedio, podían conseguir un estilo de vida medio. Pero, hoy en día, la media ha terminado oficialmente. Ser de la media no te hará ganar lo que solías. No puede hacerlo cuando los empresarios tienen mucho más acceso a mano de obra barata extranjera, mejor cualificada y con más capacidad o disponibilidad para el trabajo que el promedio autóctono, a robótica barata, software barato, automatización barata y genio barato. Por lo tanto, todo el mundo necesita encontrar su "contribución única de valor" que les haga sobresalir en todo lo que sea su campo de empleo. El mediocre ha terminado.
La persona mediocre, que no sepa como aportar valor o no esté dispuesto a esforzarse lo necesario para hacerse empleable, lo tendrá extremadamente difícil para subsistir.
Para buscar un empleo hoy en día o auto emplearse, un currículo vitae de una página ya no es suficiente. Ni siquiera para conseguir una entrevista. Hay que lograr presentarse en el lugar correcto, en el momento adecuado y con las credenciales necesarias. Esto requiere crearse y mantener una buena reputación virtual, porqué los empleadores de hoy en día buscan el nombre del candidato en Google y en las redes sociales ya que, para la mayoría de los mortales, es muy difícil mentir siempre a gusto de todos. Mi suegra dice “quien va a un pueblo extraño a enamorar, va a que lo engañen o a engañar”. 
En sólo dos generaciones todo ha cambiado. Thomas L. Friedman escribió “World is flat” y por suerte hoy en día, merced a las identidades virtuales, todo el mundo puede tener la misma oportunidad de expresarse y ofrecer sus habilidades con el enfoque necesario para que las empresas los valoren. Algo de bueno tenía que aportar la globalización.
Si las cosas van mal, si las compañías reducen sustancialmente su beneficio o entran en pérdidas, todos, amos y subordinados, accionistas y prestamistas, lo pasarán mal. Si las cosas van bien y los beneficios suben, los auténticos amos, los accionistas, probablemente vean aumentado su dividendo. No sucederá lo mismo con los subordinados. Estos, más que nunca tendrán que seguir su hoja de ruta para encontrar su “extra” y ofrecerlo adecuadamente al empresario de turno para poder sobrevivir.
En los últimos decenios del siglo pasado las empresas líderes transformaron sus modelos de organización. Eliminaron paulatinamente capas de la jerarquía en favor de estructuras más planas, esperando de los empleados que encajaran y añadieran valor desde el primer día. Lo ideal era que se consideraran a sí mismos algo más que simples empleados, así que deberían asumir la propiedad y demostrar iniciativa empresarial y cuidar del negocio como si fueran los propietarios, aunque no constaran como tales en las escrituras. 
Antes de los cambios provocados por la digitalización de los negocios, los trabajadores que querían auto emplearse enfrentaban fuertes barreras de entrada en el mundo empresarial. Esto se acabó. Poner en marcha una página web en Blogger o Wordpress es fácil y tiene muy poco coste. Todo lo que se necesita es un nombre de dominio y alojamiento. Mantener una reputación virtual en las Redes Sociales y con su Blog o Web personal es algo que puede impulsar la carrera de cualquier persona que busca trabajo. Un blog muestra, al menos, la capacidad que tiene para expresarse por escrito. 
Ya hace más de 10 años que existe Linkedln. En esta red social los “profesionales de negocios-empresa” pueden mostrar su experiencia laboral, habilidades y educación. Hoy en día quien busque empleo, más que apuntarse en la oficina de empleo, debe mostrarse en ese escaparate. Por supuesto debería utilizar el nombre real, incluir una foto profesional que inspire confianza, la ocupación actual y explicar su experiencia profesional, educación, formación y títulos académicos, habilidades y áreas de conocimiento, diseñar un slogan, explicar lo que le gusta, describir como sus habilidades pueden representar un beneficio para el que le contrate, etc. Agregar contenido multimedia como vídeos, presentaciones SlideShare e imágenes pueden ayudar a empujar el perfil del profesional para lograr ocupar un lugar entre los primeros 1% de usuarios en Linkedin All Star. Sobretodo hay que cuidar que aparezcan los “extras” en el perfil, que es lo que le hace especial y distinto a la media, su número de conexiones y su reputación, los grupos en los que colabora activamente, etc. Todo ello representa en el siglo XXI la mejor carta de recomendación y pocos la utilizan adecuadamente.
Las empresas de éxito que ofrecen buenos empleos, miran más allá de la última descripción de las funciones y competencias profesionales de los candidatos. Quieren obtener una amplia perspectiva de su personalidad y carácter. Quieren descubrir si es especial o del montón antes de empezar con las entrevistas personales.
Lo ideal sería que los candidatos se mostraran en público tal como son en privado. No sólo por honestidad personal sino porqué entonces la gente se siente bien consigo misma y todas las energías se dedican a fomentar la creatividad y el producto o servicio personal que pretenden vender. Además, la mentira tiene las patas muy cortas y si alguien quiere tirar del hilo, seguro que tarde o temprano encuentra lo que alguien ha querido ocultar. Ya se sabe, la mona, aunque se vista de seda, mona se queda.
Los medios sociales brindan herramientas para que cada cual exprese su creatividad y la mejor manera de pasarlo bien y ganar autoridad en ellos, es producir, conservar y compartir contenidos de calidad. Aprendiendo cada día más de los que creemos que lo hacen bien y no haciendo lo mismo que hacen los que creemos que lo hacen mal. Todo el que tiene un pequeño espíritu crítico, y ganas de aprender, sabe quien lo hace mejor, aunque se resista a admitirlo.
Dale Carnegie , decía “Para ser interesante, hay que estar interesado. Hacer y responder a preguntas. Seguir a las personas que son interesantes para ti. Compartir sus contenidos. Aclarar conceptos, insistir una y otra vez a sus seguidores, los cuales lo seguirán siendo mientras comparta información interesante. Por lo tanto, usted será interesante”. Todo depende de la habilidad y el empeño que cada uno tenga en localizar y conservar el tipo de gente que cada uno considere “interesante”. Si uno tiene capacidad para atraer seguidores en Twitter, es una habilidad que seguramente encantará a sus posibles empleadores porque pueden aprovechar su influencia mediante su contratación para que les ayude a construir su propia influencia en línea.
Los introvertidos interesados en su autopromoción pueden encontrar en SlideShare un aliado. Produciendo y publicando imágenes correspondientes a la marca que estén tratando de construir, combinado con texto breve, puede enviar un mensaje irresistible para la audiencia y facilitar que se aprenda más acerca de ellos. Si las presentaciones cuentan una historia bien diseñada, construida a través de imágenes coloridas, pueden alcanzar un valor e interés atemporal. 
La marca es un componente crítico para la decisión de compra de un cliente. La transparencia y la autenticidad son los únicos medios para sobrevivir y prosperar en el universo digital. Muchas personas piensan que la marca personal es sólo para las celebridades como Paris Hilton o Britney Spears, pero todos y cada uno de nosotros es una marca. Marca personal, por definición, es el proceso por el cual nos comercializamos nosotros mismos a los demás. Como marca, podemos aprovechar las mismas estrategias que hacen que estas celebridades o marcas corporativas atraigan a los demás. Podemos construir valor de marca al igual que ellos. Herramientas de medios sociales, como SlideShare, han nivelado el terreno de juego y a costa de su tiempo y esfuerzo personal pueden permitir a alcanzar la meta que cada uno se marque. 
La mediocridad y el hacer lo mismo, cada vez servirá menos para salir del atolladero. Poquísimos tienen la habilidad de generar ideas nuevas o la destreza de inventar cosas novedosas y brillantes; sin embargo cada uno debe reinventarse y repensarse sus propios sueños evolucionando y ensayando permanentemente la forma de llevarlas a cabo. Recordemos que nuestro trabajo, lo que hacemos y lo que conseguimos es el resultado de nuestra marca personal y puede que, cuando menos lo esperemos, alguien interesado lo vea y esté dispuesto a comprarlo.
Siempre se producirán cambios impredecibles a nuestro alrededor: aparecerán nuevos productos, se demandarán nuevos servicios, aparecerán nuevos puestos de trabajo, etc. En este entorno cambiante se hace imprescindible dejar atrás las creencias. Esto es un trabajo diario, que comienza por no juzgar, dejar a un lado el yo y observar el entorno con ojos de niño aprendiendo de los que aportan ideas para así lograr la identidad que nosotros mismos escogemos.
Adaptarnos al entorno que nos ha tocado vivir es uno de los pasos para reconstruir nuestra identidad. La única cosa que sabemos con certeza es que con cada avance en la globalización y la revolución de la tecnología, los mejores puestos de trabajo / auto-negocios, requerirán que los candidatos tengan más y mejor educación para elevarse por encima de la media mundial. Recuerden que no es preciso correr más que el león sino: darse cuenta de que hay leones por los alrededores y aprender a correr más que el vecino (competencia respecto al león). Puede sonar a cruel, pero si alguien les hizo creer que la vida es fácil, justa, solidaria y agradecida, les mintió.
©JuanJAS


(1)
Lean este artículo:
http://www.nytimes.com/2012/01/22/business/apple-america-and-a-squeezed-middle-class.html

(2)
España es una potencia mundial en turismo. Este sector genera muchos puestos de trabajo…
Les recomiendo leer esta historia:

Usted entra en el restaurante. Sin hacer cola ni esperar al camarero que le asigne una mesa, escoge una mesa y se sienta cómodamente. En el “Presto” (una especie de Tablet anclada a su mesa), selecciona lo que quiere comer. No hace falta esperar a nadie que le lea la lista de las recomendaciones o le tome nota.
Dependiendo de las preferencias del restaurante, Presto podría mostrar información nutricional, las listas de ingredientes y fotografías de los platos. Usted puede hacer pedidos especiales, como 'aderezo separado", "doble ración de chocolate”, etc. 
Cuando haya terminado, pulsa y Presto envía la orden a la cocina a la velocidad de la luz. A los pocos segundos, Presto le dice cuánto tiempo va a tardar en servirle la comida. Si está sólo o si se aburre con sus compañeros comensales, Presto puede jugar con usted, leerle el periódico si es ciego o ha olvidado las gafas, puede mostrarle su correo, mantenerle al tanto de sus redes sociales o avisarle de algún amigo o famoso que esté por las inmediaciones.
Los platos se le sirven en su mesa a través de una cinta dispensadora interna al lado de su mesa.
Cuando haya disfrutado de su comida, usted paga sin esperar a que venga el camarero en la consola, con su tarjeta de crédito o cualquier medio de pago electrónico.
Presto le envía la factura por correo electrónico a su controler de gastos privado.
Presto le sugiere alternativas de divertimento cercanas al restaurante que usted puede aprovechar si le place.
Por si usted se encontrara demasiado cómodo usando a su camarero privado, Presto le informa del tiempo que ha pasado en su compañía dentro del restaurante y del importe que se incrementa su cuenta dependiendo del uso extra que haga de las prestaciones de Presto.

Puede parecer ciencia ficción, pero al dueño del restaurante cada consola le cuesta mucho menos que el más barato de los camareros, no se suele poner enferma, no le exige derechos laborales y además le incrementa la facturación en servicios adicionales.
Más pronto que tarde, los camareros preguntarán ¿Quién se ha llevado mi queso?
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